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Apitoxina

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Apitoxina
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Concepto:Sustancia secretada por las glándulas de veneno de las abejas

Apitoxina. Se emplea para el tratamiento de diversas enfermedades, como las osteomioarticulares, compuesto por diversos elementos de suma importancia para el organismo humano, sobre todo los péptidos y la enzima, las cuales brindan grandes posibilidades terapéuticas cuando se tienen en cuenta sus indicaciones y contraindicaciones, estrechamente vinculadas a sus cinco propiedades y actividad biológica debidamente fundamentada.

Su calidad está definida fundamentalmente por su actividad enzimática y por su contenido proteínico. Las formas de aplicación son varias (siete) debiéndose tener en cuenta las recomendaciones acompañantes y qué aptitud tomar ante picadas simples y múltiples de la abeja.

Historia

Desde los más remotos tiempos se conocen los usos del veneno de la abeja en la medicina. Hipócrates realizó una descripción del mismo como una medicina extraña y misteriosa, por sus bondades Carlos Magno pudo ser curado de la gota. A Philip Terc se le considera como el padre de la apiterapia moderna.

La apiterapia moderna corrobora sus beneficios para aliviar los dolores crónicos sobre todo los osteomioarticulares.

Veneno de abejas o apitoxina

El veneno de abejas es conocido como apitoxina, la apitoxiterapia su empleo terapéutico. Es secretado por las glándulas de veneno de las abejas, almacenado en tres receptáculos dos de contenido ácido y otro de contenido alcalino, incluidos en el interior del abdomen de la abeja obrera empleado por estas para defender la colmena contra los intrusos y la reina lo emplea exclusivamente para matar a otras reinas rivales.

Es un líquido transparente con olor a miel acentuada, sabor amargo, agrio, su densidad es de 1,1313

Composición

Está compuesta por variados elementos de importancia para el organismo humano principalmente los péptidos y las enzimas. La apicultura es dolorosa y puede producir reacciones adversas en individuos alérgicos, por tener una toxina capaz de producir un schok anafiláctico, a pesar de ello cuando se tiene en cuenta sus contraindicaciones partiendo como base de un buen diagnóstico brinda grandes posibilidades terapéuticas; es una mezcla muy compleja constituida por: melitina (péptido hemolítico), apamina, agua, fosfolipasa e hialuronidasa, fosfolipido, secapina, hidratos de carbono y adolapina. Las glándulas principales secretan un líquido fuertemente alcalino, compuesto en un 52% por melitina; además de ésta, contiene apamina (una neurotoxina), adolapina (un analgésico), fosfolipasa (una enzima que destruye la membrana celular atacando los fosfolípidos que la componen, inactiva la tromboquinasa e inhibe la fosforilación oxidativa), hialuronidasa (un vasodilatador y hemolítico, que ayuda en la dispersión del veneno), histamina, dopamina y noradrenalina. El efecto fundamental del veneno es citotóxico, destruyendo las membranas celulares e induciendo a los receptores de dolor a percibir un daño mayor del que realmente se ha infligido. Las glándulas sinuosas, a su vez, producen una toxina ácida.

Toxicología

En estado puro, la apitoxina es un líquido incoloro, amargo y ácido (pH 4,5 a 5,5), con un peso específico de 1,1313. Es hidro- y ácidosoluble, pero insoluble en alcohol. Las toxinas liberadas por la abeja provocan dolor e irritación, pero no daño sustancial. Sin embargo, las pequeñas concentraciones de histamina pueden verse amplificadas por la secreción de la misma en las células afectadas del individuo atacado. Esto puede desencadenar un shock anafiláctico, sea instantáneamente o hasta 24 horas después de la picadura; los síntomas incluyen el ahogo, asma, taquicardia, cianosis y pérdida de conciencia. En individuos particularmente sensibles o afectados por numerosas picaduras puede provocar la muerte. Alrededor de un 2% de la población es sensible a la apitoxina, pero sólo un 0,05% se estima que sufre sensibilidad extrema.

