Inteligencia emocional

Inteligencia emocional
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Concepto:La inteligencia emocional es la capacidad de comprender emociones y conducirlas, de tal manera que podamos utilizarlas para guiar nuestra conducta y nuestros procesos de pensamiento, para producir mejores resultados.

Inteligencia emocional. La inteligencia emocional es la capacidad de comprender emociones y conducirlas, de tal manera que podamos utilizarlas para guiar nuestra conducta y nuestros procesos de pensamiento, para producir mejores resultados.

Incluye las habilidades de: percibir, juzgar y expresar la emoción con precisión; contactar con los sentimientos o generarlos para facilitar la comprensión de uno mismo o de otra persona; entender las emociones y el conocimiento que de ellas se deriva y regular las mismas para promover el propio crecimiento emocional e intelectual.

Introducción

Habitualmente se relaciona la inteligencia con la capacidad de raciocinio lógico, con el coeficiente intelectual que determina las habilidades para las ciencias exactas, la comprensión y capacidad de análisis reflexivo, el razonamiento espacial, la capacidad verbal y las habilidades mecánicas. Sin embargo, en el mundo empresarial se está empezando a tener en cuenta y a valorar más la denominada "inteligencia emocional", que determina cómo nos manejamos con nosotros mismos y con los demás.

El mundo laboral está cambiando, y ya no se puede hablar de una única profesión o de un trabajo en la misma empresa para toda la vida; hoy en día se habla de "empleabilidad" que es, según Enrique de Mulder, presidente de Hay Group, la capacidad de una persona de aportar valor a la organización, es decir, de contribuir a la empresa en mayor medida que la compensación de ésta a aquel; y esto ya no se consigue sólo con un coeficiente intelectual de alto nivel, sino que también se necesita desarrollar un coeficiente emocional con cualidades como constancia, flexibilidad, optimismo, perseverancia, etc.

Daniel Goleman, gurú de la inteligencia emocional desde la publicación de su libro en 1995, analizó y agrupó los rasgos de las empresas con más éxito mundial (entre las que se encontraban Lucent Technologies, British Airways y Credit Suisse) en tres categorías: aptitudes técnicas, capacidades cognoscitivas y elementos asociados con la inteligencia emocional. En los resultados del análisis, el coeficiente intelectual resultó ser mucho más importante y determinante que los otros dos en los cargos directivos de las empresas analizadas, hasta el punto de que cerca del 90% de la diferencia observada en el desempeño de los gerentes de las empresas estudiadas era atribuible a factores asociados con la inteligencia emocional.

Pero, ¿qué es exactamente el coeficiente emocional? La expresión “Inteligencia Emocional” fue acuñado por Peter Salovey, de la Universidad de Yale, y John Mayer, de la Universidad de New Hampshire, en 1990. Salovey y Mayer lo describían como "una forma de inteligencia social que implica la habilidad para dirigir los propios sentimientos y emociones y los de los demás, saber discriminar entre ellos, y usar esta información para guiar el pensamiento y la propia acción". Sin embargo, ha sido a raíz de la publicación en 1995 del libro de Daniel Goleman, "La inteligencia emocional", cuando ha recibido mucha más atención en los medios de comunicación y en el mundo empresarial.

La inteligencia emocional es un conjunto de destrezas, actitudes, habilidades y competencias que determinan la conducta de un individuo, sus reacciones, estados mentales, etc., y que puede definirse, según el propio Goleman, como la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones.

Tipos de inteligencias

La Inteligencia Personal: está compuesta a su vez por una serie de competencias que determinan el modo en que nos relacionamos con nosotros mismos. Esta inteligencia comprende tres componentes cuando se aplica en el trabajo:

Conciencia en uno mismo: es la capacidad de reconocer y entender en uno mismo las propias fortalezas, debilidades, estados de ánimo, emociones e impulsos, así como el efecto que éstos tienen sobre los demás y sobre el trabajo. Esta competencia se manifiesta en personas con habilidades para juzgarse a sí mismas de forma realista, que son conscientes de sus propias limitaciones y admiten con sinceridad sus errores, que son sensibles al aprendizaje y que poseen un alto grado de autoconfianza.

Autorregulación o control de sí mismo: es la habilidad de controlar nuestras propias emociones e impulsos para adecuarlos a un objetivo, de responsabilizarse de los propios actos, de pensar antes de actuar y de evitar los juicios prematuros. Las personas que poseen esta competencia son sinceras e íntegras, controlan el estrés y la ansiedad ante situaciones comprometidas y son flexibles ante los cambios o las nuevas ideas.

Automotivación: es la habilidad de estar en un estado de continua búsqueda y persistencia en la consecución de los objetivos, haciendo frente a los problemas y encontrando soluciones. Esta competencia se manifiesta en las personas que muestran un gran entusiasmo por su trabajo y por el logro de las metas por encima de la simple recompensa económica, con un alto grado de iniciativa y compromiso, y con gran capacidad optimista en la consecución de sus objetivos.

La Inteligencia Interpersonal: al igual que la anterior, esta inteligencia también está compuesta por otras competencias que determinan el modo en que nos relacionamos con los demás: Empatía: es la habilidad para entender las necesidades, sentimientos y problemas de los demás, poniéndose en su lugar, y responder correctamente a sus reacciones emocionales.

Las personas empáticas son aquellas capaces de escuchar a los demás y entender sus problemas y motivaciones, que normalmente tienen mucha popularidad y reconocimiento social, que se anticipan a las necesidades de los demás y que aprovechan las oportunidades que les ofrecen otras personas.

Habilidades sociales: es el talento en el manejo de las relaciones con los demás, en saber persuadir e influenciar a los demás. Quienes poseen habilidades sociales son excelentes negociadores, tienen una gran capacidad para liderar grupos y para dirigir cambios, y son capaces de trabajar colaborando en un equipo y creando sinergias grupales.

Por último, al contrario de lo que ocurre con el coeficiente intelectual, Goleman afirmó en su última conferencia en Madrid que la inteligencia emocional no se establece al nacer, sino que se puede crear, alimentar y fortalecer a través de una combinación del temperamento innato y las experiencias de la infancia. Por lo tanto, desde niños se deberían aprender nociones emocionales básicas.

Se va a definir la Inteligencia Emocional como la capacidad para captar las emociones de un grupo y conducirlas hacia un resultado positivo. También cabe aclarar que este talento se puede aprender y cultivar en las organizaciones y es tarea de cualquier persona, determinar si posee dichas aptitudes.

Componentes de la inteligencia emocional

Autoconciencia: a veces nos cuesta ser honestos con nosotros mismos, en aspectos que sabemos debemos mejorar y no lo reconocemos. Este punto por lo tanto, hace referencia a la habilidad de reconocer y entender nuestros estados de ánimo, nuestras emociones, y su efecto en las personas que nos rodean. Así mismo la autoconciencia nos sirve para determinar hacia dónde vamos y qué metas podemos cumplir siendo realistas. Además reconoceremos nuestros errores y seremos más cautos al realizar determinada labor.
Emociones

Autorregulación: como su nombre lo indica, esta habilidad nos permite controlar nuestros impulsos y emociones y lógicamente a pensar antes de realizar cualquier cosa. Este punto es de suma importancia ya que si en determinado momento nos encontramos ante una situación desagradable donde la primera reacción sería gritar o golpear cosas, la autorregulación hace que pensemos antes de actuar, determinemos por qué se falló en esa situación, qué factores pudieron incidir para el fracaso y cómo se podría solucionar de la mejor manera.

