Diferencia entre revisiones de «Mayohuacán»

(Etiqueta: nuestro-nuestra)
m (Error habían)
 
(No se muestran 10 ediciones intermedias de 7 usuarios)
Línea 1: Línea 1:
{{Desarrollo}}
+
{{Otros usos|este=Mayohuacán|Mayohuacán (desambiguación)}}
{{Definición
+
{{Ficha de instrumento musical
|nombre=Tambor
+
|nombre=Tambor Mayohuacán
|imagen=
+
|nombres=
|tamaño=
+
|imagen=Tambor_mayohuakan.jpg
|concepto=
+
|descripción= Es un instrumento musical de guerra, completamente masculino, al  igual que el dujo es masculino, para nosotros los Tainos consagrados es  de ofensa que una mujer toque este instrumento pues en la cultura  ancestral había instrumentos sagrados para hombres y sagrados para las  mujeres.
 +
|clasificación= [[Instrumento de percusión]]
 +
|clasificación2= [[Idiófono]]
 +
|tesitura=
 +
|relacionado=
 +
|inventor=
 +
|desarrollado=Aborígenes cubanos
 +
|músicos=  
 +
|fabricantes=  
 +
|artículos=  
 
}}
 
}}
  
 +
'''Tambor Mayohuacán.''' Se le considera el instrumento más importante de los aborígenes cubanos. Fue descrito por los cronistas como un tambor  hecho de un tronco el cual es ahuecado con fuego dirigido.
  
'''Tambor Mayohuacán.''' Se le considera el instrumento más importante de nuestros aborígenes.
+
== Origenes ==
Cuba es una potencia del tambor; cuenta con una historia que se remonta a los indígenas con sus tambores Mayohuacán. Después llegaron oleadas de negros esclavos africanos que reprodujeron sus tambores y dignificaron nuestra identidad nacional. Cuando esos negros esclavos llegaron de África vinieron sin sus  tambores; pero poco a poco las necesidades funerarias y de diversión los  fue llevando a construír sus propios instrumentos musicales que son  parte de su mundo mágico y natural.
+
Cuba es una potencia del tambor; cuenta con una historia que se remonta a los indígenas con sus tambores Mayohuacán. Después llegaron oleadas de negros esclavos africanos que reprodujeron sus tambores y dignificaron la identidad nacional.  
Los materiales que utilizaban esos esclavos eran de una sola pieza;  de troncos de madera de cedro, algarrobo, almendra o aguacate. Para  seguir la continuidad, el tamborero y luthier Eduardo Córdova decidió  fabricar sus propios instrumentos con sentido utilitario y ornamental  para las ceremonias musicales.
+
 
 +
Cuando esos negros esclavos llegaron de [[África]] vinieron sin sus  tambores; pero poco a poco las necesidades funerarias y de diversión los  fue llevando a construír sus propios instrumentos musicales que son  parte de su mundo mágico y natural.
 +
 
 +
Los materiales que utilizaban esos esclavos eran de una sola pieza;  de troncos de madera de cedro, algarrobo, almendra o aguacate. Para  seguir la continuidad, el tamborero y luthier [[Eduardo Córdova]] decidió  fabricar sus propios instrumentos con sentido utilitario y ornamental  para las ceremonias musicales.
  
 
== Construcción ==
 
== Construcción ==
 +
Se construía con un tronco de árbol de un brazo de largo por medio brazo de diámetro, ahuecado, con una abertura ovalada interiormente y cerrado por la parte superior donde se forma una horquilla, presentando dos superficies sobre las cuales se golpea con un bastón rematado en una de sus puntas por una bola que probablemente era de goma o resina de copey. Este tambor también era utilizado por los aborígenes de [[Haití]], pero con un carácter religioso.
  
Se construía con un tronco de árbol de un brazo de largo por medio brazo de diámetro, ahuecado, con una abertura ovalada interiormente y cerrado por la parte superior donde se forma una horquilla, presentando dos superficies sobre las cuales se golpea con un bastón rematado en una de sus puntas por una bola que probablemente era de goma o resina de copey. Este tambor también era utilizado por los aborígenes de Haití, pero con un carácter religioso.
+
== Cita ==
 
 
== Apuntes ==
 
  
 
'''Gonzalo Fernández de Oviedo apuntó:'''
 
'''Gonzalo Fernández de Oviedo apuntó:'''
  
