Combate de Punta Gorda

Combate de Punta Gorda
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Combate de fuerzas al mando de Vicente García con un convoy español.
Fecha:18 de febrero de 1875


Combate de Punta Gorda. En la noche del 18 de febrero de 1875, fuerzas del Ejército Libertador, bajo el mando del mayor general Vicente García, atacaron en este sitio un gran convoy español salido de Bayamo dos días antes.

Localización

El sitio conocido como Punta Gorda se encontraba ubicado a unos 18 km al noroeste de Bayamo, en la antigua provincia de Oriente, hoy de Granma.

Contexto

El tunero Vicente García fue de los primeros alzados en armas tras el levantamiento de Carlos Manuel de Céspedes el 10 de octubre de 1868. En septiembre de 1874 sustituyó interinamente al mayor general Calixto García como jefe del Departamento Oriental (1 y 2 Cuerpo). En enero de 1875 tomó a Sibanicú y los días 20 y 30 de ese mes ocupó sendos convoyes en Guamo y Las Minas, respectivamente. El 18 de febrero de 1875, después de haber combatido en Los Jagüeyes, Río Jicotea e ingenio Venencia, atacó y se apoderó en Punta Gorda, de un rico convoy enemigo que se dirigía de Cauto a Bayamo. El 14 de marzo de ese año entregó el mando del 1er Cuerpo al mayor general Manuel Calvar quedando como jefe del 2do Cuerpo, que en esos momentos abarcaba Camagüey y Las Tunas.

Desarrollo

Los cubanos habían llegado al lugar en la noche del 16 de febrero, por lo que pudieron preparar la emboscada al convoy español con tiempo suficiente. La infantería y la caballería fueron convenientemente dislocadas y se adoptaron medidas para atacar simultáneamente por el frente y la retaguardia.

El convoy llegó al punto escogido a las 21:00 horas. La noche era muy oscura y esto provocó que las fuerzas que debían atacar por la retaguardia lo hicieran cuando ya el convoy había rebasado el lugar asignado, y los que debían cargar por uno de los flancos lo hicieran por el opuesto, lo cual permitió al adversario pasar a la defensa con tiempo suficiente y rechazar la primera acometida.

Pero los cubanos, una vez reorganizados, realizaron nuevos asaltos, lo que unido al fuego de su infantería, que hostigaba duramente al centro de la defensa española, pudo separarlos del tren de carretas en que basaban su defensa y finalmente los hizo retirarse precipitadamente, perseguidos por los mambises, quienes lograron herir o matar a muchos de ellos. El resto se dispersó entre los espesos maniguales.

Las bajas españolas fueron 150 muertos, 74 heridos y 77 prisioneros, puestos en libertad después de curar a algunos que estaban heridos. De estos prisioneros, 30 que eran cubanos, se pasaron a las filas insurrectas. El botín ocupado fue el más grande obtenido en nuestras guerras de independencia. Consistía en 35 carretas cargadas con víveres, ropas, medicamentos y otros efectos; 125 yuntas de bueyes; 200 mulos y caballos, muchos de ellos cargados; 28 cabezas de ganado; caballos útiles para combatir; 111 fusiles; municiones y más de cien mil pesos en billetes del Banco Español. Algunos efectos que no se podían llevar, tales como las propias carretas y barriles de licor, fueron quemados.

Las fuerzas cubanas se retiraron a las 03:00 horas del día 19, llevando cinco heridos leves, sus únicas bajas en el combate. Esta victoria dejó temporalmente sin provisiones a toda la zona del Cauto, incluidos Bayamo y Manzanillo.

Fuentes

  • Arcadio Ríos. Hechos y personajes de la Historia de Cuba. Recopilación Bibliográfica. La Habana, 2015. 320 p.
  • Diccionario enciclopédico de Historia Militar de Cuba. Tomo II. Acciones combativas. Centro de Estudios Militares de las FAR, 2006.
  • Víctor Manuel Marrero. Vicente García. Leyenda y realidad, La Habana, 1992. Págs.46-47; 190-181.
  • Enrique Ubieta. Efemérides de la revolución cubana, 4 t., La Habana, 1920. Tomo I. Págs. 333-334.
  • Gerardo Castellanos. Panorama histórico, 2 t., La Habana, 1935. Tomo II. Págs. 790-791.