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Instituto Preuniversitario José Martí (La Habana)

Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana
Información sobre la plantilla
Institución con sede en Bandera de Cuba Cuba
Pre-de-La-Habana1.jpg
Entidad de enseñanza pública habanera creada en el siglo XIX.
Fundación:15 de julio de 1863
Tipo de unidad:Educacional
Secretario/a General:Antonio Bachiller y Morales
País:Bandera de Cuba Cuba
Sede:La Habana
Dirección:Calle Obispo y San Ignacio
Publicación:Anales del Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana

Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana. Fue una institución educacional cubana creada en el siglo XIX, convertida posteriormente en el Instituto Preuniversitario José Martí.

Creación

La entidad educativa fue fundada por decreto el 15 de julio de 1863, en un local ubicado en las calles Obispo y San Ignacio, en la porción sur del convento de San Juan de Letrán. El primer director fue Antonio Bachiller y Morales, quien organizó este centro de enseñanza, tomó a cargo la explicación de distintas materias, entre las cuales se encuentran Economía Política y Legislación Mercantil.

Bachiller fundó la biblioteca, además se encargó de la publicación de las memorias anuales de dicho Instituto. En el curso académico 1866-1867, es creada el Aula magna, también son mejorados los gabinetes de Física, Química e Historia natural, cuyo mobiliario fue traído de España.

Historia

En el curso inicial se graduaron 368 alumnos en el Instituto, 275 en el colegio y 20 en Enseñanza doméstica, así como 132 de bachiller en artes. Entre los graduados se citan personalidades como Oscar de Céspedes, José Martí, Graciela Barraqué Nicolau, Víctor Santamarina, Fernando G. Campoamor, José Lezama Lima, Rubén Martínez Villena, Carlos de la Torre, Darío Guitart Manday, Alberto Hernández Cañero, Cira Soto, Alejo Carpentier y Mario Muñoz Monroy

Anales

Los Anales del Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana, se publicaron en La Habana, entre 1894 y 1896, el director fue José Ignacio Torralbas, contenía dos volúmenes, dio a conocer trabajos de figuras de reconocido prestigio en las ciencias biológicas, como Felipe Poey, Juan Gundlach y Carlos de la Torre.

También aparecen en las páginas las firmas de Arístides Mestre, Manuel Presas, Manuel Gómez de la Maza, Pedro Valdés Ragués, Enrique Poey y el paleontólogo español Francisco Vidal y Careta, así como otras figuras menos conocidas, como José Joaquín Llerena y Seguí y Arturo Codeza y Vinageras.

Esta publicación abordó temas de geología, botánica, zoología, filosofía, lingüística, antropología, etnología, química, ciencias agropecuarias, economía, educación, necrología y otros. Entre estas últimas pueden destacarse: un trabajo sobre la evolución del darwinismo, de José I. Torralbas; etnografía de Grecia, etnología y lingüística, y etnografía del Japón, otro sobre los orangutanes del Instituto.

Durante la intervención militar norteamericana Manuel Sanguily fue director de este Instituto.

Nuevo edificio del Instituto

Fachada del Instituto de Segunda Enseñanza en la calle Zulueta (1925).

En un lugar pobla­do duran­te mucho tiempo por un informe montón de maderos mugrientos, enclavado entre cuatro de las vías habaneras más céntricas y concu­rridas (Zulueta, San José, Teniente Rey y Monserrate), se alzó el necesario y espe­rado edificio de tres plantas que venía por fin a suplantar en sus funciones al rui­noso caserón de la calle de Obispo.

Los planes de esta construc­ción fueron creados por el ar­quitecto e ingeniero Mario Lens.

El nuevo Instituto, de gran be­lleza arquitectónica y un estilo clásico moderniza­do, ocupó una manzana de 4000 metros cuadrados. En su fachada se destacaba el bello entablamento jónico y su monumental escalera de mármol.

Contaba con un aula magna de qui­nientos metros cuadrados de su­perficie, con techo de líneas y motivos clásicos y ricamente or­namentado con aplicaciones de lá­minas de oro en los golpes de luz y ventanales de vidrios emplo­mados, simbolizando unos la fi­nalidad del plantel y ostentando otros los escudos de la República y de la Habana. Las aulas, de distinta capacidad y hábil distribución, presentaban pisos de terrazo —granito ar­tificial— con zócalos monolíticos del mismo material que respondían a los más severos prin­cipios sanitarios.

En este edificio se encuentra actualmente el Instituto Preuniversitario José Martí.

Fuentes