Saltar a: navegación, buscar

Discapacidad Psicomotora

Discapacidad psicomotora
Información sobre la plantilla
Saul-monreal-1.jpg
Concepto:Es toda restricción o ausencia (debido a una deficiencia) de la capacidad de realizar una actividad en forma o dentro del margen que se considera normal para un ser humano.

Discapacidad Psicomotora. Se dice que un niño tiene una discapacidad motora cuando sus miembros superiores y/o inferiores no logran desarrollarse normalmente.

¿Qué es un retraso Psicomotor?

Todo niño que al nacer respira, llora, come y no presenta ningún síntoma de alguna enfermedad, es dado de alta para acompañar a sus papás derechito a su casa. El bebé ha iniciado entonces un proceso de desarrollo que tomará varios años. Se trata de la maduración del sistema nervioso, que comienza en el útero y concluye a los 18 años. ¿Qué significa un diagnóstico de retraso en el desarrollo psicomotor y hasta cuándo es vigente?

La psicomotricidad es la acción del sistema nervioso central, que crea una conciencia en el ser humano sobre los movimientos que realiza, a través de los patrones motores como la velocidad, el espacio y el tiempo.

La maduración del sistema nervioso se considera completa hasta el cumpleaños 18 de cada persona, gran parte de la maduración ocurre en los dos primeros años de la vida y más en el primero. Es justo en ese periodo cuando las habilidades del niño van refinándose y constituyen las señales más claras del grado de madurez de un sistema nervioso. En consecuencia, hacen evidente un desarrollo psicomotor regular" Para que ese proceso transcurra normalmente hay ciertas condiciones que cumplir.

Primero, que el bebé tenga buena salud, es decir, que cuente con un genoma sano. Segundo, que su sistema nerviosos esté apto para captar todos los estímulos del medio ambiente. Tercero, que cuente con un sistema motor capaz de responder adecuadamente a los estímulos que recibe del entorno, para lo cual sus nervios periféricos y músculos deberán estar en óptimas condiciones. Por último, que sus sistemas endocrino y enzimático trabajen regularmente.

A las condiciones enlistadas arriba debe sumarse un ingrediente fundamental: Un medio ambiente sano que favorezca el desarrollo psicomotor regular del niño.

Paciente en alto riesgo

Cuando un bebé o un niño es diagnosticado con un retraso en el desarrollo psicomotor Debe seguirse un tratamiento que encamine su proceso hacia los parámetros normalmente y que muestra avances positivos. Cuando los avances no responden en lo previsto, debe buscarse la opinión de un médico especialista.

La nueva exploración deberá descartar posibilidades a través de una búsqueda minuciosa de posibles patologías.

Discapacidad Psicomotriz

Primero, alteraciones motoras, como la parálisis cerebral; luego, déficit sensoriales, como en el caso de los niños ciegos o sordos; posteriormente, alteraciones en la capacidad intelectual; finalmente, alteraciones más complejas como el autismo.

Existe un grupo de niños quienes, gracias a los avances tecnológicos y científicos, logran sobrevivir a condiciones que antiguamente eran causa de muerte. Niños prematuros muy pequeños, de niños con ictericia o hipoxia muy severa, o bien de quienes padecen una enfermedad muy grave o sufre un accidente en una etapa muy temprana de su vida. Todos ellos tienen mayores posibilidades de desarrollarse con secuelas neurológicas, motrices sensoriales y forman parte del grupo de pacientes llamados de alto riesgo".

Con estos pacientes el médico está obligado, primero, a realizar un seguimiento estricto en busca de señales de alarma neurológica como desorganización postural, rigidez, alteraciones en sus patrones de sueños y vigías, movimiento anormal, problemas para su alimentación, y reflejos. Acto seguidos, el bebe debe recibir un tratamiento oportuno.

Siempre es mejor a tiempo

Las secuelas de un retraso en el desarrollo psicomotor serán visibles conforme avance la maduración del sistema nervioso central. Esto quiere decir que no se detectan en el corto plazo, a diferencia de un adulto que se accidenta y muestra sus secuelas muy pronto. Un diagnóstico de retraso en el desarrollo psicomotor que no muestra avances evidentes puede ocultar una patología grave .El retraso en búsquedas de razones más profundas y contundentes que expliquen el cuadro del paciente, significará tiempo importantísimo.

