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Mohammed Mursi

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Mohamed Mursi
Información sobre la plantilla
Mohamed-morsi.jpg
Escudo de la República  de Egipto
Presidente de Egipto
30 de junio de 2012 - 3 de julio de 2013[1]
Primer ministroKamal Ganzouri (2012)
Hesham Qandil (2012-2013)
VicepresidenteMahmud Mekki
PredecesorMohamed Hussein Tantawi(Presidente del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas de Egipto)
SucesorMaher El-Beheiry (interino)
Datos Personales
NombreMohamed Morsi Isa al-Ayyat
Nacimiento20 de agosto de 1951
Al-Sharqia, Bandera de Egipto Egipto
EducaciónIngeniero
Alma materUniversidad de El Cairo
University of Southern California
Partido políticoHermanos Musulmanes, Partido Libertad y Justicia
Creencias religiosasMusulmán sunnita

Mohamed Morsi Isa al-Ayyat (en árabe: محمد محمد مرسى عيسى العياط). Es un ingeniero y político egipcio. Fue el presidente de Egipto entre junio de 2012, tas ganar las elecciones presidenciales celebradas en ese año, hasta julio de 2013, cuando es derrocado por las fuerzas armadas de su país en medio de gigantescas protestas en su contra.

Síntesis biográfica

Oriundo de Ash Sharqiyah, una de las gobernaciones del delta del Nilo, hijo de granjeros propietarios de sus tierras y el mayor de cinco hermanos, cursó la carrera de Ingeniería en la Universidad de El Cairo hasta la obtención de la licenciatura, en la especialidad de Metalurgia, en 1978. Entre el primer ciclo universitario, concluido con la diplomatura, y el segundo ciclo el joven prestó el servicio militar de un año de duración y sirvió en una unidad de guerra química del Ejército egipcio.

En 1979, con 28 años, se casó con una prima que tenía 17, Nagla Ali Mahmoud. Los seis años siguientes, ayudado por una beca, los pasó junto con su joven esposa en Estados Unidos, en California, donde en 1982 obtuvo el doctorado por la Universidad del Sur (USC) con excelentes calificaciones y más tarde dio clases con un contrato de profesor asociado en el campus de Northridge de la Universidad Estatal (CSU). Por una temporada impartió magisterio también en Libia. En California vinieron al mundo dos de los cinco hijos de la pareja, cuatro varones y una chica (y que hasta la fecha le han dado tres nietos), los cuales obtuvieron la ciudadanía estadounidense por derecho de nacimiento.

En 1985 Mursi retornó a Egipto y se aseguró una sólida posición profesional merced a una plaza de profesor titular en la Universidad de Zagazig, la capital de Ash Sharqiyah. En los 25 años siguientes, Mursi iba a impartir la docencia y a dirigir el Departamento de Ingeniería de la Universidad. Sin embargo, las inquietudes religiosas y políticas rondaban al cultivado ingeniero, un musulmán devoto desde que en la infancia su madre le enseñara a recitar asiduamente el Corán. Ya en 1979, el año de su boda, Mursi se afilió a los Hermanos Musulmanes (Al Ijwan Al Muslimin), la histórica cofradía-movimiento del Islam sunní, fundada por el intelectual islámico Hassan al-Banna en 1928 y sobre la que desde 1954, cuando el triunfante régimen republicano les acusó de intentar asesinar a Nasser, pesaba una prohibición oficial.

Electo por primera vez al parlamento en 2000. Desde abril de 2011 ha presidido el Partido Libertad y Justicia, musulmán, fundado por los Hermanos Musulmanes tras la revolución egipcia de 2011. En las elecciones presidenciales de Egipto de 2012 participó como candidato de su partido, en sustitución del inhabilitado Khairat El-Shater. Se lo considera un moderado dentro del movimiento islamista.

