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Remolacha azucarera

Remolacha azucarera
Información sobre la plantilla
Remolacha azucarera.jpg
Nombre Científico:'
Reino:Plantae
Familia:Quenopodiaceae

Remolacha azucarera. Es una planta bianual perteneciente a la familia Quenopodiaceae y cuyo nombre botánico es Beta vulgaris L. Durante el primer año la remolacha azucarera desarrolla una gruesa raíz napiforme y una roseta de hojas, durante el segundo, emite una inflorescencia ramificada en panícula, pudiendo alcanzar ésta hasta un metro de altura.

Taxonomía y morfología

El cultivo de la remolacha se desarrolla en Francia y España durante el siglo XV, se cultivaba por sus hojas, que probablemente equivalían a las espinacas y acelgas. A partir de entonces la raíz ganó popularidad, especialmente la de la variedad roja conocida como remolacha.

Flores: poco llamativas y hermafroditas. La fecundación es generalmente cruzada, porque sus órganos masculinos y femeninos maduran en épocas diferentes.

Raíz: es pivotante, casi totalmente enterrada, de piel-amarillo verdosa y rugosa al tacto, constituyendo la parte más importante del órgano acumulador de reservas.

Semillas: estas adheridas al cáliz y son algo leñosas.

Importancia económica y distribución geográfica

Actualmente se cultiva tres veces más azúcar de remolacha que hace cinco años y en cifras absolutas de producción ha superado a la caña de azúcar; debido tanto a la modernización del cultivo como a la disminución de la producción de remolacha forrajera. Casi el 90% del azúcar que se consume en Europa es de producción interna.

En varios países la remolacha azucarera representa el cultivo que más valor nutritivo produce en relación a la unidad de superficie, pues las hojas y cabezas o topes de la remolacha es un alimento muy rico en nutrientes para el ganado vacuno. El valor alimenticio de estos productos secundarios más la pulpa o melaza que son devueltos al agricultor por las fábricas azucareras equivalen a la cosecha anual de un cultivo de trébol de la misma superficie. Así, se obtiene un producto directamente vendible más forrajes que abaratan la ración diaria del ganado.

Particularidades del cultivo

En caso de trasplantar la remolacha esta técnica consiste en la obtención en invernadero de plantas sanas y fuertes, para ser trasplantadas en campo.

La técnica de trasplante se realiza mediante el siguiente proceso:

  • las semillas son colocadas en una bandeja formada por cartuchos de papel denominadas "paperpot", permaneciendo 45 días en el invernadero. Durante este periodo se aplican los cuidados necesarios para que las plántulas alcancen su desarrollo para poder ser trasplantadas.

Mediante el trasplante se adelanta el ciclo de cultivo, adelantando así la campaña de la recolección de la remolacha para la obtención de azúcar. Con el trasplante, además se consigue alcanzar grandes ventajas agronómicas, como por ejemplo:

  • Aumento del rendimiento del cultivo hasta un 25%.
  • Reducción del coste de la semilla hasta un 58%.
  • Se evita el problema de nascencia, así como el de la resiembra.
  • Facilita la lucha contra malas hierbas y ahorro en el empleo de tratamientos herbicidas.
  • Ahorro en el suministro de insecticidas para posibles plagas en el cultivo, pues el trasplante facilita la lucha contra ciertas plagas.

Preparación del terreno

Para conseguir una buena producción de remolacha es necesario realizar un alzado lo más profundo posible (35-45 cm.) para enterrar rastrojos del cultivo anterior, facilitar un buen desarrollo posterior de las raíces y conservar la mayor cantidad posible de agua de lluvia.

La labor de alzado se completa con uno o dos pases de grada o cultivador, según las necesidades del terreno, con el objetivo de desmenuzar los terrones formados en el alzado.

El gradeo suele tener una profundidad de 10-15 cm, siendo conveniente aprovechar esta labor para enterrar el abono de fondo.

