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Catedral de Milán

Catedral de Milán
Información sobre la plantilla
Obra Arquitectónica  |  (Catedral)
Catedral de Milán.jpeg
Templo situado en la Piazza Duomo, en el mismo centro geográfico de la ciudad, es la construcción gótica más rica y grande de toda Italia.
Descripción
Tipo:Catedral
Estilo:Arte Gótico
Localización:Milán, Bandera de Italia Italia
Datos de su construcción
Inicio:1386

Catedral de Milán. Conocida también como El Duomo di Milano, que significa La Casa de Dios se encuentra ubicada en la ciudad de Milán, Italia. Es un templo de grandes dimensiones, de cinco naves, una central y dos naves laterales por cada uno de los lados, con al menos cuarenta pilares atravesada por un transepto seguido por el coro y el ábside. La nave central es muy alta, tiene una altura de 45 metros, sólo es más alta la incompleta nave central de la catedral de Beauvais con una altura de 48 metros. La construcción es de ladrillo, recubierto de mármol de color rosa. El interior del templo incluye una gran cantidad de monumentos y obras de arte. El arzobispo de la ciudad Antonio da Saluzzo promovió la construcción del Duomo (del latín Domus Dei, que significa Casa de Dios), en el centro de la ciudad, a partir del año 1386. Fue terminada en 1806. A pesar del largo tiempo que duró la obra, sus características principales correponden al estilo gótico tardío de finales de la Edad Media.

Historia

En la Baja Edad Media, la historia de Italia sufre importantes transformaciones que llevan hacia lo que se llama Renacimiento. Este no surge del mismo modo en todas partes. La catedral de Milán es la prueba de ello. La historia de la catedral milanesa es una de las más complicadas que se conocen. Era un proyecto monumental cuya realización supuso problemas de ejecución material, de tipo estético y de proporciones, económicos, etc.

Milán era una gran ciudad y Gian Galeazzo Visconti un hombre poderoso y aficionado a grandes ostentaciones, dominando sobre un territorio extenso y rico. Como consecuencia, en 1386, se decidió comenzar una gran catedral. Desde los inicios surgieron los problemas y los distintos grupos de arquitectos se fueron sucediendo. En esta primera etapa habría que citar nombres como los del miniaturista Giovannino dei Grassi o el arquitecto de Bolonia, Antonio di Vicenzo. Por entonces estaba decidida la planta definitiva: cinco naves, transepto marcado con tres naves, cabecera poligonal y dimensiones inmensas. Progresivamente desfilaron por la ciudad arquitectos franceses y alemanes, como Heinrich Parler, de la famosa dinastía, junto a otros italianos. Se discutieron proporciones y ritmos, problemas estructurales. La catedral avanzó con cierta calma. Lo que se ve hoy tiene una unidad que es relativamente falsa, porque una buena parte de esta decoración externa tan poblada de pináculos, gabletes y adornos varios es resultado de campañas que no sólo se prolongan en el siglo XVI, sino que se terminan en los siglos XVIII y XIX. En todo caso, el efecto, algo pesado al exterior, es impresionante, deslumbrante y ajeno a lo que comúnmente se entiende por gótico italiano.

El plano de la ciudad de Milán con sus calles que salen en forma de radio del Duomo o circundándolo, revela que éste ya constituía el centro de la ciudad en la Antigua Roma, denominada Mediolanum. La Basílica de San Ambrosio fue construida en este sitio a comienzos del siglo V, siéndole agregada en 836 una basílica próxima. Cuando el fuego dañó ambos edificios en 1075 fueron reemplazadas por el Duomo.

Construcción

Inicio

En 1386 el arzobispo, Antonio da Saluzzo, comenzó el nuevo proyecto con un estilo gótico tardío, hay en el edificio muchos aspectos insólitos en Italia, que pertenecen a la tradición arquitectónica gótica de Bourges en Francia con dobles naves laterales y una arquería muy alta rematada por ventanales diminutos. Sus arcos tienen capiteles de difícil clasificación.

El inicio de la construcción que coincidió con el acceso al poder en Milán de Gian Galeazzo Visconti, primo del obispo, fue entendido como una forma de recompensa a la nobleza y a las clases trabajadoras que habían sido duramente reprimidas por su tiránico predecesor Bernabé Visconti. Antes de que se iniciasen los trabajos de construcción, se demolieron los palacios del Arzobispo, del Ordinari y el Baptisterio de San Esteban en la Primavera, mientras que la antigua iglesia de Santa Maria Maggiore fue usada como cantera de piedra. El entusiasmo por el nuevo e inmenso edificio pronto se extendió entre la población, y el astuto Gian Galeazzo, junto con su primo, el arzobispo, supieron recabar grandes donaciones para el progreso del trabajo. El programa de construcción fue regulado estrictamente por la Fabbrica del Duomo conformado por 300 empleados liderados por el arquitecto jefe Simone da Orsenigo. Galeazzo otorgó a la Fabbrica el uso exclusivo del mármol de la cantera de Candoglia y la eximió de impuestos.

