Gestión de Destinos Turísticos
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Gestión de destinos turísticos. Consiste en la gestión coordinada de todos los elementos que constituyen un destino turístico. La gestión de destinos adopta un enfoque estratégico para vincular estos elementos, en ocasiones muy dispares, para una mejor gestión del destino. El turismo tiene una importante dimensión territorial. Los destinos, con sus recursos, son la base del sistema y en ellos se dejan sentir los impactos negativos y positivos del desarrollo de la actividad turística. Por esto, más allá de la actividad empresarial y los procesos relacionados con la prestación de servicios en destino (alojamiento, restauración, empresas de receptivo…), el éxito del turismo depende en buena medida de la correcta planificación y gestión de la actividad turística sobre los espacios en que ésta se desarrolla, los destinos turísticos a diferente escala.
Sumario
Proceso de gestión
Una gestión conjunta puede ayudar a evitar el solapamiento de funciones y la duplicación de esfuerzos con respecto a la promoción, los servicios de visitantes, la formación, el apoyo empresarial y la identificación de lagunas de gestión que no están abordándose.
La gestión de destinos exige una coalición de numerosas organizaciones e intereses en torno a un objetivo común, siendo en última instancia la garantía de la competitividad y la sostenibilidad del destino turístico. El papel de una Organización de Gestión de Destinos (OGD) debería ser el de liderar y coordinar actividades dentro de una estrategia coherente en pos de este objetivo común.
Destino turístico
El destino turístico es una zona o área geográfica que es visitada por el turista, cuenta con límites de naturaleza física, de contexto político y de percepción por parte del mercado. Desde el punto de vista empresarial, tanto estratégico como organizativo, el perímetro del destino lo constituyen las relaciones que se edifican entre el conjunto de unidades productivas que participan en la actividad turística.
Características
Desde el punto de vista de la oferta, un destino turístico debe contemplar condiciones a nivel de:
- Accesibilidad: sistemas de transporte (rutas, terminales, vehículos, etc.) que permitan el acceso en adecuadas condiciones de precio-valor.
- Atractivos: naturales, culturales, eventos programados, etc.
- Actividades: prácticas a realizar en diferentes espacios como paseos de diversos tipos, deportes, cursos y talleres, observación de animales, plantas u objetos, visitas a monumentos y lugares especiales, etc.
- Servicios directamente relacionados con la actividad turística: hospedajes, restaurantes, tiendas, servicios higiénico, lugares para comer y acampar y otros.
- Servicios básicos: energía, agua, salud, telecomunicaciones, bancos, seguridad, etc.
Desde el punto de vista de la demanda, el destino es el lugar que el turista elige para su viaje, con la expectativa de vivir una determinada experiencia que incluya, además de los atractivos culturales y naturales, una oferta coordinada en los servicios que reciba.
Así pues, el destino turístico constituye una unidad de negocio cuya gestión debe enfocarse en ciertos criterios de competitividad, a fin de generar beneficios económicos y sociales. Esta visión exige cierta capacidad administrativa, a fin de desarrollar instrumentos comunes que permitan planificar, medir y monitorear los resultados de la gestión.
Funciones
Calidad de vida : Hay que tener diferentes espacios los cuales son :
- Espacio para vivir
- Espacio para el intercambio. Espacio para producir (económico)
- Espacio para crear y enriquecerse (Cultural)
- Espacio para el desarrollo de actividades de ocio (deportes…)
Competitividad internacional :
- Exportar
- Atraer capitales
- Ser un centro de acontecimientos
- Ser vanguardista en tecnologías
- Atraer turistas y visitantes.
Desarrollo económico superior : El gran flujo de visitantes ofrecerá un nivel económico muy elevado, que resultará de la suma de las siguientes rentabilidades:
- Rentabilidad económica superior a la media para los negocios instalados; en caso contrario, los mejores empresarios, trabajadores e inversores cambiarán el destino.
- Rentabilidad económica para las administraciones públicas implicadas, de modo que sus inversiones en turismo sean rentables.
- Rentabilidad económica para las administraciones públicas implicadas, de modo que sus inversiones en turismo sean rentables.
- Rentabilidad medioambiental, entendida como el mantenimiento e incremento del valor del territorio y del patrimonio.
- Satisfacciones : las tres funciones anteriores se podrán alcanzar si el destino se convierte en un amplio espacio para vivir las experiencias y completar las satisfacciones de los que viven allí y de los que llegan de visita. En definitiva, los destinos deben presentar paquetes de experiencias, entendidas como satisfacciones que los consumidores internos y los externos alcanzan a través de los productos que se desarrollan.
Todas estas funciones solo se podrán cumplir si el destino se diseña para responder a las necesidades, tanto de aquellos que viven en él como de los que lo visitan, otorgándoles la vivencia de experiencias que los satisfaga. Esta útima, la satisfacción, es el objetivo último y más importante del destino turístico y se alcanza a partir de la concreción de todas las funciones anteriormente enumeradas.
No obstante, la satisfacción final del turista viene dada por dos condiciones fundamentales: Las condiciones generales del entorno como la estabilidad monetaria, el nivel cultural de la población del destino, la profesionalidad de las personas, etc.
Las condiciones que el turista relaciona directamente con la oferta como la autenticidad de los recursos, la calidad de las empresas y su adecuación al entorno, las infraestructuras sostenibles, la seguridad, la limpieza, etc.
Elementos de desarrollo de destinos turísticos
- Consolidación de una organización de gestión del destino
- Delimitación geográfica
- Definición y conocimiento de Mercado objetivo
- Propuesta principal de ventas
- Planificación
- Desarrollo de una Marca
Importancia
La gestión de destinos es fundamental por varias razones, ya que beneficia a toda la zona definida como «destino». Mucha gente sólo ve el beneficio de que los turistas traigan más dinero al destino. Sin embargo, éste es sólo uno de los beneficios secundarios de una estrategia de gestión de destinos turísticos bien planificada y ejecutada.
La gestión de destinos puede ayudar a atraer patrocinadores e inversores. Esta inyección financiera puede ayudar a las empresas locales a crecer y prosperar. Gracias a este dinero, los pueblos y ciudades de la zona pueden revitalizarse. El excedente de dinero puede ayudar a revitalizar la economía de toda una región o incluso de todo un país.
Dado que la gestión de destinos añade valor a un destino, estamos hablando de un efecto a largo plazo. Simplemente significa que el destino y el país en el que se encuentra seguirán cosechando estos beneficios en un futuro previsible.
Fuentes
- Políticas y gestión de destinos. UN Tourism
- Hernández Flores, Y., Torres Hechavarría, L., & Bulnes Mann, D. (2023). Gestión de destinos turísticos en Cuba. Un acercamiento a su situación actual. Retos Turísticos, 22(1), e-5864.