El espejo en el espejo
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El espejo en el espejo . Gran colección de textos de fuerte ambientación onírica donde el autor vuelve a confrontar el mundo de las fantasías con el de la realidad.
Sinopsis
Las treinta narraciones de “El espejo en el espejo” conforman un delicioso laberinto literario en el que resuenan ecos mitológicos, kafkianos y borgianos. Michael Ende ahonda en temas como la búsqueda de la identidad, la desolación de la guerra, el amor, el absurdo de una sociedad entregada al mercantilismo, la magia, la angustia, la falta de libertad y la imaginación, entre otros. Temas que se entretejen junto a un sinfín de historias, escenarios y personajes.
sobre la colección de textos
Los personajes de estos textos se presentan atrapados en situaciones angustiosas por culpa de ciertos hábitos e inclinaciones, como la obediencia ciega, el conformismo, la codicia, el deseo de triunfo, la ambición de poder, o la excluyente confianza en el pensamiento científico. Así, encontraremos a un joven alado encerrado en una ciudad-laberinto de la que no podrá escapar por cumplir obstinadamente la orden de no visitar a su amada: el acceso a lo prohibido como condición para alcanzar una existencia superior. El joven estudiante del siguiente relato espera, sin salir del edificio, la prórroga del alquiler de su buhardilla, pero mientras desarrolla sus inoperantes fórmulas sin recibir respuesta, los propietarios han quedado paralizados y cubiertos de telarañas alrededor de una mesa. El bombero del siguiente fragmento no puede abandonar una isla flotante de cuya estación ni salen ni entran trenes; mientras, una ingente multitud que también aguarda, no para de acumular fajos de billetes, material de construcción de una inconcebible catedral amenazada por la ubicua presencia de velas encendidas.
Son treinta fragmentos construidos con el siempre eficaz material de los sueños, sobre todo si la catarsis es uno de los efectos perseguidos. Además, Ende quiere presentarlos como un conjunto concatenado, no dando título a los textos y, sobre todo, estableciendo nexos entre ellos mediante elementos que se repiten en relatos consecutivos, como la habitación celeste de la amada del joven Ícaro, transformada en la buhardilla celeste del estudiante; o el negro manto de un texto que se convierte en negro telón en el siguiente y en negra cortina uno más allá.
La idea del autor es, en realidad, dar un sentido circular al texto, haciendo aparecer de nuevo, hacia el final, la polvorienta mesa y las fórmulas del estudiante, o convocando, para cerrar el libro, a una milenaria Ariadna y un joven Teseo en busca del Minotauro del primer fragmento. Un objetivo, el de la circularidad, reforzado con la inclusión de bucles y paradojas recurrentes, y por la presencia de un elemento que nos sugiere la idea del eterno retorno nietzscheano: la puerta ante la que conversan aquellos personajes del mito, aislada en la inmensidad de una llanura nevada, y que comunica los dos reinos, es similar a la que encuentra Zaratustra en su deambular separando los senderos del tiempo pasado y futuro.
sobre el autor
(Garmisch-Partenkirchen, 1929 – Roma, 1995) Narrador alemán especializado en literatura infantil. Hijo del pintor surrealista Edgar, quizás heredara de su padre el gusto por la imaginería fantástica y por la extraña plasticidad de las imágenes. Empezó a escribir desde muy joven, inicialmente atraído por el teatro, pero pronto se hizo más intenso su gusto de puro “fabulieren”, que encontró su adecuada forma expresiva en la literatura juvenil.


