San Melito

San Melito
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Religión o MitologíaCatólica
Día celebración24 de abril, (en Canterbury, Reino Unido)
País o región de origensiglo VI, Italia
Venerado enCanterbury, Reino Unido

San Melito, Abad y Obispo de Canterbury, Evangelizador de Inglaterra en el Siglo VII.

Historia

San Melito nace en el siglo VI en Italia. Fue un destacado abad y obispo del siglo VII, enviado por el Papa Gregorio I Magno a Inglaterra. Trabajó junto a San Agustín para evangelizar a los sajones orientales. Tras ser ordenado obispo por San Agustín, Melito tras sufrir muchas tribulaciones, enfrentó numerosas dificultades, antes de asumir la sede de Canterbury.

San Melito ocupó el cargo de presbítero católico, misionero y abad. Desde el año 604 fue obispo católico de Londres y desde el año 619 hasta el año 624 fue el Arzobispo católico de Canterbury. Beda el Venerable lo describe como de noble cuna. Instituido abad por el papa, se cree que podría haberlo sido del monasterio de San Andrés en la colina de Celio, al que tanto san Gregorio como san Agustín pertenecían.

La consagración de Melito como obispo por san Agustín de Canterbury se llevó a cabo poco después de su llegada a Inglaterra, y sus esfuerzos misioneros se dirigieron primero a los sajones del este. Su rey era Saberto, sobrino de Etelberto, rey de Kent, y con su apoyo, Melito pudo establecer su sede en Londres, la capital oriental de Sajonia, y construir allí la iglesia de San Pablo.

Con la muerte de Saberto, sus hijos, que renegaron del cristianismo, dieron permiso a su pueblo para adorar de nuevo a los ídolos. Por otra parte, al ver un día los jóvenes príncipes a Melito celebrar la misa, exigieron que les diera también a ellos el pan blanco que había sido costumbre darle a su padre. Cuando el santo les respondió que esto era imposible hasta que no recibiesen el bautismo cristiano, fue desterrado del reino. Melito fue a Kent, donde dificultades similares sobrevinieron después de la muerte de Etelberto, y de allí se retiró a la Galia, alrededor del año 616.

Tras una ausencia de casi un año, Melito fue llamado de nuevo a Kent por Lorenzo, sucesor de san Agustín en la sede de Canterbury. Las cosas mejoraron en el reino con la conversión del nuevo rey Eabaldo, pero Melito no pudo volver a tomar posesión de la sede de Londres.

En el año 619 murió Lorenzo, y Melito fue elegido arzobispo allí. No parece haber recibido nunca el palio, lo que podría explicar que no consagró obispos, aunque conservó la sede por cinco años. Durante este tiempo sufrió constantemente de problemas de salud. Consagró la Iglesia de la Bienaventurada Madre de Dios en el monasterio de San Pedro y San Pablo en Canterbury.

Legado

Como obispo de Canterbury, Melito contribuyó significativamente a la expansión del cristianismo en Inglaterra. San Melito es recordado por su papel crucial en la conversión al cristianismo de los sajones orientales y su liderazgo en Canterbury.

Su perseverancia en la evangelización es vista como un testimonio de fe aunque no se registran milagros específicos.

Entre los muchos milagros que se recuerdan de él, está el sofocamiento de un gran incendio en Canterbury, que amenazaba con destruir la ciudad entera. El santo, aunque demasiado enfermo para moverse, se hizo llevar al lugar donde el fuego estaba en su apogeo y, en respuesta a su oración, se levantó un fuerte viento que desplazó las llamas hacia el sur, lejos de la ciudad.

Melito falleció el 24 de abril del 624, y fue enterrado en el monasterio de San Pedro y San Pablo, tras san Agustín. Algunas reliquias del santo fueron trasladadas a Londres en 1298. El más confiable relato de su vida se contiene en la Historia Eclesiástica de Beda el Venerable (I, 29-30;II, 3-7).

San Melito es venerado por la iglesia Ortodoxa, la comunión anglicana y la iglesia católica y perteneció a la orden religiosa de San Benito. Su festividad es celebrada el 24 de abril en Canterbury.

Fuentes