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Ciencias farmacéuticas

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Ciencias farmacéuticas
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Concepto:La farmacia (del griego φάρμακον /fármakon/, 'medicamento, veneno, tóxico') es la ciencia y práctica de la preparación, conservación, presentación y dispensación de medicamentos; también es el lugar donde se preparan, dispensan y venden los productos medicinales.
Ciencias farmacéuticas. Área de las ciencias de la salud, que estudia la procedencia, naturaleza, propiedades y técnicas de preparación de medicamentos para su correcto aprovechamiento terapéutico así como el efecto de los medicamentos sobre el organismo.

Origen

Antes del siglo XX y principios del mismo, la formulación y preparación de medicamentos se hacía por un solo farmacéutico o con el maestro farmacéutico. A partir del siglo XX, la elaboración de los medicamentos corre a cargo de la moderna industria farmacéutica, si bien siguen siendo farmacéuticos los que coordinan e investigan la formulación y preparación de medicamentos en las grandes empresas farmacéuticas. Es decir, si antes todo farmacéutico era galénico, actualmente ya no es así. Hoy en día, la farmacia es un área de las ciencias de la salud, que estudia la procedencia, naturaleza, propiedades y técnicas de preparación de medicamentos para su correcto aprovechamiento terapéutico así como el efecto de los medicamentos sobre el organismo (es decir tiene una triple componente, química-biológica-clínica). Recientemente se considera también práctica de la farmacia aconsejar al paciente en lo que se refiere a su medicación y asesorar a los médicos u otros profesionales sobre los medicamentos y su utilización (farmacia clínica y atención farmacéutica).
Los farmacéuticos colaboran con los químicos, los bioquímicos y los farmacólogos para descubrir y desarrollar compuestos químicos (y biológicos) con valor terapéutico. Además, cada vez con más frecuencia se solicita consejo a la comunidad de farmacéuticos en materia de higiene y salud pública.

Historia de la Farmacia

La historia de la farmacia como ciencia independiente es relativamente joven. Los orígenes de la historiografía farmacéutica se remontan al primer tercio del s. XIX que es cuando aparecen las primeras historiografías que si bien no toca todos los aspectos de la historia farmacéutica son el punto de partida para el definitivo arranque de esta ciencia.
Hasta el nacimiento de la farmacia como ciencia independiente, existe una evolución histórica, desde la antigüedad clásica hasta los días de hoy, que marca el curso de esta ciencia, siempre relacionada con la medicina.
Disciplinas de la Farmacia
La Farmacia se ha desarrollado a partir de varias ciencias como la Química Orgánica, la Bioquímica, la Fisiología, la Botánica, la Biología Celular y la Biología Molecular. En sus orígenes la práctica médica y la farmacéutica estaban fusionadas. Luego se separaron y divergieron. Actualmente son complementarias, no se entiende una Medicina sin Farmacia y no tiene sentido una Farmacia sin Medicina. Así, la Farmacia es, en verdad, una reunión de múltiples disciplinas de la ciencia, y se puede dividir en dos ramas principales: Ciencias Farmacéuticas y Práctica Farmacéutica.

Ciencias Farmacéuticas

- Farmacodinamia
- Farmacocinética
- Farmacometría

  • Farmacogenética y Farmacogenómica
  • Toxicología
  • Química Farmacéutica

- Diseño molecular de fármacos
- Síntesis química de fármacos
- Análisis farmacéutico

  • Farmacognosia

- Fitoquímica
- Etnofarmacología|Etnobotánica farmacéutica o Etnofarmacología

  • Farmacia Galénica

- Tecnología Farmacéutica o Farmacotecnia
- Biofarmacia y Farmacocinética

Práctica Farmacéutica

  • Atención farmacéutica y farmacia clínica

- Farmacia Hospitalaria
- Farmacia de atención primaria, sobre todo en Reino Unido y España
- Farmacia comunitaria u oficinal (oficina de farmacia)
- Algunas actividades de la Atención farmacéutica y farmacia clínica sobre todo en la práctica hospitalaria y primaria son: (Según la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria)
- Farmacovigilancia y Farmacoepidemiología
- Información y evaluación de medicamentos
- Farmacocinética clínica y Monitorización terapéutica
- Soporte nutricional (Nutrición parenteral)
- Preparación y control de mezclas intravenosas
- Seguimiento Farmacoterapéutico
- Educación sanitaria al paciente

