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Bacilo Gram negativo

Bacilo Gram negativo
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Concepto:Los bacilos Gram negativos son aquellos que no fijan el violeta de genciana porque poseen la capa de lipopolisacárido (peptidoglicano).
Bacilos Gram negativos. Los bacilos son bacterias que se encuentran en diferentes ambientes y solo se pueden observar con un microscopio. Los Bacilos Gram negativos son aquellos que no fijan el violeta de genciana porque poseen la capa de lipopolisacárido (peptidoglicano). Este tipo de bacilos es asociado a bronquiectasias (Pseudomonas sp), OCFA (Moraxella catarrhalis), y alcoholismo o diabetes (Klebsiella sp).

Etimología

El término bacilo (plural bacilos), se usa para describir cualquier bacteria con forma de barra o vara, y puede encontrarse en muchos grupos taxonómicos diferentes a las bacterias. La palabra Bacillus, por su parte, hace referencia a un género específico de bacteria.

Los bacilos son bacterias que se encuentran en diferentes ambientes y solo se pueden observar con la ayuda de un microscopio. Se dividen en dos grandes grupos:

  • Bacilos Gram positivos: Son aquellos bacilos que fijan el violeta de genciana (tinción de Gram) en la pared celular porque carecen de capa de lipopolisacárido.
  • Bacilos Gram negativos: Son aquellos que no fijan el violeta de genciana porque poseen la capa de lipopolisacárido (peptidoglicano).

Bacilos gram-negativos

Se asocian a bronquiectasias (Pseudomonas sp), OCFA (Moraxella catarrhalis), y alcoholismo o diabetes (Klebsiella sp). El papel de los bacilos Gram-negativos como causa de neumonía es motivo de controversia. El empleo de antibioterapia previa y la contaminación de las muestras de esputo con secreciones orales hacen difícil determinar el papel etiológico de estos microorganismos.

Los bacilos Gram negativos causan menos del 2% de las neumonías extrahospitalarias, pero originan la mayoría de las hospitalarias, incluidas las mortales. El patógeno más importante es Klebsiella Pneumoniae, que produce la neumonía de Friedländer.
Pseudomonas aeruginosa Gram.

Otros patógenos habituales son Pseudomonas Aeruginosa, Escherichia Coli, Enterobacter spp., Proteus spp., Serratia Marcescens y Acinetobacter spp. El patógeno más frecuente en los pacientes con fibrosis quística, neutropenia, SIDA avanzado, bronquiectasias y neumonía adquirida en las unidades de cuidados intensivos es Pseudomonas Aeruginosa.

Las neumonías por bacilos Gram negativos son poco frecuentes en los huéspedes sanos y se suelen producir en lactantes, ancianos, alcohólicos y pacientes inmunosuprimidos o debilitados, sobre todo los que tienen neutropenia.

El mecanismo fisiopatológico habitual es la colonización de la orofaringe, seguida de la microaspiración de las secreciones de la vía aérea alta. Los bacilos gramnegativos colonizan las vías respiratorias altas en los pacientes con enfermedades graves y con frecuencia existe una correlación directa con la gravedad de la misma.

Síntomas y signos

La mayoría de los pacientes con infecciones pulmonares por K. Pneumoniae u otros bacilos Gram negativos muestran una bronconeumonía similar a otras infecciones bacterianas, salvo por su mayor mortalidad. Todos estos gérmenes, sobre todo K. Pneumoniae y P. Aeruginosa, pueden determinar la formación de abscesos. La neumonía de Friedländer suele afectar a los lóbulos superiores y se asocia con la producción de un esputo que recuerda a la gelatina, con necrosis tisular y formación precoz de abscesos y curso fulminante.

Diagnóstico

Se debe sospechar la infección por bacilos Gram negativos en un paciente con neumonía que pertenezca a uno de los grupos de riesgo descritos antes, sobre todo cuando exista neutropenia o la infección sea hospitalaria.

La tinción de Gram en esputo suele mostrar numerosos bacilos Gram negativos; sin embargo, resulta imposible distinguir las distintas especies y géneros en función de sus características morfológicas.

Los cultivos de esputo suelen demostrar el patógeno; el principal problema lo representan los falsos positivos en cultivo debido al crecimiento de los gérmenes que colonizan las vías aéreas altas, sobre todo en pacientes tratados con anterioridad con antibióticos o con antecedentes de neumonía por otra bacteria. La positividad de los hemocultivos y los cultivos de líquido pleural o aspirado transtraqueal obtenidos antes del tratamiento se considera diagnóstica.

Pronóstico y tratamiento

La mortalidad de la neumonía por bacilos Gram negativos es del 25 al 50% a pesar de los antibióticos. La mayor parte de los autores prefieren emplear una Cefalosporina (Cefotaxima, 2 g i.v. cada 6 h, o Ceftazidima, 2 g i.v. cada 8 h); imipenem, 1 g i.v. 2/d, o ciprofloxacino, 500 a 750 mg v.o. 2/d.

Cada uno de estos fármacos se puede administrar solo o combinado con un aminoglucósido (Gentamicina o Tobramicina, 1,7 mg/kg i.v. cada 8 h o 5 a 6 mg/ kg una vez al día, o Amikacina, 5 mg/kg cada 8 h). No se deben usar aminoglucósidos solos.

Otros fármacos que se pueden combinar con un aminoglucósido son una Cefalosporina (Ceftriaxona, 1 a 2 g i.v. cada 12 h, u otras cefalosporinas de tercera generación), una penicilina antiseudomona (Ticarcilina, 3 g i.v. cada 4 h; Ticarcilina con Ácido Clavulánico, 3 g i.v. cada 4 h; Piperacilina, 3 g i.v. cada 4 h, o Piperacilina más Tazobactam, 3 g cada 6 h) o un monobactámico (aztreonam, 1 a 2 g i.v. cada 8 h).

Se puede usar una Cefalosporina de amplio espectro sola, aunque este régimen conlleva riesgo de resistencias, sobre todo de P. Aeruginosa. La mayor parte de las infecciones producidas por P. Aeruginosa se tratan con un aminoglucósido combinado con una penicilina antiseudomona, Ceftazidima o Cefoperazona, elegidas en función de las pruebas de sensibilidad in vitro.

Estas pautas de tratamiento exigen modificaciones cuando se sospechan múltiples gérmenes; los cultivos del esputo suelen demostrar una flora polimicrobiana. Los regímenes óptimos de tratamiento también exigen estudios de sinergia in vitro. Las recomendaciones de dosis enumeradas antes son exclusivamente para adultos y se deben modificar en presencia de insuficiencia renal.

Fuentes