1389­­ - 1452

En 1389, se designó como arquitecto jefe al francés, Nicolas de Bonaventure, que le dio a la catedral su fuerte impronta gótica. Diez años más tarde, otro francés, Jean Mignot fue llamado desde París para evaluar y mejorar el trabajo realizado ya que los constructores necesitaban ayuda técnica para levantar las piedras hasta una altura sin precedentes. Mignot declaró todo el trabajo realizado hasta entonces como en pericolo di ruina ('peligro de ruina'), hecho sine scienzia ('sin saber'). En los siguientes años se comprobó que los pronósticos de Mignot fueron erróneos, pero de cualquier manera estimularon a los arquitectos de Galeazzo a mejorar sus instrumentos y técnicas.

Los trabajos continuaron rápidamente y a la muerte de Gian Galeazzo en 1402, se había completada casi la mitad de la catedral. Sin embargo, la construcción prácticamente quedó estancada hasta 1480 debido a la falta de dinero e ideas: los trabajos más notables de ese período fueron las tumbas de Marco Carelli y el Papa Martín V (1424) y las ventanas del ábside (hacia 1470). De las que aún permanecen las que representan a San Juan Evangelista, obra de Cristoforo de Mottis y las de San Eligio y San Juan de Damasco, ambas de Niccolò da Varallo. En 1452, bajo el gobierno de Francesco Sforza, se completaron la nave y los pasillos hasta el sexto tramo.

1500 -1562

Entre 1500 y 1510, bajo Ludovico Sforza, fue completada la cúpula octagonal y se decoró su interior con cuatro series de quince estatuas cada una que representan a santos, profetas, sibilas y otros personajes del Antiguo Testamento. El exterior permaneció en su mayoría sin decoración, excepto por el Guglietto dell’Amadeo ('Agujita de Amadeo') construida de 1507 a 1510. Esta es una obra maestra renacentista que sin embargo armoniza bien con el aspecto gótico general del templo.

Bajo el dominio español el edificio resultó utilizable aun cuando el interior permanecía sin terminar y faltaban algunos tramos de la nave y el transepto. En 1552, se encargó la construcción de un gran órgano a Giacomo Antegnati que se colocó en el coro norte, y Giuseppe Meda proporcionó cuatro de las dieciséis columnas que decoraron el área del altar (el trabajo fue completado por Federico Borromeo). En 1562 se agregaron el San Bartolomé de Marco d’Agrate y el famoso candelabro Trivulzio.

1571 -1577

El ascenso de San Carlos Borromeo al cargo de obispo significó la eliminación de todos los monumentos laicos del templo. Estos incluyeron las tumbas de Giovanni, Barnabò y Filippo Maria Viconti, Francesco Sforza y su esposa Bianca, Galeazzo Maria Sforza y Ludovico. Sin embargo, la principal intervención de Borromeo fue la designación, en 1571, de Pellegrino Tibaldi como arquitecto jefe — una maniobra discutida que requirió de la revisión de los estatutos de la Fabbrica.

Borromeo y Pellegrini se esforzaron por alcanzar un nuevo aspecto, renacentista, para la Catedral, que acentuaría su naturaleza romana italiana en menoscabo del estilo gótico considerado extranjero. Puesto que la fachada permanecía en su mayor parte incompleta, Pellegrini diseñó una de estilo romano con columnas, obeliscos y un gran tímpano. Este diseño nunca fue llevado a cabo, pero la decoración del interior continuó: en 1575–1585 el presbiterio fue reconstruido mientras que se añadían nuevos altares y el baptisterio a la nave. Un coro de madera fue construido para el altar principal por Francesco Brambilla, un trabajo terminado en 1614.

En 1577, Borromeo consagró finalmente el edificio completo como un templo nuevo, distinto a los de Santa Maria Maggiore y Santa Tecla (que habían sido unificados en 1549 después de agrias disputas).

1600 -1762

A comienzos del siglo XVII, el obispo Federico Borromeo, primo de Carlos, contaba con las bases de la nueva fachada realizadas por Francesco Maria Richini y Fabio Mangone. Los trabajos continuaron hasta 1638 con la construcción de cinco portales y dos ventanas centrales. Sin embargo, en 1649, el nuevo arquitecto jefe introdujo una innovación notable: la fachada regresó al estilo gótico original, incluyendo los detalles ya acabados de las grandes pilastras góticas y los dos enormes campanarios. Se realizaron otros diseños, entre otros, por Filippo Juvarra (1733) y Luigi Vanvitelli (1745) pero ninguno se llegó a aplicar. En 1682 se demolió la fachada de Santa Maria Maggiore y se termino de cubrir la azotea de la catedral.

