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La Chambelona

Alzamiento del Partido Liberal
Información sobre la plantilla
Fecha:11 de febrero de 1917
Lugar:CubaBandera de Cuba
Descripción:
La lucha por el poder entre liberales y conservadores no terminó con la reelección de Menocal
Resultado:
Preso José Miguel Gómez, la rebelión decayó rápidamente aunque se produjeron algunas escaramuzas militares en la zona
Consecuencias:
Terminó una de las guerritas politiqueras de la seudo república, guerrita en que ninguno de los dos participantes pretendía hacer realmente una revolución, eran sólo un producto de las luchas por el poder
Líderes:
Teniente Alberto Rojas, capitán retirado Ismael Ávalos, el Sargento Gonzalo Córdova,entre otros
Ejecutores o responsables del hecho:
Partido Liberal

Alzamiento del Partido Liberal. Alzamiento en protesta al fraude electoral que favoreció al presidente Mario García Menocal. Fue conocido el nombre de “La Chambelona” debido a una tonada con ese título que identificaba a los liberales. A un mes de iniciada Gómez, su líder en ese momento, fue hecho prisionero junto a otros de sus seguidores muchos de los cuales fueron asesinados y a otros se le dio la amnistía política.

Alzamiento

El 11 de febrero de 1917 se levantaron en armas los liberales contra la imposición menocalista, dirigidos por en General Gómez, los que llegaron a dominar, prácticamente las provincias de Camaguey y Oriente, así como parte de las de Las Villas. Alfredo Zayas se desvinculó de este alzamiento, y se refugió en La Habana. Mendieta y Machado se fueron al campo armado.

Gobierno de Menocal

Durante el alzamiento Mario García Menocal acusó a los liberales de Germanófilos, pues ya su gobierno había declarado la guerra a Alemania y establecido el servicio militar obligatorio. En esta ocasión, tropas norteamericanas salieron nuevamente de la Base Naval de Guantánamo; ocuparon la ciudad de este nombre y otros puntos de la provincia de oriente. El Presidente Wilson declaró que no reconocería gobierno surgido de revoluciones. Los liberales que esperaban, como en 1906, que los yanquis jugaran a su partido, se entregaron definitivamente, al cerciorarse de que, esta vez la garantía estaba a favor del mayoral Presidente.

De esta manera, Menocal, el preferido, que contaba con el apoyo absoluto de los monopolios azucareros, se reeligió por cuatro años más.

Generalización de las huelgas

Mientras los liberales continuaban la lucha contra el gobierno de Menocal en 1918 se agudizó la crisis de abastecimiento a la población, que ya sentía en carne propia la desgracia de pertenecer a la clase oprimida. El gobierno nombró director de subsistencias a Armando Andre, que no era otro que un socio de fechorías de Menocal, e hizo de su posición el centro de grandes y sucios negocios, de los que fueron beneficiarios el propio Andre, Menocal y sus compinches.

Acosados por la explotación y el hambre el 4 de noviembre los trabajadores de la bahía de la Habana se declararon en huelga. El 12 de noviembre, la huelga se extiende a otros sectores. Lo obreros pedían las jornadas de ocho horas y la rebaja del costo de la vida. La organizaciones proletarias, aun muy disímiles gremios, sindicatos, sociedades de resistencias, y una vertebración nacional, mostraron su presencia combativa. Inmediatamente el gobierno adjudicó la promoción de la huelga a la instigación alemana, que el día anterior, el 11 de noviembre, se había firmado el armisticio en Europa.

A principios de Enero de 1919, una ola de huelgas invadía el país; decenas de centrales azucareros estaban parados. En Marzo se produce una huelga bastante generalizada, que paraliza a casi todos lo ingenios azucareros.

El 1 de mayo es ampliamente conmemorado. En el Teatro Payret de la Habana se efectúa un mitin por el cual desfilan 27 oradores y todos expresan su solidaridad con la Unión Soviética.

La represión no se hizo esperar. Decenas de líderes de obreros cubanos fueron encarcelados; 23 trabajadores españoles resultaron expulsados del país. El día 24 de mayo se desato una huelga similar a la anterior que duró una semana, en protesta por la detención de 34 trabajadores acusados en el auto judicial de 30 de mayo.

Congreso Obrero Nacional

Ya en 1920 las huelgas se generalizan. Se efectúa en el mes de abril el Congreso Obrero Nacional de donde el pueblo esperaba recibir ciertos beneficios.

La inquietud obrera continuó. La adhesión a la revolución rusa creció. Mario García Menocal expresaba, el 5 de enero de 1920: a la agitación social no son ajenas las magnaciones de la secta antisocial que ensangrienta y devasta a Rusia. No me detendré ante obstáculos de ningún género para reprimir de una vez tan criminales designios.

La represión fue dura. El estribillo vario de la acusación de una Germanofilia ficticia, al tema sugerente del anticomunismo, del Antisovietismo; del ataque a la realidad luminosa de la revolución rusa. Lenin, el leninismo y los bolcheviques entraron por la puerta ancha en el lenguaje oficial y propagandístico de la oligarquía, postrada ante el imperio y temeroso del despertar militante de los hombres y mujeres del trabajo.

Intervención norteamericana

Entre tanto, tropas norteamericanas, que con el argumento de la guerra mundial habían ocupado, una vez mas, zonas azucareras de oriente y Camaguey las dos provincias mas señaladas del boom azucarero desde agosto de 1917, por allí permanecían y no se fueron hasta febrero de 1922, cuando ya el peligro alemán había sido dejado atrás por el transcurso de más de 3 años.

