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Ramón Ibarra González

Ramón Ibarra González
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Ramon Ibarra.jpg
Ramón Ibarra González, arzobispo mexicano.
Nacimiento22 de octubre de 1853
pueblo de Olinalá,
estado de Guerrero,
México Bandera de los Estados Unidos Mexicanos
Fallecimiento30 de enero de 1917 (63 años) 
Ciudad de México,
México Bandera de los Estados Unidos Mexicanos
Nacionalidadmexicana

José Ramón Ibarra González (Olinalá, 22 de octubre de 1853 - Ciudad de México, 30 de enero de 1917) fue un arzobispo mexicano.

Biografía

Su padre era Miguel Ibarra, hijo de españoles provenientes de las provincias vascongadas, y su madre María del Refugio González, nativa de Olinalá (México). El niño fue bautizado a los dos días de nacido.

Estudios y ordenación en Roma

En 1868 Ramón fue inscrito en el seminario de Puebla a los 15 años, ahí cursó latín, filosofía y teología.

Después de la muerte de su madre marcha a Roma en junio de 1877 para ingresar al Colegio Pio Latinoamericano y posteriormente a la Universidad Gregoriana, de donde egresa con las borlas de Teología, Filosofía, Derecho Canónico y Derecho Civil Romano condecorado por el papa León XIII con una medalla por sus brillantes estudios.

El 21 de febrero de 1880 se ordenó de sacerdote en la Basílica Lateranense y al día siguiente cantó su primera misa. En 1881 irguió la sien con las borlas de Doctor en Derecho Canónigo y Derecho Civil Romano.

En 1877 ingresó al Pío Latinoamericano de Roma. Cursó sus estudios tanto en la Universidad Gregoriana como en la Pontificia Academia de Santo Tomás de Aquino. Obtuvo los doctorados de filosofía, teología y ambos derechos. A los 26 años fue ordenado sacerdote en la basílica de San Juan de Letrán. En 1889 pide ingresar a la Compañía de Jesús y es admitido, pero al estar haciendo ejercicios espirituales en Loyola le llega la noticia de que había sido nombrado obispo de Chilapa.

Trayectoria sacerdotal en Puebla

De regreso a Puebla en diciembre de 1882 funge como profesor del Seminario y capellán del Templo de San Pedro entre otros cargos. En 1886 fue comisionado por el obispo Mora y Daza para fundar la academia Teojurista que fue el renacimiento del Seminario Conciliar Palafoxiano luego de su desalojo del Hospitalito, despojado por las Leyes de Reforma en 1886, para lo cual adquirió junto con el canónigo Prisciliano José de Córdova el edificio del ex convento de Belemitas anexo al templo de Belén que funcionó hasta la Revolución Carrancista.

En 1885 fue nombrado canónigo de la Catedral Angelopolitana por el obispo Mora y Daza que también lo designa presidente de la comisión organizadora de la primera peregrinación diocesana al Tepeyac el 11 de febrero de 1887, que aún se sigue organizando, y en 1888 es nombrado vicario capitular por el mismo obispo quien fallece ese mismo año justo antes de la histórica primera peregrinación mexicana a Roma de la que Ibarra y González es organizador y al mismo tiempo peregrino.

De regreso a México entregó el gobierno de la diócesis de Puebla al señor Melitón Vargas, quien lo nombró provisor el 2 de septiembre de 1888.

Viajó a España, donde realizó ejercicios espirituales en la Casa de Loyola (España), de la Compañía de Jesús, donde lo sorprende el anuncio de su preconización como obispo de la diócesis de Chilapa. Fue consagrado en Roma el 5 de enero de 1890 en la capilla del nuevo Colegio Pio Latino Americano.

Fue consagrado obispo el 30 de diciembre de 1889 en la capilla del colegio Pío Latinoamericano. En Chilapa ejerció su ministerio espiscopal de 1890 a 1902. Ligado a la idea de que la Virgen de Guadalupe es Estrella de la evangelización y dada su preocupación por los más pobres y marginados de su diócesis, los indígenas, fundó un instituto dedicado a llevarles la buena Nueva llamado Instituto de Misioneros Guadalupanos.

A través del saerdote Alberto Cuscó y Mir, S. J. conoció a la señora Concepción Conchita Cabrera de Armida,[1] a quien pronto apreció y entusiasmó especialmente por el Apostolado de la Cruz.

El obispo Ibarra fue trasladado a la diócesis de Puebla el 19 de abril de 1902. El 12 de agosto de 1903 la diócesis fue elevada a arquidiócesis y monseñor Ibarra fue su primer arzobispo. Hizo votos religiosos en privado el 15 de agosto de 1909, el papa Pío X por indulto especial le aprobó más tarde sus votos y su profesión como religioso de la Cruz, pero sin dejar el arzobispado. Es, por lo mismo, el primer misionero del Espíritu Santo. En 1913 viajó con la señora Cabrera de Armida en peregrinación a Tierra Santa y Roma. En el Vaticano consiguió entonces el permiso de la Fundación de los Misioneros del Espíritu Santo. Monseñor Ibarra sustituyó en la dirección espiritual de Concepción Cabrera de Armida al padre Maximino Ruiz. Esta dirección espiritual duró cuatro años y cuatro meses, del 2 de octubre de 1912 al 1 de febrero de 1917 (con su muerte).

Fallecimiento

El 30 de enero de 1917 en la Ciudad de México, rodeado de algunos de sus fieles sacerdotes y en estrecho catre dictó a sus colaboradores su testamento, la adhesión a la Santa Sede, la devoción a la Virgen de Guadalupe, la fidelidad al Espíritu Santo, al Sagrado Corazón de Jesús y a la Santa Cruz, fueron los puntos principales que tocó el arzobispo antes de morir siéndole administrado el sagrado viatico por el obispo de León Valverde Téllez. Murió víctima de diabetes el 1 de febrero de 1917 cuando aun México atravesaba por la vorágine de la revolución constitucionalista.

A monseñor Ibarra se debe principalmente que varias veces fueran examinados cuidadosamente los escritos y el espíritu de Conchita, en México, en Puebla y en Roma, por destacados teologos y maestros de la vida espiritual. Es llamado el padre de las Obras de la Cruz.

El 9 de abril de 1990 el papa Juan Pablo II lo declaró «venerable».

Fuentes