Miguel de Unamuno
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Miguel de Unamuno (Bilbao, 29 de septiembre de 1864 - Salamanca, 31 de diciembre de 1936) fue un escritor y filósofo español[1]. En su obra cultivó gran variedad de géneros literarios[2]. Perteneció a la generación del 98.
Sumario
Síntesis biográfica
Félix María Unamuno-Larraza y de la sobrina carnal de este (hija de su hermana María Unamuno-Larraza), María Salomé Crispina Jugo-Unamuno, diecisiete años más joven. Debido a la prohibición del incesto, su madre había desarrollado una profunda religiosidad culposa. Por parte de padre, el filósofo era primo del naturalista y antropólogo Telesforo Aranzadi Unamuno (1860-1945), con quien preparó diversas oposiciones[3].
Su padre falleció en 1870[4].
Además de escritor y profesor, colaboró en gran número de revistas y periódicos de su tiempo[5]. Fue conferenciante en el Ateneo madrileño y en diversos centros de cultura[6].
Estudios
Después de terminar sus estudios de bachillerato en su ciudad natal, estudió filosofía y letras en la universidad de Madrid entre 1880 y 1884, época durante la cual leyó a Thomas Carlyle, Herbert Spencer, Friedrich Hegel y Karl Marx.
Se doctoró con la tesis Crítica del problema sobre el origen y prehistoria de la raza vasca, y poco después accedió a la cátedra de lengua y literatura griega en la universidad de Salamanca, España en la que desde 1901 fue rector y catedrático de historia de la lengua castellana. Inicialmente sus preocupaciones intelectuales se centraron en las cuestiones éticas y los móviles de su fe.
Después de su doctorado retornó a Bilbao y mostró simpatías por las ideas socialistas, fundando el periódico La Lucha de Clases.
Matrimonio
A partir de 1891 impartió clases de griego en la Universidad de Salamanca y en ese mismo año contrajo matrimonio con Concha Lizárraga, con la que tuvo diez hijos.
Pensamiento político
En 1894 se afilió al Partido Socialista, pero su carácter independiente le llevó a abandonar su militancia en 1897, año en el que sufrió también una profunda crisis religiosa que marcó su pensamiento.
En 1901 fue nombrado rector de la Universidad de Salamanca, puesto del que fue destituido en 1914 por apoyar en la Primera Guerra Mundial (1914-1918) a los aliados.
Al oponerse también al régimen dictatorial de Miguel Primo de Rivera, Unamuno fue desterrado en 1924 a la Isla de Fuerteventura, escapándose posteriormente a Francia[7].
En 1930, tras caer el gobierno de Primo de Rivera, volvió a España, consiguiendo un escaño como independiente en la candidatura republicana en el Parlamento de los Diputados en tiempos de la Segunda República Española (1931-1939). Además, en 1932 fue elegido académico de número de la Real Academia Española[8]. También recuperó su puesto de rector en Salamanca, siendo nombrado rector vitalicio a partir del año 1934.
Cuando comenzó la Guerra Civil Española (1936-1939), descontento con la democracia española, en principio apoyó al dictador fascista-católico Franco y al resto de los militares traidores a la República, pero finalmente fue detenido y puesto en arresto domiciliario cuando se enfrentó al general fascista Millán Astray, al oír gritar a este en Salamanca: «¡Muerte a la inteligencia!, ¡Mueran los intelectuales!»[9].
Últimos años y muerte
El escritor vasco falleció en Salamanca el 31 de diciembre de 1936, a los 72 años, en un momento marcado por la profunda agitación política y social que asolaba al país. Su desaparición física supuso la pérdida de una de las mentes más lúcidas, críticas e independientes del panorama cultural hispano del siglo XX, dejando un vacío irreemplazable en la historia del pensamiento y de las letras.
