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Vasco Núñez de Balboa

Vasco Núñez de Balboa
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VascoNúñezdeBalboa.jpg
Nacimiento1475
Villa Extremeña, Jerez de los Caballeros, Badajoz, España
Fallecimiento12 de enero de 1519
Acla, Darién
Causa de la muerteDecapitado,(acusado de traición)
NacionalidadEspañola

Vasco Núñez de Balboa. Navegante y conquistador español, descubridor del océano Pacífico.

Síntesis biográfica

Infancia

Balboa nació en Villa Extremeña, Jerez de los Caballeros, Badajoz, España, en 1475.

Muerte

Muere decapitado, acusado de traición, el 12 de enero de 1519, en Acla, Darién.

Trayectoria laboral

Expediciones y Conquistas

En el año 1500 se sumó a la expedición de Rodrigo de Bastidas, con quien exploró las costas caribeñas desde el cabo de la Vela, en la península de la Guajira, hasta el Golfo del Darién. En 1502 se estableció en La Española, en la Villa de Salvatierra. Asentado en Santo Domingo, se dedicó a diversos negocios, no obstante, al llenarse de deudas, las autoridades le prohibieron la salida de la Isla. Por ello en 1510 logró introducirse furtivamente en uno de los barcos que comandaba el Bachiller Martin Fernández Enciso, en la expedición destinada en abastecer al Gobernador de Nueva Andalucía. Una vez descubierto, estuvo a punto de ser abandonado en alguna pequeña isla, no obstante, logró ser aceptado por el bachiller.

Luego de la fundación de la población de Santa María de La Antigua y de la deposición de Enciso, Vasco Nuñez y Martin Samudio fueron electos como Alcaldes de la colonia. Seguidamente, Balboa abrió causa contra Enciso por presunta usurpación de autoridad. Una vez condenado y confiscados sus bienes, este logró su libertad, a cambio de abandonar la colonia. En la misma embarcación en que viajaba el bachiller, iban dos comisionados rumbo a Santo Domingo y a España a fin de informar a las autoridades sobre los hechos ocurridos y solicitar apoyo a fin de continuar las exploraciones.

A proposición de Balboa, se trasladó el emplazamiento a Darién, en la costa panameña. Aquí fundaron en 1510 el primer asentamiento estable que perduró en América, el municipio de Santa María la Antigua del Darién. Balboa supo ganarse las simpatías de los colonos y además logró que, en diciembre del mismo año, el virrey Diego Colón, le nombrase lugarteniente suyo en el Darién. El rey, por su parte, le nombró el 23 de diciembre de 1511 capitán y gobernador interino del Darién.

Balboa organizó varias expediciones sobre los territorios adyacentes, donde sometió a las tribus. Al llegar a las tierras gobernadas por el Cacique Comacre, fue recibido con muestras de paz y amistad. Al ver codicia por el oro de los españoles, que el hijo del cacique, con muestras de desprecio dijo: "Si tan ansiosos estáis de oro que abandonáis vuestra tierra para venir a inquietar la ajena, yo os mostraré una provincia donde podéis a manos llenas satisfacer ese deseo". De esta manera, conoció la existencia de otro mar.

De regreso en Santa María de La Antigua, mandó nuevos comisionados a fin de acelerar los refuerzos para continuar la exploración y conquista del territorio. Allí se entera que Enciso había logrado informar a las autoridades de Santo Domingo sobre los hechos protagonizados en la colonia. Dispone enviar a España a Diego de Clomenares a fin de solicitar el auxilio necesario. Mientras ello ocurre, se organizaron expediciones a fin de recorrer la parte oriental del golfo de Urabá y el río Atrato.

El 1 de septiembre de 1513, dirige una expedición conformada por 190 hombres y una gran cantidad de perros. En un primer momento, la expedición fue marítima, desembarcando en las tierras del Cacique Careta, quien le proporcionó mil de sus hombres. Continuado el trayecto a través de la espesura de la selva istmeña, se enfrenta a las tribus de Potros Casiques.

El domingo 25 de septiembre, la expedición llega a las últimas alturas de la cordillera del Chucunaque, cuando es informado por algunos indígenas sobre la vista del mar.

El día jueves 29 de septiembre, día de la festividad de San Miguel Arcángel, Vasco Núñez de Balboa llega finalmente a la orilla del mar. Entro en las aguas de aquel mar y tomó posesión del mismo en el nombre de los Reyes de Fernando, El Católico, Rey de Aragón, y de su hija, la Reina Juana de Castilla.

Dispuesto a navegar por las regiones costeras de ese mar llamado ahora Mar del Sur. Para el mes de octubre, en frágiles embarcaciones, se trasladó a las islas donde gobernaba el Cacique Terarequi. A ese conjunto de islas las llamó Archipiélago de Las Perlas, nombre que aún hoy conserva. A principios de noviembre de 1513, se dispuso el regreso a Santa María de La Antigua por una ruta distinta de aquella tomada para llegar al Mar del Sur.

Luego de llegar al Golfo de San Blas, de donde se embarcó con un gran botín hacia Santa María de La Antigua. Balboa comisiona a Pedro de Arbolancha, a fin que lleve la noticia del descubrimiento del Mar del Sur a la Corona, con gran cantidad de oro y perlas. De igual forma, el comisionado tiene instrucciones de solicitar a nombre de BALBOA el mando en propiedad de la Gobernación de Castilla de Oro.