Presidente de Egipto

El 30 de junio de 2012, una vez dado de baja tanto en la Hermandad como en el PLJ para ilustrar su mensaje de concordia y unidad, Mursi tomó posesión como el quinto presidente de la República[2] Árabe de Egipto flanqueado por militares, el estamento del que surgieron sus predecesores Naguib, Nasser, Sadat y Mubarak, poniendo fin así a una tradición de más de medio siglo. Para sorpresa general, el flamante mandatario no tardó en ejercer su autoridad ordenando la restauración de la Asamblea disuelta –aunque el Constitucional se apresuró a revocar este decreto- y, el 12 de agosto, despidiendo[3] a Tantawi como ministro de Defensa así como al jefe del Estado Mayor, general Anan, e invalidando las enmiendas unilaterales del CSFA. Con esta espectacular medida, al parecer facilitada por sectores progresistas del Ejército dispuestos a una coexistencia sin problemas, Mursi diluyó la perspectiva, inquietante salvo para quienes simpatizan con la fórmula del contrapeso militar a una hegemonía islamista, de que en Egipto pudiera asentarse un escenario a la turca, de democracia tutelada por los uniformados, aunque está por ver el alcance de la subordinación de las Fuerzas Armadas al mando civil.

Si los primeros pasos de la presidencia de Mursi, quien aboga por avanzar hacia un sistema de tipo parlamentario, reflejan la voluntad de la Hermandad de desarraigar viejos esquemas del Estado, otras rupturas positivas y no menos urgentes aguardan en los terrenos económico y social, donde las cosas, que ya eran malas antes de 2011 –precisamente, nutrieron el caldo del descontento que condujo al estallido popular-, han ido a peor en estos 18 meses de tumulto y crispación. El programa del PLJ, que se debe al intenso componente social del movimiento padre, plantea un "renacimiento" de la malparada economía y la reducción de las inequidades a través de una política fiscal mucho más activa.

Mucha de la expectación generada por la llegada al poder en Egipto de la Hermandad Musulmana pone el ojo en la política exterior, donde Mursi, a pesar de su breve recorrido, ya ha empezado a deshacer incógnitas. Decidido a devolver a su país el papel central que por razones históricas, geográficas y demográficas le corresponde en el tablero de Oriente Próximo, el presidente asegura que El Cairo seguirá haciendo honor a sus tratados internacionales y entre ellos el de Paz con Israel, pero en este sensible capítulo los matices se amontonan: los Hermanos mantienen su hostilidad retórica al Estado sionista, consolidan sus excelentes relaciones con los palestinos de Hamas –sus hijos espirituales- y además sugieren el condicionante de la continuidad de la abultada ayuda económica de Estados Unidos, potencia con la que Mursi espera entenderse bien.

Mahmud Ahmadineyad saluda a Morsi a la vista de Ban Ki-moon durante la XVI Cumbre de los No Alineados

La fulminante campaña militar emprendida en agosto contra las bandas alqaedistas que operan en el Sinaí como represalia por su ataque contra el puesto del Ejército en El Arish[4][5][6] demuestra que al islamista Mursi no le tiembla el pulso a la hora de preservar la seguridad, aunque los israelíes, pendientes también de los túneles de Gaza, vieron este operativo bélico con aprensión. En su desplazamiento a Teherán, primero de un presidente egipcio desde 1979[7] (cuando se rompieron las relaciones diplomáticas) y con motivo de la cumbre de los No Alineados, Mursi transmitió un mensaje de diálogo regional a su anfitrión, Ahmadinejad, pero al mismo tiempo le ha desairado al arremeter contra el régimen sirio, aliado suyo, y reclamar ayuda para los rebeldes que lo combaten.

Derrocamiento

Tras fuertes protestas en su contra producidas en junio de 2013, las Fuerzas Armadas de su país le dan un ultimátum para solucionar el problema, una vez vencido este ultimátum se llevó a cabo un Golpe de Estado militar que puso a Maher El-Beheiry, Jefe del Tribunal Constitucional Supremo, como nuevo presidente interino del país durante el gobierno de transición.

Referencias

Fuentes