Siembra

La semilla de la remolacha necesita un contacto completo con el suelo y además un sustrato firme para que la raíz deba entrar con fuerza. Si el suelo ha sido removido por debajo de los 3 cm. de profundidad la raíz no encuentra resistencia y forma múltiple raíces, siendo contraproducente en la remolacha azucarera en cuanto a su contenido de azúcar. La distancia entre líneas oscila entre 45-65 cm, se debe estrechar la interlínea hasta donde lo permita la maquinaria empleada En la siembra primaveral se pretende realizar una implantación temprana a partir del 15 de mayo cuando la iluminación comienza a ser más elevada. Y la mejor fecha de siembra otoñal es la que va desde primeros de octubre a mediados de noviembre.

A continuación se citan las ventajas del empleo de una sembradora de precisión, bien mecánica o neumática:

  • Se favorece una nascencia más uniforme, unas plantas de tamaño más regular, y en número suficiente.
  • Se disminuye el coste de aclareo.
  • Menor competencia entre plantas y desarrollo más rápido del cultivo.
  • Se facilita el aclareo dentro del periodo hábil disponible para ello.
  • Se facilita el trabajo de las binadoras.

La siembra de precisión es aconsejable para los terrenos de regadío, donde pueda asegurarse la nascencia, debiendo utilizar herbicidas selectivos e insecticida microgranulado que proteja la semilla. Para una correcta siembra de precisión debe emplearse exclusivamente semillas calibradas, debiendo existir una relación entre el calibre de las semillas a sembrar y el tamaño de los alvéolos del distribuidor de la sembradora.

Con carácter orientativo, la distancia entre semillas recomendables para una siembra de precisión serían:

Tipos de semillas

La semilla de remolacha es un glomérulo que se compone en realidad de varias semillas encerradas en una misma cubierta suberosa. Tiene el inconveniente de que nacen varias plantas en un mismo punto, dificultando y encareciendo la labor de aclareo. Además, esta siembra no es uniforme, por tanto en los países en los que se ha mecanizado totalmente el cultivo, para abaratar la operación de aclareo, surgió la necesidad de obtener semillas monogermen.

  • Multigermen normal (ordinaria): es la más empleada, conteniendo cada semilla más de un germen. Tienen un menor coste, y pueden utilizarse con sembradoras tradicionales. Se precisa gran cantidad de semilla y las operaciones de aclareo son muy costosas.
  • Multigermen calibrada: están sometidas a un calibrado para obtener una diferencia de diámetro establecida. Tiene mayor índice de germinación y permite un ahorro de semilla en la siembra. Debe ser sembrada con sembradora de precisión.
  • Semillas de precisión (monogermen técnica): procede del segmento mecánico de las semillas naturales multigérmenes. Solo se recomienda este tipo de semillas para las siembras de precisión. Supone un considerable ahorro en mano de obra en el aclareo respecto a las multigérmenes, pero es más costoso que las monogérmenes genéticas.
  • Monogermen genética: la monogermia se ha obtenido genéticamente. Este tipo de semilla supera en energía y vigor germinativo y por tanto, en nascencia, a las demás semillas. Al ser una semilla cara solo se recomienda en siembras semidefinitivas o definitivas. Se favorece la labor de aclareo.

Riego

El agua, es el factor que más influye sobre el peso y la riqueza de la remolacha azucarera; a la vez es el más difícil de manejar, por depender de muchos otros parámetros como climatología, tipo de suelo, profundidad de raíces, etc. El volumen de agua a emplear puede oscilar entre 50 y 70 l/m2, siendo aplicada desde mediados de agosto a principios de septiembre. La remolacha necesita aproximadamente 20 l/m2 para nacer, pero si en un plazo de 15-20 días no ha recibido de nuevo agua, puede perderse la siembra.