Los últimos meses de su vida estuvieron ensombrecidos por la decepción institucional, el aislamiento y el amargo desengaño ante el rumbo que había tomado el conflicto bélico. No obstante, su legado intelectual y su permanente actitud de rebeldía ante cualquier forma de dogmatismo perduraron intactos, convirtiendo su figura en un símbolo perdurable de la libertad de conciencia y de la honestidad intelectual.
Su obra
Unamuno está considerado como uno de los grandes intelectuales, eruditos y pensadores de la historia de la cultura española. Influenciado por Kierkegaard, Kant y Hegel, sus textos son de estilo directo, expresivo y sencillo.
Temas que abarca
Su obra se centra en el problema de España y su crisis política y de pensamiento, además del sentido de la existencia humana, la inmortalidad, el dilema religioso y el relieve de la intrahistoria.
- El problema del Reino de España: Reflexionó sobre el pasado del Reino de España, su literatura y su historia y sobre su presente, sus males y la necesidad de una renovación espiritual, de nuevos ideales de vida para vencer la pereza y atonía españolas. En su recorrido por todo el Reino de España retrata sus pueblos y tierras, su paisaje y paisanaje y dedica una atención especial a Castilla. Amó al Reino de España ―aunque había invadido y conquistado su tierra natal, el País Vasco― y se sentía español ante todo. «Me duele España ―decía Unamuno―; ¡soy español, español de nacimiento, de educación, de cuerpo, de espíritu, de lengua y hasta de profesión y oficio; español sobre todo y ante todo».
- El sentido de la vida humana: Unamuno estaba preocupado por el hombre de carne y hueso, con sus angustias y problemas, con el sentido trágico de su existencia. Plantea el pavoroso problema de la personalidad humana; si uno es lo que es y seguirá siendo lo que es; la tensión entre el ser o la nada. En definitiva, el problema de Dios y de la inmortalidad, el saber si moriremos del todo o no.
Estilo
Tenía un estilo que reflejaba con gran perfección los rasgos de su personalidad. Es sobrio y al mismo tiempo vivo y expresivo, despegado de viejas retóricas, proponiendo un estilo desnudo, frente a los estilistas que lo visten de galas. Pone en circulación muchos términos populares.
Juega con el idioma, inventa términos nuevos, desentierra el primitivo significado etimológico de las palabras. Además de buscar la densidad de ideas, la intensidad emotiva, la exactitud de sus descripciones, no la elegancia. Su lucha interna se aprecia en su gusto por paradojas, antítesis, exclamaciones.
| Ensayos | Libros poéticos |
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| Obras de teatro | Novelas |
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Casa-Museo Unamuno y Homenajes
El monumento se inauguró el 31 de enero de 1968 coincidiendo con el aniversario de boda del escritor con Concha Lizárraga, quienes se casaron el 31 de enero de 1891. Está situada en la calle de Bordadores, delante del Convento de la Encarnación y frente la casa donde Unamuno murió.
Pablo Serrano esculpió a Miguel de Unamuno centrándose en su cabeza; mostrándole envejecido, pero en expresión pensante.
Esta pieza escultórica se ha convertido en un auténtico punto de referencia sentimental y cultural en el callejero salmantino, condensando la profunda vinculación vital e intelectual que el insigne pensador mantuvo con la ciudad del Tormes a lo largo de su dilatada trayectoria académica y literaria.
Todos los años el día 31 de diciembre, a los pies de esta estatua el alcalde de la ciudad realiza una ofrenda floral en homenaje al antiguo Rector de la Universidad.
Hoy en día, la Casa-Museo de Unamuno, ubicada en la emblemática ciudad de Salamanca y establecida oficialmente como institución museística en 1996 en el edificio que antiguamente funcionó como vivienda rectoral de la universidad, preserva la memoria, los espacios cotidianos, los objetos personales y la biblioteca privada del célebre escritor y filósofo, convirtiéndose en un referente cultural indispensable para adentrarse en la atmósfera intelectual de la generación del 98[10].


