Sismo

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Sismo
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Concepto:Fenómenos geológicos que pueden provocar grandes daños materiales y pérdidas humanas

Sismo o Seísmo. Movimientos convulsivos de la corteza terrestre.

Contenido

Particularidades del planeta Tierra

Con el desarrollo de redes globales y de estaciones sismológicas, a partir de la década del 60 del Siglo XX, se han podido registrar miles de terremotos en todo el mundo y por tanto, obtener una información bastante precisa de los sucesos en el interior del planeta Tierra.

Este planeta está formado por: la corteza, el manto, el núcleo exterior y el núcleo interior, este último con un radio aproximado de 6400 Km. El núcleo interior está compuesto mayormente por hierro sólido, y su límite exterior se localiza a una profundidad aproximada de 5200 Km. En cambio, el núcleo exterior está compuesto mayormente por hierro fundido, y su límite exterior se localiza a una profundidad aproximada de 2900 km.

El manto comienza inmediatamente sobre el núcleo y se extiende, hasta la corteza terrestre, normalmente clasificada en corteza oceánica y continental. Esta última puede tener un espesor que varía entre los 10 Km y 50 Km en dependencia de su edad,

Causas de la ocurrencia de sismos

La respuesta a esta interrogante se explica a partir de todo el conocimiento generado por la sismología instrumental, y otras mediciones geofísicas. Así también se logran explicar sus causas a través del fenómeno de la "Tectónica de Placas", teoría creada en los años 60, sustentada en la "Teoría de la Deriva de los Continentes" postulada por Alfred Wegener, a principios del siglo XX. Según esa teoría hace 200 millones de años existía un solo continente, denominado Pangea, el que fue se fragmentó, hasta formar los diferentes continentes que existen actualmente.

La tecnología de placas explica que la superficie de la Tierra denominada litosfera, generalmente los primeros 100 Km de espesor que incluye la corteza y parte del manto superior, está formada por placas, que se mueven constantemente. El movimiento de las placas tectónicas es provocado por la convención térmica que se forma en el manto, debido a las altas temperaturas imperantes en el núcleo terrestre. Esta interacción de las placas terrestres provoca una acumulación de esfuerzos en sus bordes. Ocurre entonces que, la energía acumulada supera la resistencia de las rocas, y se produce la liberación de la misma.

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Durante este proceso se disipa la energía en forma de ondas elásticas, que se dispersan en varias direcciones y hacen vibrar la superficie terrestre causando lo que se denomina sismo o Terremoto.

Características de los sismos y terremotos

Un terremoto que resulta de la interacción entre placas se denomina sismo tectónico. En cambio cuando es consecuencia del movimiento del Magma en los alrededores de los volcanes, se denomina sismo volcánico.

Más del 97% de los terremotos, registrados por los instrumentos sismológicos, denominados Sismómetros, son imperceptible a las personas. Por lo general la perceptibilidad depende de la magnitud y la distancia a que se encuentra el observador con respecto al Epicentro.

Cuando se habla de magnitud se refiere a la cantidad de energía liberada en el foco del terremoto y la unidad de medida de la misma se incrementa de forma logarítmica. Por ejemplo, un terremoto de magnitud 6, libera 32 veces más energía que un terremoto de magnitud 5. Esto quiere decir que para equiparar en magnitud del terremoto de 8.8 ocurrido en Chile el 27 de febrero del 2010 se necesitaban 48 terremotos de magnitud 7.3 igual al ocurrido en Haití el 12 de enero del 2010.

La distribución espacial de los terremotos no es de forma caótica. La mayoría de los terremotos ocurren a lo largo de las fronteras de las placas tectónicas. La región donde se produce el mayor choque es conocida como Cinturón de Fuego del Pacífico, lugar en donde se expulsa el 85% de la energía liberada por La Tierra en forma de terremotos. En esta región se localizan Chile, Perú, Alaska, las Islas Kuriles; y afecta a todo el borde oeste del continente sudamericano, y este del continente asiático, y de Australia.

El terremoto de mayor magnitud, registrado en la etapa instrumental ocurrió en Valdivia, Chile en 1960, con una magnitud de 9.5. Ese terremoto por si solo, tiene el 35% de toda la energía liberada por todos los terremotos ocurridos desde 1902 hasta 2000.

Luego de la ocurrencia de un terremoto fuerte, ocurren réplicas asociadas a la zona de ruptura. Esas rupturas se denominan fallas geológicas, y el sitio en donde se generan es llamado foco o hipocentro del terremoto. En el caso de las réplicas, son siempre de menor magnitud que el terremoto principal, y pueden durar algunos años. Mientras mayor es el terremoto, mayor es el tiempo en que se mantienen las réplicas. El área o dimensión de la zona de réplicas depende de la magnitud del sismo. El terremoto de Haití, el 12 de enero de 2010, tuvo una ruptura a lo largo de 80 Km en dirección oeste, del terremoto principal; y puede generar réplicas por más de dos años, pero al transcurrir algunos meses la mayoría dejan de ser perceptibles a las personas.