Aquí es importante reseñar que un líder con esta habilidad le daría más confianza a sus subalternos y las riñas dentro de un grupo tenderían a desaparecer. El miedo al cambio no estaría presente en un líder con esta habilidad y la reflexión y el pensamiento siempre estarán en primer lugar.

Motivación: aquí lo importante es trabajar y sentir satisfacción ante una meta finalizada, y no sólo buscar recompensas en dinero o status. Los líderes con esta habilidad se apasionan por su trabajo, les gusta aprender siempre, son creativos y muestran una energía y unos deseos impresionantes para culminar de la mejor manera una actividad y llevan un registro del desempeño realizado.

Así mismo ante el fracaso, no ven nubes negras, sino una oportunidad para ser mejores y su compromiso con la organización es cada día más fuerte y así reciban ofertas monetarias altas para cambiar de empresa y de trabajo, lo más importante para ellos es realizarse como personas y crecer en el ambiente al cual están acostumbrados.

Empatía: esta habilidad hace que un líder considere los sentimientos de los subalternos y sepa tratar a las personas, según las reacciones que estas puedan tener en determinado momento, es saber cómo decir las cosas y cómo actuar al percibir y entender el punto de vista de cada uno de los miembros de determinado grupo de trabajo, ante situaciones problemáticas.

Es muy importante añadir también que la empatía es muy necesaria al tratar negocios internacionales dentro del marco de una globalización cada vez más grande, ya que aquí lo importante es tratar bien a los clientes, entender sus puntos de vista y descubrir qué deseos pueden ser satisfechos de la mejor forma.

Habilidades sociales: junto con la empatía, este componente hace referencia a la capacidad de las personas para manejar las relaciones con los demás y conducirlos hacia la dirección que se desee ya sea buscando un acuerdo o un entusiasmo .

El coeficiente intelectual: es la potencia que posee el intelecto, son las aptitudes intelectuales puramente cognitivas, tales como el razonamiento analítico o razonamiento técnico-metódico. También se define como lo que se mide en los test de inteligencia o como el procesamiento de contenidos abstractos.

La pericia: es nuestro cuerpo total de información especializada y habilidades prácticas. Esta es una combinación del sentido común con el conocimiento especializado y la habilidad que adquirimos con la práctica de cualquier trabajo. En pocas palabras podemos decir que la pericia es la que nos torna bastante buenos para ejecutar un trabajo especial.

La inteligencia emocional: el término inteligencia emocional se refiere a la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los ajenos, de motivarnos y de manejar bien las emociones, en nosotros mismos y en nuestras relaciones. También podríamos definirla como la capacidad de monitorear y regular los sentimientos propios y ajenos y de utilizarlos para guiar el pensamiento y la acción, determinando nuestro potencial para aprender habilidades prácticas.

Desarrollo de la inteligencia emocional

La inteligencia emocional a diferencia del coeficiente intelectual (el cual se desarrolla sólo en la infancia y después de la adolescencia cambia muy poco) se aprende e incrementa durante toda la vida. Se desarrolla a partir de las experiencias, por lo cual nuestras habilidades en este sentido podrán continuar creciendo en el transcurso de la madurez.

Composición de la inteligencia emocional

Ella está basada en 5 aptitudes básicas, divididas en personales y sociales. Pero antes se explicará qué es una aptitud:

Aptitud a una característica de la personalidad o conjunto de hábitos que llevan a un desempeño superior o más efectivo. En otras palabras es una habilidad que agrega obvio valor económico a los esfuerzos de una persona en su trabajo.

La inteligencia emocional está basada en 5 aptitudes:

  • Autoconocimiento
  • Autoregulación
  • Motivación
  • Empatía
  • Habilidades sociales

Divididas las tres primeras en aptitudes personales y las dos últimas en aptitudes sociales. Aptitudes personales: Estas aptitudes determinan el dominio de uno mismo.

Autoconocimiento: Saber qué se siente en cada momento y utilizar esas preferencias para orientar nuestra toma de decisiones; tener una idea realista de nuestras habilidades y una sólida confianza bazada en uno mismo.

Dentro del autoconocimiento se encuentran tres subaptitudes:

Conciencia emocional: reconocer las propias emociones y sus efectos. Autoevaluación precisa: conocer las propias fuerzas y sus límites.

Confianza en uno mismo: la certeza sobre el propio valor y facultades.

Autoregulación: Manejar las emociones de modo que faciliten las tareas entre manos, en vez de estorbarla; ser cuidadosos y demorar la gratificación en pos de los objetivos; recobrarse bien de las tensiones emocionales.

Dentro de la autoregulación existen 5 subaptitudes:

  • Autocontrol: manejo de las emociones y los impulsos perjudiciales.

Confiabilidad: mantenimiento de normas de honestidad e integridad.

  • Escrupulosidad: aceptar la responsabilidad del desempeño personal.
  • Adaptabilidad: flexibilidad para manejar el cambio.
  • Innovación: estar abierto y bien dispuesto para las ideas y los enfoques novedosos y la nueva información.
  • Motivación: utilizar nuestras preferencias más profundas para orientarnos y avanzar hacia los objetivos, para tomar iniciativas y ser muy efectivos y para perseverar frente a los contratiempos y las frustraciones.

Dentro de la motivación existen 4 subaptitudes:

Compromiso: aliarse a las metas del grupo u organización.

  • Iniciativa: disposición para aprovechar las oportunidades.
  • Optimismo: tenacidad para buscar el objetivo, pese a los obstáculos y los reveses.
  • Aptitudes sociales: Estas aptitudes determinan el manejo de las relaciones.

Empatía: percibir lo que sienten los demás, ser capaces de ver las cosas desde su perspectiva y cultivar la afinidad con una amplia diversidad de personas.

Dentro de empatía existen 5 subaptitudes:

  • Comprender a los demás: percibir los sentimientos y perspectivas ajenas e interesarse activamente en su preocupación.
  • Ayudar a los demás a desarrollarse: es percibir las necesidades de desarrollo ajenas y fomentar sus aptitudes.
  • Orientación hacia el servicio: es prever, reconocer y satisfacer las necesidades del cliente.
  • Aprovechar la diversidad: cultivar oportunidades a través de diferentes tipos de personas.

Conciencia política: interpretar las corrientes emocionales de un grupo y sus relaciones de poder.

  • Habilidades sociales: Manejar bien las emociones en una relación e interpretar adecuadamente las situaciones y las redes sociales; interactuar sin dificultar, utilizar estas habilidades para persuadir y dirigir, negociar y resolver disputas, para cooperación y el trabajo de equipo.