La mayoría de suelos donde se cultiva remolacha, tienen una conductividad eléctrica inferior a 0.5 mmhos/cm, no obstante, si se presume que una parcela pueda ser salina, se recomienda efectuar un análisis, y si la conductividad eléctrica es igual o mayor de 3 mmhos/cm, es preferible no sembrar remolacha. Los suelos arenosos tienen menor capacidad de retención de agua, por tanto los riegos tendrán que ser más ligeros y frecuentes; ocurriendo lo contrario en suelos arcillosos.

Abonado

Las exigencias nutricionales de la remolacha azucarera son elevadas y la fertilización debe tener en cuenta el ciclo vegetativo largo. Este exige por un lado fuentes disponibles y asimilables rápidamente y por otro lado nutriente de acción prolongada y persistente. Los suelos que tienden a compactarse deben ser abonados con productos orgánicos para mejorar su estructura. Se recomienda aplicar 22000 kg/ha de un estiércol bien curado y bien repartido por el campo en una capa regular.

Plagas

  • Gusanos de alambre (Agriotes lineatus).

Es uno de los insectos de suelo más común y que mayor daño puede causar, especialmente en siembra. Los adultos suelen aparecer a principios de marzo, teniendo una vida de 30 días. Una fuerte lluvia con altas temperaturas puede provocar una salida masiva de adultos. Las larvas son muy sensibles a la sequía, tienen un ciclo de cinco años, con oscilación de 1 ó 2 años según las condiciones climáticas. Los mayores daños son los causados por las larvas a partir del tercer año.

Enfermedades

  • Oidio (Erysiphe comunis).

Esta enfermedad se ve favorecida por la inversión de temperaturas calurosas y por el empleo de agua calcárea o salinas en el riego. La temperatura óptima para el desarrollo de esta enfermedad ronda los 20ºC. Los síntomas se manifiestan en las hojas exteriores, pues aparecen cubiertas por una masa algodonosa blanca, de aspecto pulverulento. El daño provocado por esta enfermedad es la reducción del rendimiento de la cosecha, al disminuir la capacidad de fotosintetizar por la presencia de este hongo en las hojas.

  • Roya (Uromyces betae).

Esta enfermedad suele aparecer a finales de verano. Sus síntomas son de fácil reconocimiento, pues aparecen pequeñas pústulas de 1 mm. de diámetro (soros) de color marrón o anaranjado que contiene un polvillo rojizo que mancha al tocar, instalándose tanto en el haz como en el envés de las hojas. Los daños no son muy importantes, pero ataques muy fuertes pueden llegar a ocasionar pérdidas de casi el 10% del rendimiento de la cosecha por desecación de las hojas.

  • Cercospora (Cercospora beticola).

El hongo causante de este enfermedad penetra en los estomas de las hojas de remolacha, desarrollándose en su interior.

La enfermedad se manifiesta por rodales con aparición de manchas redondeadas de color grisáceo, con halos de diferente color, uno rojo y otro marrón. Conforme avanza la enfermedad las manchas se extienden uniéndose unas con otras, hasta llegar a cubrir las hojas en su totalidad, como consecuencia las hojas acaban secándose. Si el tiempo es húmedo, en el interior de las manchas, aparecen puntuaciones negras rodeadas de una gran masa algodonosa y blanquecina (órgano reproductor del hongo). Los daños ocasionados por esta enfermedad son elevados por varios motivos: pérdida de masa foliar y el rebrote de la planta hace consumir las reservas de la raíz.

Recolección

La recolección costa de las siguientes operaciones: deshojado, descoronado, arranque y carga. Todas estas operaciones pueden ser realizadas por una misma máquina (cosechadoras integrales) o bien ser realizadas por máquinas independientes (equipos descompuestos). A su vez estos equipos descompuestos pueden ser objetos de un reagrupamiento, de tal forma que se reduzca el número de pasadas para completar la recolección.

Como ventajas más importantes de combinar varias operaciones en una sola están, además de reducir el número de pasadas sobre el terreno, el ahorro de mano de obra y medios de tracción.