Los trabajadores siguieron pugnando por sus intereses y prosiguieron fraguando sus perfiles independientes. La guerra mundial había producido un aumento notable de las ganancias de las empresas azucareras y de los comerciantes importadores; así como el enriquecimiento de especuladores y de gobernantes. Pero, para la gran masa popular, había significado víveres, vituallas y alquileres más caros.

El precio promedio del azúcar en 1914 fue de 2,64 centavos, en el año siguiente subió a 3,31 y a más de cuatro centavos entre 1916 y 1918. En 1919 llego a 5,06, pero este precio se duplicó el primer trimestre de 1920.

Los problemas de índole económica estaban en el centro de las preocupaciones de los sectores laboriosos que veían, día a día decrecer sus niveles de existencia.

Llamado a la unidad proletaria

Con la experiencia acumulada de 2 años de lucha, numerosos organismo obreros apoyaron la convocatoria de un congreso de unidad proletaria. El congreso encontró como vehículo de citación a la asociación de torcedores de la Habana y Pinar del Río (tabaqueros) de tendencias reformistas. Junto a esta y otras agrupaciones del mismo matíz, acudieron al congreso una mayoría de representantes de sindicatos o gremios que sostenían posiciones izquierdistas y antimperialistas.

Por primera vez en la República Neocolonial, se reunía un genuino congreso obrero, integrado por mandatarios obreros y convocados por dirigentes obreros. El congreso se organizaba para reivindicaciones de clase, aun cuando sus acuerdos no tuvieran, en algunos aspectos, la madurez que mas tarde le daría el progreso de sus luchas. Este congreso, efectuado los días 14,15 y 16 de abril de 1920, sentó bases para el desarrollo del movimiento independiente y unido de la clase obrera cubana.

En sus sesiones participaron 218 delegados, de 102 colectividades obreras, de las cuales, 59 tenían su asiento en la provincia de La Habana.

En este congreso se destacan como los inspiradores de sus actividades avanzadas los delegados Antonio Penichet y Alfredo López tipógrafos, Alejandro Barreiro, Unión de Obreros Cigarreros y Peña Vila Boa gremio de pintores; y en las posiciones enemigas, Juan Arevalo de la federación de bahía.

El Congreso nacional obrero que así fue denominado por los participantes del mismo, planteó medidas para el mejoramiento de la situación económica de los trabajadores, cosa por demás muy natural en una reunión de representantes de los explotados y, mucho más, en los momentos en que se reunían. Aun así, en el preámbulo de exposición de lo que llamó medidas posibles en el orden inmediato, estampó el siguiente juicio cargado de intención clasista:

…“Que únicamente el cambio total del presente régimen económico puede hallarse solución a la misérrima condición de las clases proletarias y a ese fin dedicara sus esfuerzos todos; pero obligados a buscar medidas de orden inmediato que puedan obviar la angustiosa situación de las clases populares, presentan esta como eficaces”…

Después del congreso

En este orden de cosas, propugnaban la entrega de mercancías a los organismos obreros, para su distribución; obligación de sembrar frutos menores; fabricación de casas pequeñas para los obreros; impuestos altos a los artículos de lujo y sobre la renta, que elabore para la implantación que regule la jornada de ocho horas etc.

No obstante, el acuerdo de mayor peso, en el orden interno, fue la aprobación de una moción a iniciativa de la asociación de tipógrafos, que rezaba:

Reconociendo la absoluta necesidad de conservar nuestras fuerzas actuales, de ir acrecentando con la organización de aquellas acciones hoy dispersas, así como en la práctica constate de la solidaridad, los delegados, reunidos en este congreso, recomiendan a todas la organizaciones, la formación de la confederación nacional del trabajo y proponen la creación inmediata de un comité conjunto, que estudie el asunto y formule un proyecto de organización estudiando las opiniones de todas las colectividades, que debe ser presentado en un próximo Congreso Nacional, a celebrar al 1 de enero del 1921, en la localidad que se designe después de discutirse.

Esta idea de constituir una central obrera había cuajado y las posibilidades de su realización estaba a la vista. El congreso nacional obrero, reflejando el enorme impacto que sobre los trabajadores produjo la victoria de la revolución de octubre y de la influencia de la sola existencia del primer estado obrero y campesino ejercía en la vanguardia del proletariado cubano, formulo una hermosa declaración de hondo contenido político que revela, de un solo golpe de vista, el fervor revolucionario ya en plena marcha:

El congreso nacional obrero acordó, enviar un fraternal saludo a los hermanos que en Rusia han establecido la república socialista del soviet, fundando así, con infinitos sacrificios y soberanas energías, en un país que ocupa la sexta parte de la superficie del planeta, el primer gobierno de los trabajadores y para los trabajadores.

Por otra parte, el congreso rechazó la invitación a enviar delegados a una titulada convención panamericana del trabajo convocada por la confederación obrera panamericana que dirigía el departamento de estado de Estados Unidos. Por el contrario el congreso decidió enviar delegados al congreso latinoamericano patrocinado, según ellos, por la tercera internacional.

El contraste de posiciones internacionales no puede ser mas explícito al juzgar las decisiones del congreso de 1920. El progreso político y organizativo de los trabajadores continuaría en los años siguientes.

Reacción del gobierno

El gobierno de Mario García Menocal, esta vez, reaccionó de manera muy distinta, pues, inmediatamente después de la clausura del congreso, fueron detenidos Antonio Penichet, Marcelo Salinas y otros; y, antes del 1 de mayo, Alfredo López, José Peña Vila Boa y Alejandro Barreiro se encontraban, igualmente, en prisión.

El período que va desde 1918 hasta 1921 fueron los últimos años del mandato de Menocal. Donde toma el mando el siguiente dictador, Alfredo Zayas desde 1921 a 1925.

Veáse también

Fuentes