«Algunas veces con el canto mezclan un atambor hecho de un madero redondo, hueco, concavado, a tan grueso como un hombre e más o menos, como le quieran hacer; e suena como los atambores sordos que hacen los negros; pero no le ponen cuero, sino unos agujeros e rayos que trascienden a lo hueco, por do rebomba de mala gracia.  
+
{{Sistema:Cita|''«Algunas veces con el canto mezclan un atambor hecho de un madero redondo, hueco, concavado, a tan grueso como un hombre e más o menos, como le quieran hacer; e suena como los atambores sordos que hacen los negros; pero no le ponen cuero, sino unos agujeros e rayos que trascienden a lo hueco, por do rebomba de mala gracia. El atambor ha de estar echado en el suelo, porque teniéndolo en el ayre no suena.»''}}
El atambor ha de estar echado en el suelo, porque teniéndolo en el ayre no suena.»
 
  
 
== Bibliografía ==
 
== Bibliografía ==
 
+
*[[Fernando Ortiz]]. La africanía de la música folklórica de Cuba. La Habana, Editorial Letras Cubanas, [[1993]].
*Fernando Ortiz. La africanía de la música folklórica de Cuba. La Habana, Editorial Letras Cubanas, [[1993]].
 
  
 
== Fuente ==
 
== Fuente ==
 
 
 
*"Diccionario Enciclopédico de la Música en Cuba". [[Instituto Cubano del Libro]]. [[Editorial Letras Cubanas]], [[2009]]. Consultada el: [[18 de noviembre]] de [[2010]]
 
*"Diccionario Enciclopédico de la Música en Cuba". [[Instituto Cubano del Libro]]. [[Editorial Letras Cubanas]], [[2009]]. Consultada el: [[18 de noviembre]] de [[2010]]
  
[[Category:Instrumentos_de_percusión]]
+
[[Categoría: Instrumentos de percusión]]
 +
[[Categoría: Instrumentos musicales de Cuba]]

última versión al 03:30 27 dic 2021

Este artículo trata sobre Mayohuacán. Para otros usos de este término, véase Mayohuacán (desambiguación).
Tambor Mayohuacán
Información sobre la plantilla
Tambor Mayohuacán

Es un instrumento musical de guerra, completamente masculino, al igual que el dujo es masculino, para nosotros los Tainos consagrados es de ofensa que una mujer toque este instrumento pues en la cultura ancestral había instrumentos sagrados para hombres y sagrados para las mujeres.
Clasificación

Instrumento de percusión
Idiófono

Desarrollado

Aborígenes cubanos

Tambor Mayohuacán. Se le considera el instrumento más importante de los aborígenes cubanos. Fue descrito por los cronistas como un tambor hecho de un tronco el cual es ahuecado con fuego dirigido.

Origenes

Cuba es una potencia del tambor; cuenta con una historia que se remonta a los indígenas con sus tambores Mayohuacán. Después llegaron oleadas de negros esclavos africanos que reprodujeron sus tambores y dignificaron la identidad nacional.

Cuando esos negros esclavos llegaron de África vinieron sin sus tambores; pero poco a poco las necesidades funerarias y de diversión los fue llevando a construír sus propios instrumentos musicales que son parte de su mundo mágico y natural.

Los materiales que utilizaban esos esclavos eran de una sola pieza; de troncos de madera de cedro, algarrobo, almendra o aguacate. Para seguir la continuidad, el tamborero y luthier Eduardo Córdova decidió fabricar sus propios instrumentos con sentido utilitario y ornamental para las ceremonias musicales.

Construcción

Se construía con un tronco de árbol de un brazo de largo por medio brazo de diámetro, ahuecado, con una abertura ovalada interiormente y cerrado por la parte superior donde se forma una horquilla, presentando dos superficies sobre las cuales se golpea con un bastón rematado en una de sus puntas por una bola que probablemente era de goma o resina de copey. Este tambor también era utilizado por los aborígenes de Haití, pero con un carácter religioso.

Cita

Gonzalo Fernández de Oviedo apuntó:

«Algunas veces con el canto mezclan un atambor hecho de un madero redondo, hueco, concavado, a tan grueso como un hombre e más o menos, como le quieran hacer; e suena como los atambores sordos que hacen los negros; pero no le ponen cuero, sino unos agujeros e rayos que trascienden a lo hueco, por do rebomba de mala gracia. El atambor ha de estar echado en el suelo, porque teniéndolo en el ayre no suena.»

Bibliografía

  • Fernando Ortiz. La africanía de la música folklórica de Cuba. La Habana, Editorial Letras Cubanas, 1993.

Fuente