Tratamiento

En la mayoría de los casos, la dosis inyectada por la picadura no requiere tratamiento específico. Es conveniente retirar el aguijón, sin embargo; su estructura barbada hace que quede clavado a la piel del individuo que recibió la picadura, junto con el sistema glandular que secreta la toxina, y la actividad refleja de su estructura muscular continúa inoculando el veneno. El aguijón debe retirarse sin hacer presión sobre las glándulas adheridas, para evitar vaciar por completo las mismas en la zona afectada. El tratamiento en casos agudos requiere la aplicación de un antihistamínico, como la difenhidramina, un antiinflamatorio de acción rápida (corticoesteriode) como la dexametazona y de hasta medio centímetro cúbico de epinefrina 1:1.000. Este tratamiento, sin embargo, sólo debe llevarse a cabo por un profesional médico, que puede recetar también un agente simpaticomimético como el metaraminol. La inmunización es el único remedio de largo plazo; se efectúa mediante la aplicación reiterada de dosis pequeñas de veneno. Aunque no es posible lograr la inmunidad completa, es posible sin embargo reducir de manera muy acentuada la sensibilidad.

Propiedades

Sus propiedades se basan fundamentalmente en ser:

  • Antiinflamatoria: dada por el aumento del cortisol plasmático corticoide natural que no tiene contraindicaciones y las desventajas de los sintéticos, efecto mediado por la acción de la melitina sobre la hipófisis que aumenta la producción de ACTH que circula posteriormente hacia las glándulas suprarrenales y estimula la producción de cortisona.
  • Analgésica: debido a la inhibición de las síntesis de mediadores químicos del organismo con gran participación el el proceso del dolor. Por la normalización del sistema hormonal que comprende hipófisis, hipotálamo y suprarrenales donde también interviene la adolpina.
  • Hipotensora: debido a la participación de ciertos componentes proteicos del veneno de la abeja sobre el sistema cardiovascular y principalmente en la microcirculación.
  • Vasomotora: influida por la apamina, histamina e hialuronidasa para mejorar la circulación.
  • Inmunoestimulante: debido al cortisol plasmático que aumenta su nivel circulante ante las picaduras.

Actividad biológica

Su actividad biológica está determinada por su influencia en el sistema de la hipófisis y la corteza suprarrenal, estimula la producción de los corticosteoides endógenos, posee efecto bacteriostático, anestésico local, aumenta la actividad fibrinolítica de la sangre, acción inmunológica en el tratamiento de enfermedades reumáticas, destruye el crecimiento bacteriano, en condiciones experimentales es capaz de evitar el desarrollo de estados convulsivos, en dosis terapéuticas eleva la actividad del sistema hipofisoadrenal y moviliza las fuerzas protectoras del organismo, inhibe el edema, alivia el dolor, es un activo agente inmunizante, radioprotector, estimula el sistema inmunológico que se manifietsa en la formación de células multinucleares, es efectivo en el sistema nervioso bloqueando la transmisión de estímulos a la sinapsis periféricas y centrales, mejora la conducción de los impulsos de la fibra nerviosa, la melitina y demás péptidos ejercen una fuerte acción antiarrítmica y favorece el desarrollo de varios reflejos nerviosos protectores.

Control de calidad

La calidad de la apitoxina está definida principalmente por su actividad enzimática yen consecuencia por su contenido en proteína. La cromatografía en fase líquida de alta resolución (HPLC) asociada a un detector es una técnica empleada regularmente.

El veneno de la la abeja es separado en 11 picos y al comparar los mismos con patrones pueden ser identificados la hialuronidasa, la fosfolipasa A2, el péptido MCD y la melitina, que son los principios activos mejor conocidos de la apitoxina.

Usos médicos

por sus propiedades es aplicada en el campo de la medicina para el tratamiento de enfermedades tales como la artritis, reumatismo, irradiaciones, dolores articulares, escaras, SIDA y esclerosis múltiple.

Prueba de alergia al veneno

Se debe realizar la prueba de alergia, conocer como se manifiesta, así como tratar el shock anafiláctico; es importante saber si una persona posee hipersensibilidad o no a la apitoxina, previo a cualquier tipo de tratamiento, mediante las siguientes pruebas.

Primer paso: aplicar intradérmicamente 0,1 mililitro (ml) de veneno en el antebrazo.

Segundo paso: a las 24 horas debe inyectarse la misma dosis en la región lumbar, de no existir reacción alérgica, se puede iniciar el tratamiento en las próximas 24 horas.

Aunque sucede con poca frecuencia se conocen tres efectos nocivos graves por la picadura de abejas.

  • Neurotóxico: produce parálisis del sistema nervioso.
  • Hemorrágico: aumento de la permeabilidad capilar.
  • Hemolítico: produce destrucción de los glóbulos rojos.