Cuando un niño tiene retraso en el desarrollo psicomotor, el tratamiento deberá ser continuo y dar resultados positivos en plazo no tan largo. Si el niño persiste en un atraso importante, debe buscarse o aceptarse que el diagnostico que explica la razón mas profundas de sus afecciones. Mientras más pronto se conozca el nombre. Los padres no deben de perder tiempo buscando atención que diagnostico tras diagnostico para luego darle la atención que necesita. Confiarse ofrece un alivio efímero. En el fondo, solo pospone las noticias y, lamentablemente, puede atrasar la rehabilitación de nuestro hijo y por consecuencia afectar enormemente su futuro.

La psicomotricidad infantil

En la acción del niño se articula toda su afectividad, deseos y sus posibilidades de comunicación.

El concepto de psicomotricidad no está claramente definido, puesto que poco a poco se incluyen más actividades y se va extendiendo a nuevos campos. Al principio, era un conjunto de ejercicios utilizados para corregir alguna debilidad, dificultad o discapacidad. Pero, hoy en día, ocupa un lugar destacado en la educación infantil, sobre todo en los primeros años de la infancia, ya que existe una gran interdependencia entre el desarrollo motor, el afectivo y el intelectual.

Funciones mentales específicas de control tanto de los actos motores como de los psicológicos en el nivel corporal.
Discapacidad Psicomotriz desde la infancia
Este término o expresión de la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud incluye: funciones de control psicomotor, tales como retraso psicomotor, excitación y agitación, adopción de postura, catatonia, negativismo, ambivalencia, ecopraxia y ecolalia; calidad de la función psicomotora Excluye: funciones de la conciencia; funciones de la orientación; funciones intelectuales; funciones relacionadas con la energía y los impulsos; funciones de la atención; funciones mentales del lenguaje; funciones mentales relacionadas con el encadenamiento de movimientos complejos.

Movimiento y actividad psíquica

El término psicomotricidad se divide en dos partes: el motriz y el psiquismo, que constituyen el proceso de desarrollo integral de la persona. La palabra motriz se refiere al movimiento, mientras que psico determina la actividad psíquica en dos fases: la socio-afectivo y la cognitiva. En otras palabras, en las acciones de los niños se articula toda su afectividad y sus deseos, pero también todas sus posibilidades de comunicación y conceptuación.

La teoría de Piaget afirma que la inteligencia se construye a partir de la actividad motriz de los niños. En los primeros años de vida, hasta los siete años aproximadamente, la educación del niño es psicomotriz. Todo, el conocimiento y el aprendizaje, se centra en la acción del niño sobre el medio, los demás y las experiencias, a través de su acción y movimiento.

Estimulación y reeducación

A través de la psicomotricidad se puede estimular y reeducar los movimientos del niño. La estimulación psicomotriz educacional se dirige a individuos sanos, a través de un trabajo orientado a la actividad motriz y el juego, mientras que en la reeducación psicomotriz se trabaja con individuos que presentan alguna discapacidad, trastornos o retrasos en su evolución y se tratan corporalmente mediante una intervención clínica realizada por un personal especializado.

Principios y metas de la psicomotricidad infantil

La psicomotricidad, como estimulación a los movimientos del niño, tiene como objetivo final:

La computadora en la discapacidad psicomora
  • Motivar la capacidad sensitiva a través de las sensaciones y relaciones entre el cuerpo y el exterior (el otro y las cosas).
  • Cultivar la capacidad perceptiva a través del conocimiento de los movimientos y de la respuesta corporal.
  • Organizar la capacidad de los movimientos representados o expresados a través de signos, símbolos, planos, y de la utilización de objetos reales e imaginarios.
  • Hacer que los niños puedan descubrir y expresar sus capacidades, a través de la acción creativa y la expresión de la emoción.
  • Ampliar y valorar la identidad propia y la autoestima dentro de la pluralidad grupal.
  • Crear seguridad al expresarse a través de diversas formas como un ser valioso, único e irrepetible.
  • Crear una conciencia y un respeto a la presencia y al espacio de los demás.

Deficiencias y discapacidades del aprendizaje.

La clasificación de los niños y jóvenes deficientes en categorías definidas tales como retrasados mentales, discapacitados para aprender, socialmente inadaptados, delincuentes y con problemas de conducta, destacan tan indebida como injustificadamente las características comunes dentro de cada grupo.

