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Números (Libro de la Biblia)

Este artículo trata sobre Números. Para otros usos de este término, véase Números (desambiguación).
Números
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Exodo de zin.JPG
El desierto de Zin, una región inhóspita por la que pasaron los israelitas durante su viaje a la tierra prometida (Nm 13.21).Foto de Willem A. VanGemeren
Nombre original:wa-yedabber
Nombre nativo:ba-midbar (en hebreo במדבר, "en el desierto")
Autor(es):Moisés
Categoría:Histórico
Idioma:Hebreo
Origen:Alrededor de 1400 a.C.

Números. Es uno de los libros bíblicos del Antiguo Testamento y del Tanaj. Cuarto libro del Pentateuco, que los hebreos llaman wa-yedabber (y habló), según la palabra inicial del libro, o ba-midbar (en hebreo במדבר, "en el desierto"), según la quinta palabra. La Septuaginta le puso el título de «Números» (arithmói)(en griego ἀριθμοί, "números") debido al doble censo del pueblo de Israel que se describe en los capítulos 1–3 y 26. El título «En el desierto» habla más del contenido del libro, que describe los hechos y experiencias significativas que vivió el pueblo de Israel en la travesía por el desierto de Sinaí (1.1; 10.12; 22.1; 36.13) hasta llegar a la frontera oriental con la antigua Canaán.

Autor y fecha

  • Autor. La autoría de Números tradicionalmente se atribuye a Moisés, personaje central del libro. Números 33.2 hace una referencia específica a Moisés que escribía acerca de las jornadas en el desierto.
  • Fecha.En el transcurso de la historia, diversas fuentes le han adjudicado la paternidad literaria a Moisés: el Pentateuco judío y samaritano, la tradición judía, Jesucristo y los escritores del Nuevo Testamento, escritores cristianos de la antigüedad, eruditos conservadores y modernos, y la evidencia interna del libro mismo. Números 33:1-2. Es de esperar que Moisés haya mantenido un diario durante la peregrinación en el desierto y después haya puesto el contenido de Números en forma narrativa poco antes de su muerte (cerca de 1405 a.n.e.). Su costumbre de referirse a sí mismo en tercera persona era común en escritos antiguos y no debilita la credibilidad de su paternidad literaria.

Estructura del libro

Ubicación de las tribus alrededor del Tabernáculo

Este relato de la segunda etapa del viaje de Egipto a Canaán, desde el Sinaí hasta la tierra de promisión, puede dividirse en tres grandes partes.

  • La primera relata los preparativos para la partida desde el Sinaí (1.1–10.10). Comprende un censo del pueblo, la purificación del campamento, los últimos acontecimientos en el Sinaí y los reglamentos para marchar y acampar, determinados por la nube de la presencia de Dios y los toques de clarín que daban la señal de partida.
  • La segunda parte presenta los fallos que impidieron que la generación que salió de Egipto entrara en la tierra prometida (10.11–25.15). En el camino entre Sinaí y Moab ocurrieron cosas trascendentales como el envío de los doce exploradores; la rebelión del pueblo en Cades, castigada con treinta y ocho años de peregrinación; la fabricación de la serpiente de bronce; el envío de Balaam y su vaticinio favorable a Israel, y la idolatría de los israelitas seducidos por los madianitas.
  • En la última parte se relata la preparación de una nueva generación para entrar a la tierra prometida. Se les ofrece prescripciones para la conquista y repartición de Canaán (26–36). Antes de tomar Transjordania se realizó un nuevo censo y Josué quedó nombrado como sucesor de Moisés. Luego se repartió la Transjordania entre

las tribus de Rubén, Gad y la media tribu de Manasés y se establecieron los reglamentos que los israelitas debían observar cuando conquistaran y se repartieran la tierra de Canaán, al otro lado del Jordán.

Trasfondo

La división de los primeros textos del AT en cinco libros o rollos (llamada «El Pentateuco», o sea, los «cinco rollos»), no debe ocultar el hecho que cada uno de ellos es continuación del anterior. Moisés, cuyo nacimiento se relata en Éxodo 2 y su muerte en Deuteronomio 34, es la figura que unifica lo que se narra de Éxodo hasta Deuteronomio.

Los hechos que cubre Números abarcan de treinta nueve a cuarenta años de la historia de Israel: de 1445 a.C., cuando levantaron el campamento del monte Sinaí, a 1405 a.C., cuando cruzaron el Jordán para entrar en Canaán.

