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Eusebio Antonio Morales Magallón

Eusebio Antonio
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Eusebio Antonio Morales Magallón.JPG
NombreEusebio Antonio Morales Magallón
Nacimiento1865
Sincelejo, antiguo Departamento de Bolívar, de la República de Bandera de Colombia Colombia
Fallecimiento8 de febrero de 1929
Senacyt auspicia en la actualidad la Infoplaza No. 112
Causa de la muerteaccidente automovilístico
NacionalidadColombiano
CiudadaníaColombiano, Panameño
Alma materUniversidad de Cartagena
OcupaciónDoctor en Derecho y Ciencias Políticas.
HijosErnesto A. Morales
PadresD. Juan José Morales Da. Ramona Magallón de Morales.
Eusebio Antonio Morales Magallón. Economista, estadista ideólogo, jurisconsulto y político.

Síntesis biográfica

Nació en Sincelejo, antiguo Departamento de Bolívar, de la República de Colombia, en 1865. Fueron sus padres D. Juan José Morales y Da. Ramona Magallón de Morales.

Recibió el título de Doctor en Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad de Cartagena, tras un largo período de interrupciones a causa de las luchas internas que tenían lugar a finales del siglo XIX en tierra colombiana. Su hijo Ernesto A. Morales, quien escribió a la memoria de su padre, consideró que la generación colombiana del Dr. Eusebio A. Morales fue la más golpeada por la persecución política, lo que obligó a aquellos jóvenes a diseminarse. Desde entonces Eusebio Morales se declaró liberal y defensor de la Constitución de Rionegro (1863), de corte federalista. Fue así como llegó a Colón, en el Estado de Panamá, donde se radicó y desempeñó el cargo de Juez Municipal.

Vida privada

Contrajo matrimonio con una distinguida dama panameña, y quedó vinculado para siempre a esa tierra, que lo admiró por encima de las rencillas de la política, en la que ingresó.

Trayectoria

Trabajó como abogado en varias compañías en los años últimos del siglo XIX, hasta que participó en la La Guerra de los Mil Días -dentro del liberalismo, y junto a Belisario Porras, Carlos A. Mendoza y los generales Benjamín Herrera y Emiliano Herrera. Entonces le correspondió encabezar una misión a Guayaquil para conseguir refuerzos que apoyaran la causa de los liberales panameños, enfrentados a los conservadores en aquella guerra civil. El 21 de noviembre de 1902, al final de la contienda, el ya coronel Eusebio A. Morales, secretario de Hacienda de la dirección de guerra del Cauca y Panamá, firmó el Tratado de Paz en representación del general Benjamín Herrera y del Partido Liberal. Ante la disyuntiva de la presencia de los Estados Unidos en la región, en vías de imponer su política expansionista (y en peligro de anexarse la región panameña), liberales y conservadores colombianos firmaron el tratado en el buque de guerra norteamericano Wisconsin, con la mediación de Estados Unidos.

Un año después, Eusebio A. Morales fue miembro de la Junta de Gobierno Provisional, a raíz de la separación de Panamá de Colombia, el 3 de noviembre de 1903. Entonces dejó clara su condición de ideólogo de la independencia de Panamá. Escribió en ese año un Manifiesto en que justificó la separación de Panamá de Colombia y los objetivos de la nueva nación panameña. Poco después, en 1904, fue el redactor del Mensaje de la Junta de Gobierno Provisional a la Convención Nacional Constituyente de 1904. Escribió El Tratado del Canal. Su historia e interpretación, en octubre de 1904, para la North American Review, pero retiró el artículo por los arreglos auspiciados por el Presidente Theodore Roosevelt, conocidos con el nombre de Convenio Taft. Morales fijó la que sería una tradicional posición panameña sobre el sentido y la letra del Tratado de 1903, que contiene cláusulas cuya interpretación fue causa de un permanente conflicto entre Panamá y Estados Unidos durante buena parte del siglo XX.