El niño deficiente, sea cual fuere la clasificación a la que pertenezca, experimenta dificultades en el nivel funcional en uno o más dominios del aprendizaje primario: psicomotriz, cognoscitivo y afectivo. La evaluación y clasificación de las condiciones discapacitantes mediante estos dominios del aprendizaje facilitan los esfuerzos para fijar objetivos educacionales y para planificar, poner en práctica y evaluar programas de instrucción que respondan a las cualidades y defectos funcionales del niño antes que a sus presuntas necesidades, determinadas por clasificaciones tradicionales.

Los objetivos se han clasificado de acuerdo con los tres dominios del aprendizaje:

  1. Dominio psicomotriz: objetivos que destaquen alguna habilidad muscular o motriz, alguna manipulación de material y objetivos o algún acto que requiera coordinación neuromuscular.
  2. Dominio cognoscitivo: objetivos que tratan del recuerdo o reconocimiento de lo sabido y el desarrollo de las habilidades y capacidades intelectuales.
  1. Dominio afectivo: objetivos que destacan matices de sentimiento de emoción, o grados de aceptación o rechazo.

Deficiencias Básicas del aprendizaje

Hay cuatro habilidades básicas del aprendizaje que todo individuo debe desarrollar si ha de beneficiarse con lo que le ofrece su entorno. Estas habilidades son:

  1. conocimiento
  2. atención
  3. respuesta
  4. ordenamiento de las respuestas

Conocimiento

Algunos niños seriamente deficientes no responden a lo que los rodea. Estos niños autístas y simil-autísticos deben cobrar conciencia o tomar conocimiento de su ambiente y de las partes que lo componen antes de aprender hasta la más sencilla de las tareas.

Comportamiento de atención.

A medida que el niño va cobrando conocimiento de lo que lo rodea debe aprender a prestar atención a estímulos específicos dentro de su entorno, cuando así se le pide o cuando así lo desee espontáneamente, durante un tiempo suficiente como para aprender algo de dicho entorno.

Comportamiento de respuesta.

Una vez que un niño aprende a prestar atención a estímulos ambientales específicos durante un apropiado lapso, debe aprender a responder a esos estímulos en forma sostenida y apropiada.

Ordenamiento de las respuestas.

Muchos niños y jóvenes discapacitados no pueden ordenar productivamente sus respuestas al entorno. Esta falta de organización toma mayor relieve cuando el niño debe ofrecer una respuesta compleja. Esta última resulta, a menudo, incompleta o fuera de secuencia.

Discapacidades Psicomotices en el Aprendizaje

Percepción visual.

La percepción visual incluye cinco subhabilidades:

  1. coordinación visomotriz,
  2. percepción figura-fondo,
  3. constancia de forma,
  4. percepción de posición en el espacio,
  5. percepción de relaciones espaciales.

La coordinación visomotriz es la capacidad de coordinar la visión con el movimiento del cuerpo y sus partes. Se necesita para los deportes al aire libre, los juegos de mesa, las artes manuales, lectura, escritura, cálculo y actividades similares.

La percepción de figura-fondo es la habilidad de diferenciar visualmente un objeto de atención de otros objetos en el campo visual. Esta habilidad es necesaria cuando un niño desea prestar atención a un objeto específico dentro de su campo visual. En el aula estos niños tienen dificultades para colorear, dibujar, leer, escribir, etc.

La percepción de las posiciones en el espacio es la habilidad de percibir si un objeto está arriba o abajo, dentro o fuera, encima o debajo, etc. Esta habilidad es necesaria para discriminar entre imágenes visualmente diferentes, como letras, números y palabras.

La percepción de las relaciones implica habilidades para percibir la posición de dos o más objetos en el espacio en su relación mutua o en relación con nosotros mismos. Esta habilidad es necesaria para actividades de artes manuales como el tallado, los trabajos en cuero o tela y la confección de fogatas.

Percepción auditiva. Aunque es menos obvio, muchos niños y jóvenes especiales tienen discapacidades auditivas aunque se acuidad auditiva sea normal. Son muchas las discapacidades de percepción auditiva que pueden tener notable influencia en el desempeño escolar del niño. Entre ellas figuran las dificultades para:

  1. ) localizar sonidos en el espacio
  2. ) coordinar movimientos de cabeza y cuerpo cuando se siguen los sonidos en el espacio
  3. ) responder a un sonido específico en presencia de sonidos o ruidos de fondo que normalmente no se consideran molestos o capaces de distraer
  4. ) dedicarse a actividades sostenidas de escuchar
  5. ) discriminar entre sonidos
  6. ) recordar directivas impartidas verbalmente.