Dentro de las habilidades sociales existen 8 subaptitudes:

  • Influencia: aplicar tácticas efectivas para la persuasión.
  • Comunicación: ser capaz de escuchar abiertamente y transmitir mensajes claros y convincentes.
  • Manejo de conflictos: negociar y resolver los desacuerdos.
  • Liderazgo: inspirar y guiar a grupo e individuos.
  • Catalizador de cambio: iniciar o manejar el cambio.
  • Establecer vínculos: alimentar las relaciones instrumentales.
  • Colaboración y cooperación: trabajar con otros para alcanzar metas compartidas.
  • Habilidades de equipo: crear sinergia grupal para alcanzar las metas colectivas.

El autocontrol

Para encarar el tema del autocontrol es necesario traer a consideración algunos elementos que hacen al funcionamiento cerebral en función de las últimas investigaciones sobre el área, simple y abreviadamente es preciso conocer que en el cerebro hay un sistema de alarma que se localiza en el primitivo cerebro emocional, el cual se ubica en una serie de estructuras que circundan el tronco cerebral, esto es lo que se conoce como sistema limbico.

Esta estructura, que es la que inicia las alarmas emocionales se conoce como amígdala.

La amígdala es el banco de memoria emocional del cerebro y alberga sentimientos tales como triunfo, fracaso, esperanza, miedo, indignación, frustración, etc.,

Todo lo que nos pasa, es ingresado y analizado, evaluando la posibilidad de amenazas y oportunidades (¿análisis FODA?), al tiempo que compara que pasa con la info almacenada. Este mecanismo de autodefensa se dispara "automáticamente", y mientras potencia la agudeza de los sentidos activando respuestas reflejas "aprendidas" en la evolución, desconecta el pensamiento complejo, originándo contratiempos en la vida de relación, ya sea en el hogar, en la empresa o en los grupos.

Se comprenderá que las respuestas "automáticas" anteriormente referidas no solo se dan cuando sufrimos una agresión puntual y violenta, - no - en este fin de siglo sufrimos de algo llamado estrés, el cual se potencia por la sumatoria de tensiones sean ellas grandes o pequeñas. Hay momentos en que cualquier situación no querida, por insignificante que ella sea nos resulta abrumadora.

Hay que tener en cuenta que el cerebro no particiona los problemas en tensiones del hogar, tensiones del trabajo, tensiones afectivas, etc., el cerebro no divide, suma una tensión a las anteriores, sin importarle de que "sector" provienen; en estos momentos cuando nos encontramos sobreexigidos, cualquier situación nos hará estallar.

Cada situación en la que se sientan agredidos va a producir cortisol, de tal manera el mismo se irá acumulando en el flujo sanguíneo, esto hará que el cerebro reaccione primitivamente haciendo lo que mejor le resulte, agredir, huir, etc.

En pocas palabras si el sistema de autorregulación funciona nos encontraremos con un elevado autodominio en situaciones de estrés y adaptación a los cambios, condiciones estas que nos permitirán mantener la claridad y calma par enfrentar las exigencias a las que diariamente somos sometidos.

En este punto debemos precisar que el autodominio emocional no debe ser paralizante, dado que el autodominio emocional no significa negar o reprimir los verdaderos sentimientos.

En el control de los impulsos y la superación de las inquietudes se encuentran según [[D. Goleman]] cinco aptitudes emocionales, ellas son:

  • Autodominio
  • Confiabilidad
  • Responsabilidad
  • Adaptabilidad
  • Creatividad

Autodominio

El autodominio o autocontrol está íntimamente relacionado con el autoconocimiento, nos permite mantener bajo control emociones e impulsos negativos.

En un grupo las personas que cuenten con esta cualidad, evitaran producir situaciones conflictivas, mantendrán la calma en momentos difíciles y ante situaciones de presión seguirán actuando con claridad sin dispersarse, contribuyendo con sus actitudes a un crecimiento positivo del grupo o equipo.

El autodominio se relaciona íntimamente con los roles individuales, básicamente aquellos que describen actitudes que obstaculizan la cohesión o el progreso del grupo.

Alguno de esos roles son los que caracterizan al agresor, al obstructor, al dominador, etc. La detección temprana de las características señaladas y su corrección permitirá a los componentes del grupo y al grupo mismo progresar en sus fines. Héctor Fainstein plantea que "solo en la medida en que uno pueda reflexionar, analizar y conocer (con otro, con otros, consigo mismo) que le sucede ante un fracaso, o el éxito exagerado, es posible pensar en instancias diferentes en el desarrollo personal"

Niveles para definir el estado de autoconocimiento.

  • el nivel de lo que uno puede hacer.
  • el nivel de lo que uno sabe o entiende y por último.
  • el nivel de saber quienes somos y deseamos ser.

Al decir que "el autoconocimiento se incrementa por la propia imagen del nivel de conocimiento de la persona, como también por el espejo de los demás, por la interacción con los otros, por la forma por la cual los demás nos devuelven su imagen de nuestra competencia y forma de ser".

La confiabilidad y la responsabilidad

La confiabilidad y la responsabilidad permiten que los componentes del grupo no reciban sorpresas por el comportamiento de alguno de sus integrantes; contando las personas con esas aptitudes, no generaran sorpresas desagradables, sino por el contrario inspiraran autenticidad, admitirán y corregirán sus errores, cumplirán sus compromisos y serán responsables para satisfacer los objetivos del equipo.

Fainsteinmanifiesta "la confiabilidad es la esencia del equipo operando", paralelamente considera que "la confiabilidad se construye en un proceso continuo...", en otro momento de su obra, en este caso refiriéndose a las funciones del conductor de equipos de trabajo dice "sin confiabilidad es difícil pensar en un equipo que pueda alcanzar sus propósitos. La confiabilidad se da entre los integrantes del equipo y su conductor".

Adaptabilidad y creatividad

Adaptabilidad, creatividad e innovación son aquellos dones de los seres humanos que les permiten producir o aceptar ideas novedosas además de la cualidad de tener una personalidad flexible a los continuos cambios en esta era de la globalización.

En grupo o equipo, los componentes buscaran, producirán y aceptarán ideas nuevas del exterior y de sus integrantes, aceptando riesgos, soportaran sin dificultades la presión interna y externa, adaptando sus tácticas a las exigencias del entorno, mientras mantienen una visión amplia y abierta ante los hechos.

Un filósofo invitado al curso del Dr. Fainstein en el primer cuatrimestre de 1999, enfatizó que la libertad –interior y exterior- es condición fundamental para la creatividad Fainstein (1) al tratar el tema de la creatividad básicamente en los grupos, se refiere a ella bajo el aspecto de la co-creación como método, al entender que "en un mundo globalizado, las interrelaciones son cada vez más rápidas, ágiles y eficaces."

En muchos momentos se ha mencionado el concepto de flexibilidad. Esta cualidad va de la mano con la creatividad al permitir que esa virtud florezca; una forma de estrangular a la creatividad en el grupo o equipo es someter a este por parte del líder o de algunos integrantes a una sofocante vigilancia, a evaluaciones castrantes de lo creado, a un control riguroso del desarrollo de ideas y en fin sostener fechas inflexibles que impidan tener tiempo para crear individual y colectivamente.

