Saltar a: navegación, buscar

Revista Orto

Revista Orto
Información sobre la plantilla
Revista Orto .jpg
Revista Semanal Ilustrada sobre Ciencias, Artes y Letras.
Editorial:Manzanillo
PaísBandera de Cuba Cuba
Revista Orto. Mensuario de difusión cultural fundado en 1912 en Manzanillo, Cuba con el objetivo de difundir la cultura e identidad nacional.

Historia

En la provincia Oriente, hacia 1912, en Manzanillo tiene lugar la fundación de una importante publicación: la revista Orto. Esta fue una Revista Semanal Ilustrada sobre Ciencias, Artes y Letras. Su fundador y director-propietario fue (tanto de la revista como de la imprenta donde se editaba) Juan Francisco Sariol, gran animador de la cultura manzanillera. Según R. Boti, “Orto es la revista cubana más antigua de su tiempo, nació en Santiago de Cuba con el nombre de El Pensil y al trasladarla a Manzanillo apareció con el nombre de Orto”. fue portaestandarte del mismo y en sus colecciones están atesorados los nombres de cuantos, en Oriente, se iniciaron y descollaron en las letras exitosamente. El movimiento de renovación de 1913 tiene allí su más valioso registro.

Labor

La labor de Orto se completa con la editorial “El Arte”; sin soslayar asimismo la importancia de la Biblioteca Martí con su “centenar de libros primorosamente impresos cuando era difícil hacerlo en La Habana porque las empresas de allá desconocían el negocio de la ilusión que enaltece”. Orto fue una verdadera institución cultural y en su momento histórico desempeñó una función titánica en pos del desarrollo de la cultura y la identidad nacional, y e torno a se reunieron un grupo de jóvenes con ansias de engrandecer su caudal de conocimientos y gran vocación literaria que perseguían elevar la calidad de sus composiciones y el ambiente artístico-literario de su ciudad. Esta generación recibió el nombre de Grupo Literario de Manzanillo, y queda constituido oficialmente el 4 de septiembre de 1921 en dicha ciudad.

Colaboradores de la Revista Orto

En Orto comenzaron a volcarse una buena parte de la intelectualidad más avanzada del país y algunos quedaron como asiduos colaboradores como Nicolás Guillén, quien fue presentado en la sección “Los Poetas Jóvenes de Cuba” y luego fue dando su acervo más consagrador; Luis Augusto Méndez, José A. Portuondo, Pita Rodríguez, Regino Pedroso, Carlos Enríquez, Marinello, Tallet, Ballagas Florit, Carlos Rafael Rodríguez, Maceo Verdecia y otros.

Notables escritores latinoamericanos colaboraron en sus páginas. Alrededor de Orto, tomando como lugar de reunión casi siempre la propia redacción de la revista, fue nucleándose un grupo de jóvenes con inquietudes intelectuales y artísticas en general que, con su aliento y afán de lucha, dieron cuerpo definitivo a esta publicación. La revista tuvo muchas secciones fijas, que fueron renovándose y cambiando de títulos al transcurrir los años. Así "Bibliografía" , “Gaceta bibliográfica”, “Meseta de libros”, “Revista de revistas”, “Letras extranjeras”. Todas ellas, en distintas épocas, se dedicaron al comentario de libros y de publicaciones periódicas recibidas.

Mientras en La Habana se concentraba la mayor actividad intelectual y a través de sus publicaciones e instituciones culturales se difundía la producción literaria de toda la isla al despuntar el siglo XX, no escaseaban en las provincias las revistas consagradas a las letras y en torno a ellas se agrupaban los escritores que representaban las nuevas tendencias artísticas. Es preciso reconocer que fue exactamente en las provincias y no en la capital del país donde, en la primera década del nuevo siglo, surgieron manifestaciones renovadoras del movimiento modernista: “frente a los que sólo habían tomado del Modernismo algunas novedades de forma, sin mayor trascendencia como puede comprobarse al leer Arpas Cubanas, hubo poetas que incorporaron a la lírica cubana nueva ideología, nueva sensibilidad, nueva temática”.

Debido a que nuestro interés es centrar la atención en la antigua provincia Oriente y a su quehacer literario de entonces sólo nos referiremos a Regino Boti y a José Manuel Poveda. A pesar de que estos poetas eran muy diferentes entre sí (un rasgo peculiar del Modernismo es el de manifestarse con absoluta independencia cada autor), podría decirse que con ellos surgía una nueva tendencia: El neo-modernismo, el primer brote del postmodernismo en Cuba.

  • Regino Eladio Boti nació y transcurrió la mayor parte de su vida en Guantánamo. Vivió entre 1878 y 1958, ochenta años. Fue un activo representante del ansia renovadora dentro del modernismo ya en decadencia. Se afilió a las corrientes que dieron vida al postmodernismo y su primer libro de versos, Arabescos Mentales (Barcelona, 1913), es ya obra de madurez. En este volumen el sentimentalismo romántico y el dolor de la crisis nacional son ahogados implacablemente por la deliberada elusión de toda referencia a las circunstancias políticas inmediatas. A este volumen siguieron: El Mar y la Montaña (1921); La Torre del Silencio (1926) Kodak-Ensueño (1929) y otros.
  • José Manuel Poveda (1888-1926), por su parte, constituye una personalidad inconfundible dentro de la lírica cubana sobre la cual pesaron muchas influencias: Laforgue, Casal, Darío; otras que se deben al simbolismo francés: Henri de Regnier (a quien tradujo) y Stuart Merril; pero la más sentida es la del “espíritu torturador y satánico de Baudelaire”.

Con Poveda están ya en germen las formas posteriores de poesía cubana: las de la evasión purista (“Retiro”, “Luna de Arrabal”) o las raíces de una nueva modalidad poética a cuyo nacimiento bien pueden ayudarnos los elementos del arte negro (“La danza ritual”, “El grito abuelo”) cuyo aprovechamiento culto inicia Poveda como un verdadero precursor de la llamada “poesía afro-antillana”, que constituyó una moda literaria años después.

Fuentes