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Ignacio Alberto Pane

Ignacio A. Pane
Información sobre la plantilla
Ignacio A. Pane.jpg
Especialista en psicología, filosofía y sociología
NombreIgnacio Alberto Pane
Nacimiento31 de julio de 1880
Asunción, Bandera de Paraguay Paraguay
Fallecimiento1920
Asunción, Bandera de Paraguay
NacionalidadParaguaya
CiudadaníaParaguaya
EducaciónDerecho
Alma materUniversidad de Asunción
OcupaciónPeriodista, Catedrático, Diplomático, Congresista
Conocido porMatías Centella
Partido políticoPartido Colorado
Obras destacadasEl método y las ciencias sociales
Ignacio Alberto Pane. Escritor paraguayo. Poeta, ensayista, periodista, sociólogo y docente. Su obra poética, que se enmarca en el modernismo, abarca poemas escritos unos en castellano recopilados en Poesías, y otros en guaraní. Autor también de ensayos filosóficos y sociales como El método y las ciencias sociales. Considerado uno de los ideólogos fundamentales del Partido Nacional Republicano y entre los intelectuales más distinguidos que dieron brillo a la Asociación Nacional Republicana. Escribió resonantes textos reivindicatorios del honor paraguayo en diarios de la época bajo el seudónimo de Matías Centella.

Síntesis biográfica

Nació en 1880 en Asunción, Paraguay. Hijo de Salvador Pane y Francisca Soler.

Se destaco desde muy joven en el “Instituto Paraguayo”, donde recibió educación primaria de los pedagogos Doctor Pedro Bobadilla y Escribano Ezequiel Jiménez. El ciclo secundario lo cursó en el Colegio Nacional de la Capital, entidad que fue un verdadero semillero de intelectuales, que honraron a la cultura nacional.

Con el titulo de Bachiller en Ciencias y Letras, pasó de inmediato a la Facultad de Derecho de la Universidad de Asunción, donde ya desde los primeros cursos, se hizo de respetable fama. Apasionado de la lectura, rebasó el marco meramente académico y acumuló conocimientos en todas las ramas del saber. Ganándose así fama de erudito, como señalara Carlos R. Centurión, en el Tomo I de su historia “Historia de la Cultura Paraguaya”.

Se especializó en psicología, filosofía y sociología, cuando esta última aún era casi desconocida en el país.

Labor profesional

Convocado para ejercer la cátedra, lo hizo con autoridad y solvencia, en las disciplinas mencionadas, en el Colegio Nacional, la Escuela Normal y la Facultad de Derecho de la Ciudad Comunera. Su reputación fue creciendo y era considerado ya un Maestro de Juventudes, por la profundidad de sus conceptos y extraordinario don de enseñar, del que estaba provisto.

Se iniciaron juntos en el periodismo y la política con Juan O’leary, ya que ambos levantaron como bandera de lucha, el rojo emblema del General Bernardino Caballero. Sus primeras armas las hicieron ambos en el periódico “El Estudiante”, “La Semana” y “La Democracia", punto de partida de sus más connotados logros en las lides cívicas.

Pane descolló también en la diplomacia, desempeñando delicadas funciones en la representación nacional de Santiago de Chile, que fue el estrado desde el cual proyectó su nombre y sus ideales en el extranjero, identificándose siempre con las grandes tradiciones del Doctor Francia, de los López y del General Caballero. Este último lo distinguió siempre como uno de los herederos de su inmaculada trayectoria.

Fe desde su juventud, una figura emblemática del Partido Colorado, asociación política que identifico su ejecutoria con la causa del Mártir de Cerro Cora. En este sentido, siempre la coherencia de Pane fue absoluta e inconmovible. Y como tal, influyó decisivamente en los cuadros intelectuales del país, adversos al legionarismo en todas sus formas y manifestaciones.

Precisamente el elemento legionario, desde 1870 en adelante, escarneció desvergonzadamente la figura patricia del Mariscal Francisco Solano López. Para contrarrestar tan maléfica campaña, Enrique Solana López, con el apoyo de Pane y O’leary, editaron el diario “La Patria”, órgano de combate de la causa nacional. Como nombre de guerra, Pane escogió el nombre de “Matías Centella” y O’leary hizo lo propio con el seudónimo de “Pompeyo González”.

Plenamente consciente, Pane, de la entereza de las Residentas, durante la guerra que trajo la inicua triple alianza, publicó un poema de gran inspiración lírica, titulado “La Mujer Paraguaya”, poniendo de resalto el sacrificio de las madres, las esposas, las hermanas y las novias, a todo lo largo de la hecatombe de 1864-1870. Publicado en 1899, aquel poema, que es un canto a la justicia y al amor, consagró a Pane como el más destacado poeta lírico y épico de su generación.

Consagro su vida a la predica y a la practica del nacionalismo paraguayo, definiéndolo como una emoción espiritual enajenable y un posicionamiento racional de sólidas raíces históricas y sociológicas, para defender y desarrollar la genuina identidad del pueblo paraguayo, junto con Solano López el joven y O’leary.

Desde muy joven se inscribió en el Libro Rojo del coloradismo. Su actuación no conoció altibajos. Puso talento y dignidad en la empresa de poner de resalto la significación de su partido en los anales políticos nacionales. Si bien la traición de 1904, pesó como una lápida mortal sobre la cultura paraguaya, y en particular, sobre la ejecutoria cívica de la Asociación Nacional Republicana, Pane fue uno de los más conocidos líderes del coloradismo. Sufrió persecución, cárcel y destierros, sin declinar jamás en sus convicciones.

En medio del torbellino de las pasiones, no cejó en su labor periodística desde las columnas de “La Tarde”, denunciando los infinitos desbordes del Partido Liberal.

Muerte

Falleció en 1920 en Asunción, Paraguay.

Fuentes

  • Disponible en:[1]. Consultado el 7 de setiembre de 2015
  • Disponible en:[2]. Consultado el 7 de setiembre de 2015.