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Potreros de Jimaguayú (Monumento Nacional)

Potreros de Jimaguayú
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Potrerojpg.jpg
Ubicación Geográfica:Provincia Camagüey
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Potreros de Jimaguayú. Es un sitio histórico, lugar de connotada significación en la historia cubana. Localizado en la Finca Jimaguayú, este útimo es uno de los frecuentes vocablos presentes en la toponimia aborigen de nuestra Isla.

Ubicación

Sitio Histórico, localizado en la Finca Jimaguayú , a 5 Km interior en la Carretera de Vertientes, es el lugar donde cayó en combate, el 11 de mayo de 1973, el Mayor General del Ejercito Libertador Ignacio Agramonte. Al caer, sin haber cumplido 32 años, mandaba además de las fuerzas Camagüeyanas, las Villaclareñas que desde 1871 combatían a su lado en las principales acciones. Declarado Monumento Nacional en 1980 por el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural.

Historia

Allí se estableció en 1895 el Cuartel General donde tendría lugar la Asamblea Constituyente, dando cumplimiento a un acuerdo del 5 de mayo del mismo año, entre Antonio Maceo, José Martí y Máximo Gómez en la finca La Mejorana.

El territorio actual de Jimaguayú, en el noreste de la Isla, estuvo constituido desde la época colonial, por tres barrios rurales de la entonces jurisdicción de Puerto Príncipe, que más tarde se llamó Camagüey. Su economía ganadera propició el desarrollo de sitios, latifundios, estancias y enormes haciendas en manos de latifundistas, que mantuvieron un rígido sistema de explotación, sobre las masas campesinas, totalmente desposeídas y los obreros agrícolas que constituían la población de la zona. Hubo algunos pequeños trapiches e ingenios azucareros pero la ganadería era la actividad fundamental en la economía del territorio desde la colonización.

Luchas independentistas

En las extensas sabanas camagüeyanas, las luchas independentistas contra la corona española tuvieron en esta región las condiciones propicias para realizar acciones de alto esfuerzo físico y estratégico como fueron el Rescate de Sanguily y el Combate de Saratoga, donde los estrategas Ignacio Agramonte y Máximo Gómez se destacaron ostensiblemente por sus capacidades y decisión.

El 13 de septiembre de 1895, tuvo lugar allí en Jimaguayú, la Asamblea Constituyente con los delegados elegidos en los cinco cuerpos de ejército que integraban entonces el Ejército Libertador, a instancias de Gómez y Maceo, con el objetivo de crear el gobierno civil.

Es en esta reunión donde se aprobó el texto de la que sería La Constitución de Jimaguayú en la que se declaraba la separación definitiva de Cuba de la Monarquía Española y la creación de una república democrática.

El 16 de septiembre, tras haber realizado discusiones y análisis durante tres días, se proclamó esta Constitución. Allí se estableció en 1895 el Cuartel General donde tendría lugar la Asamblea Constituyente, dando cumplimiento a un acuerdo del 5 de mayo del mismo año, entre Antonio Maceo, José Martí y Máximo Gómez en la finca La Mejorana.

En la región de Jimaguayú, en más de una batalla, los cubanos demostraron a las fuerzas españolas el valor y arrojo de los mambises. La caballería camagüeyana, orgullo del Ejército Libertador, demostró su audacia y disciplina en acciones como Soledad de Pacheco, donde Henry Reeve hizo gala de su valor. En Jimaguayú el ejército llevó a cabo la instalación de talleres, tenerías y herrerías que constituyeron la retaguardia capaz de garantizar una mejor realización de la guerra independentista.

Desarrollo

El territorio actual de Jimaguayú, en el noreste de la Isla, estuvo constituido desde la época colonial, por tres barrios rurales de la entonces jurisdicción de Puerto Príncipe, que más tarde se llamó Camagüey. Su economía ganadera propició el desarrollo de sitios, latifundios, estancias y enormes haciendas en manos de latifundistas, que mantuvieron un rígido sistema de explotación, sobre las masas campesinas, totalmente desposeídas y los obreros agrícolas que constituían la población de la zona.