  • Química Clínica o Análisis clínicos, sobre todo en Francia y otros países europeos, incluido España
  • Formulación magistral: desarrollo, preparación y control de calidad de formas de dosificación extemporáneas

Farmacología y toxicología

La farmacología y toxicología, en algunos entornos y quizás por razones históricas, se consideran como ciencias separadas de las ciencias farmacéuticas, en cualquier caso actualmente son básicas en la formación de los graduados en Farmacia. Las facultades de Medicina suelen tener también programas de farmacología en la formación de sus graduados. La farmacología clínica es, en algunos países (USA y Holanda son excepciones) una disciplina exclusiva para graduados en Medicina, sin embargo la farmacocinética clínica es una disciplina donde los graduados en Farmacia en algunos casos han contribuido a la misma de forma importante en términos académicos y en su aplicación industrial y en otros supone una parte de la práctica habitual de la Farmacia Hospitalaria.
En los últimos años también se habla del uso de Terapia génica como otra forma de remedio contra muchas nuevas enfermedades por lo cual también cobra interés entre los farmacéuticos todo lo relacionado con la Biotecnología farmacéutica.
Botica

Botica

La botica es el lugar o establecimiento donde un farmacéutico ejerce la farmacia comunitaria, o sea, proporciona servicio sanitario a un paciente ofreciéndole consejo, dispensándole medicamentos fruto de este consejo o por receta del médico y otros productos de parafarmacia como productos de cosmética, alimentos especiales, productos de higiene personal, ortopedia, etc. Popularmente a la oficina de farmacia se le suele llamar simplemente farmacia y tradicionalmente se le llama botica. Una oficina de farmacia puede albergar un laboratorio de análisis clínicos o uno de elaboración de productos medicinales mediante las fórmulas magistrales o preparados oficinales.

Personal de oficina de farmacia

La oficina de farmacia es el lugar donde el farmacéutico comunitario desenvuelve su labor profesional. Las oficinas de farmacia pueden ser propiedad de un farmacéutico, o en algunos países propiedad de una cadena de farmacias o empresarios. En cualquier caso, en una oficina de farmacia siempre ha de haber un farmacéutico titulado en todo momento, bien titular o empleado, pero también se encuentra personal auxiliar, que ayudan al farmacéutico en la dispensación y recepción de pedidos. Poco a poco se van introduciendo los técnicos en farmacia.
El personal cumple las siguientes funciones:
• Diligenciar y controlar los productos.
• Facturación e información en establecimientos de farmacia.
• Dispensar medicamentos y productos de parafarmacia.
• Informar a los clientes sobre su utilización.
• Determinar parámetros anatómico-fisiológicos sencillos y fomentar hábitos saludables en los clientes.
• Elaborar preparados medicamentosos, dietéticos y cosméticos, bajo protocolos establecidos y supervisión del facultativo.
• Realizar análisis clínicos elementales y normalizados, bajo la supervisión del facultativo.
En Latinoamérica la farmacia no puede existir sin el químico farmacéutico, quien debe preparar medicamentos, controlar y supervisar la dispensación de medicamentos, no siempre atiende público, el que atiende público es un idóneo o técnico en farmacia.
Pero en la actualidad la mayoría de los medicamentos son Especialidades Farmacéuticas , las cuales son preparados masivamente dentro de una industria, aplicándose Tecnología Farmacéutica más sofisticada como tanques, mezcladores y más instalaciones industriales para elaborar enormes lotes de distintas formas farmacéuticas , sin mencionar el uso de sistemas de Control de calidad y nociones de administración que permitan hacer medicamentos en serie de mejor calidad y económicamente viables.

Simbología

La farmacia está representada por muchos símbolos. Los más comunes en Argentina, España y Francia son la Copa de Higía, la cruz griega verde o la cruz pateada, éste último especialmente en los luminosos de las oficinas de farmacia. También existen otros como el mortero y la maza, el carácter de receta, ℞(recipere), medidas cónicas, caduceos, Vara de Esculapio o una A roja gótica y estilizada en el caso de Alemania. La A proviene de Apotheke, vocablo germano de Farmacia.

