Domingo Quintero Dávila


Domingo Quintero Dávila
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Combatiente revolucionario cubano
Nacimiento4 de agosto de 1918
San Nicolás, La Habana Bandera de Cuba
Fallecimiento30 de septiembre de 1958
Ciudad de la Habana Bandera de Cuba
Causa de la muerteAsecinado
Conocido porMinguito

Domingo Quintero Dávila. Mártir de San Nicolás. Participó activamente en las luchas sindicales en defensa de las masas explotadas. Colaborador del Movimiento 26 de Julio, es torturado y asesinado el 30 de septiembre de 1958.

Biografía

Infancia y juventud

Domingo Quintero Dávila (Minguito) nace el 4 de agosto de 1918 en San Nicolás, y cursa sus primeros estudios en la Escuela Pública No. 1 “José Martí” en este municipio.
A los 13 años tiene que abandonar sus estudios e incorporarse a trabajar, pues su situación económica es estrecha y le obliga desde esa temprana edad a convertirse en obrero, posteriormente trabaja como chofer de camiones, donde además se incorpora a las luchas sindicales que libraban los trabajadores contra los patronos y burgueses que representaban los intereses de los explotadores al servicio del imperialismo yanqui.

Por su participación decidida en las luchas sindicales en defensa de los trabajadores y por tratar de obtener unidad en la lucha contra los distintos gobernantes de turno, es despedido en reiteradas ocasiones de su trabajo. Su lucha a favor de los trabajadores fue incansable.

El cuartelazo del 10 de marzo encuentra en él un acérrimo enemigo, capaz de dar la vida por la reivindicación de la patria, actitud que no se hizo esperar pues inmediatamente participa en distintas manifestaciones en contra de aquella oprobiosa tiranía.

El Movimiento 26 de Julio encuentra en él a un fiel colaborador. Permanentemente arriesga su vida sin importarle más que la libertad de la patria.

Muerte

El 30 de septiembre de 1958 fue detenido en su casa por criminales agentes del SIM (Servicio de Inteligencia Militar) que dejan a su esposa e hijos llorando. Es sometido posteriormente a las más crueles torturas y al no poder arrancarle de sus labios ninguna palabra comprometedora para sus compañeros de lucha, sacian su sed de sangre asesinándolo y arrojando su cadáver en la calle del Reparto Obrero en la ciudad de La Habana.

Minguito forma parte de la lista interminable de mártires que hicieron posible la Revolución y que no pudieron ver sus sueños materializados.

Fuentes