Goleman usa la palabra flujo para referirse al estado de ánimo que nos impulsa a realizar nuestro mejor esfuerzo ante cualquier desafío, es la situación donde al surgir todas nuestras habilidades naturalmente, todo parece fácil, los desafíos son motivantes, aquí la tarea personal o del grupo o equipo, no está fundada necesariamente en una recompensa económica, las motivaciones son internas no externas.

Héctor Fainstein "La Gestión de equipos eficaces"

Parecería ser entonces que el motivador sea el desafío creativo, el estímulo del trabajo en sí y la posibilidad de continuar aprendiendo personalmente y en equipo.

Una buena tarea que comienza con una extraordinaria sensación de bienestar sin duda terminara de una manera exitosa.

El flujo hace fácil lo difícil, si estamos felizmente concentrados y conectados en algo exigente, el gasto de energía cerebral es mínimo, paradójicamente es en los momentos de dispersión y aburrimiento cuando la actividad cerebral se dispersa, el cerebro esta super activado pero mal direccionado.

En los momentos de flujo nos encontramos con una disminución cortical aunque los asuntos que nos ocupen sean difíciles.

Hay actitudes naturales en los individuos que ayudan grandemente a laspersonas o grupos, una de ellas es la presencia psicológica. En verdad esta actitud es una cálida ayuda hacia los demás a fin de que ellos mismos, en momentos de bloqueo encuentren elementos que tenían pero no detectaban por su propia confusión.

Esta "colaboración" es un ejemplo de la presencia emocional en las relaciones, sean ellas grupales o no.

Para ejercerlo es imprescindible no estar discapacitado por la ansiedad para poder brindarse a los demás.

El estado llamado flujo es el que nos lleva naturalmente al perfeccionamiento dado que la libertad emocional que disfrutamos nos hace aprender permanentemente, permitiéndonos paralelamente iniciar nuevos proyectos o encarar acciones desafiantes.

Sucede que en las situaciones productivas felices se produce en estrés bueno, Goleman lo llama "eustrés" que produce un "baño" de catecolaminas, substancia que es activada por las glándulas suprarrenales, este "baño" incita al cerebro a la atención e interés, y lo mantienen listo para un esfuerzo sostenido lográndose así un estado de motivación "regado" por adrenalina.

Una forma que encuentran los estados de motivación y de presencia psicológica es lo que se conoce como afiliación, entendiéndose por ella la vocación al drisfutar del prójimo, cosa que se da normalmente en las profesiones relacionadas con los servicios, como son la enfermería, medicina, enseñanza, etc..

Esta motivación que es un objetivo en si mismo, llevada a campos mas generales es muy conveniente para fortalecer las relaciones grupales. Fainstein (1) le da a afiliación un sentido diferente al de Goleman (3), entendiendo como tal a "aquella modalidad primaria por la cual un integrante forma parte inicial de un grupo" asociándola para este caso al concepto de pertenencia "sin pasar a momentos distintos de integración".

Se ha visto hasta aquí en forma dispersa varias y diferentes aptitudes motivacionales, Goleman las resume así:

  • Deseo de Triunfar
  • Compromiso
  • Optimismo e Iniciativa

Las personas con afán de triunfo llevan consigo la esperanza de mejorar o destacarse, se orientan hacia los resultados con auto metas fijadas luego de calcular los riesgos que ellas demanden, buscan reducir la incertidumbre para desempeñarse mejor a la vez que aprenden sobre la marcha logrando así una excelente realimentación; Fainstein al referirse a la percepción del logro de metas considera: "los equipos que avanzan sobre la consecución de sus metas o resultados tienen mayor nivel de satisfacción que aquellos que no lo hacen o tienen obstáculos para alcanzarlos".

Lapassade hablando del juramento y con palabras de Sartre dice "es el comienzo de la humanidad" es el momento en que "somos hermanos", luego afirma "el juramento es el poder de cada uno sobre todos y de todos sobre cada uno".

Daniel Goleman "La Inteligencia Emocional en la empresa"

La aptitud llamada compromiso es la que permite a las personas hacer sacrificios en pos de un objetivo del equipo, sintiendo la sensación de ser útiles en la misión grupal; hacen propios los valores nucleares del equipo y los utilizan para tomar decisiones con el propósito de cumplir con la misión del mismo.

El autor arriba mencionado nos dice que en los grupos, en estos momentos de globalización donde se está ya trabajando en distintos lugares y en otros tiempos "el compromiso no desaparece por la falta de contacto cara a cara" aunque en estos casos no aparezca la "mutua representación interna". La iniciativa se manifiesta cuando las personas están dispuestas a aprovechar cualquier oportunidad, van tras los objetivos con una perseverancia superior a lo que de ellas se espera, si es necesario se convierten en transgresoras para cumplir sus propósitos, manteniendo permanentemente una actitud movilizadora para el equipo.Su optimismo las hacen ser persistentes a pesar de las barreras que se interpongan en su camino, so motivación no es el miedo al fracaso, sino su afán de triunfo, tienen la virtud de percibir que los contratiempos se deben a circunstancias manejables y no a errores personales.

Muchas de las aptitudes que se describen mas arriba, pueden dar en muchos casos en conductas egoístas, de lo que se desprende la necesidad de un equilibrio permanente para manejar la propia carrera con el compromiso de llevar adelante los objetivos del grupo o equipo al que le debe lealtad.

Esa lealtad en fin es hacia los colegas, el equipo, el proyecto laboral y consigo mismo como persona.

La empatía

Un radar humano: Cuando se entrevista a posibles empleados se evalúa en ellos cuatro dimensiones importantes. La primera es puramente cognitiva: la capacidad de resolver problemas, el razonamiento lógico y la habilidad analítica. Pero las otras tres reflejan inteligencia emocional. Estas incluyen: Establecer relaciones laborales. Ser un jugador de equipo, tener confianza en uno mismo, presencia y estilo, ser empático y saber escuchar, saber convencer con una idea, madurez e integridad.

Llevar las cosas adelante. Tener iniciativa, empuje, energía y una sensación de urgencia que obtenga resultados; mostrar un buen criterio y sentido común; ser independiente, emprendedor e imaginativo; tener potencial de liderazgo.

Concordancia personal. Tener cualidades de amigo, colega y socio; ser sincero y respetar los propios valores; estar motivado; ser sociable, con chispa y sentido del humor, modestia; tener una vida personal plena y actividades fuera de la firma; entender a la firma y sus valores. Como primera idea, podríamos asimilar este concepto, como la capacidad de reconocer en el otro, sus motivaciones, conflictos, estados de animo, necesidades y personalidad, todo esto visto en la forma que modifica su trabajo diario.

Como se verá las motivaciones personales y sentimientos, podrán intentar ocultarse, pero siempre, por algún canal se exteriorizan. FREUD observa "Los mortales no pueden guardar ningún secreto, si sus labios callan, chismean con la punta de los dedos; la traición se abre paso a través de todos los poros". Así el jugueteo nervioso del negociador desmiente su expresión impávida, el estudiado desinterés del cliente que discute el precio de un auto se contradice con las miradas entusiastas que hecha al convertible codiciado. Saber detectar esas pistas emocionales es sumamente importante en aquellas situaciones en que alguien tiene motivos para disimular sus verdaderos sentimientos, cosa habitual en el mundo de los negocios.

