Santa María de Cleofás
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Santa María de Cleofás, Discípula de Jesús, Tía de Nuestro Señor Jesucristo, Madre de Judas Tadeo, Santiago el Menor, Simón y José.
Historia
Santa María de Cleofás vivió en el siglo I en Jerusalén. Es conocida por su participación en los eventos del Domingo de Resurrección. María de Cleofás o Cleofé, conocida así por ser la esposa de un hombre llamado Cleofás, quien tal vez se identifica con el Cleofás que acompañó al Señor a Emaús después de la resurrección.
Fue de las primeras mujeres en adherirse al grupo que seguía la vida y doctrina de Jesús de Nazaret y una de las mujeres que estuvieron presentes en la crucifixión de Cristo (Juan 19:25). Sus hijos fueron Santiago el Menor y José. No se sabe con claridad su origen familiar y vida. Etimológicamente: María = Aquella señora bella que nos guía, es de origen hebreo.
El historiador palestino Hegesipo dice que Cleofás era hermano de San José y padre de Judas Tadeo y de Simón. Este último fue elegido para suceder a Santiago el Menor en la sede episcopal de Jerusalén.
La identificación de Alfeo con Cleofás llevó a algunos exegetas a considerar a María de Cleofás cuñada de la Virgen María, y madre de tres apóstoles. Cleofás (Alfeo) es, además, uno de los discípulos que el día de la resurrección de Jesús, mientras iban hacia Emaús, fueron alcanzados por Jesús a quien reconocieron en la “fracción del pan”. Mientras el esposo se alejaba de Jerusalén, con el corazón lleno de melancolía y desilusión, la esposa María de Cleofás, siguiendo el impulso de su corazón, iba de prisa a la tumba del Redentor para rendirle el extremo homenaje de la unción ritual con varios ungüentos. En efecto, el viernes por la tarde se había quedado atrás con María Magdalena para ver “en dónde lo dejaban”. Dice el evangelista Marcos: “María la Magdalena y María, la madre de Santiago el menor y de José miraban dónde lo ponían”.
Pasado el sábado, muy de mañana, mientras el marido regresaba a casa, María de Cleofás y las otras compañeras “compraron perfumes y fueron a hacerle las unciones”; pero el ángel les anunció: “No está aquí, ha resucitado”. A las piadosas mujeres, que fueron al sepulcro con sus ungüentos y con su dolor, les correspondió el privilegio de conocer las primeras la noticia de la resurrección: “¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?”. “Si Cristo no resucitó -dirá San Pablo- nuestra fe no vale nada y nosotros seríamos unos mentirosos… Pero Cristo resucitó y es la primicia de los otros que ahora duermen y resucitarán”. Esta alegre noticia se la llevaron a los “Doce y a todos los otros” unas pocas mujeres, entre ellas María de Cleofás.
Santa María de Cleofás fue una de las santas mujeres que acompañaron a Jesús en sus viajes. Asistió a su suplicio y a su entierro, y fue también una de las primeras que lo vieron después de resucitado. Existe una discusión respecto al parentesco entre María madre de Jesús y María de Cleofás. Es posible que ellas hayan sido parientes, sin embargo la Santa Biblia no confirma este parentesco pues es mencionada pocas veces. Si se la identifica con la "María, madre de Jacobo y José" de los sinópticos, sus hijos habrían sido esos y posiblemente otros más.
Existe cierta discusión respecto a la existencia de parentesco entre María madre de Jesús y María Cleofás. La discusión surge debido a la posible ambigüedad en torno a la interpretación de Juan 19:25: «Su madre, y la hermana de Su madre, María, la mujer de Cleofás». La tradición católica suele estar definitivamente a favor al respecto.
Los comentarios de la Escritura discuten cúal de las Marías mencionadas en los Evangelios era María Cleofás. El Martirologio Romano dice simplemente: "San Juan Evangelista la llama hermana de María, la Madre de Dios y afirma que estaba con ella al pie de la cruz. "Pero no es imposible que la hermana de la Madre de Jesús, mencionada por San Juan (XIX, 25), haya sido otra matrona cuyo nombre desconocemos. Naturalmente, la leyenda abordó mucho sobre el nombre de María Cleofás en épocas posteriores. Se cuenta que acompañó a España a Santiago el mayor, que murió en ciudad Rodrigo y que fue muy venerada en Santiago de Compostela. Otra leyenda, no menos extravagante, cuenta que fue a la Provenza francesa con los Santos Lázaro, María Magdalena y Marta, y que fue sepultada en Saint Maries, cerca de la desembocadura del Ródano.
Legado
Se le recuerda por su fe y devoción, siendo una de las primeras en conocer la noticia de la Resurrección de Cristo. María de Cleofás es mencionada en los evangelios como una de las mujeres que siguieron a Jesús y sirvieron a su ministerio. Su devoción y fe la hicieron testigo de uno de los momentos más significativos de la historia cristiana.
Testigo de la Resurrección de Cristo
Santa María de Cleofás es recordada como una de las mujeres que, junto a María Magdalena, Salomé y otras, fueron al sepulcro de Jesús muy temprano el día de Pascua, para ungir su cuerpo. Fueron las primeras en recibir el anuncio de la Resurrección, un evento central en la fe cristiana.
En los grandiosos acontecimientos de la Redención, durante el dramático epílogo sobre el Calvario, un coro silencioso y triste de “piadosas mujeres” espera un poco lejos que todo se haya terminado: “Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, la hermana de su madre, María de Cleofás y María de Magdalena” dice el evangelista San Juan. Era el grupo de las que “lo seguían desde cuando estaba en Galilea para servirlo, y muchas otras que habían venido de Jerusalén junto con él”.
Entre las espectadoras se encuentra, pues, la santa que hoy se venera, cuya continua y vigilante presencia cerca del Salvador le ha merecido un puesto particular en la devoción de los cristianos, más que su parentela con la Santísima Virgen y San José.
Muerte
Santa María de Cleofás fallece en Ciudad Rodrigo, España
La Iglesia celebra su memoria el 24 de abril, recordando su papel en el anuncio de la Resurrección.