Servicios de Farmacia Hospitalaria

Los servicios de Farmacia Hospitalaria, servicios generales clínicos. Sus funciones fueron descritas por la legislación.Jerárquicamente suelen depender de la dirección médica del hospital al igual que los servicios de Análisis Clínicos, Microbiología o Medicina Nuclear entre otros. En resumen, son responsables de la adquisición, conservación, dispensación y elaboración de medicamentos así como de la selección y evaluación de medicamentos, la información farmacoterapéutica, las actividades de farmacocinética clínica, de farmacovigilancia, el control de productos en fase de investigación clínica y la realización de estudios de utilización de medicamentos. Son responsables de coordinar las comisiones de farmacia y terapéutica de los hospitales y de elaborar y mantener las guías o formularios farmacoterapéuticos. Es decir, cumplen funciones de gestión, logísticas, y clínicas tanto con fines asistenciales, docentes como de investigación.
Recientemente destaca su involucración en el seguimiento y control de tratamientos farmacológicos tanto de pacientes hospitalizados como ambulatorios (atención farmacéutica y farmacia clínica), la elaboración y control de preparaciones parenterales (agentes antineoplásicos, antibióticos y nutrición parenteral) y la automatización de los procesos de dispensación individualizada de los medicamentos a los pacientes ingresados (distribución en dosis unitarias).


En Cuba

Se analizan los distintos períodos de desarrollo de la ciencia y se enmarcan las ciencias farmacéuticas en particular. Se expone cómo la práctica farmacéutica en el siglo XIX abandona su utilidad social para convertirse en una actividad mercantil, que deriva en el siglo XX en la aparición de consorcios transnacionales, todo lo cual va incidiendo en los países menos desarrollados, y de hecho en sus instituciones universitarias. Las universidades se vuelven dependientes de las economías imperantes, y estas a su vez condicionan un nivel correspondiente a los intereses clasistas. Se aborda la aparición de la enseñanza universitaria en Cuba antes de 1959, donde no constituye una excepción del resto de Latinoamérica. Se preconizan serias transformaciones en la Universidad de La Habana, a partir de la introducción del nuevo proyecto social cubano.

La ciencia es el medio por el cual se obtiene un dominio consciente sobre la naturaleza y la sociedad. De acuerdo con F. Engels, "el fundamento mas esencial y mas próximo del pensamiento humano es, precisamente, la transformación de la naturaleza por el hombre, y no la naturaleza por sí sola, la naturaleza en cuanto a tal, y la inteligencia humana ha ido creciendo en la misma proporción en que el hombre iba aprendiendo a transformar la naturaleza ".1
La ciencia estudia no solo aquellos objetos con los cuales el hombre tiene que ver en su actividad práctica cotidiana, sino además, los diversos objetos que aparecen durante el desarrollo de la propia ciencia, de ahí el carácter de la transformación dialéctica de cualquier especialidad científica.
No obstante, el progreso de la ciencia no es simplemente la acumulación de verdades, la filosofía de la ciencia tiene que nutrirse de la historia y la historia de la ciencia tiene que hacerse filosófica. La actividad que denominamos ciencia se desenvuelve en el contexto de la sociedad, de la cultura e interactúa con sus más diversos componentes.2,3
La ciencia como fenómeno social y componente esencial del proceso de reproducción social, está condicionada en última instancia por la contraposición productiva del hombre con la naturaleza exterior. Así ella, es el resultado del poder consciente de la actividad práctica del hombre.
Las innovaciones científicas han tenido como punto de partida la práctica, especialmente de la producción material, y a su vez encuentra su realización en la práctica. La ciencia penetra cada vez más profundo en la regularidad, sujeta a leyes de la naturaleza, de la sociedad y el pensamiento, así posibilita, tanto la previsión de los acontecimientos, como la transformación de la realidad de acuerdo con los intereses de la sociedad.
De lo anterior se deduce, que para el estudio de la ciencia hoy día ha cobrado gran importancia el empleo del enfoque activo sobre el objetivo de elaborar una comprensión de la ciencia que sirviera de base a una estrategia de desarrollo científico, en otras palabras, en la medida en que la teoría de la ciencia pasó a ser una necesidad práctica. El enfoque activo intenta sintetizar diferentes esferas de la actividad humana, productiva, económica, político-social, ideológico-educativa, científico-técnica y cultural-formativa.4
Partiendo del hecho que la ciencias farmacéuticas se definen hoy día, con las leyes y principios propios que la conforman, y dentro de ello, la enseñanza universitaria de ella constituye una expresión de su desarrollo, el objetivo del presente ensayo, es analizar mediante la aplicación del enfoque activo, la interrelación de los fenómenos sociales en el desarrollo histórico y científico de las ciencias farmacéuticas y establecer las formas de respuesta que la enseñanza universitaria ha brindado al proceso revolucionario en el país, lo que contribuye de este modo al desarrollo armónico de la sociedad cubana.