Llegada al Pacífico

En sus cruzadas de conquista de nuevas tierras y de alianzas o sometimiento de los indígenas, Balboa supo de la existencia hacia el sur de un gran mar y de tierras donde abundaba el oro; quizá se referían al imperio Inca del Perú. A raíz de tales noticias, organizó una expedición con 190 españoles (entre los que se encontraba Francisco Pizarro) y 800 indios que atravesó por primera vez el istmo de Panamá. El 25 de septiembre de 1513 avistó el ansiado mar, al que llamó mar del Sur debido a la dirección seguida por la expedición desde el punto de partida, pero que más tarde fue llamado océano Pacífico por la expedición de Fernando de Magallanes 1520, a causa de los suaves vientos alisios que en él soplaban. Luego de tomar posesión del mar en nombre de España, Balboa y sus hombres regresaron a Darién en enero de 1514.

Meses más tarde llegó Pedrarias Dávila desde España a Santa María la Antigua del Darién, nombrado por el rey gobernador del Darién y acompañado de Enciso. Desde el primer momento, las relaciones entre Pedrarias y Balboa no fueron muy cordiales. Por otro lado, a Balboa se le nombró el 23 de septiembre de 1514, aunque subordinado a Castilla del Oro, adelantado de la mar del Sur y gobernador de Panamá y Coiba, lo que no fue bien recibido por Pedrarias Dávila, de quien Balboa era su subordinado. Este fue un motivo más de fricción en las difíciles relaciones que ambos mantenían.

En 1517 cuando Balboa, dueño ya de dos carabelas que había logrado trabajar y tripular. Pero no estaba dispuesto por el destino que este descubridor, uno de los más estimables de cuantos vinieron al Nuevo Mundo, encontrase el Perú; así fue que apenas llegó a la Punta de Piñas (que dista 46 millas al Sur de la Punta Garachiné), el confín del Golfo de San Miguel descubierto cerca de cuatro años antes, y de allí tuvo que devolverse, con intención de concluir las otras embarcaciones y en seguida emprender seriamente su viaje de descubrimiento.

Entre 1517 y 1518, Balboa exploró el golfo de San Miguel. Tras la repoblación de la ciudad abandonada de Acla, Balboa se propuso continuar las exploraciones por el mar del Sur.

Pedrarias había abandonado casi por entero la Antigua y establecídose en Acla; de allí escribió a Balboa una carta, que este recibió a poco de haberse devuelto de Punta de Piñas, diciéndole que deseaba darle algunas comunicaciones que no se atrevía a escribir por ser muy reservadas.

Balboa, se va Acla a ponerse a las ordenes del Gobernador. Antes de llegar a Acla se encontró con una escolta, comandada por su amigo y compañero Francisco Pizarro, quien le puso preso por orden del Gobernador; y no bien hubo llegado a la población, cuando le remacharon cadenas, acusándole como traidor, por haber tenido denuncia, dijo Pedrarias, de que Balboa intentaba independizarse del Rey de España, erigiéndose en soberano de las tierras que descubriese. Semejante acusación tan absurda en toda época y más aún en aquel tiempo, causaría risa, si no fuese tan doloroso el desenlace que tuvo.

Sorprendido, negó con indignación aquel barullo de sandeces, y pidió que le enviasen a España o a Santo Domingo, siquiera para que le juzgasen. Como el Alcalde Mayor, Gaspar de Espinosa, no se atreviese a condenarle, siendo los cargos vagos y traídos por los cabellos, Pedrarias le ordenó por escrito que le condenase a muerte, junto con tres infelices más, para fingir que la condenación de Balboa no era inspiración del odio, sino de la justicia, y que la conspiración del descubridor del mar del Sur tenía raíces en la colonia, que era preciso cortar con tiempo.

Enjuiciamiento de Balboa

A pesar del dolor y el espanto que causó en Acla aquella inexplicable condenación, los colonos temían tanto á Pedrarias, cuyo carácter sanguinario les aterraba, que no se atrevieron a impedir aquel acto bárbaro, y vieron a Balboa subir al cadalso, Sin protestar. Cuando el pregonero, según la costumbre del tiempo, gritó, al sacarle a morir: Esta es la justicia que manda hacer el Rey nuestro Señor, y Pedrarias, su lugarteniente, en su nombre, á este hombre, por traidor y usurpador de las tierras sujetas á su real corona;"

Balboa, indignado, no pudo contenerse y exclamó: Es mentira! es falsedad ! lo atestiguo delante de Dios, ante quien voy a comparecer, y de los hombres que me escuchan! Deseo que todos los súbditos del Rey sean tan fieles como lo he sido yo!

Después de aquellas palabras se cumplió la sentencia; fue decapitado en la plaza de Acla, y su cadáver quedó tirado allí hasta el día siguiente, sin que nadie intentara levantarlo, de miedo de disgustar al Gobernador.

Acusado de traidor, rebelde y autor de abusos, así como de la muerte del gobernador Nicuesa, Núñez de Balboa fue juzgado, sentenciado y decapitado el 12 de enero de 1519 en Acla (Darién).

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Fuentes