Así, como defensor de la soberanía y la independencia de Panamá, analizó la Convención del Canal de Panamá de 18 de noviembre de 1903, y defendió el principio del ejercicio de la soberanía entre los dos países que hicieron posible la construcción del Canal; fue un crítico del Convenio Taft (1904) y, sobre todo, levantó su voz contra la Orden Ejecutiva que estableció la apertura de la Zona del Canal al comercio internacional, incluyendo los puertos, aduanas y correos en la Zona. Había sido nombrado durante la primera gestión del Dr. Belisario Porras (1912-1916) para elaborar unos anteproyectos de tratados en los que quedara claramente establecido cuáles serían los nuevos beneficios que tendría Panamá al finalizar la construcción del Canal.

Participó junto a Ricardo Arias en las negociaciones para la conversión de la moneda. Como gozó de gran influencia en la banca de Estados Unidos, logró conseguir empréstitos para el país. Tras la abrogación del Convenio Taft, el 28 de julio de 1926, los comisionados del gobierno de Panamá, Ricardo J. Alfaro y Eusebio A. Morales, firmaron un polémico tratado con Estados Unidos, con el que el gobierno de Chiari intentaba aminorar algunos puntos en discordia que tenían su origen en la Convención del Canal de 1903. Siendo Secretario de Hacienda y Tesoro, bajo la gestión del presidente Rodolfo Chiari, presentó como instrumento para el mejoramiento del régimen fiscal la ley No. 29, que aumentaba el impuesto sobre la propiedad urbana. No obstante, los dueños de casas de inquilinato trasladaron dicho aumento al importe de los alquileres.

Esta medida fue rechazada por los inquilinos, y, como consecuencia, se generó una huelga de no pago a partir del 10 de octubre de 1925, cuyos resultados fueron trágicos para el movimiento popular y sus dirigentes, y conllevó un enfrentamiento entre los panameños, y la intervención norteamericana del 12 de octubre de 1925. Aunque no se pueda clasificar al liberal Eusebio A. Morales como socialista, su actuación invita a pensar que no consideró peligrosa la legislación social, y creyó que la legislación debía cuidar de quienes, trabajando en el ambiente urbano, comenzaban a adquirir nociones sobre política y nivel de vida. En el caso inquilinario, los propietarios no querían que las leyes estorbaran sus negocios de alquiler. Pero la situación injusta, que se mantuvo por buen tiempo, solicitaba un cambio en la legislación, ya que no un completo cambio de estructuras sociales y económicas.

Por otro lado, comprometido con el progreso, Eusebio A. Morales impulsó el diseño y la construcción de las carreteras nacionales, el buen uso del ferrocarril de Panamá, la expedición de leyes económicas y fiscales de avanzada y un gran número de actividades públicas.Identificó tempranamente, y en la época republicana, las debilidades del sistema jurídico panameño y por ello impulsó reformas en los planos jurídico y constitucional; fue defensor de la Corte Suprema de Justicia como órgano garante de la Constitución y la Ley. A este respecto escribió los estudios sobre las Leyes Inconstitucionales, La Situación Política y Económica de Colombia y Ciencia Constitucional. Sobre la teoría de la constitucionalidad panameña, Eusebio A. Morales aportó sus ideas acerca de una constitucionalidad centralizada en la Corte Suprema de Justicia como órgano depurador del derecho público.

En su ensayo sobre Las Leyes Inconstitucionales presentó reformas a dicho órgano, y se mostró a favor de que la Corte Suprema de Justicia declarara la inconstitucionalidad de una ley nacional si la misma es contraria a la Constitución; por lo tanto, inaplicable por el poder judicial. Convirtió, así, la Corte Suprema en un organismo de consulta obligatoria de todo asunto en el cual se deba decidir judicialmente si una ley es contraria a la Constitución, cualquiera que sea la categoría del juez o tribunal que haya dictado el fallo. Así, logró fundamentar dos reformas básicas del derecho constitucional. Intentó corregir los excesos de un sistema en que los principios básicos del derecho constitucional carecen en la práctica del exacto valor de cambio que les corresponde. Además, fue celoso guardián y defensor de su correcta ejecución.