Desarrollo histórico-social de las ciencias farmacéuticas

Los antecedentes más concretos de la práctica farmacéutica en el mundo, se remontan al segundo milenio a.n.e., en las antiguas civilizaciones de Babilonia y Egipto. Los descubrimientos de píldoras arcillosas, así como la descripción en los largos papiros, constituyen la primera información en cuanto a preparación de medicamentos. En el desarrollo del conocimiento de toda ciencia, la primera etapa se caracterizó por la no diferenciación de las ciencias, o sea, la existencia de una sola ciencia no diferenciada que tenía en sí un carácter filosófico.5
La segunda etapa, adquiere su desarrollo en la Grecia antigua, lo que da lugar a una profunda diferenciación en el interior de las ciencias naturales, se inicia un período centrado en el problema de descubrir y conocer las leyes concretas de los distintos campos del mundo exterior, con el fin de su utilización práctica. La misma práctica humana llamó a la vida a las ciencias naturales particulares. Es precisamente en esa etapa que se define el surgimiento de la medicina, la cual constituye la propia génesis de las ciencias farmacéuticas.

Durante el Renacimiento, la medicina rompió los marcos rígidos de la escolástica clerical. Un año posterior al descubrimiento de América por Colón, nació en una aldea suiza, quién habría de convertirse en un médico iconoclasta que aportógran influencia a la práctica farmacéutica, Paracelsus, como se llamara a sí mismo, introdujo la idea del cuerpo como un laboratorio químico, enfrentándose así a las autoridades de su época. A través de sus seguidores, se inició una etapa significativa, donde los procesos de la alquimia se utilizaron ampliamente en la farmacia. Se comenzó a emplear sustancias químicas para la terapia interna, y la extracción vegetal de sustancias biológicamente activas se convirtió en un objetivo de por sí.6,7
El progreso de la ciencia no ha sido uniforme ni en tiempo ni en lugar, los períodos de auge y estancamiento, así como los centros de mayor actividad se han desplazado continuamente y han estado relacionados casi siempre con los núcleos principales de actividad comercial e industrial.

El avance de la farmacia como ciencia particular y sus condicionantes socio-económicas, propicia que en el siglo XVIII, comiencen a extenderse por Europa las instituciones académicas que impartían estudios farmacéuticos universitarios, fundamentalmente, en Italia, Francia y Alemania. No obstante, los manuales farmacéuticos y trabajos de referencia surgidos en el siglo XVI, ya habían dado lugar a la reglamentación de los criterios oficiales de la profesión. Aparecieron normativas oficiales para diferentes ciudades, hasta que en 1618, aparecióla Pharmacopeiae Londinense, que constituyó la primera normativa de carácter estatal, tal como se ha mantenido hasta estos días, con el nombre de British Pharmacopeia. A principios del siglo XIX, la farmacia comienza a mostrar su independencia de la medicina, desapareció la práctica médica de las tiendas públicas de medicamentos, y estas se transformaron en centros privados, principalmente en los Estados Unidos de Norteamérica.

Es precisamente en los finales del siglo XVIII y principios del XIX, donde ocurren una serie de hechos que marcan un hito en el desarrollo científico de las ciencias farmacéuticas. En 1798, la práctica farmacéutica denota ya una consolidación que reclama el surgimiento de la primera publicación científica farmacéutica: el Journal der Pharmazie, de Thommadorff, en Austria. Posteriormente en 1825 comienza a imprimirse el American Journal of Pharmacy, en EE.UU., y en 1889, se inicia la publicación del Journal de Pharmacie et de Chimie, en Francia. En 1820, ocurre un hecho notable, ve la luz la primera edición de la United States Pharmacopoeia, y en 1852, se funda la Asociación Americana de Farmacia.