Hubo algunos pequeños trapiches e ingenios azucareros pero la ganadería era la actividad fundamental en la economía del territorio desde la colonización. En las extensas sabanas camagüeyanas, las luchas independentistas contra la corona española tuvieron en esta región las condiciones propicias para realizar acciones de alto esfuerzo físico y estratégico como fueron el Rescate de Sanguily y el Combate de Saratoga, donde los estrategas Ignacio Agramonte y Máximo Gómez se destacaron ostensiblemente por sus capacidades y decisión.

Parque Histórico Potreros de Jimaguayú

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Al sudoeste de la ciudad de Camagüey, a unos 30 Km. de la misma, se encuentra situado el parque histórico Potreros de Jimaguayú, se accede al sitio por la Carretera a Vertientes y de esta por los caminos agropecuarios de la zona fundamentalmente por el terraplén que conduce al caserío de Raúl Peña y de allí a los “Potreros de Jimaguayú”, a unos 7 Km. del entronque con la carretera.

Los “Potreros de Jimaguayú” se encuentran en una zona completamente llana, de suelos arcillosos, poco profundos, carbonatados de buena capacidad agroproductiva aptos para la mayoría de los cultivos.

Partiendo de la conservación como elemento protagonista del obelisco existente tanto desde el punto de vista simbólico como constructivo y del tratamiento paisajístico de sabana. Dentro de la concepción de parque histórico la obra escultórica, trata como hecho principal la caída en combate del Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz, así como de sucesos relevantes de su vida insurreccional.

En él están concebidas áreas que permiten la realización de homenajes, celebración de sesiones solemnes de la Asamblea Provincial del Poder Popular, la colocación de ofrendas florales, ceremonias, actividades políticas culturales, entre otras.

Antes de l868 este lugar era una de las numerosas fincas ganaderas existentes en el territorio camagüeyano que durante la Guerra de los Diez Años fue utilizado indistintamente como campamento por cubanos y españoles. Al caer allí combatiendo el Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz, el 11 de mayo de 1873, entró significativamente en las páginas de la Historia de Cuba.

De este histórico potrero, escribió el general Bernabé Boza:…”es un lugar sagrado para todos los cubanos, allí cayó para siempre el invicto Ignacio Agramonte, aquel prócer ejemplar a quien siempre debemos recordar, como también a aquellos ilustres que en 1895 trabajaron allí con reconocido celo para redactar la Constitución que nos rigió. Algún día se alzarán sendos monumentos como homenaje al uno y los otros por sus servicios a Cuba”. Ambos monumentos de erigieron en 1928 y 1976 respectivamente, y el sitio fue declarado posteriormente Monumentos Nacional.

Veintidós años después, el 13 de septiembre de 1895, el sitio sirvió de sede para celebrar la magna reunión de los representantes de los distintos cuerpos que integraban el Ejército Libertador, quienes redactaron y aprobaron la Constitución denominada de Jimaguayú. En el potrero de Jimaguayú, se celebró en un rancho de guano, entre los días 16 y 18 de septiembre de 1895, la Asamblea Constituyente donde estuvo presente la concepción martiana de una República con un gobierno sencillo y la separación entre el mando civil y militar.

Según Enrique Loynaz del Castillo este sitio histórico es “el campamento dos veces memorable de Jimaguayú: por la caída […] del más grande de sus guerreros, de sus legisladores y de sus héroes, el mayor general Ignacio Agramonte y Loynaz: y por haberse escogido ese mismo sagrado sitial para ratificar ante el mundo la declaración solemne dela Independencia de Cuba, y su Institución como Estado Libre y Soberano con el título glorioso –diez años sostenido- de República de Cuba y para acordar y jurar la Constitución Revolucionaria.”

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El obelisco dedicado al teniente Jacobo Díaz de Villegas, joven cienfueguero incorporado a la lucha en su región natal en 1869, a las órdenes de su tío el general Juan Díaz de Villegas a quien acompañó en 1871 cuando las fuerzas villareñas pasaron a Camagüey. El general Agramonte lo había incorporado a su Escolta, y en ésa se distinguió notablemente por la impetuosidad de su valor habiendo sido el oficial que más se había hecho notar 5 ó 6 días antes en el combate contra las fuerzas españolas mandadas por el teniente coronel Leonardo Abril. El general Agramonte tenía en gran aprecio y estimación a Villegas, apuesto joven de unos veintiséis años de edad, según el relato de Serafín Sánchez.

Fuente

  • Artículo publicado por Jesús Risquet en www.trabaja.cip.cu
  • Artículo publicado por el sitio web del Municipio Vertientes.