En este sentido se puede decir que la empatía es nuestro verdadero radar social, el hecho de ponernos en el lugar y situación del otro nos hace captar esa sensibilidad necesaria para no quedar desconectados con el otro. La falta de oído emocional conduce a la torpeza social.

De las aptitudes sociales con importancia para la labor en equipo que tienen sus bases en la empatía encontramos:

  • Comprender a los demás integrantes. Percibiendo sus sentimientos y perspectivas, interesandose activamente por sus preocupaciones; en esto es fundamental una buena comunicación en el grupo, la claridad de conceptos, un buen feedback; la comunicación clara resulta fundamental, facilita la captación por parte de los demás integrantes del grupo.-
  • Ayudar a los demás a desarrollarse. Percibir las necesidades de desarrollo de los demás y fomentar su capacidad.-
  • Aprovechar la diversidad. Cultivar las oportunidades a través de personas distintas. Se observa una oportunidad de crear un medio donde las personas de orígenes diversos puedan prosperar, enfrentando los prejuicios y la intolerancia.- El enriquecimiento que produce una buena comunicación con personas de diversas culturas u orígenes, beneficia en definitiva al grupo.-
  • Conciencia política. Interpretar las corrientes políticas y sociales de una organización.-

Héctor FAINSTEIN al hacer referencia a las funciones del conductor de un equipo de trabajo, hace una referencia sutil, tácita, a la empatía, dado que manifiesta como funciones del conductor de un equipo de trabajo: el conocer a los integrantes del equipo, haciendo referencia a su historia personal, sus experiencias, sus expectativas, sus fortalezas y debilidades, sus relaciones con otros integrantes, actitudes, formas de enfocar problemas, sus reacciones afectivas y para afrontar nuevas experiencias, su capacidad para la productividad del equipo.

También se hace referencia a la importancia de un lenguaje común, es decir a una comunicación fluida, un buen dialogo entre los integrantes del equipo. Destaca el alejarse del estilo mecanicista, haciendo referencia al buen ambiente que se crea rescatando el buen humor y la alegría en el equipo.

La empatía o el radar social, será mas útil, en el caso que lo aplique, en especial, el líder del equipo, dado que es el iniciador, el conductor, del mismo, quien deberá captar las diferencias, conflictos o problemas personales que se producen en cualquier grupo humano.

Todos los integrantes, individualmente traen al equipo sus propios problemas, que en alguna manera surgen en la relación laboral, quizás no directamente, pero si afectando en definitiva su labor. Es necesario el buen dialogo, la capacidad del conductor de tomar distintos roles en la medida que los mismos sean necesarios para afrontar las distintas situaciones que se van produciendo entre los integrantes del equipo.-

El líder del grupo, tendrá la responsabilidad de saber matizar sus roles, con humor, severidad, comprensión, etc., esto resultara fundamental para la interpretación de los integrantes del equipo, eso es lo que son, un equipo, formado por distintas personas, cada una con sus distintos bagajes de conocimientos, experiencias personales, miedos, etc..

El tomar conocimiento de estos, por parte del líder, saber manejarlos, de manera tal que enriquezcan al grupo y mejore su rendimiento y capacidades y aptitudes personales, es el desafío para el líder.

A su vez, el líder del grupo debe trasladar estos roles, adaptativos o correctivos de conductas o sentimientos contrarios a los intereses del equipo, a los propios integrantes del mismo, debiendo con esto prever, que del equipo deben surgir nuevos lideres, procurando con esto no crear una dependencia del líder. Todos los integrantes deberán intentar exteriorizar su inteligencia emocional, para así transmitir esto a los equipos en los que ellos serán lideres.

El no comprender a los integrantes del equipo, traerá aparejado al líder, el no interés de los mismos en el trabajo, los cuales realizaran la tarea sólo porque deben hacerlo, por el salario, extinguiendo de esta manera el interés personal, y la satisfacción propia por una tarea bien realizada. Esta actitud se convertirá con el tiempo en una forma de apatía o desinterés por el grupo y su labor, ya no será algo placentero, redundando todo esto en el logro de los objetivos del equipo.

La comunicación

Uno de los tantos estudios realizados en EE.UU sobre Inteligencia Emocional detecto que las tres aptitudes mas buscadas en los administradores de empresas son la habilidad para comunicación, para las relaciones interpersonales y la iniciativa. Nuestras emociones nos indican en que concentrar la atención, cuando actuar. Son captadores de atención que actúan como advertencia ante situaciones potencialmente conflictivas. Se trata de mensajes que transmiten información crucial sin poner necesariamente los datos en palabras.

Las emociones son un método de comunicación hipereficiente.

La economía emocional es la suma de intercambios de sentimientos entre nosotros y cada encuentro se puede evaluar en una escala (de lo emocionalmente tóxico a lo nutritivo). Aunque esta operación es esencialmente invisible puede traer enormes beneficios al nivel de vida de un equipo.

La aptitud de la influencia es muy importante en la comunicación. Las personas que no consiguen conectarse emocionalmente con su equipo no logran trasmitir mensajes claros. La verdadera influencia, como aptitud positiva, es muy diferente al afán de triunfar a cualquier costo.

El poder que incluye esta aptitud se socializa y entra en armonía con las metas colectivas del equipo, en vez de limitarse a la conveniencia personal.

La comunicación es una de las aptitudes que conforman la inteligencia emocional en si misma. Para algunos gerentes es un e-mail, para otros un teléfono directo al despacho pero la importancia es enorme y simplifica el dilema de todo jefe: ¿Me están diciendo lo que necesito saber o solo lo que quieren que sepa?

Las personas que poseen esta aptitud saben escuchar a los miembros del equipo y comparten información, fomentando el intercambio de ideas y captando los tonos emocionales del grupo. Esta característica permite saber comunicar no solo con palabras sino con toda la expresión corporal, teniendo en cuenta que las propias emociones del emisor van a influir (y por ende hay que saber dominarlas) en el receptor.

Cuando uno mantiene abierta la comunicación, abre la posibilidad de obtener lo mejor del equipo: su energía y su creatividad.

El Liderazgo

"Liderar es dar energía". El modo en que influye el líder en las emociones del grupo es clave para la energía del mismo. El arte del liderazgo no consiste en el cambio por si solo sino en la manera de implementarlo. Un leve cambio en la expresión facial o el tono de voz del líder puede tener muchisimo impacto en el equipo.

En contraste con el poder y la autoridad formal brindada por la empresa, el líder debe poseer la aptitud de la influencia para ser tal.

Las personas con esta capacidad, saben percibir y hasta prever la reacción que su mensaje causará, por lo tanto pueden conducir a todos hacia la meta buscada.

Los lideres deben poseer la aptitud del manejo de conflictos. Saber manejar con tacto situaciones tensas y personas difíciles o detectarlas antes que se generen es una de las aptitudes emocionales más importantes requeridas para liderar en los equipos de trabajo exitosos. Las personas dotadas de esta característica saben cambiar de roles según las necesidades que surgen de la negociación, desde iniciadores y coordinadores hasta dinamizadores, conciliadores o estimuladores. Esta aptitud es vital porque toda negociación lleva una carga emocional y el que sea más "inteligente emocionalmente" poseerá una ventaja clave sobre la otra parte.