Fueron años de dura preparación y castigo. Números enseña claramente por qué los israelitas no entraron a poseer la tierra al salir del monte Sinaí. Como dudaron de Dios al atemorizarse ante los informes de los espías que inspeccionaron Canaán, Dios determinó: «Todos los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces, y no han oído mi voz, no verán la tierra de la cual juré a sus padres; no, ninguno de los que me han irritado la verá» (Nm 14.22–23).

La segunda subsección (26–36) narra los preparativos de la segunda generación para entrar en la tierra prometida. Estos comienzan con un nuevo censo (compárese con el cap. 1), el cual revela que toda la primera generación, excepto Josué, Caleb y Moisés, había muerto en el desierto. La sección termina con el reparto de la tierra entre las tribus después de haber entrado a la tierra prometida.

Aporte a la teología

Números presenta el concepto de la ira correctiva de Dios aplicada a su pueblo desobediente. Con sus rebeliones, los hebreos habían quebrantado el pacto. Ni siquiera Moisés se libró de la ira de Dios cuando fue desobediente.

Pero Dios no se dio por vencido con su pueblo. Aunque de momento los castigó, seguía determinado a bendecirlos y a conducirlos a la tierra que les había prometido. Hasta el falso profeta Balaam reconoció esta verdad en cuanto al propósito soberano de Dios (23.19).

En Números se destacan la soberanía de Dios, su santidad y su demanda de obediencia, pero también su misericordia y su fidelidad a la alianza. También se ve un significado tipológico en varios sucesos, personas y leyes (1 Co 10.5ss; Heb 3.7ss; 9.13).

  • Los cristianos ven a Cristo en Números

Jesús es presentado en Números como el que provee. El apóstol Pablo escribe que Cristo era la roca espiritual que seguía a los israelitas por el desierto y les proporcionaba alimento espiritual (1 Co. 10.4). La roca que daba agua aparece dos veces en la historia del desierto (cap. 20; Éx 17). Pablo enfatiza cómo Cristo provee a aquellos que ha liberado de la servidumbre.

La figura mesiánica del rey de Israel es profetizada por Balaam en 24.17: «Lo veré, mas no ahora; lo miraré, mas no de cerca: Saldrá estrella de Jacob, y se levantará cetro de Israel». La tradición judía le otorga un significado mesiánico a este versículo, como lo demuestran los textos de Qumrán. Jesucristo es el Mesías, de acuerdo con el mensaje unánime del [[Nuevo Testamento]], y el verdadero Rey del que habla Balaam.

  • Los cristianos pentecostáles ven en Espíritu Santo en Números

En el capítulo 11 se habla directamente sobre el Espíritu Santo. Allí se muestra al Espíritu realizando dos funciones: ungiendo para el liderazgo e inspirando la profecía. En el versículo 16, Moisés implora la ayuda del Señor para cumplir con los deberes de su liderazgo. La respuesta dice que Jehová tomará el Espíritu que está sobre Moisés (identificado en el v.29 como el Espíritu de Jehová) y lo pasará sobre los demás líderes. Un dirigente como Moisés no era capaz de hacerlo todo y necesitaba de colaboradores llenos del Espíritu para llevar a cabo sus tareas.

Cuando el Espíritu se posó sobre los ancianos éstos comenzaron a profetizar (v. 25). Sólo los setenta ancianos designados profetizaron. Cuando Josué se quejó de que dos ancianos que quedaron en el campamento también vaticinaban, Moisés le respondió que ojalá todo el pueblo de Dios recibiese el Espíritu Santo y fuese profeta. Esta esperanza de Moisés se recoge en Joel 2.28–32 y finalmente se cumple el día de Pentecostés (Hch 2.16–21), cuando el Espíritu fue derramado sobre todos los presentes.

