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Irlanda del Norte

Irlanda del Norte
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Gentilicio norirlandeses

Irlanda. Territorio integrante del Reino Unido situado en el extremo nororiental de la isla de Irlanda.

Ubicación

Limita al norte y noreste con el canal del Norte, al sureste con el mar de Irlanda y al sur y oeste con la República de Irlanda; incluye la isla Rathlin, en el canal del Norte, así como otras islas menores cerca de la costa. Irlanda del Norte también se conoce como Ulster, porque comprende seis de los nueve condados que constituían la antigua provincia del Ulster. Tiene 14.148 km2 de superficie.

Historia

En 1920, cuando Irlanda accedió a la independencia, seis condados de la provincia del Ulster, la más septentrional de las cuatro provincias irlandesas, eligieron separarse políticamente del resto de Irlanda y mantener la vinculación con Gran Bretaña. Según la Ley de Gobierno de Irlanda de 1920, estos seis condados se convirtieron en una división política del Reino Unido, conocido como Irlanda del Norte, con su propia Constitución, Parlamento y Administración encargada de los asuntos locales. El Estado Libre de Irlanda (desde 1948, República de Irlanda) no aceptó la separación como algo permanente, aunque Irlanda del Norte se negó siempre a considerar una posible reunificación.

En 1925 se fijó la frontera entre ambos territorios. La mayor parte de la población de Irlanda del Norte, protestante, vio esta separación del sur católico y su unión con Gran Bretaña como una garantía para el mantenimiento de su religión y de su posición dominante dentro de la sociedad irlandesa. Para muchos católicos irlandeses, la creación de Irlanda del Norte era simplemente la última injusticia que los británicos infligían a los irlandeses.

En 1948, cuando el Estado Libre de Irlanda se convirtió en la República de Irlanda, el Parlamento británico confirmó la condición de Irlanda del Norte como parte integrante del Reino Unido, a menos que su propio Parlamento decidiera lo contrario. Aunque la República todavía reclamaba los seis condados septentrionales, su salida de la Commonwealth fue una aceptación tácita de la partición.

Sin embargo, en 1955, los militantes del ilegal Ejército Republicano Irlandés (IRA) comenzaron una campaña de atentados terroristas dirigida a conseguir la unión de Irlanda del Norte con la República de Irlanda. A lo largo de 1957 y 1958 continuaron estos actos violentos, hasta que a comienzos de la década de 1960 se hicieron menos frecuentes. En 1962 el gobierno de la República de Irlanda condenó el terrorismo como medio para obtener la unificación.

Las persistentes dificultades económicas que caracterizaron los años de posguerra llevaron en 1955 a la formación del Consejo para el Desarrollo de Irlanda del Norte, que tuvo bastante éxito; a mediados de la década de 1960 se habían creado 230 nuevas fábricas y otras 200 se habían ampliado. Los habitantes de Irlanda del Norte se beneficiaron de los programas de bienestar social aplicados en el Reino Unido después de la guerra. Sin embargo, en los últimos años, Irlanda del Norte no ha prosperado tanto, debido en parte a la violencia, problema endémico del país.

Conflictos

Desde el mismo momento de la división, los católicos del norte se convirtieron en una minoría con desventajas en temas como empleo, vivienda y participación efectiva en la actividad política. En 1968 organizaron el Movimiento Pro-Derechos Civiles para protestar por lo que consideraban un trato discriminatorio, que a menudo provocaba reacciones violentas. Los protestantes moderados reconocían la necesidad de reformas, pero a ello se oponía fuertemente la facción conservadora del Partido Unionista en el poder. Las tropas británicas, que fueron enviadas a Irlanda del Norte en 1969 para ayudar a la policía local (la Royal Ulster Constabulary, RUC), se establecieron de forma permanente para garantizar la autoridad británica sobre la provincia y reducir la reacción protestante, si bien se convirtieron en el objetivo de los atentados terroristas del IRA.

