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Roca ígnea

ígneas
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Concepto:Rocas Ígneas

Roca ígnea. Las rocas ígneas (latín ignius, "fuego") se forman cuando el Magma (roca fundida) se enfría y se solidifica. Si el enfriamiento se produce lentamente bajo la superficie se forman rocas con cristales grandes denominadas rocas Plutónicas o Intrusivas, mientras que si el enfriamiento se produce rápidamente sobre la superficie, por ejemplo, tras una erupción volcánica, se forman rocas con cristales invisibles conocidas como Rocas volcánicas o extrusivas. La menor parte de los 700 tipos de rocas ígneas que se han descrito se han formado bajo la superficie de la corteza terrestre. Ejemplos de rocas ígneas son la Diorita, la Riolita, el Gabro, el Basalto y el Granito.

Rocas ígneas según su origen

Según cómo y dónde se enfría el magma se distinguen dos grandes tipos de rocas ígneas, las plutónicas o intrusivas y las volcánicas o efusivas.

Rocas plutónicas o intrusivas

Las rocas plutónicas o intrusivas se forman a partir de magma solidificado en grandes masas en el interior de la corteza terrestre. El magma, rodeado de rocas preexistentes (conocidas como rocas caja), se enfría lentamente, lo que permite que los Minerales formen cristales grandes, visibles a simple vista, por lo que son rocas de "grano grueso". Tal es el caso del granito, las peridotitas y las dioritas.

Las intrusiones magmáticas a partir de las cuales se forman las rocas plutónicas se denominan Plutones, como por ejemplo los Batolitos, los Lacolitos, los Sills y los Diques. Las rocas plutónicas solo son visibles cuando la corteza asciende y la erosión elimina las rocas que cubren la intrusión. Cuando la masa de rocas queda expuesta se denomina afloramiento. El corazón de las principales cordilleras está formado por rocas plutónicas que cuando afloran, pueden recubrir enormes áreas de la superficie terrestre.

Rocas volcánicas o efusivas

Las rocas volcánicas o efusivas se forman por la solidificación del magma en la superficie de la corteza terrestre (lava), usualmente tras una erupción volcánica. Dado que el enfriamiento es mucho más rápido que en el caso de las rocas intrusivas, los Iones de los minerales no pueden organizarse en cristales grandes, por lo que las rocas volcánicas son de grano fino (cristales invisibles a ojo desnudo), como el basalto, o completamente amorfas (una textura similar al Vidrio), como la Obsidiana. En muchas rocas volcánicas se pueden observar cavidades dejadas por las burbujas de gas que escapan durante la solidificación del magma las cuales se denominan vesiculas. El volumen de rocas efusivas arrojadas por los volcanes anualmente depende del tipo de Actividad tectónica:

Importancia geológica

Las rocas ígneas componen, aproximadamente, el 95% de la parte superior de la corteza terrestre, pero quedan ocultas por una capa relativamente fina pero extensa de rocas sedimentarias y metamórficas. Las rocas ígneas son geológicamente importantes porque:

  • Sus minerales, y química global dan información sobre la composición del manto terrestre, del cual procede el magma que origina las rocas ígneas, y de la temperatura y condiciones de presión reinantes cuando se formó la roca, o de la roca pre-existente que se fundió;
  • Sus edades absolutas pueden obtenerse por varios sistemas de datado radiométrico, y así puede ser comparadas con estratos geológicos adyacentes, permitiendo una secuencia de tiempo de los eventos;
  • Sus características se corresponden usualmente con características de un ambiente tectónico específico, permitiendo reconstituciones eventos tectónicos;
  • En algunas circunstancias especiales, contienen importantes depósitos minerales, como Tungsteno, Estaño y Uranio, comúnmente asociados a granitos, Cromo y Platino, comúnmente asociados a Gabros.

Composición química

Las rocas ígneas están compuestas fundamentalmente por Silicatos (SiO); estos dos elementos, más los Iones aluminio, Calcio, Sodio, Potasio, Magnesio he Hierro constituyen aproximadamente el 98% en peso de los magmas. Cuando éstos se enfrían y solidifican, dichos elementos se combinan para formar dos grandes grupos de silicatos:

Las rocas ígneas pueden clasificarse, en función de la proporción de silicatos claros y oscuros, como sigue:

  • Rocas félsicas o de composición granítica. Son rocas ricas en sílice (un 70%), en las que predomina el cuarzo y el feldespato, como por ejemplo el granito y la riolita. Son, en general, de colores claros, y tienen baja densidad. Además de cuarzo y feldespato poseen normalmente un 10% de silicatos oscuros, usualmente Biotita y Anfíbol. Las rocas félsicas son los constituyentes principales de la corteza continental.
  • Rocas máficas o de composición basáltica. Son rocas que tienen grandes cantidades de silicatos oscuros (ferromagnésicos) y Plagioclasas ricas en calcio. Son, normalmente, más oscuras y densas que las Félsicas. Los basaltos son las rocas máficas más abundantes ya que constituyen la corteza oceánica.
  • Rocas andesíticas o de composición intermedia. Son las rocas comprendidas entre las rocas félsicas y máficas. Reciben su nombre por la andesita, las más comunes de las rocas intermedias. Contienen al menos del 25% de silicatos oscuros, principalmente anfíbol, piroxeno y biotita más plagioclasas. Estas rocas están asociadas en general a la actividad volcánica de los márgenes continentales (bordes convergentes).
  • Rocas ultramáficas. Roca con más de 90% de silicatos oscuros. Por ejemplo, la Peridotita. Aunque son raras en la superficie de la Tierra, se cree que las peridotitas son el constituyente principal del manto superior.

Fuente

Enciclopedia Oceano