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Reserva Natural Absoluta Nicolás Wessberg

Reserva Natural Absoluta Nicolás Wessberg
Información sobre la plantilla
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Características
Ecozona:Parrita, Puntarenas
Clima:Pacífico Seco
Tipo de vegetación:Bosque húmedo tropical secundario y vegetación con predominio de especies siempreverdes
Localización
Continente(s):América Central
Reparto geográfico
Sendero Sueño Verde.jpg
Reserva Natural Absoluta Nicolás Wessberg

Reserva Natural Absoluta Nicolás Wessberg. Ubicada esta bella reserva natural en el cantón de Cóbano, en el distrito de Parrita, en la provincia de Puntarenas, en Costa Rica. Formada por apenas 63 hectáreas, pero portadora de un mensaje poderoso y enaltecedor. Exalta a una pareja de pioneros del movimiento ecologista y de la relación armoniosa entre el ser humano, la comunidad y la naturaleza. Creada el 10 de octubre de 1994, con el fin de proteger los bosques tropicales y zonas de playa en el extremo sur de la Península de Nicoya, cerca de Montezuma. Está dedicada al conservacionista Olaf Wessberg, conocido como Nicolás.

Ubicación

Situada en el distrito de Parrita, en la provincia de Puntarenas, en Costa Rica, por el sendero que conecta la comunidad de Montezuma con la reserva, pocos conocen cómo el apellido Wessberg se relaciona con la historia de la conservación en Costa Rica. Sueño Verde, es el nombre de ese sendero de 1,5 km en cuyo trayecto se pueden ver 11 rótulos con información sobre los aspectos biológicos e históricos de esta área abocada a la conservación.

Antecedentes históricos

Olof Wessberg (Suecia), más conocido como Nicolás, y Karen Mogensen (Dinamarca) se casaron en 1952. “Para ese momento, Olof y Karen buscaban otra forma de vivir, una más sana”, dijo Thomas Asberg de la Asociación de Amigos de Cabo Blanco. Ese deseo de vida sana, sumado a la difícil situación que vivía Europa tras dos guerras, impulsó a la pareja a buscar otro lugar donde asentarse y pensaron en el trópico. Una piedra sobre otra. Las torres de rocas marcan la entrada a la poco conocida Reserva Natural Nicolás Wessberg, en Cóbano.

En 1954, Wessberg y Mogensen tomaron un barco, procedente de Suecia, el matrimonio formado por Olof Wessberg –un oficial retirado del ejército sueco- y Karen Mogensen, su esposa danesa, con la idea de cultivar frutas y tener colmenas en una finca de 40 ha que habían adquirido en Montezuma y en la cual luego restauraron el bosque.

Nicolás Wessberg y Karen Mogensen, en sus inicios en la reserva

Ese viaje de bodas los llevó por Centroamérica y México Según una de las cartas enviadas por Wessberg a su padre, la intención de la pareja era quedarse en México, pero nunca salieron los papeles migratorios y un amigo les recomendó Costa Rica. “Doña Karen contaba que tanto ella como don Nicolás vieron este lugar en sueños. [1] Después de ese viaje por Centroamérica, vinieron aquí y ambos coincidieron en que este era el lugar con que soñaron. Por eso, el sendero se llama Sueño Verde, relató Rebeca Quesada, quien fuera amiga de Mogensen.

Esa finca constituye actualmente la Reserva Natural Absoluta Nicolás Wessberg. En algún momento, luego de instalarse en su finca, Olof fue a visitar el área de Cabo Blanco y según relató su esposa Karen, vio “… qué linda era esa montaña, montaña virgen todavía; volvió diciendo que todavía había bosque virgen allá y que había visto una gran manada de pizotes, pero que si iban a cortar ese bosque también, ¿a dónde iban a ir todos esos animales?” (Hilje et al., 2002).