Características especiales

  1. Números es el libro de las peregrinaciones en el desierto, y revela con claridad por qué Israel no tomó posesión de la tierra prometida inmediatamente después de salir del monte Sinaí, sino que tuvo que andar errante en el desierto durante treinta y nueve años.
  2. Es el libro de las murmuraciones, que registra la continua murmuración de los israelitas por el descontento y sus quejas amargas contra Dios y su trato con ellos.
  3. Es el libro de la disciplina divina, mostrando a un Dios que sí disciplina a su pueblo y ejerce el juicio cuando este persiste en las quejas y la incredulidad.
  4. Ilustra el principio de que sin fe es imposible agradar a Dios. (cf. Hebreos 11:6). A través de Números se contempla como el pueblo de Dios solo pudo avanzar confiando en él con la fe firme.
  5. Números revela con profundidad el principio teológico de que si una generación falla, Dios levanta otra para cumplir sus promesas y realizar su propósito.
  6. El censo anterior a Cades-barnea y el censo posterior en las llanuras de Moab antes de entrar a Canaán revelan que no fue el tamaño insuficiente del ejército de Israel lo que le impidió entrar en la tierra prometida la primera vez, sino su falta de fe.

Bosquejo

  1. Dios prepara a la generación del éxodo para que herede la tierra (1:1-10:10)
    1. Preparación para marchar (1:1-4:49)
      1. Censo de los guerreros en Israel (1:1-54)
      2. Disposición del campamento (2:1-34)
      3. Organización de los levitas (3:1-4:49)
    2. Santificación del pueblo (5:1-10:10)
  2. La generación del éxodo pierde su herencia a causa de su pecado e incredulidad (10:11-25:18)
    1. Murmuraciones camino a Cades-barnea (13:1-14:45)
    2. Rebeldía e incredulidad en Cades-barnea (13:1-14:45)
    3. Pecado y rebeldía en el desierto (15:1-19:22)
    4. Desobediencia camino a Moab (20:1-25:18)
  3. Dios prepara una nueva generación para que tome posesión de la tierra (26:1-36:13)
    1. Censo de la nueva generación (26:1-65)
    2. Instrucciones al pueblo (27:1-30:16)
    3. Derrota de los madianitas (31:1-54)
    4. Ocupación de Transjordania (32:1-42)
    5. Recuento del viaje desde Egipto hasta Moab (33:1-49)
    6. Promesa de victoria sobre Canaán (33:55-56)
    7. Preparación para entrar y dividir la tierra (34:1-36:13)

Comentario

El término «allende el Jordán» en el texto original (22.1; 32.19; 34.15) puede significar «de esta parte del Jordán» o «al otro lado del Jordán». Si se acepta como correcta solamente la segunda, la descripción de los llanos de Moab en lo que hoy es Transjordania, situados «al otro lado del Jordán», ubicaría al autor de este término en la ribera occidental del río, y este no podría ser Moisés, que nunca estuvo en esa región, sino un personaje diferente y probablemente posterior. Pero de la comparación de Nm 32.19 con 34.15 resulta que el término en cuestión puede significar también «de esta parte del Jordán», y ciertos detalles demuestran que el autor conocía la situación exacta en cada caso.

Números 4.3 y 8.24 establecen de un modo aparentemente contradictorio la edad con que los levitas podían entrar al servicio del tabernáculo: el primer pasaje establece treinta años mientras que el segundo permite servir a la edad de veinticinco años. Según Esd 3.8 tal condición se redujo después del cautiverio a veinte años. La diferencia, entonces, entre Números 4.3 y 8.24 se debe probablemente al cambio de situación; el primer pasaje ha de referirse al tiempo de la peregrinación en el desierto, y el segundo al tiempo posterior cuando el tabernáculo había sido colocado en un lugar permanente. Moisés mismo pudo haber introducido la modificación.

La escasez de agua, repetida varias veces, no debe extrañar en un desierto, como tampoco la respectiva intervención divina que en varias ocasiones puso término a tal situación. Ambos elementos hablan de un solo hecho, y no deben tomarse como variantes. De una manera análoga Jesús repetía a veces un mismo milagro (alimentación milagrosa de los 5.000 y luego de los 4.000). Mateo establece en 16.9, 10 los dos casos semejantes como hechos concretos.

Véase también

Fuentes

  • Biblia de Estudio de la Vida Plena, Editorial Vida, 1993.
  • Comentario Bíblico Mundo Hispano, Editorial Mundo Hispano, 1997.
  • Keil & Delitzsch Commentary on the Old Testament, Johann Keil y Franz Delitzsch, tomado del software e-Sword 9.6.0, 2010.
  • Nelson, W. M., & Mayo, J. R. 2000, c1998. Nelson nuevo diccionario ilustrado de la Biblia (electronic ed.). Editorial Caribe: Nashville
  • Biblia plenitud :2000, c1994 (electronic ed.) . Editorial Caribe: Nashville