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Julius Wagner-Jauregg

Julius Wagner-Jauregg
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JuliusWagner.jpg
Destacado médico austriaco
NombreJulius Wagner von Jauregg
Nacimiento7 de marzo de 1857
Wels, Bandera de Austria Austria
Fallecimiento27 de septiembre de 1940
Viena, Bandera de Austria Austria
Otros nombresJulius Wagner-Jauregg
Alma materUniversidad de Viena
OcupaciónInvestigador
Conocido porWagner-Jauregg
TítuloDoctor en Neurología y Psiquiatría
PremiosPremio NobelPremio Nobel de Medicina 1927

Julius Wagner von Jauregg. Médico austriaco, fundador de la Piretoterapia, en Wels (Austria) y en Viena, en cuya Universidad estudió y profesó como auxiliar de patología y clínica psiquiátrica.

Síntesis biográfica

Nació en Wels, (Austria), el 7 de marzo de 1857. Realizó sus estudios de Medicina en la Universidad de Viena, y tras obtener la licenciatura ejerció durante un breve período de tiempo como ayudante de la Cátedra de Patología de esa Universidad. En 1885 se doctoró en Neurología y Psiquiatría.

Etapas importantes de su vida

Tras enseñar psiquiatría y neurología en la Universidad de Graz (1889-1893), retornó a su «alma mater» para desempeñar un puesto semejante (1893-1928). En 1917, treinta años después de haber observado por vez primera que los pacientes de parálisis sifilítica mejoraban cuando sufrían fiebre, anunció el empleo del paludismo como fuente productora de fiebre para curar la parálisis general progresiva.

Técnica completamente revolucionaria en medicina, la piretoterapia fue pronto aceptada generalmente y aplicada a otras enfermedades. Contemporáneo y amigo de Sigmund Freud, a pesar de su oposición radical al Psicoanálisis en nombre de una concepción organicista, Julius Wagner-Jauregg fue sin embargo un reformador del asilo en Viena. Creó la malarioterapia, que permitía curar la parálisis general, lo que le valió el Premio Nobel de Medicina en 1927 y una recompensa de 1000 dólares del Comité Norteamericano para la Investigación de la Sífilis. También adquirió fama por su método de tratar el cretinismo con preparados de la glándula tiroides y por su empleo del yodo en el tratamiento del bocio.

En 1920, atacado y acusado de prevaricación por haber tratado de simuladores a los afectados de neurosis de guerra, a quienes había sometido a tratamientos con electricidad, debió comparecer ante una comisión investigadora que incluía a Freud en carácter de experto. A través de esos debates se relanzó la cuestión de la neurosis traumática y la simulación. Furioso por haber sido criticado (aunque muy moderadamente) por Freud, Wagner-Jauregg lo acusó más tarde de haber aprovechado esa ocasión para atacarlo y promover su propia doctrina. Conservador y desesperado por el derrumbe de la monarquía, abrazó la causa del nacionalismo alemán y, al final de su vida, adhirió al Partido Nacional Socialista, aunque nunca fue antisemita.

Labor realizada

Además de sus estudios sobre enfermedades psiquiátricas, Wagner-Jauregg realizó un gran número de trabajos sobre la función de los nervios estimulantes cardíacos, sobre la fisiología y patología del tiroides y sobre el enfoque médico-forense de la Psiquiatría. Se interesó especialmente por el cretinismo, que trató con extractos de tiroides; también desarrolló un método de tratamiento del bocio mediante la administración de yodo.

Poco antes de asumir la cátedra de la Facultad de Medicina de Graz comenzó a estudiar el tratamiento de la psicosis, término que en esta época reunía diferentes alteraciones mentales muy poco estudiadas. Los escasos estudios realizados en este campo se basaban más en comparaciones estadísticas que en experiencias contrastadas científicamente.

En su incesante búsqueda por encontrar algún tratamiento eficaz contra las psicosis, Wagner-Jauregg introdujo la piretoterapia, método que consistía en provocar cuadros febriles en los enfermos con psicosis. Este tipo de terapia resultó ser eficaz en la parálisis general progresiva producida por la sífilis, alteración que en aquella época se encuadraba dentro de las psicosis.

La paludoterapia

Durante sus investigaciones sobre la piroterapia experimentó diferentes mecanismos de producción de cuadros febriles, y en 1917 inoculó el paludismo a los enfermos con parálisis general progresiva originada por la sífilis con resultados satisfactorios. El método de Wagner-Jauregg se dio a conocer con el nombre de paludoterapia y se mantuvo en vigor hasta la aparición de la penicilina.

El mecanismo por el que la paludoterapia era eficaz no se llegó a conocer, apareciendo diferentes teorías sobre su mecanismo de acción. Algunos autores creían que el beneficio del procedimiento terapéutico era debido a la leucocitosis, pero esta explicación pronto fue desechada, ya que se comprobó que en el paludismo no hay hiperleucocitosis. También se propuso la tesis de la existencia de incompatibilidad entre las espiroquetas y el hematozoario. Los que defendían esta teoría se apoyaban en que en los países en los cuales reinaba el paludismo existían muy contados casos de parálisis general.

En 1923 Straussler-Koskinas escribía que, en los paralíticos paludizados, las lesiones actuaban de una forma estacionaria, al mismo tiempo que se aumentaban las defensas del sistema nervioso. También se defendió la teoría de que la inoculación del paludismo provoca en el organismo del enfermo una producción de anticuerpos que vencen a la espiroqueta y al germen inoculado.

Muerte

Murió en Viena, Austria, el 27 de septiembre de 1940.

Fuentes