Son años plenos de descubrimiento farmacéutico. La ergotamina se introduce en 1787, la morfina se descubre en 1805, la quinina en 1820, y un farmacéutico en 1828 revoluciona la química orgánica a través de la síntesis de la urea. En 1832, se descubre la codeína, y así sucesivamente surgen nuevas sustancias hasta la fecha cumbre de 1893, que corresponde al descubrimiento por A. Eichengrün y F. Hoffman, del fármaco más universalmente utilizado y estudiado, la aspirina.8
Este vuelco de la práctica farmacéutica, nos remonta a lo definido por K. Marx, "al adquirir nuevas fuerzas productivas, los hombres cambian de modo de producción, y al cambiar el modo de producción, la manera de ganarse la vida, cambian todas sus relaciones sociales".9
De hecho el siglo XIX, constituye un punto de giro, el cual marcará el posterior desarrollo histórico-social de las ciencias farmacéuticas, ya que paralelamente comienza a surgir el "mercado farmacéutico", amparado en la creación de consorcios industriales para la producción y exportación de medicamentos. Se define una característica de la época, donde la producción de medicamentos, alejándose cada vez más de su función médico-social, es parte intrínseca de las corrientes capitalistas imperantes y se consolida de este modo uno de los sectores más estrechamente vinculados a los principios y leyes del mercado capitalista.

La sociología marxista ha formulado el concepto de formación económico-social, como el conjunto de relaciones históricas concretas, en el cual las relaciones sociales de producción son las determinantes. El Marxismo entiende, pues, a la sociedad como un sistema de relaciones históricamente determinadas, como un organismo social íntegro en constante desarrollo y movimiento.10 Por el modo determinado de interrelación y condicionamiento mutuo entre sus elementos componentes, la estructura social posee sus leyes generales y específicas. En este sentido el concepto de estructura social de la sociedad, posee una universalidad indiscutible. De esta forma, la significación metodológica fundamental de la categoría estructura social, radica en que al definir los elementos objetivos que articulan las múltiples relaciones entre los diversos fenómenos y planos de la realidad social, integra teóricamente en el análisis filosófico y sociológico las situaciones generales con las particulares, y explica el dinamismo real y la dirección de los procesos socioclasistas.11
A mediados del siglo XIX, la ciencia se convierte en un eslabón decisivo del sistema ciencia-técnica-producción. Se acelera su conversión en fuerza productiva directa. Aparecía un fenómeno nuevo: la revolución científico-técnica.

El siglo XX, depara una agudización del fenómeno. Las compañías farmacéuticas de la década de los 30 difieren substancialmente de las compañías de hoy día. En dicha década, las industrias farmacéuticas producían y vendían un amplio rango de todos los medicamentos que el farmacéutico necesitaba para formular las prescripciones multiingredientes ordenadas por el médico. El costo de los productos terminados incluían un 60 a 75% a partir de las materias primas, y los gastos de investigación eran escasos a nivel mundial.12

Según expresaba V.I. Lenin,

"«la base económica más profunda del imperialismo es el monopolio. Se trata de un monopolio capitalista, esto es, que ha nacido en el capitalismo y se halla en el ambiente general de este, en el ambiente de la producción mercantil, de la competencia, de una contradicción constante e indiscutible de dicho ambiente general»"
"«"como todo monopolio capitalista engendra inevitablemente una tendencia al estancamiento y descomposición". Esa crisis interna se supera con artificios económicos, o sea, "la posibilidad de disminuir los gastos de producción y de aumentar los beneficios implantando mejoras técnicas que obran en favor de las modificaciones»"

Estudios económicos realizados por expertos internacionales, sobre el fenómeno de las transnacionales, plantean que: "las ventas mundiales de los productos farmacéuticos se hallan concentradas en un pequeño número de firmas. Dos tercios de las ventas farmacéuticas totales, se concentran en 50 de los más grandes consorcios farmacéuticos.

En la VII Cumbre de los Países No Alineados, Fidel Castro, cuando analizó la problemática del tiempo, en relación con la crisis económica y social del mundo, al referirse al fenómeno transnacional planteaba: "A los países subdesarrollados, se les impuso un modelo de desarrollo transnacionalizado, consistente en transformarlos en plataformas exportadoras de productos manufacturados para el mercado mundial". Además señalaba: "representa una fuente de crecimiento económico hipertrófico y, por ende, inestable, pues las empresas pueden trasladarse hacia otros lugares se cualquier momento en correspondencia con los intereses de la casa matriz internacional". Una de las características manifiestas en dicho informe a la VII Cumbre, se refiere a que: "no hay esfuerzo de adaptación al medio nacional ni tampoco estímulo para el desarrollo científico y tecnológico, pues la investigación y la decisión sobre las tecnologías a emplear se centralizan en el país sede de la empresa transnacional. Como es natural esto permite que la mayor parte del proceso pueda realizarse con fuerza de trabajo no calificado, con lo cual las posibilidades de formación profesional se limitan al dominio de una pocas tareas concretas".