El liderazgo es uno de los elementos componentes de la inteligencia emocional. Se basa en inspirar y guiar a los individuos o grupos despertando entusiasmo, orientando el desempeño del equipo y poniéndose a la vanguardia.

Pero no todo son rosas en la vida, también existen desventajas. La facilidad con que las emociones se extienden del líder al grupo puede generar lo que Goleman denomina "incontinencia emocional", refiriéndose a emociones destructivas que pueden filtrarse de arriba hacia abajo en el caso de un liderazgo arrogante o arbitrario logrando la desmoralización de la gente. Pero vale aclarar que una característica del líder firme es la capacidad de decir que no con decisión, sin por eso desmotivar.

Un líder fuerte no actúa como cerebro del grupo ni toma decisiones autónomas sino que coordina y estimula para lograr el consenso. Cuando el líder expresa su idea demasiado pronto puede llegar a producir un efecto "tiene razón, no opinemos" en sus miembros por lo que es conveniente que no opine de entrada. En este sentido, los jefes de equipo lideran mejor cuanto menos lideran.

Cada aptitud emocional interactua con las otras. Estas pueden constituir aprox. el 60% de los ingredientes para un desempeño estelar de un individuo, pero en el caso de un líder las empresas consideran que practicamente del 80-100%. El liderazgo es casi por entero inteligencia emocional.

La Cooperación y la Colaboración

En el mundo moderno sobran tecnologías, capital y empresarios pero faltan buenos equipos. Es crucial para la existencia de equipos que además de existir inteligencia y pericia exista inteligencia emocional.

La colaboración se relaciona con la inteligencia social saber aprender entre todos y de todos. Para esto se requiere inteligencia emocional. Un experimento realizado en la universidad de Cambridge clarifica el tema. De un análisis de 120 equipos gerenciales simulados que debían tomar decisiones en nombre de una empresa, se demostró que las mejores decisiones no las tomaban los equipos formados por personas dotadas de alto coeficiente intelectual sino los menos brillantes "individualmente".

Esto se debió a que los más inteligentes perdían tiempo en el debate competitivo demostrando sus facultades académicas y ninguno se preocupaba por ejercer las demás funciones necesarias para la coordinación del equipo: planificación, recolección de información, elaborar un plan de acción, etc.

La inteligencia grupal es abrumadoramente mayor que la suma de las individuales si los integrantes poseen inteligencia emocional y pueden relacionarse de manera fluida. Al existir un estado de armonía interna en el equipo, éste multiplica su potencial y aprovecha al máximo la capacidad de sus miembros.

Cada uno de nosotros tiene solo una parte de la información o experiencia que necesita para realizar la tarea. Las aptitudes de la inteligencia emocional (colaboración y cooperación, habilidades de equipo, empatía, comunicación, etc.) favorecen el proceso de crecimiento de la inteligencia grupal en el equipo. Si uno pregunta a los triunfadores como aprendieron lo que saben, seguramente dirán: "Casi todo lo que sabemos lo aprendimos los unos de los otros". Eso requiere además de inteligencia cognitiva, inteligencia social.

Muchos son los elementos que tienen importancia para la efectividad de los equipos de trabajo pero sin duda que el elemento "humano" es el mas importante. Así como el factor técnico se relaciona con el coeficiente intelectual, el factor humano lo hace con la "inteligencia emocional".

Las personas dotadas con la aptitud de colaboración promueven un clima amigable de trabajo compartiendo información y recursos y equilibrando la tarea con las relaciones personales. Esto se traduce en el valor de un espíritu cooperativo, gente que se divierte trabajando, comparte y bromea, lo que le brinda un capital emocional que le permite destacarse en los buenos momentos y sobresalir de los malos.

La construcción de relaciones colaboradoras y fructíferas se debe iniciar en el nivel más básico de la empresa: con las parejas de las que formamos parte en el trabajo. Una aptitud muy importante que tiene que ver con los equipos de trabajo: las capacidades de equipo.

La ventaja principal de utilizar equipos es quizás su potencial económico. El aumento de la productividad es enorme. Pero las ventajas siguen al plano personal: la gente se siente más satisfecha con la combinación de cooperación y autonomía ofrecida por los equipos autodirigidos.

La inteligencia emocional permite que se fomente el debate abierto y riguroso y que los integrantes realicen un examen critico de las suposiciones de ellos mismos. Ese nivel de apertura es una cuestión de fuerte contenido emocional que divide la fina línea entre llegar a una solución o terminar todos peleados en una reunión de acalorada discusión.

La conclusión: si las discusiones se sobrecargan de emociones se perjudica la calidad de las decisiones.

La clave: las aptitudes emocionales tales como conocimiento de uno mismo, empatía y comunicación, o sea, lo bien que discuta es equipo.

Hablábamos al iniciar esta segunda parte, de los cambios ocurridos en los últimos años y uno de ellos era la necesidad de adaptación al cambio. Una aptitud emocional que se relaciona con esta situación es la de catalizador del cambio. Los lideres del cambio no son necesariamente innovadores pero saben reconocer el valor de una idea novedosa. No ordenan ni dirigen sino que inspiran (en lo intelectual y en lo emocional). Movilizan a la gente despertando emociones con respecto a su trabajo.

El Consenso

Aunque la búsqueda de consenso es crucial, se la ignora en grado sorprendente. Esto se corrobora en un estudio sobre decisiones estratégicas en empresas estratégicas de Estados Unidos, donde más de la mitad no fueron aplicadas. Esto se debe a que al no haber consenso le falta sustento a la decisión para que todos depositen su fuerza interna en ella y crean en implementarla. Los jefes que quieren imponer este tipo de decisiones tienen todas las de perder. Aptitudes como influencia, empatía, colaboración o comunicación son necesarias para lograr el consenso en un grupo y que luego el mismo implemente la decisión tomándola como una meta compartida o una misión o dirección.

Muchas veces los que manejan una marca no se hablan con los encargados de otra y ni hablar de probar juntos productos novedosos.

El poseer inteligencia emocional no solo beneficia al equipo conformado explícitamente por objetivos específicos sino que dinamiza la relación entre distintos integrantes de la organización los cuales forman un equipo mucho mayor (o "EL equipo") y logra que la empresa avance en sus metas finales o que encuentre alternativas originales a problemáticas generales como un estancamiento del mercado.

Programas de desarrollo de IE

A veces se siente la necesidad de mejorar algunas condiciones o procesos básicos que están interfiriendo en el logro de las metas organizacionales. Esto es debido a que existe en la organización un conjunto de síntomas que inducen al gerente a creer que la eficacia del personal no es normal como consecuencia de:

  • una pérdida de producción
  • una baja en los resultados,
  • apatía y falta de interés general,
  • confusión acerca de las organizaciones y,
  • quejas por parte de los usuarios o clientes de la calidad del servicio.

Mucho tiene que ver en esto la aptitud emocional de las personas intervinientes. Esta aptitud emocional es el ingrediente oculto en el éxito o fracaso de las relaciones, por lo tanto, a veces es necesario un programa que permita fortalecer la aptitud emocional de las personas integrantes de la organización, antes de iniciar un programa de desarrollo de equipos de trabajo.

