Saltar a: navegación, buscar

Escuela de Reclutas del Ejército Rebelde

Escuela de Reclutas del Ejército Rebelde de Minas del Frío.
Error al crear miniatura: Falta archivo
Primera escuela de Recluta del Ejercito Rebelde.

Introducción

Marcados por la llegada de los expedicionarios, el descalabro de Alegría de Pío y la reagrupación del grupo de sobrevivientes resueltos a continuar la lucha «hasta vencer o morir». De aquellos días queda la experiencia y se mantienen los propósitos, pero las circunstancias son sin dudas más favorables para el movimiento revolucionario en la isla y específicamente para el desarrollo de la guerra en su región más oriental.
En el curso de estos últimos meses el Ejército Rebelde ha dejado de ser ese pequeño núcleo unitario, aislado de su organización en el llano, obligado al movimiento constante y centrado en la sobrevivencia.
Todo, o casi todo ha ido cambiando en la Maestra. En la zona donde, siguiendo órdenes de Fidel Castro Ruz se ha asentado la columna 4 al mando de Che Guevara, rústicas industrias, hospitales, la armería, órganos de información como El Cubano Libre y la emisora Radio Rebelde, van dando forma al nuevo paisaje. Las serranías cuentan ahora con una fuerza militar de respeto conformada por tres nuevas columnas desgajadas de aquella primera, la col.1 “José Martí”. De la tolerancia indiferente del principio a la integración y el apoyo total del campesinado. Del nomadismo al control más o menos sólido del territorio liberado, de la táctica del «muerde y huye» a la confrontación directa a la luz del día contra objetivos fuertemente defendidos por el enemigo…

Una academia militar en lo recóndito de la Sierra Maestra

En medio de este escenario, la jefatura del Ejército Rebelde toma una audaz decisión que al postre resultará oportuna y efectiva: deciden crear una escuela de formación militar, allí, en plena zona de confrontación con el enemigo, en lo más intrincado de la Sierra… y además, eligen como su responsable directo a un joven oficial… del Ejército de Batista.
La decisión de crear una escuela de este tipo partía en su esencia de las limitaciones propias que encontraban día a día los combatientes rebeldes con la ola de nuevas incorporaciones, la heterogénea composición de estos ingresos y la casi total ignorancia de los mismos en cuestiones militares. Los nuevos escenarios de guerra que ya se preveían hacían impostergable la implementación de estrategias de formación militar más sistematizadas que posibilitaran un mejor desempeño en el combate, ya fuera en terreno favorable o en otros donde las fuerzas enemigas tenían mayores posibilidades de éxito. Esta determinación era fruto además de la preocupación por ir más allá en la preparación de los nuevos ingresos, una preparación que debía trascender el conocimiento militar como fin en sí mismo, y se interesaba intencionalmente en la superación cultural y política de los futuros guerrilleros. Contado de esa manera podría pensarse más bien en la trama de un cuento sobre el absurdo. En su lugar, resulta expresión de la genialidad y gran capacidad demostrada por la dirección del Ejército Rebelde para encontrar respuestas coherentes a las múltiples necesidades planteadas por el propio devenir de la guerra, y de su alto nivel de adaptación a las particularidades del proceso; y el hecho de poner a cargo de su ejecución práctica a un antiguo miembro del ejército enemigo es una muestra más de esa complejidad y riqueza características del proceso revolucionario cubano.

La primera Escuela de Cuadros

Fundada por Ernesto Che Guevara en abril del año 1958, en la comunidad de Minas del Frío, y se nombró como su primer jefe al destacado revolucionario Aldo Santa María Cuadrado, hermano del líder del M-26-7 Abel Santamaría Cuadrado. Esta escuela fue concebida como una unidad del Ejército Rebelde y fue llamada por los jefes y combatientes "Escuela de Reclutas". Minas del Frío constituyó, en esos primeros años de lucha armada, un escenario importante de las acciones combativas del Ejército Rebelde, pues esta zona, por sus condiciones geográficas, servía de aula perfecta para preparar a los pioneros de la dirección del proceso revolucionario. Entre ellos se encontraban: Adalberto Pesant González, Guillermo García Frías y José Ramón Balaguer Cabrera, por solo mencionar algunos de los más destacados.

Periodo de funcionamiento de la escuela

La Escuela de Reclutas de Minas del Frío funcionó durante el período de abril-noviembre de 1958, pues a finales de ese año partió desde allí la Columna Ciro Redondo al mando del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Después del triunfo revolucionario lo que un día fue la Escuela de Reclutas comenzó a funcionar como la primera escuela revolucionaria, donde se prepararon los jóvenes que de manera voluntaria integraron las filas de los alfabetizadores.

Este campamento era bombardeado constantemente por el enemigo, también se libraron acciones enemigas de parte de los jóvenes que se estaban preparando bajo las órdenes del comandante Ernesto Che Guevara en la última ofensiva llevando el nombre de Ciro Redondo.

Cientos de inquietudes emergen cuando se tiene noticias de esta peculiar experiencia educativa que luego Che repetiría en el Escambray villareño.

Cincuenta años después

La Escuela de Reclutas fue un mecanismo de realización, de identificación con la voluntad que le había manifestado a la dirección de la Revolución a través de Fidel castro Ruz. De lo que más carecía el Ejército Rebelde era de preparación y ahí podría ser útil. La escuela significó un mecanismo de vinculación con el Ejército Rebelde. Independientemente que después la escuela pasó a ser harto peligrosa, nunca era tan peligrosa como combatir.

Minas del Frío fue importantísima, fue la base de alimentación humana del Ejército Rebelde, y una alimentación humana con cierto nivel, filtrado además, por la propia práctica. La escuela significaba el enfrentamiento en condiciones de laboratorio, de forma concentrada, a lo que iban a ser los requerimientos de la guerra en parte, La columna del Che, en un altísimo por ciento, se formó con muchachos de la escuela, salvo un grupo de gente que ya llevaba con él un tiempo, pero la tropa salió de Minas del Frío.

Enlaces externos:

http://bvs.sld.cu/revistas/infd/n809/infd0909.htm

http://www.radiorebelde.cu/che/cronologia/che_cronologia_3.htm


Fuentes:

Museo Municipal Bartolomé Masó Márquez.