Poco después de llegar a Costa Rica, Nicolás Wessberg descubrió Cabo Blanco, “el más hermoso bosque que Dios ha creado”, como lo describió años después, y se dio cuenta de que la tala indiscriminada, la agricultura y la ganadería estaban a punto de acabar con los últimos vestigios de selva virgen de la región. Para salvaguardar este santuario, en 1960 lanzó la primera campaña de recolección de fondos para fines ecológicos en Centroamérica. La historia de la conservación en Costa Rica, que aún está por escribirse, le debe muchísimo a extranjeros como el ambientalista sueco Olof Nicolás Wessberg, padre de la Reserva Natural Absoluta Cabo Blanco, primera área protegida del país, quien fue asesinado en 1975 cuando luchaba por la creación del Parque Nacional Corcovado.

Reserva Natural Nicolás Wessberg honra la memoria de sus fundadores

Gracias a los donativos de importantes organizaciones no gubernamentales de Estados Unidos, Inglaterra, Suiza y Austria, pero también a pequeñas contribuciones privadas, el 21 de octubre de 1963 se instauró la Reserva Natural Absoluta Cabo Blanco, única área protegida de bosque primario establecida antes de la promulgación del Servicio de Parques Nacionales en 1977.

Él y su esposa, Karen Mogensen, llegaron aquí, y se establecieron en una pequeña finca en Cóbano, cerca de la playa de Montezuma, donde se propusieron reforestar la zona con especies endémicas. En esa propiedad funciona actualmente la Reserva Natural Nicolás Wessberg, la cual representa el último legado que le entregó la pareja al pueblo de Costa Rica. Como retribución a su sacrificio, lo menos que podemos hacer es honrar su memoria y preservarla como ejemplo para las nuevas generaciones.

Características generales

La Reserva Natural Nicolás Wessberg está formada por apenas 63 hectáreas, pero es portadora de un mensaje poderoso y enaltecedor. Exalta a una pareja de pioneros del “movimiento ecologista” y de la relación armoniosa entre el ser humano, la comunidad y la naturaleza. Un sueño que, hoy más que nunca, está vivo y a la vez amenazado por intereses mezquinos, como lo demostró el asesinato del joven ambientalista Jairo Mora en Limón, en mayo pasado. Resguarda un legado histórico muy grande que es el de doña Karen y Nicolás Wessberg”, comentó Andrés Jiménez, administrador del área silvestre protegida. Esta fue la forma que encontramos para que la comunidad se involucrara con la reserva y pudiera informarse, pero respetando el testamento de doña Karen de no permitir turistas”, dijo Jiménez.

Durante 40 años, doña Karen, como la conocieron sus amigos y vecinos, fue un personaje legendario en Montezuma y una incansable defensora del medioambiente. Su modesto albergue, que abrió al morir su esposo, como forma de paliar las dificultades económicas sin sacrificar la reserva, fue un lugar de paso obligado para todo visitante de la Península de Nicoya.

Doña Karen murió en 1994 y estipuló en su testamento que deseaba donar el terreno al Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), [2] para que se convirtiera en un área de conservación absoluta, tal y como es Cabo Blanco. La reserva se encuentra cerrada a los turistas, pero está disponible para los investigadores y las actividades de educación ambiental. La antigua casa de los Wessberg, a la que puede accederse por medio de un sendero que significativamente comienza en la escuela de la comunidad, se convirtió en un museo dedicado a conmemorar su legado histórico.

Una vez nombrados los dos primeros guardaparques, Wessberg en persona supervisó su trabajo y en muchas ocasiones los acompañó en sus recorridos de vigilancia. También hizo investigaciones biológicas y escribió artículos en publicaciones internacionales. En su recuerdo, uno de los senderos de Cabo Blanco lleva por nombre El Sueco. El entusiasmo y esfuerzo de la pareja escandinava contribuyeron con el establecimiento de una política de parques nacionales y áreas protegidas, en la década de 1970, que sentó las bases del país verde que anhelamos y que, pese a sus contradicciones y dificultades, se transformó en uno de los líderes mundiales en conservación.

Referencia

  1. Olof Wessberg (q.d.d.g) Karen Mogensen (q.d.d.g.) “los padres de la reserva natural absoluta cabo blanco”. Del autor: Mario A. Boza Loría. Disponible en: investiga.uned.ac.cr. Consultado el 11 de abril de 2017.
  2. Legado ecológico. Disponible en: ecosistemasdecostarica.blogspot.com. Consultado el 11 de abril de 2017

Fuentes