Saltar a: navegación, buscar

Coffea

(Redirigido desde «Cafeto»)
Este artículo trata sobre Café. Para otros usos de este término, véase Café (desambiguación).
Cafetos
Información sobre la plantilla
Cafeto p.jpg
Nombre Científico:Coffea
Reino:Plantae
División:Magnoliophyta
Clase:Magnoliopsida
Orden:Gentianales
Familia:Rubiaceae
Tribu:Coffeeae
Género:Coffea

Los cafetos (Coffea) son un género que contiene diez especies de plantas de la familia de las rubiáceas, nativas del sur de Asia y el África subtropical. Se cultivan extensamente por sus semillas que se emplean, molidas y tostadas, para la elaboración del café, una bebida estimulante; la popularidad de éste hace que la importancia económica del cafeto sea extraordinaria, siendo uno de los productos vegetales más importantes del mercado global.

Habitat y distribución

Arbusto originario del África tropical y cultivado en las regiones montañosas de todos los países tropicales. En Cuba las zonas cafetaleras principales están en las provincias de Oriente, Las Villas y Pinar del Río.

Descripción

Arbusto lampiño, de 1 a 7 m de altura, con el tronco delgado, comúnmente erecto y la corteza gris. Hojas anchas, de elípticas a oblongas, verde oscuras, algo brillantes, con las venas pennadas, de 7 a 15 cm de largo, agudas o acuminadas en el ápice, estrechadas u obtusas en la base, los pecíolos bastante robustos, como de 1 cm de largo o menos.

Flores blancas, fragantes, aglomeradas en las axilas, cortamente pediceladas. Cáliz como de 3 mm de largo, casi truncado, su tubo turbina¬do u oblongo. Corola embudada o asalvillada, el tubo de 6 a 10 mm de largo, sus 4 ó 5 lóbulos algo más largos, oblongos, obtusos, contortos.

Estambres 4 ó 5 insertos en la boca de la corola, los filamentos muy cortos, las antenas lineales, más cortas que los lóbulos de la corola. Ovario 2-locular; óvulos 1 en cada cavidad; estilo con dos ramas. Baya de oblonga a globosa, lisa, de 10 a 16 mm de largo, que contiene dos nuececillas duras, convexas.

Partes empleadas

Los frutos y las flores.

Aplicaciones

Además de los conocidos usos del café como bebida aromática y alimenticia, se le emplea en medicina como estimulante, tónico, para despejar el sueño y para desvanecer la embriaguez alcohólica. Según Grosourdy, el café es estimulante, anafrodisíaco, febrífugo, antiasmático, antihelmíntico y antídoto de algunos venenos. Extractamos de la obra de dicho autor lo que sigue:

Se emplea el café prieto con mucha ventaja contra las enfermedades soporosas y el entorpecimiento de los sentidos, contra la predisposición a las apoplejías, efecto de la sangre; en los hombres ya de cierta edad, de hábito flojo y de una complexión obesa, su uso es muy provechoso.

Administración

Se administra esa infusión con muy feliz éxito, pero en dosis fuertes contra el envenenamiento con el opio y con las solanáceas virosas o narcóticas, los ahogos, en una palabra, contra el estupor, cualquiera que sea la sustancia que lo haya determinado.

En los que suelen beberlo diariamente desvanece el efecto de los alcohólicos o espirituosos, retarda o templa la embriaguez; los de temperamento nervioso deben abstenerse de su uso porque podría determinar en ellos algunas enfermedades nerviosas de bastante consideración; se emplea con ventaja contra el asma nervioso periódico, lo que saben muy bien los ancianos asmáticos, quienes bebiéndolo en dosis bastante fuertes y bien cargado hallan bastante alivio a sus fatigas y angustias tan molestas.

Las hojas del árbol del café teniendo la misma composición química que el té de China quizás podría suplirlo, sean solas, sean mezcladas con las de Guanábana.

En Cuba se le usa contra los aires en lociones o fomentos hechos con su infusión o cocimiento muy cargado; han salido también felizmente contra las afecciones nerviosas que tienen igual origen.

El doctor Bouchardat dice, en la sexta edición de su formulario magistral, del árbol del café: que de su empleo ha sacado mucha utilidad contra la glicosuria; que el doctor Honoré lo receta con feliz éxito en la albuminuria y en fin que el doctor J. Guyot lo ha utilizado con tanta ventaja en la tos brava o coqueluche que lo considera como un específico contra esa enfermedad.

He aquí el método del doctor Guyot: se dará después de la comida el café prieto endulzado a los niños que padecen la coqueluche o tos brava en dosis de dos cucharaditas de las de café hasta la edad de dos años, de una cucharada de las de dulce hasta cuatro años y de una cucharada de las de sopa a los de mayor edad o de 6 a 7 años. Cura en el término de cuatro días las coqueluches mejor caracterizadas y más rebeldes.

Muchas observaciones hechas concienzudamente han llamado hace ya bastante tiempo la atención médica sobre el café como febrífugo y estos últimos años se ha vuelto a su empleo con inmejorables éxitos contra las calenturas rebeldes al sulfato de quinina, cuando el estómago no puede tolerar ese remedio o cuando los enfermos se niegan a tomarle, las más veces por mera preocupación.

Se prepara pues, con tres onzas o dos manojos de café crudo y machacado, y como media botella de agua común, una decocción, cuyo líquido reducido a su mitad por la ebullición o un hervor bastante prolongado después de colado o de pasado por una tela y endulzado como corresponde, se administrará en tres tomas en el término de la apirexia, y se habrá de seguir así durante algunos días. Esa decocción puede sola curar las calenturas de poca gravedad, y empleada junto con el sulfato de quinina favorecerá muchísimo su acción y a veces hará que surta mucho mejor efecto.

Las hojas del arbusto del café han sido empleadas contra las intermitentes con bastante ventaja; se prepara, pues, con tres manojos de ellas y una botella de agua, un cocimiento, que después de endulzado como corresponde se da por copas en el término de la apirexia.

Fuentes

  • ACES, A. P., Plantas útiles de las Antillas.
  • ALESSANDRI, P. E., Piante e droghe medicinali, p. 344. DRURY, H., Useful Plants of India, p. 152.
  • GOMEZ PAMO, Tratado de materia farmacéutica vegetal, t. 2, p. 371.
  • GROSOURDY, R. de, El médico botánico criollo, t. 3, n. 260 y t. 4, n. 745.