La localización auditiva es la habilidad de ubicar un sonido en el espacio. Los niños y jóvenes con esta discapacidad son incapaces de ubicar un sonido (que oyen) en el entorno.

La coordinación audiomotriz es la habilidad de mover la cabeza y el cuerpo en la dirección de un sonido. La incapacidad del cuerpo para responder sin sobresaltos y con exactitud a los estímulos auditivos puede provocar dificultades en diversas actividades.

La percepción auditiva de figura-fondo es necesaria para que el niño pueda responder debidamente a los sonidos ambientales.

La habilidad de escuchar sostenidamente consiste en recibir auditivamente y luego procesar información durante un tiempo prolongado.

Perscepcion dictal: Es la habilidad de discriminar entre objetos mediante el sentido del tacto. El tacto es usa pocas veces como ayuda para aprender en el aula. Su aplicación sistemática puede tener efectos notables.

Diferencias cognoscitivas del aprendizaje: Antes de crear un programa de maduración para ellos primero debe ser evaluado profesionalmente su dominio cognoscitivo del aprendizaje.

Durante los procesos de análisis y tratamiento los instructores deben de conocer la interrelación de los dominios psicomotrices, cognoscitivos y afectivos del aprendizaje.

Discapacidad motora

Los niños en situación de discapacidad motora, presentan encefalopatías no progresivas, que pueden tener su comienzo antes del parto o durante él, o en la infancia temprana, y que obstaculiza o impide el desarrollo motor normal. Tienen una serie de características físicas, derivadas directa o indirectamente de su alteración neurológica. Logran ciertas habilidades motrices en forma más lenta y/o distorsionada e incluso es posible que no las adquieran. Además pueden tener otras alteraciones del Sistema Nervioso Central que originen convulsiones, comprometan sus sentidos especiales, su capacidad de aprendizaje y razonamiento, su conducta y sus relaciones interpersonales.

Algunas de las características del desarrollo de estos niños, son susceptibles de “mejoría” o progreso y pueden llegar a ser superadas, si se dispone de todos los medios, recursos y apoyos adecuados.

El manejo terapéutico en los niños con discapacidad motora, se dirige a favorecer la organización funcional del cerebro y no solo a modificar sus cualidades motrices. Cada área se ocupa de aspectos muy particulares, pero que se complementan entre sí.
La equnoterapia en el tratamiento de las discpacidades.

Fisioterapia

  • Logra el mayor nivel de funcionalidad e independencia motora, de acuerdo al grado de compromiso y edad del niño.
  • Ayuda al niño a integrar la actividad refleja primitiva y estimula el inicio de movimientos voluntarios en su propia secuencia de desarrollo (céfalo- caudal, próximo-distal).
  • Trabaja los patrones globales de locomoción mediante el control automático de la postura y la función de apoyo de las extremidades usando los mecanismos de la reptación y el volteo reflejo.
  • Entrena patrones básicos de movimiento (movimientos troncales, patrón homolateral, patrón contralateral) a partir de estímulos táctiles totales relacionados y coordinados. La finalidad es que el niño adquiera conciencia del movimiento y un desarrollo muscular adecuado, mediante un estimulo motor con una frecuencia, intensidad y duración siempre en aumento.
  • Facilita el control motor y regula las reacciones de equilibrio, enderezamiento y protectivas, inhibiendo los de reflejos posturales anormales y facilitando los patrones normales de movimiento, mediante la terapia de neurodesarrollo.
  • Mantiene arcos normales de movimiento en todas las articulaciones y previene la aparición de contracturas y deformidades, de acuerdo al tipo de tono muscular.
  • Asesora en la adaptación y adquisición de aditamentos, ayudas técnicas y/o externas para miembros inferiores, evaluando la funcionalidad de los mismos.
  • Facilita la elaboración de la conciencia corporal y la formación del sistema postural (equilibrio y postura), mediante la adecuada integración de la información de los sistemas propioceptivo, vestibular y táctil.