Valor nutricional

La raíz de la remolacha tiene una armadura celulósica, que constituye del 4-5% de la remolacha. El extracto seco de la raíz representa alrededor del 25% del peso de esta y lo componen la armadura celulósica y otras materias tanto orgánicas como inorgánicas. El agua constituye otro 75%.

El azúcar contenido en la remolacha es la sacarosa, un disacárido constituido por dos moléculas de hexosa unidas mediante un puente de oxígeno, siendo su fórmula química: C12H22O11.

Proceso general de fabricación del azúcar

Descarga, lavado y troceado de las remolachas

Las remolachas llegan a la fábrica descoronadas, se analizan pequeñas muestras para determinar el contenido de azúcar antes de entrar a la fábrica. Se descargan en silos por medios mecánicos a través de canales por los que circula agua. Los canales conducen a la alimentación de las bombas que elevan la mezcla agua-remolachas hasta la parte superior de una instalación de lavado. A continuación las remolachas pasan por captadores de piedras, captadores de raicillas y lavadores. Las remolachas lavadas se transportan al piso superior, cayendo a unas tolvas que alimentan a los cortarraíces, que reducen las remolachas a porciones de sección triangular y con 3 mm. de espesor.

Extracción del azúcar

La extracción se realiza por difusión mediante la acción de agua en contra corriente con la masa de cosetas. El fenómeno de difusión consiste en un movimiento lento y regular de los componentes solubles que se encuentran en el interior de las células. Es importante dirigir el proceso de difusión de forma que se reduzca la extracción de los componentes no azucarados. El líquido azucarado procedente de la difusión, constituye el llamado jugo. Suele tener unos 16º Brix y una pureza del 85%.

Depuración del jugo

Su objetivo es la eliminación de las sustancias no azucaradas que se encuentran disueltas en el jugo azucarado que sale de la difusión . La depuración no se completa totalmente, logrando elevar la pureza desde un 85-91%. El reactivo empleado en esta fase es la cal, bajo forma de lechada de cal, por sus características depuradoras y floculantes. La depuración se realiza mediante la siguiente secuencia: Las filtraciones se realizan por medio de decantadores, filtros de vacío, filtros de bujías, filtros prensa, etc.

Evaporación del jugo

El jugo procedente de la depuración sale con una densidad aproximada de 15º Brix. Este jugo hay que concentrarlo hasta 90º Brix para que tenga lugar la cristalización del azúcar por sobresaturación. La evaporación se realiza mediante vapor a baja presión procedente del escape de los turboalternadores de producción de energía eléctrica. El jugo saliente de la evaporación recibe el nombre de jarabe, con unos 65º Brix y una pureza del 90%.

Cocimientos del jarabe

Cuando se concentra el jugo, su viscosidad aumenta rápidamente al aumentar los grados Brix. Al llegar a 80º Brix comienzan a aparecer cristales, perdiendo el jarabe fluidez progresivamente. Para facilitar y provocar la formación de cristales de azúcar, cuando se ha alcanzado un grado de sobresaturación óptimo, se inyecta, dentro de los aparatos donde se lleva a cabo la cocción, una pequeña proporción de polvo de azúcar.

Cristalización del azúcar

La masa que se forma al final de la cocción es la masa de relleno, que pasa desde los aparatos de cocción a unas máquinas estrujadoras. Con un enfriamiento constante de la masa, se modifica la sobresaturación, con lo cual los cristales de azúcar siguen creciendo. El tiempo de cristalización es de unas doce horas para el primer producto, otras doce horas para el segundo producto y unas setenta y dos horas para el tercer producto.

Centrifugación y secado del azúcar

Una vez que el licor madre se transforma en azúcar, hay que proceder a separar los cristales para obtener el azúcar de forma comercial. Esta operación se realiza mediante centrifugadoras que separan los cristales del licor madre. El azúcar obtenido se envía a través de transportadores al secadero para reducir la humedad del azúcar y aumentar así la polarización y permitir una mejor conservación.

Fuentes