En resumen, defendió el principio de la separación de poderes, de la Ley y la Constitución. Rechazó el fraude electoral por parte de los políticos , y fue fiel creyente de la democracia representativa como forma de gobierno mediante la cual se lograba la equidad de los asociados, siempre desde un punto de vista que ponía en la balanza el liberalismo al modo en que se interpretaba en los primeros años de la República. Como miembro de la generación de liberales que impulsó un movimiento de renovación dentro de las filas del liberalismo, junto a otros conspicuos dirigentes -como Guillermo Andreve, Jeptha B. Duncan, José Dolores Moscote-, vio en la educación el motor del desarrollo, y abogó por su democratización, haciéndola accesible a todos los panameños. En aquella época regía la Ley 11 de 23 de marzo de 1904, que establecía la gratuidad y la obligatoriedad de la educación primaria y, además, de la educación secundaria, industrial y profesional a cargo del Estado,y, como Ministro de Instrucción Pública, Eusebio A. Morales fundó el Instituto Nacional, bajo la rectoría de José Domingo de Obaldía.

Como hombre de ideas, desarrolló el ensayo como género que invitaba al lector a la reflexión sobre temas relacionados con el orden económico, en obras como El carácter del Banco Nacional, Nuestras condiciones económicas, Las reformas necesarias al sistema tributario. Polemista de primera línea, participó en la discusión de la Carta Constitucional; como productos de aquella experiencia, redactó artículos y revisó la terminología, ajustándola a los preceptos de la ciencia. También fue editorialista y fundador del periódico Diario de Panamá. Su máxima obra fue la compilación Ensayos, Documentos y Discursos, de agosto de 1928.

Fue Ministro Plenipotenciario de Panamá en Estados Unidos, y comisionado por Panamá para la negociación de un nuevo tratado sobre el Canal Interoceánico. Fue Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de la República de Panamá ante el Congreso Comercial del Sur, en Mobile, Alabama, Estados Unidos, en 1913; ante la Liga de la Defensa Nacional, en Washington, en 1915; en la Sociedad del Movimiento de Yorktown, Estados Unidos, en 1918; en La Liga de las Naciones -en la cual disertó sobre temas del Canal de Panamá-, en 1922. En otros círculos disertó sobre Derecho y Jurisprudencia, administración de justicia y sus deficiencias. Llevó con firmeza la voz del gobierno a reuniones internacionales. Fue Ministro de la República ante los gobiernos de Holanda y Bélgica.

Desempeñó cargos ministeriales y, en distintos gobiernos liberales, ejerció las carteras de Instrucción Pública, Hacienda y Tesoro. Fue Consejero del Directorio del Partido Liberal. Y, como académico, fue Presidente de la Facultad Nacional de Derecho y Jefe de la Cátedra de Economía Política.

Fue miembro de agrupaciones científicas y artísticas nacionales, regionales e internacionales, tales como la Academia Americana de Ciencias Políticas y Sociales, la Academia de la Historia de Buenos Aires, la Sociedad Americana para el Progreso de la Ciencia, la Academia Panameña de la Lengua -correspondiente de la Real Academia Española-, la Escuela de Derecho y Ciencias Políticas. Recibió la Medalla al Mérito de Primera Clase de la República del Ecuador y la Medalla de Oro del Congreso de los Estados Unidos Mexicanos.

Se destacó como estudioso de los problemas nacionales, para presentar propuestas de solución, siempre como liberal. Cómo estadista, dejó un valioso legado, a través de sus escritos y de una profunda reflexión sobre los problemas políticos, sociales y económicos, incluida su defensa incansable de los derechos soberanos de Panamá en la Zona del Canal.

Muerte

Llevó una vida sobria y metódica, de estricta disciplina. Sin embargo, murió a los sesenta y cuatro años de edad, como consecuencia de un trágico accidente automovilístico ocurrido la noche del 8 de febrero de 1929.

Senacyt auspicia en la actualidad la Infoplaza No. 112, Eusebio A. Morales, que suple las necesidades de acceso a Internet por parte del público. Una biblioteca escolar y una calle importante en el barrio El Cangrejo, recuerdan el nombre del insigne panameño.

Fuentes