Escoliosis Crónica

Escoliosis Crónica
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Concepto:La escoliosis es una desviación de la columna vertebral que origina una curva. La gravedad, el pronóstico y los síntomas dependerán de la magnitud de la curva, la edad de aparición, y la localización y características de la lesión.


Historia

El término escoliosis proviene de una palabra griega que significa " torcido”. La enfermedad afecta a la columna, haciendo que se curva en forma de S. La columna vertebral puede también, en algunos casos, puede girar. La enfermedad ha existido desde hace siglos, y con cada siglo que pasa, el entendimiento humano y el tratamiento para la afección ha mejorado. Referencias indias antiguas.

Principales Tipos de Escoliosis

Escoliosis idiopática

De causa desconocida. Es el tipo más numeroso, pues agrupa el 80% de los casos. La edad de máxima incidencia se sitúa entre 10 y 14 años. Es más frecuente en mujeres (80%) que en varones (20%). Su incidencia es mayor en la raza blanca (6%) que en la negra (2%). Se clasifica en:

  • Infantil si se diagnostica antes de los 3 años de edad
  • Juvenil, si el diagnostica en niños de entre 4 y 10 años
  • Adolescente si se diagnostica en mayores de 10 años.

Escoliosis congénita

Secundarias a malformaciones de la columna por un desarrollo inadecuado de las vértebras antes del nacimiento.

Escoliosis neuromuscular

Asociada a una amplia variedad de enfermedades neurológicas o musculares incluyendo parálisis cerebral, mielomeningocele, atrofia muscular espinal, distrofias musculares, etcétera

Escoliosis por otras causas

Traumatismos, tumores, infecciones óseas, neurofibromatosis, enfermedades del tejido conectivo…

Diagnóstico de la escoliosis

Ante una referencia tras un examen escolar rutinario, un antecedente familiar de escoliosis, un dorso curvo, una asimetría de la cintura o los hombros, la cuestión principal debería ser: ¿se trata de una deformidad postural o estructural? La forma más habitual de detectar la escoliosis es mediante la prueba de Adams, que detecta la giba (“chepa”) costal con el tronco en flexión en las deformidades estructurales. Si se constata una diferencia en la longitud de los miembros inferiores, o un desequilibrio pélvico, estos datos sugieren la posibilidad de una actitud postural. Típicamente, las curvas torácicas en la escoliosis idiopática son derechas (vértebra vértice hacia la derecha), las toracolumbares son izquierdas, y las lumbares también izquierdas.

Diagnóstico clínico de la escoliosis

La deformidad se presenta tanto en niños como en adultos, pero en estos, además, la curva escoliótica se expresa con el dolor. La exploración clínica debe determinar los siguientes aspectos:

  • Dermografismo (alteraciones en la piel) sobre la zona de las vértebras para determinar la curva.
  • Altura de los hombros.
  • Ángulo toracobraquial (relativo al tórax y al brazo).
  • Ubicación de las escápulas u omóplatos.
  • Giba o joroba en la visión lateral con inclinación del tronco.
  • Altura de las crestas ilíacas.

Diagnóstico radiológico de la escoliosis

La serie radiológica escoliótica incluye: Telerradiografía (radiografía de toda la columna) de columna en bipedestación. Bending test: radiografía dinámica en decúbito supino (tumbado boca arriba) en máxima inclinación lateral derecha/izquierda para valorar el grado de flexibilidad de la curva. Radiografía lateral de la legión lumbosacra para la detección de espondilolistesis (deslizamiento hacia delante de una vértebra sobre la otra, habitualmente una vértebra inmediatamente inferior o sobre el sacro) asociada. Radiografía de la mano izquierda.

Tratamiento de la escoliosis

En las decisiones terapéuticas para las deformidades vertebrales, se consideran varios factores: edad del paciente, gravedad y localización de la curva, etiología (causas) de la misma, y presencia de otras patologías asociadas. Los objetivos básicos del tratamiento de la escoliosis son: El control de la progresión hasta la madurez esquelética, en la que esta se detiene o limita considerablemente. La corrección de la deformidad existente. La evitación de las consecuencias locales o generales de la deformidad.

Curvas leves

Tratamiento mediante fisioterapia y natación. La colocación de un corsé es una indicación que hay que valorar en cada caso concreto.

Curvas moderadas

El tratamiento puede inclinarse hacia la cirugía, o bien hacía la prescripción de un corsé de Milwaukee.