Una persona emocionalmente apta conserva la confianza, es dúctil en la adversidad y actúa a partir de sus principios y valores básicos. Por ello si ponen corazón en el trabajo serían más convincentes.

Por lo tanto, a veces resulta necesario un programa que permita fortalecer la aptitud emocional de las personas, concentrado básicamente en el autoconocimiento, en el comportamiento interpersonal y en la capacidad de tolerancia; ya que se demostró que si se los ayuda a vérselas con sus emociones, tendrán más éxito profesional sin comprometer los valores personales.

Si bien la inteligencia emocional se desarrolla con la edad y la experiencia, la aptitud emocional se puede aprender a cualquier altura de la existencia humana.

Las aptitudes son un manejo de hábitos coordinados; lo que pensamos, sentimos y hacemos para ejecutar una tarea. Para reemplazarlos con otros más efectivos se requiere la suficiente práctica de estos últimos y la inhalación del malo, a fin de que el circuito neutral de la conducta anterior acabe por extinguirse, y se fortalezca la conducta más apta.

El error que comúnmente cometen las organizaciones es tratar de inculcar una aptitud emocional utilizando las mismas técnicas que sirven para enseñar a trazar un plan comercial. Alterar un hábito basado en la inteligencia emocional requiere una estrategia totalmente nueva.

Generalmente, se piensa en un programa de desarrollo de equipos como un proceso de revitalizar la estructura total, dejando de lado las aptitudes emocionales de los miembros. Sin embargo, el conocimiento personal de cada uno resulta ser fundamental.

Ante la falta de normas y medidas disponibles para la preparación de habilidades emocionales, se estudió un programa de capacitación ejemplar a fin de enseñar aptitudes basadas en la inteligencia emocional.

En las organizaciones

La declaración de objetivos de una organización cumple una función emocional: articular cierto sentido de bondad que, compartido, nos permite pensar que estamos haciendo juntos algo valedero.

Para saber cuáles son esos valores compartidos se requiere conocimiento de uno mismo elevado al plano corporativo. Así como cada persona conoce su perfil de virtudes y debilidades en diferentes áreas de competencia, así también ocurre con las organizaciones.

Muchas organizaciones están convencidas de que hacen estas evaluaciones mediante encuestas internas sobre satisfacción laboral, compromiso y cosas parecidas.

Pero lo cierto es que estas herramientas comunes suelen fallar. Imaginemos la ventaja que llevan las compañías donde se cultivan estas aptitudes y los problemas para las que no lo hacen. Pueden crear tres tipos de aptitudes: el autoconocimiento, el buen manejo de las emociones y el afán de triunfo.

Toda organización tiene una zona característica de experiencia colectiva (de sentimientos comunes e informaciones compartidas) que permanece inexpresada (o de la que se habla sólo en privado); por lo tanto, cae en el abismo de lo que equivale a un punto ciego de la organización.

Las reglas que indican qué se puede expresar en el trabajo y qué no, forman parte del contrato implícito que impone cada organización. Respetar estas reglas es el costo de formar parte de la familia empresaria.

El miedo, que no es irrazonable, nos ata al silencio. Cualquiera puede ver el destino que corren los que, dentro de una organización, revelan públicamente sus malos actos. La mayoría cae víctima de la organización: en vez de recibir gratitud, se los despide y son víctimas de persecuciones y pleitos. Ellos cometen el peor de los pecados: decir lo indecible. Y su expulsión envía un tácito mensaje a los demás: "Respetar la complicidad, si no quieren, perder el puesto".

Para contrarrestar esto hay que formar una organización más honrada y abierta en sus comunicaciones internas. Esto requiere una atmósfera donde se aprecie la verdad y que se ocupe de escuchar todas las facetas de una cuestión. Pero ese debate sólo es posible si la gente se siente en libertad de expresar su opinión sin miedo al castigo, la venganza o el ridículo. Los líderes que no saben alentar a que la gente les lleve sus inquietudes y sus preguntas, incluidas las noticias inquietantes, se exponen a tener problemas.

En la actualidad hay muchas organizaciones que logran que su gente se esfuerce tanto porque ofrece grandes recompensas: paga más que ninguna otra. Esto hace que los empleados lleven una vida vertiginosa y un ritmo frenético, lo cual perjudica su vida, su moral y su salud.

Pocas organizaciones reconocen la medida en que ellas mismas generan el estrés. Lo habitual es culpar a la víctima. Uno de los síntomas del agotamiento es la caída de la eficiencia y de la capacidad de realizar hasta las tareas rutinarias. Si eso se produce es inevitable que el desempeño de la organización se perjudique.

Es mucho lo que una empresa puede hacer para protegerse (y proteger a sus empleados) de los costos del agotamiento. Seis maneras primordiales por las que la organización desmoraliza y desmotiva a sus empleados:

  • Sobrecarga laboral. Demasiado trabajo que hacer, en muy poco tiempo y con escaso apoyo. El aumento de trabajo reduce el tiempo libre que la gente podría dedicar a recuperarse. El cansancio se acumula y el trabajo se perjudica.
  • Falta de autonomía. Ser responsable de la tarea, pero con escaso poder de decisión sobre cómo realizarla. El mensaje emocional que reciben los trabajadores es que la compañía no respeta su criterio ni su habilidad innata.
  • Recompensas magras. Recibir muy poca paga por más trabajo. Otra pérdida de recompensa es emocional: la sobrecarga de tareas, sumada a la escasez de control y a la inseguridad laboral, despojan al trabajo de su placer intrínseco.
  • Pérdida de vínculos. Creciente aislamiento en el trabajo. Las relaciones personales son el aglutinante humano que torna excelente a un equipo. Las asignaciones de tareas hechas al azar disminuyen la sensación de compromiso con el grupo laboral.
  • Injusticia. Falta de equidad en el trato a la gente. La falta de justicia crea resentimiento, ya sea por desigualdades en la retribución o en la carga de trabajo, por la falta de atención a las quejas o por políticas autoritarias. El resultado es cinismo y alienación, junto con la falta de entusiasmo por los objetivos de la empresa.

Conflicto de valores. Contradicción entre los principios de una persona y las exigencias de su trabajo.

Ya sea que el trabajador se vea obligado a mentir para efectuar una venta, a eliminar un control de seguridad para terminar a tiempo o, simplemente, a utilizar tácticas maquiavélicas para sobrevivir en un medio cruelmente competitivo, el costo lo sufre su sentido de la moral. El resultado neto de estas malas prácticas empresarias es fomentar el agotamiento crónico, el cinismo y una pérdida de motivación, entusiasmo y productividad.

Aprender a expresar lo que pensamos y sentimos sin decirlo en voz alta, nos permite comprender los sentimientos y supuestos ocultos, que pueden crear resentimientos inexplicables y desconcertantes bloqueos. Además de requerir autoconocimiento para rescatar esos pensamientos ocultos, la tarea depende de otras aptitudes emocionales: la empatía y habilidades sociales.