En 1762 uno de los rasgos principales de la catedral, la aguja Madonnina, fue levantada hasta la altura de 108,5 metros. Fue diseñada por Francesco Croce y luce en la cima una famosa estatua policroma de la Madonna que se ajusta a la original imagen de la catedral.

Culminación

El 20 de mayo de 1805 Napoleón, a punto de ser coronado rey de Italia, ordenó que la fachada fuera terminada por Carlo Pellicani. En su entusiasmo, aseguró que todos los gastos recaerían sobre el tesoro francés, que reembolsaría a la Fabbrica por todos los inmuebles que ésta tuviera que vender. Aunque jamas se pagó este reembolsamiento, esto ayudó a que finalmente, en solo siete años, la catedral tuviera su fachada terminada. El nuevo arquitecto, Carlo Pellicani Junior, se basó en gran medida en el diseño de Gucci, agregando algunos detalles neogóticos a las ventanas superiores. En gratitud, se colocó una estatua de Napoleón en la cima de una de las pináculos.

En los siguientes años se construyeron la mayoría de los arcos y chapiteles. Se terminaron las estatuas de la pared sur, mientras que entre 1829 y 1858 unas nuevas vidrieras decorativas reemplazaron las existentes con resultados menos expresivos.

Siglo XX

Los detalles finales de la catedral fueron terminados ya en el siglo XX: la última puerta fue inaugurada el 6 de enero de 1965. Esta fecha es considerada como el término del proceso que ha durado muchas generaciones, a pesar de ello todavía algunos bloques quedan sin esculpir esperando ser convertidos en estatuas. Los trabajos de renovación que cubrían la fachada principal de la catedral terminaron en diciembre de 2008.

Características de su arquitectura

La catedral de Milán tiene una arquitectura gótica, es un templo de grandes dimensiones, de cinco naves, una central y dos naves laterales por cada uno de los lados, con al menos cuarenta pilares atravesada por un transepto seguido por el coro y el ábside. Tiene 157 metros de largo y puede albergar 40.000 personas en su interior. Las ventanas mayores del coro tienen la reputación de ser las mayores del mundo. La nave central es muy alta, tiene una altura de 45 metros, sólo es más alta la incompleta nave central de la catedral de Beauvais con una altura de 48 metros. La construcción es de ladrillo, recubierto de mármol de color rosa. Los tejados, que están abiertos al público, permiten una observación cercana de algunas esculturas de gran calidad. Es muy destacado el bosque de pináculos y chapiteles que se puede observar desde los mismos. El punto más alto del templo es La Madonnina, obra en cobre dorado, de Carlo Pellicani, inaugurada en 1774. El templo tiene en su estructura exterior 135 "agujas" y 2.245 estatuas que adornan todo su perímetro exterior.

Monumentos

En el interior de la Catedral de Milán se encuentran una gran cantidad de monumentos y obras de arte, entre estas las más importantes son:

  • Sarcófago del arzobispo Diego Hualde.
  • Sarcófago de los arzobispos Ottone y Giovanni Visconti, construidos en el siglo XIV.
  • Sarcófago de Marco Carelli, que donó 35.000 chesteres para la construcción de la catedral.
  • Los tres magníficos altares de Pellegrini, que incluye la obra de Federico Zuccari Visita de San Pedro a Santa Agatha encarcelada.
  • En la parte derecha del transepto, el monumento a Gian Giacomo Medici di Marignano, llamado Medeghino, obra de Leone Leoni, y el renacentista altar de mármol adyacente decorado con estatuas doradas de bronce.
  • Delante del antiguo mausoleo se encuentra la más renombrada obra de arte de la catedral, la estatua de San Bartolomé de Marco da Agrate.
  • El presbiterio es una tardía obra maestra del Renacimiento, compuesta por el coro, dos púlpitos con grandes telamones realizados en cobre y bronce y dos grandes órganos. Alrededor del coro se encuentran las puertas de las dos sacristías, algunos frescos y una estatua al Papa Martín V, del siglo XV, obra de Jacopino da Tradate.
    Candelabro Trivulzio
  • El transepto, el candelabro Trivulzio, que se encuentra en dos piezas, la base (atribuida a Nicolás de Verdún, del siglo XII), caracterizado por un fantástico conjunto de vides, vegetales y animales imaginarios y los brazos de mediados del siglo XVI.
  • En el pasillo izquierdo se puede ver el monumento a Arcimboldo, obra de Alessi, así como figuras de estilo románico que representan a los apóstoles en mármol rojo y el baptisterio neoclásico obra de Pellegrini.

Fuentes