Las ondas o rayos sísmicos generados en el proceso de ruptura se propagan por el interior de La Tierra a diferentes velocidades, en correspondencia con las propiedades elásticas de las rocas. El conjunto de miles de trayectorias de rayos sísmicos en diferentes direcciones permiten obtener imágenes tridimensionales del interior de La Tierra, de la misma manera que los equipos de tomografía axial computarizada en el campo de la medicina obtienen imágenes del interior del cuerpo humano.

Incremento de la actividad sísmica

El comportamiento de la actividad sísmica, a nivel planetario reporta como promedio la ocurrencia de un terremoto, de magnitud mayor o igual a 8 en un año. Esto no quiere decir que obligatoriamente todos los años ocurre alguno. Pueden haber años en que no ocurran ninguno, o puede darse el caso de ocurrir más de uno en un mismo año. No existe una regularidad en este sentido.

Desde 1902 hasta la fecha, se reportan en todo el planeta alrededor de 86 terremotos de magnitudes mayor o igual a 8; lo que promedia a casi un terremoto de esta característica en un año. De igual manera, como promedio ocurren en un año entre 15 y 20 terremotos de magnitudes entre 7 y 7.9 en la escala de Richter. Existen años con una actividad sísmica más intensa que otros, pero esto no presupone que la actividad sísmica tiene una tendencia a incrementarse en los últimos años.

Lo que es un hecho es que estos fenómenos son cada vez más devastadores, debido al incremento de la densidad de la población, que vive en las zonas de riesgo, y a la vulnerabilidad de sus asentamientos.

Hoy en día, gracias al desarrollo alcanzado en las comunicaciones, la información puede llegar a todo el mundo, de forma casi inmediata. Los terremotos que son noticias, por lo general ocurren en zonas pobladas. Aún así los terremotos más intensos ocurren en zonas despobladas sin ocasionar ningún tipo de daño.

Pronósticos de los terremotos

El pronóstico o predicción de este tipo de fenómeno geológico es un problema no resuelto aún de forma definitiva por la ciencia contemporánea. Científicamente se habla de tres tipos de investigaciones dirigidas a pronosticar la ocurrencia de un sismo.

Estos fenómenos geológicos se clasifican según su frecuencia de ocurrencia en: sismos de largo plazo (años), sismos de mediano plazo (meses) y sismos de corto plazo (semanas o días).

Todas estas investigaciones se basan en la observación de la tendencia de diferentes variables o campos asociados al proceso de generación de terremotos; y a la aparición de anomalías, que anuncien la proximidad de la ruptura.

En general se observan por el ejemplo el comportamiento de variables geoquímicas como las emanaciones de Gas radón, de variables hidrológicas como el nivel de las aguas subterráneas o Manto freático. La teoría presupone que antes de la ocurrencia de un sismo, comienza un proceso de microfacturas en las rocas provocando un aumento en las emanaciones de gas radón, así como el aumento en el nivel del manto freático. Otras de las anomalías estudiadas y la más común es el comportamiento de la actividad sísmica.

El 20% de los terremotos fuertes ocurridos en el planeta han sido procedidos por la ocurrencia de series o enjambres de terremotos, o de algún patrón particular de comportamiento temporal de los terremotos. Muchos de estos terremotos, de gran intensidad han presentado premonitores o precursores de moderada magnitud perceptible a la población.

Desafortunadamente, debido al poco tiempo de registro de terremotos fuertes, con que se cuenta en una zona determinada, no siempre permite definir patrones de sismicidad que ayuden a caracterizar estos premonitores. Unas de las técnicas más comunes para establecer pronósticos a largo y mediado plazo son las mediciones geodésicas con GPS.

Con estas mediciones se han podido estimar la velocidad de traslación de las placas tectónicas, y por consiguiente el ritmo de deformación a lo largo de las fronteras o bordes de estas placas.

Conociendo el tiempo que ha transcurrido desde el último terremoto fuerte en una falla determinada, y conociendo el ritmo de deformación de esa falla límite de frontera entre dos placas, se puede estimar el déficit de deformación en metros; que se ha acumulado dentro del nivel de plasticidad o resistencia que tiene la roca. En dependencia del tamaño del déficit acumulado así será la magnitud potencial que puede generar esa falla.

Enlaces externos

Fuentes