Curvas graves

Requieren artrodesis (fijación quirúrgica de una articulación).

Tratamiento conservador de la escoliosis

Ningún tratamiento conservador ha demostrado, de manera concluyente, tener efectos decisivos sobre la evolución de la escoliosis. Algunos de ellos, sin embargo, contribuyen a corregir temporalmente la curva y, sobre todo, sirven para prevenir la progresión de la deformidad en los pacientes que aún no han alcanzado la madurez esquelética y tienen curvas estéticamente aceptables. El método más popular es el corsé de Milwaukee, que se basa en el principio corrector de apoyo en tres áreas: una cervical, una pélvica y un empuje intermedio inmediatamente por debajo y por detrás de la zona costal. Las tres zonas son conectadas mediante barras longitudinales, a las que se unen las cinchas necesarias para ejercer la presión. El corsé debe ser utilizado, en principio, durante 23 horas diarias (la restante del día se utiliza para el aseo) y mantenido hasta la comprobación mediante radiografía de la madurez esquelética.

Las limitaciones de los corsés son

Intentan la corrección a través de fuerzas de magnitud limitada, ya que de otro modo provocarían dolor y úlceras por presión. Dichas fuerzas se aplican a excesiva distancia de la deformidad y sobre partes blandas. No tienen en cuenta el carácter tridimensional de la curva. Rara vez mantienen los pacientes (en una fase especialmente sensible de su actividad afectiva, de relación y física) la disciplina requerida en el empleo del corsé.

Tratamiento quirúrgico de la escoliosis

Este tipo de tratamiento permite: Frenar la evolución de la curva. Corregirla en proporción variable, dependiendo de diversas características de la misma. Mantener en el tiempo la corrección obtenida, evitando así las repercusiones tardías de la deformidad. Para alcanzar estos objetivos debidamente, la técnica quirúrgica empleada es compleja, sangrante, prolongada, y no exenta de riesgos, aunque los procedimientos actuales ofrecen resultados muy satisfactorios. La base del tratamiento es la obtención de una sólida artrodesis vertebral de los segmentos afectados, al menos en la posición de mayor corrección posible. Actualmente la mayor parte de los procedimientos aplican los principios: Fijación en segmentos vertebrales múltiples (no sólo en los extremos). Corrección de la rotación vertebral. Restablecimiento de la curva torácica.

Pronóstico de la escoliosis

Algunos datos clínicos (además de los radiológicos) orientan sobre la posible evolución de la deformidad, ya que permiten fijar el momento de la pubertad: su comienzo coincide con un cambio brusco del ritmo de crecimiento, que pasa de 0,5 a 1 cm por año, y con la aparición de caracteres sexuales secundarios (vello pubiano en la mujer y aumento del tamaño testicular en el hombre). Tras la aparición de la menstruación el crecimiento residual (el que queda) es de unos 6 cm. Se ha comprobado que la clínica máxima y los mayores agravamientos de las deformidades tienen lugar en los períodos de más rápido crecimiento longitudinal. El pronóstico de la escoliosis, aparte de la edad, está principalmente en relación con el ángulo de la curva escoliótica:

  • Curvas leves: 0-30".
  • Curvas moderadas: 30-50".
  • Curvas graves: por encima de 50".
  • Curvas muy graves: por encima de 75".

Potencial de crecimiento de la curva escoliótica

Dado que la evolución se mantiene sobre todo hasta alcanzar la maduración esquelética (y persiste, más atenuada, después), es importante determinar la edad ósea en la observación inicial y en las siguientes. Una placa radiográfica de la muñeca y la mano permiten averiguar este dato. Se valora mediante: Signo de Risser: evalúa el grado de osificación o maduración ósea. Se distinguen los grados: Risser I, II, III y IV. En un grado Risser IV el potencial de crecimiento de la curva es mínimo, ya que la persona no va a crecer mucho más. Radiografía del carpo izquierdo: para valorar la edad ósea.

Complicaciones de la escoliosis

Digestivas: hernias diafragmáticas (protrusión de los órganos abdominales hacia el interior de la cavidad torácica, generalmente por un desarrollo anormal del diafragma). Neurológicas: radiculopatía y mielopatía compresiva (alteración de los nervios y de la médula espinal por la compresión causada por la deformidad). Respiratorias: insuficiencia respiratoria más o menos grave en las curvas dorsales (al no poder realizar los movimientos respiratorios normalmente).

Fuentes

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