Terapia Ocupacional

  • Favorece la exploración del medio a través de los sentidos.
Tratamiento de las discpacidades.
  • Incentiva el desarrollo de mecanismos visuales -fijación, seguimiento, convergencia, y divergencia- que le permiten al niño lograr mayor precisión en el desarrollo de tareas motoras finas y favorece el seguimiento instruccional.
  • Brinda estímulos sensoriales que modulan su tono muscular y favorecen la maduración de su sistema táctil.
  • Promueve movimientos globales, modulados y coordinados, de los miembros superiores, partiendo de movimientos asistidos hasta alcanzar patrones activos.
  • Estimula la disociación de los segmentos que conforman los miembros superiores para mejorar sus patrones funcionales, obteniendo movimientos más coordinados y precisos.
  • Fomenta la integración de puntos de apoyo en miembros superiores, favoreciendo el cruce de línea media, y promoviendo un mejor desempeño del niño en actividades de mesa.
  • Entrena los patrones integrales –agarres- que permiten al niño la manipulación adecuada de herramientas y materiales.
  • Busca la integración y aplicación de los patrones funcionales en actividades de la vida diaria ([[Alimentación|alimentación}}, vestido e higiene menor) promoviendo cada día niveles más altos de independencia y autonomía.
  • Ofrece entrenamiento a padres y/o cuidadores en el adecuado manejo postural (transferencias y posicionamiento funcional) durante el desarrollo de las actividades de la vida diaria del (la) niño (a), a fin de desarrollar y mantener condiciones esenciales para el movimiento como alineación, activación, disociación, soporte y transferencia de peso. Este entrenamiento previene además las deformidades inherentes a este tipo de población y el temprano desgaste osteomuscular de padres y/o cuidadores.
  • Favorece en el niño la ideación y ejecución de estrategias, para solucionar problemas a nivel motor con cierta precisión.
  • Implementa las adaptaciones y/o aditamentos necesarios para mantener la alineación postural de todos los segmentos corporales y garantizar el desempeño funcional en actividades básicas cotidianas y escolares.

Fonoaudiología

  • Estimula la ubicación de la fuente sonora y la discriminación auditiva.
  • Ofrece estímulos sensoriales que modulan el tono muscular y disminuyen la hipersensibilidad peribucal y endobucal, incentivando la maduración de las estructuras fonoarticuladoras (lengua, labios, articulación témporomandibular, mejillas, paladar, carrillos) y mejorando su efectividad en reposo (control salivar), durante la alimentación y la producción de sonidos.
  • Optimiza las funciones neurovegetativas -succión, masticación, deglución, respiración- evitando así, la incoordinación fonación - deglución – respiración y deglución atípica.
  • Estimula e incrementa procesos comunicativos de lenguaje, tanto en el ámbito comprensivo, como expresivo.
  • Promueve habilidades semánticas (significados), sintácticas (estructura) y pragmáticas (función) del lenguaje, a través de la observación y manipulación de materiales concretos y láminas con fotografías, para que el niño intente comunicar, verbalmente o a través de un tablero de comunicación, sus intereses, sensaciones y deseos.
  • Fomenta la comprensión de órdenes, instrucciones, y reglas sociales.
  • En aquellos niños que presentan mayor compromiso de su lenguaje expresivo, favorece la comunicación alternativa para que puedan satisfacer sus necesidades inmediatas.

Educación Especial

  • Partiendo de la etapa de pensamiento en que se encuentre el niño, de sus necesidades e intereses, posibilita al máximo el desarrollo de sus aptitudes intelectuales y escolares, a través de actividades significativas.
  • Mejora el funcionamiento intelectual, incrementando en el niño su capacidad de atención, memoria, procesamiento y almacenamiento de información.
  • Potencia el aprendizaje mediante la observación, exploración y manipulación de objetos y material didáctico para el análisis, a partir del diseño de experiencias que permiten al niño descubrir, interiorizar y formar su propio conocimiento.
  • Usa el juego como herramienta para que el niño “entienda”, “organice”, “construya” e “invente”.
  • A través de piezas de información visual ordenadas por categorías favorece en el niño y la niña la adquisición de conocimientos.
  • Acerca al niño al mundo de la lectura desde edades tempranas, de forma fácil, amena y respetando su ritmo individual. Para ello usamos los métodos logo-gráfico (global) y fonético, pues reconocemos la necesidad de combinar la percepción total, con la discriminación de pequeños detalles.
  • Motiva al niño para que en el área de lógica matemática logre clasificar, agrupar, seleccionar, formar secuencias, identificar correspondencias. A medida que obtiene estas habilidades, se trabaja el concepto de número cantidad y posteriormente el manejo de la adición y la sustracción.
  • Para cada niño, diseña un programa que parte de su edad mental y contempla los objetivos y logros curriculares que plantea la educación regular en el ámbito preescolar y escolar.

Véase También

Fuentes