En este sentido los fenómenos económicos se concatenan con los procesos educacionales. Según K. Marx y F. Engels:

"«las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes de cada época; o dicho en otros términos, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad, es al mismo tiempo, su poder espiritual dominante»".

Si hasta el momento los centros universitarios de avanzada se habían encontrado en Europa, en el pasado siglo se fueron desplazando hacia Estados Unidos, y la enseñanza farmacéutica a nivel mundial comenzó a establecer una diferenciación marcada, entre los países desarrollados y aquellos en vías de desarrollo. La educación en sociedades dominantes del consorcio monopolista farmacéutico, conformaban planes de estudio con corrientes avanzadas de la ciencia y la tecnología.

Los países en vías de desarrollo, víctimas de una división de la práctica farmacéutica impuesta por leyes económicas, caracterizaba su actividad por meros laboratorios de reenvase y una red comercial de venta de medicamentos. Tenían pocas exigencias científicas para el desempeño de la profesión, de ahí, que graduarse en la universidad solo constituía la oficialización en la mayoría de los casos de pertenecer al comercio farmacéutico. Poco restaba al desarrollo de formulaciones y tecnologías de carácter endógeno, los procesos que se elaboraban eran generados y transportados desde la empresa foránea que monopolizaba su comercialización.
Esto en resumen, caracterizaba el panorama de las ciencias farmacéuticas a fines de la década de los 50, en Latinoamérica, las universidades de la región eran a su vez un reflejo fiel de las leyes capitalistas imperantes, y Cuba en el año 1958 no constituía una excepción. </br>

Antecedentes en Cuba

En 1842, ciento catorce años después de la fundación de la primera universidad en Cuba, se creó la carrera de Farmacia. Anteriormente la preparación de boticarios y farmacéuticos había estado a cargo de entidades oficiales establecidas por la corona española, pero ajenas a la universidad, en las cuales los estudios de Farmacia fueron evolucionando paulatinamente. Al surgir como carrera universitaria en 1842, la enseñanza de la Farmacia quedó bajo la dirección de la Facultad de Medicina a la cual se mantuvo integrada hasta que por Real Decreto de 15 de julio de 1863 se estableció un nuevo plan de estudios universitarios. Por virtud de ese decreto, fueron segregados de la Universidad todos los estudios que no correspondían a los de Facultad y surgió con vida propia la primera Facultad de Farmacia en la universidad cubana.

Durante la época pseudorepublicana, los hechos no fueron notablemente mejor para los estudios de esta profesión, que en su manifestación en la etapa colonial. Los planes de estudio no vinculaban el ejercicio docente con las formas didácticas de la enseñanza práctica como elemento fundamental de la educación universitaria. La introducción de novedosas temáticas y disciplinas, diferenciadas o especializadas, no se abordaban en los diferentes planes de estudio propuestos y ensayados.

La base científica, necesaria para desarrollar un profesional con habilidades e inquietudes creadoras, no constituían el centro estructural de los estudios farmacéuticos en el país. De hecho, la investigación farmacéutica no existía, y el egresado universitario respondía a una formación acorde con las escasas posibilidades socio-profesionales de la época. La enseñanza farmacéutica, conformada en 1958 por un esquemático plan de estudios de 17 asignaturas semestre, no respondía ni a las corrientes más avanzadas de otras áreas de la propia Universidad de La Habana. El contexto social para el profesional farmacéutico, se caracterizaba por una pobre vinculación al trabajo creador, la profesión respondía cada día más a los intereses comerciales y las oportunidades de empleo se hacían mínimas. Estos aspectos pasados, superados hoy día por la sociedad, aún persisten en la realidad de muchos egresados de las universidades de Latinoamérica;19 entre ellos los que se orientan al perfil farmacéutico.
Pero una nueva etapa social se inició en Cuba en el año 1959, sociedad y universidad, se someterían a las leyes dialécticas, y de esa unidad sistémica, surgiría otro pensamiento creador, nuevas metas se irían planteando, y mejor aun, nuevas realidades devendrían un hecho posterior.

Fuentes