Animales prehistóricos marinos
Animales Prehistóricos . Todas aquellas especies que surgieron hace más de 3 500 años a.c.
Sumario
Etimología
Desde el origen de la vida, durante el curso de la evolución biológica, se desarrollaron nuevas formas de vida; y muchas otras, como por ejemplo los dinosaurios, se extinguieron. Estas especies prehistóricas que se desarrollaron en este vasto período abarcan desde simples bacterias (como las células en los océanos) a algas, protozoos y complejos organismos multicelulares, como hongos, plantas, gusanos, moluscos, crustáceos, insectos y vertebrados. En términos geológicos, los humanos se han desarrollado recientemente, concretamente hace solo unos 4 millones de años. Muy pocas especies de la vida prehistórica, como el celacanto, siguen existiendo hoy tal y como lo hicieron hace millones de años, lo que las hace verdaderos «fósiles vivientes». Otras especies, como los tiburones, apenas han evolucionado durante millones de años. Sin embargo, la gran mayoría de formas vivientes -- más del 99% -- se han extinguido, de forma que la única prueba de su existencia son las huellas impresas en rocas o los propios restos fósiles.
Ejemplo de animales
Entre los animales prehistóricos marinos encontramos el megalodón o megalodonto, el liopleurodon, Livyatan melvillei, Dunkleosteus, Escorpión de mar.
El megalodón o megalodonto
Se trata de un tiburón de grandes dimensiones que habitó en la tierra hasta hace un millón de años. No se sabe con certeza si compartió hábitat con los dinosaurios pero sin duda es uno de los animales más escalofriantes de la prehistoria. Medía unos 16 metros de largo y sus dientes eran más grandes que nuestras manos. Eso sin duda lo convierte en uno de los animales más poderosos que ha existido en la tierra.
El liopleurodon
Se trata de un gran reptil marino y carnivoro que vivía en el Jurásico y el Cretácico. Se considera que el liopleurodon no tuvo ningún depredador por aquel entonces. El tamaño de este genera controversia por parte de los investigadores aunque por lo general hablamos de un reptil de unos 7 metros o más. Lo que si es cierto es que sus enormes aletas le convertían en un cazador letal y ágil.
Livyatan melvillei
Mientras que el megalodón nos recuerda a un tiburón gigante y el liopleurodon a un cocodrilo marino, el livyatan es sin duda un pariente lejano del cachalote. Vivió hace unos 12 millones de años en el que ahora es el desierto de Ica (Perú) y se descubrió por primera vez en 2008. Medía unos 17,5 metros de largo y observando sus enormes dientes no cabe duda que era un terrible depredador.
Dunkleosteus
El tamaño de los grandes depredadores venía marcado también por el tamaño de las presas que tenían que cazar como es el caso del dunkleosteus, un pez que vivió hace 380 millones de años. Medía unos 10 metros de largo y se tratava de un pez carnívoro que se comía hasta los de su misma especie.
Escorpión de mar
Se apodó de esta forma debido a la similitud física que tiene con el escorpión que ahora conocemos aunque la realidad es que no tenían ningún parentesco: descendía de la familia de los xifosuros y arácnidos. Su nombre real es Eurypterida. De unos 2,5 metros de longitud, el escorpión de mar se encontraba desprovisto de veneno para matar a sus víctimas, eso explicaría su posterior adaptación a la agua dulce. Se extinguió hace 250 millones de años.
Alimentación
el megalodón o megalodonto
Con unos dientes triangulares aserrados de 18 cm de longitud fue el animal prehistórico marino carnívoro y gigante más peligroso del Cenozoico.
El liopleurodon
Fue un depredador gigantesco, no ya por lo salvaje y sus dientes de 20 cm de longitud, sino también por su gran tamaño; y es que podía llegar a medir hasta ¡25 metros!. Gran carnívoro que no tenia depredador.
Livyatan melvillei
No tenía nada que envidiar ni en tamaño ni en peso al Megalodón, por lo que seguramente rivalizaría por las presas. Animal prehistórico marino carnívoro.
Dunkleosteus
Un animal prehistórico carnívoro de los más feroces que llegaban incluso a comerse entre ellos.
Escorpión de mar
Este gigante cazaba con sus pinzas de 50 cm de largo cada una con las que sujetaba a su presa mientras se la comía.