La falta de diálogo, confianza y franqueza en una organización puede darse por:

  • El miedo a equivocarse hace que la gente retenga información.
  • La necesidad de control de los jefes impide que la gente del equipo aproveche sus habilidades.
  • El recelo está muy extendido; cada uno piensa que los otros no ayudan y no son dignos de confianza.
  • Aquí se torna esencial la inteligencia emocional. Para lograr que un grupo de trabajo supere el miedo, las luchas de poder y el recelo se requiere un reservorio de confianza y afinidad.

La organización como un todo tiene una especie de "inteligencia", al igual que los grupos y los equipos que la componen. Inteligencia es la capacidad de resolver problemas, enfrentar desafíos o crear productos apreciados.

La teoría de sistemas dice que, en un ambiente de cambio turbulento y competencia, la entidad más adaptable será la que absorba más información, la aproveche más plenamente para aprender y responda con más agilidad, creatividad y flexibilidad.

Tanto el trabajo como el aprendizaje son sociales. Las organizaciones son "redes de participación". Para lograr un desempeño efectivo en los trabajadores del conocimiento, la clave está en inyectar entusiasmo y compromiso, dos cualidades que las organizaciones pueden ganar, pero no imponer.

Es aquí donde entra en juego la inteligencia emocional. El nivel colectivo de inteligencia emocional de una organización determina el grado en que se realice su grado de capital intelectual y su desempeño general.

El arte de maximizar el capital intelectual consiste en orquestar las interacciones de las personas cuya mente contiene ese conocimiento y esa experiencia.

Cada vez son más las empresas que buscan una mayor inteligencia emocional, aunque no utilicen ese término. Esta aptitud colectiva no es una mera evaluación blanda: tiene duras consecuencias.

El argumento más potente a favor de la ventaja económica de la inteligencia emocional en las organizaciones es el manejo de su gente:

  • Equilibrio entre los aspectos humanos y financieros en los planes de la compañía.
  • Compromiso orgánico con una estrategia básica.
  • Disposición a estimular mejoras en el desempeño.

Comunicaciones abiertas y fortalecimiento de la confianza en todos los participantes.

  • Fortalecimiento de las relaciones internas y externas que ofrezcan ventajas competitivas.
  • Colaboración, apoyo y compartir recursos.
  • Innovación, aceptación de riesgos y aprendizaje en común.
  • Pasión por la competencia y el perfeccionamiento constante.

Tal como sucede con los individuos, se puede considerar que las aptitudes orgánicas responden a tres categorías: capacidades cognitivas, en el sentido de manejar bien el conocimiento, pericia técnica y manejo de activos humanos, lo cual requiere aptitudes sociales y emocionales.

Toda organización es como un organismo: tiene un momento de nacimiento, un crecimiento, a través de diferentes etapas de desarrollo, una maduración y, finalmente, un fin.

Es probable que las aptas sobrevivan. Desde luego, hay numerosos agentes patógenos que pueden resultar fatales para una compañía: convulsiones sísmicas en los mercados, una visión estratégica miope, absorciones hostiles, tecnologías competitivas no previstas y cosas similares.

Pero una falla de inteligencia emocional puede ser crucial para hacer que una compañía sea vulnerable a lo otro; es el equivalente corporativo de un sistema inmunológico debilitado. Si una empresa tiene las aptitudes que brotan del conocimiento de uno miasma y la autorregulación, motivación y empatía, habilidad de liderazgo y comunicación abierta, es probable que sea más adaptable a lo que el futuro traiga.

El incremento de las presiones competitivas otorga nuevo valor a las personas automotivadas, que tienen iniciativa, deseos de esmerarse y optimismo suficiente para tomar con calma los contratiempos y los obstáculos.

Además, está el desafío de proporcionar liderazgo: las capacidades que los líderes necesitarán en el próximo siglo diferirán radicalmente de las que se aprecian en la actualidad. Hace una década no figuraba en el radar aptitudes tales como la activación de cambios, la adaptabilidad, el aprovechamiento de la diversidad y la capacidad de trabajar en equipo. Ahora cada día interesan más.

La inteligencia emocional es ahora tan crucial para el futuro de las próximas generaciones como la preparación académica.

Las empresas más visionarias empiezan a comprender que también a ellas las afecta la educación que las escuelas estén brindando a sus futuros trabajadores.

La demanda de inteligencia emocional no puede menos que subir, según las organizaciones dependan cada vez más de los talentos y creatividad de trabajadores que son independientes.

La creciente popularidad de las telecomunicaciones está acelerando esta tendencia. La autonomía sólo funciona si va de la mano con el autodominio, la confiabilidad y la escrupulosidad.

Y según la gente trabaje menos "para la empresa" y más para sí misma, se requerirá inteligencia emocional para mantener las relaciones vitales para la supervivencia de los trabajadores.

En el mundo empresario pueden surgir esos grupos, cada uno con una mezcla especializada de talento y experiencia, dentro de la organización y más allá de ella, según lo requiera la necesidad, y dejar de existir una vez cumplida la tarea.

Esos equipos virtuales pueden tener una agilidad especial, pues no los dirige alguien que tiene, por casualidad, el título de jefe, sino quienquiera tenga la capacidad requerida. En muchas organizaciones proliferan ya los grupos ad hoc para un proyecto y las fuerzas de tareas; otras empresas, para crear capacidad latente para esos grupos, hacen que la gente se reúna a charlar y a compartir información e ideas.

La buena noticia es que la inteligencia emocional se puede aprender. En el plano individual, es posible identificar, evaluar y aumentar los elementos de inteligencia emocional.

En el plano grupal, significa afinar la dinámica interpersonal que torna más inteligentes a los grupos. En el plano empresario, revisar la jerarquía de valores para dar prioridad a la inteligencia emocional, en los términos concretos de contratación, capacitación y desarrollo, evaluación de desempeño y ascensos.

Sin duda alguna, la inteligencia emocional no es una varita mágica; no garantiza una mayor participación en el mercado ni un rendimiento más saludable.

En los años venideros, las empresas cuya gente colabore mejor tendrán ventaja competitiva, por lo que la inteligencia emocional será más vital.

Y según el mundo cambie, estas aptitudes humanas pueden ayudarnos, no sólo a competir, sino también a alimentar la capacidad de encontrar placer y gozo en el trabajo.

Véase además

Fuentes

  • Héctor N. Fainstein "La Gestión de Equipos Eficaces", Organizaciones del Siglo XXI – Ediciones Macchi 1997 – Buenos Aires - Argentina.
  • William Dyer "Formación de equipos – Problemas y alternativas" – Addison/ Weiley Iberoamericana 1988 – Wilmington, Delaware, EEUU.
  • Daniel Goleman "La Inteligencia Emocional en la Empresa" – Javier Vergara Editor 1999 – España.
  • Lapassade "Análisis Institucional" - 1962.
  1. AUTORES: Cillereuelo, Augusto, Grafigna,Oscar, Rodriguez, Gerardo, Martinez, Ruben, Tichauer, Gonzalo, Rodriguez Lupo, Nahuel
  2. DOCENTES: Héctor Fainstein y Ricardo Pasik. Cátedra Dr. Héctor Fainstein. Facultad de Ciencias Económicas. Universidad de Buenos Aires.