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René González Novales

René González Novales
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René González Novales (el tercero de izquierda a derecha) durante la Guerra de Liberación
NombreRené González Novales
Nacimiento17 de octubre de 1939
Cabezas, Pinar del Río, Bandera de Cuba Cuba
Otros nombresEl Rubio de Mery
Partido políticoPartido Comunista de Cuba

René González Novales. Militar cubano. Participó en la Guerra de Liberación en el frente de Pinar del Río, donde fue segundo jefe de una guerrilla de la Columna No. 2 Ciro Redondo.

Tras el triunfo de la Revolución Cubana de 1959 se incorporó a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Alcanzó el grado de teniente coronel y estuvo al frente de varias unidades militares en el Ejército Occidental hasta pasar a trabajar en el Estado Mayor General en el MINFAR, desde donde pasó a la reserva en 1989.

Entre los años 1990 y 2014 trabajó en el sector del Turismo en las cadenas Cubanacán y Gaviota. En 2018 se encontraba jubilado y dedicado a escribir sus memorias sobre la Guerra de Liberación y la Lucha Contra Bandidos, además de incursionar en otros géneros literarios.

Síntesis biográfica

Nació en el barrio de Cabezas en el término municipal de Pinar del Río en el año 1939 - que hoy pertenece al municipio de Minas de Matahambre - en el seno de una familia de campesinos pobres.

Por el color de su cabello los padres, familiares y conocidos lo conocerían siempre con el sobrenombre de "El Rubio". A los diez años de edad, agobiados de deudas y con temperamentos muy diferentes sus padres se divorciaron y abandonaron el campo. El viejo Goyo, su padre, noble como un santo, con los raquíticos ahorros de su vida, estableció en Cabezas un pequeño negocio, varias veces quebrado, pues en su bondadoso espíritu, dado por su origen humilde, fiaba más de lo que vendía.

Su madre Mery decidió desafiar el mundo y lo llevó con ella a la capital provincial. En el entonces humilde reparto Oriente, estableció un pequeño quiosco y con sus ganancias lo convirtió con el tiempo en bar; se estableció después en otros barrios de la ciudad. En aquel ambiente de tragos y vitrolas, el adolescente rebelde sentó pautas de hombre grande, salvaguardando a cualquier precio los intereses y el honor de su madre. Peleó más y creó pandillas de jóvenes pobres para defender el barrio.

Guerra de Liberación

Enfrentó a las autoridades. Los soldados del régimen, que abusando de su embestidura intentaban consumir sin pagar, recibían sin miramientos su contundente reacción, ya fuese con una silla, una botella o con los puños. Varias veces su rebeldía lo condujo al calabozo. Para protegerlo su madre lo embarcó en el puerto de La Coloma y lo envió a pescar a las aguas del Caribe occidental. De regreso nuevamente los bares y la rebeldía ante las injusticias.

En aquel entorno ambientado por música de Abelardo Barroso, Panchito Reset, Orlando Vallejo, Orlando Contreras,Daniel Santos y aroma de cigarrillos y ron, frecuentado por otros jóvenes inconformes como él, entró en contacto con el Movimiento 26 de Julio. Un día, en el bar de Mery, un destacado compañero de acción y sabotaje le sugirió organizarse para pelear. Lo asumió como un reto y lo invitó a “fajarse”. Este le explicó que la invitación era a encausar su rebeldía e ímpetu revolucionario contra la tiranía y aceptó. Corrían los primeros meses de 1956 y René contaba con 16 años de edad.

El Rubio de Mery ingresó así a la Revolución. Para entonces tenía dinero, comodidades y los sueños de su generación. Pero fue leal a su origen y a sus humildes compañeros del barrio; a los que nada tenían. Su fidelidad a la justicia social, más que a una revolución en cuya cabal dimensión no había meditado, lo condujo sorpresivamente por caminos insospechados. La vida le hizo hombre y la lucha lo forjó como combatiente y revolucionario. Fue jefe de un grupo de Acción y Sabotaje que se hizo sentir en la ciudad de Pinar del Río.

Tuvo como fuente de inspiración y ejemplo a Mery, su madre, mujer de temple, audaz y luchadora. Cuando los esbirros del comandante Menocal no pudieron capturarlo después de la acción de La Cabañita, se ensañaron con ella. Un diluvio de metralla cayó sobre el bar y luego, el fuego, hasta convertir en cenizas los esfuerzos de una vida. En un paraje intrincado de la carretera de Luis Lazo, la lanzaron en la cuneta para ultimarla. Su respuesta fue lapidaria cuando los sátrapas manipularon sus armas para disparar: “¿Para qué tantas balas si con una basta? Es mi hijo. No sé donde está y si lo supiera no se lo diría tampoco”. La oportuna llegada del teniente Corrales, un oficial de la policía, que enérgicamente interpuso su autoridad, evitó el crimen. Con sólo la ropa que llevaba puesta, fue expulsada de la provincia con prohibición expresa de regresar, bajo amenaza de muerte.

La historia del Rubio de Mery no es excepcional. Fue uno de los muchos exponentes de aquella joven generación, honrada en el recuerdo de niños-hombres como Lázaro Acosta Paulín, el pandeao, Raúl Sánchez Rodríguez, Laíto, y Carlos Hidalgo, el gatito, apenas adolescente, muertos en las calles de Pinar del Río, pistola en mano, combatiendo a los sicarios de la dictadura.

Se alzó en varias ocasiones en Pinar del Río, y en septiembre de 1958 se incorporó a la Columna No. 2 Ciro Redondo del Frente de Pinar del Río, comandada por el capitán Rogelio Payret Silvera (Claudio), en la cual llegó a desempeñarse como segundo jefe de la guerrilla del Circuito Norte en la provincia más occidental de Cuba. Al evaluar a sus combatientes, el capitán Claudio anotó: "El Rubio fue uno de los mejores combatientes de nuestra tropa guerrillera..."[1].

Revolución en el poder

Tras el triunfo de la Revolución Cubana de 1959 se incorporó a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Alcanzó el grado de teniente coronel y estuvo al frente de varias unidades militares en el Ejército Occidental hasta pasar a trabajar en el Estado Mayor General en el MINFAR, desde donde pasó a la reserva en 1989.

Entre los años 1990 y 2014 trabajó en el sector del Turismo en las cadenas Cubanacán y Gaviota. En 2018 se encontraba jubilado y dedicado a escribir sus memorias sobre la Guerra de Liberación y la Lucha Contra Bandidos, además de incursionar en otros géneros literarios.

Teniente coronel en retiro, es autor del libro Al pie del Rubí, que es el testimonio de su autor, el cual recoge lo acontecido durante 99 días consecutivos desde el 24 de septiembre de 1958; y coautor de Síntesis histórica del frente guerrillero de Pinar del Río.

Premios y distinciones

Referencias

Fuentes