Veneno de abeja en terapéutica

En nuestra tarea de divulgación sobre el empleo terapéutico de venenos y anavenenos ofídicos (popularmente conocidos como “crotoxina”), queremos destacar la importancia de la APITOXINA, que es el veneno de la abeja. Su empleo tiene antecedentes remotos. En el Corán (XVI,71), Hipócrates también la usaba. Pero desde entonces hasta no hace mucho se empleaba el método de la apicoterapia (picadura directa de la abeja). Esta forma natural de inoculación acarreó reacciones alérgicas de todo tipo y provocó impedimentos para su difusión como producto terapéutico. También las dificultades para su obtención, preparación, conservación y elaboración han sido obstáculos importantes que le restaron trascendencia.

En la actualidad eso ha sido resuelto con la obtención de una toxina total, pura, la cual debidamente tratada resulta en un producto final apto para administrarse por vías intramuscular o subcutánea, evitando así el trauma de los aguijones y la muerte de la abeja. El valor terapéutico del veneno de la abeja ha sido ensayado y su eficacia reconocida por más de una eminencia médica. Esta Fundación ha presentado en colaboración con profesionales independientes y del INPB-ANLIS “Dr, C.G.Malbrán” un trabajo sobre diversos estudios realizados con apitoxina obtenida en apiarios del norte de la provincia de Buenos Aires, en el 7mo. Congreso Internacional de Toxinología (IST) 2001 en Virginia, E.U.A. Esta terapia se utiliza desde hace años en renombradas clínicas de Europa y E.U.A. El valor terapéutico del veneno de abeja radica en la sabia administración con miras a provocar todas aquellas reacciones que se estudiaron al analizar sus efectos fisiológicos. Su efecto puede compararse al que produce la histamina administrada en forma inyectable. Existen más de 200 publicaciones científicas en distintos idiomas que afirman las propiedades terapéuticas de la APITOXINA. Existe un trabajo sobre su aplicación contra el cáncer, publicado por la Academia de Medicina de Paris el 28/6/1932.

El empleo de la Apitoxina tiene la ventaja de carecer de contraindicaciones , salvo para quienes son alérgicos al veneno de abeja. En cualquier caso es necesario realizar una prueba subcutánea previa para su determinación. Su aplicación puede ser intramuscular, subcutánea o en puntos de acupuntura. El volumen a aplicar es muy pequeño. La duración del tratamiento no produce dependencia ni acostumbramiento y es breve en comparación con el empleo de corticoides y antinflamatorios.

Esta TOXINA PURA TOTAL DE APIS MELLIFERA ( o APITOXINA) está indicada en Artritis agudas, crónicas y deformantes, Alergias, Bacilosis, Bacteriosis, Ciática, Dermatitis, Eczema, Endocarditis, Enfermedad reumática, Fiebre reumática, Gota, Lepra, Lumbago, Lupus, Miosis, Miositis, Microbiosis, Neuralgias, Neuritis, Parálisis de Volkman, Pericarditis y Psoriasis. El mecanismo terapéutico de la APITOXINA es difícil de explicar dada la compleja composición enzimática y su seguimiento en vivo. Abreviando podemos decir que se trata de buscar una estimulación de la Inmunogammaglobulina (IgG) para bloquear la reacción de la IgE. El empleo de la APITOXINA induce al aumento del cortisol, lo que deriva en un efecto antinflamatorio y por su composición de Hialuronidasa agrega un efecto analgésico en forma natural, evitando así los usos prolongados de corticoides. La TOXINA PURA TOTAL DE APIS MELLIFERA tiene una marcada propiedad antimicrobiana, antibacteriana y antibacilar que la convierte en un agente natural para combatir microorganismos. Su empleo parece incrementar naturalmente la producción de Interferón, sobre el que se sigue investigando su acción antiviral y anticancerígena.

Contraindicaciones

Las contraindicaciones están sujetas a la valoración de beneficios y riesgos por lo que su uso no debe ser una panacea.

Absolutas

Muchas enfermedades se contraponen al tratamiento de la apitoxina, entre ellas se encuentran:

  • Hipersensibilidad (alergia al veneno)
  • Diabetes Mellitus.
  • Enfermedades infecciosas agudas.
  • Tuberculosis.
  • Enfermedades psíquicas.

entre otras.

Relativas

Otras enfermedades se contraponen relativamente al tratamiento de la apitoxina, entre las que se encuentran:

entre otras.

Enlaces internos

Fuente

  • Félix Peña, E. (2005). Apiterapia curando con las abejas. Ecuador: Publicación del Instituto Superior de Naturopatía.