En 1972, los británicos abolieron el Parlamento de Irlanda del Norte e impusieron un gobierno directo. En un referéndum celebrado en 1973, boicoteado en gran medida por los católicos, el electorado de Irlanda del Norte volvió a optar por el mantenimiento de la unión con Gran Bretaña, rechazando su reagrupamiento con la República de Irlanda. La violencia creció en los años siguientes. Dos mujeres de Belfast, Mairead Corrigan y Betty Williams, recibieron el Premio Nobel de la Paz en 1976 por sus acciones para reconciliar a las dos comunidades enfrentadas de Irlanda del Norte. Sin embargo, su tarea fue inútil; los intentos de acercar a ambos grupos no dieron ningún resultado.

Mientras tanto, el denominado IRA Provisional (el ala más radical de este grupo) mantenía una presión terrorista constante, al tiempo que algunos extremistas protestantes se equiparaban a ellos mediante la constitución de varias organizaciones terroristas que iniciaron su particular campaña de atentados. En 1979, el IRA asesinó a lord Mountbatten (último virrey de la India), y ese mismo día hizo caer en una emboscada a un grupo de soldados británicos, muriendo 18 de ellos. El asesinato de lord Mountbatten fue condenado unánimemente.

Más adelante, en 1981, el IRA utilizó una nueva táctica para recuperar su quebrantada popularidad: los miembros que se encontraban detenidos en prisiones británicas comenzaron una huelga de hambre y cada nueva muerte a la que ésta daba lugar iniciaba un nuevo ciclo de violencia. Mientras tanto, la división entre las comunidades norirlandesas permanecía tan marcada como siempre, sin que se vislumbrara una solución. La conferencia intergubernamental creada en 1985 fue recibida por muchos como un paso importante para la cooperación en temas de seguridad, economía y sociedad, y para alcanzar una paz definitiva.

Sin embargo, los unionistas protestantes y algunos nacionalistas irlandeses denunciaron ese acuerdo. Al comienzo de la década de 1990 las tropas británicas todavía patrullaban las calles de Londonderry y Belfast, mientras que el IRA seguía lanzando esporádicos ataques terroristas sobre civiles británicos y personal militar en las islas Británicas y en la Europa continental.

Camino hacia la paz

El 31 de agosto de 1994, después de 25 años de lucha, el IRA anunció un alto el fuego incondicional y solicitó el inicio de conversaciones de paz. No obstante, 9 de febrero de 1996 el IRA rompió dicha tregua al perpetrar un atentado con bomba en Londres, y responsabilizó de la ruptura al gobierno británico; era el inicio de una nueva etapa de violencia marcada por atentados esporádicos que se prolongaría a lo largo de varios meses.

La determinación a favor de continuar con el proceso de paz ya iniciado por parte de los primeros ministros de Gran Bretaña y la República de Irlanda, John Major y John Bruton, respectivamente, hizo que, pese a la persistencia de los atentados y los disturbios callejeros, dieran comienzo en el castillo de Stormont, próximo a Belfast, las conversaciones de paz con la presencia de los principales partidos políticos norirlandeses, incluido el Sinn Féin, pese al rechazo inicial de los grupos protestantes de sentarse a la mesa con quienes no condenaban los atentados del IRA.

La victoria electoral de los laboristas en las elecciones celebradas en el Reino Unido en mayo 1997, unida al alto el fuego declarado del IRA el 19 de julio, permitieron un desarrollo efectivo de las conversaciones de paz. Los atentados cometidos por grupos terroristas católicos y protestantes disconformes con las negociaciones no impidieron la buena marcha de las mismas, como pusieron de manifiesto las dos reuniones mantenidas —en diciembre de 1997 y marzo de 1998— en Downing Street, residencia oficial del primer ministro británico, entre Tony Blair y representantes del Sinn Féin, encabezados por Gerry Adams, toda vez que este partido católico había hecho renuncia explícita y pública en el mes de septiembre de la violencia como forma de actuación política.

La firma de un acuerdo de paz el viernes 10 de abril de 1998 por parte de los principales partidos norirlandeses y de los primeros ministros del Reino Unido y de la República de Irlanda, vino a confirmar los deseos de poner fin a la violencia de una vez por todas.

Fuentes