Scutellaria costaricana

Scutellaria costaricana
Información sobre la plantilla
Scutellaria costaricana.jpg
Nombre científico:Scutellaria costaricana
Taxonomía
Reino:Plantae
Orden:Lamiales
Familia:Lamiaceae
Género:Scutellaria
Hábitat:Se extiende por Costa Rica y Panamá

Scutellaria costaricana. Planta popular tropical originaria de Costa Rica y Panamá.​ Es conocida con el nombre común de scarlet skullcap o Costa Rican skullcap.

Descripción

La Scutellaria costaricana es una planta herbácea de treinta a cuarenta centímetros de altura y unos veinte de anchura, originaria de Costa Rica y Panamá. Pertenece al género Scutellaria y a la familia de las Lamiaceae, lo cual lo forman unas 300 especies de plantas herbáceas anuales o perennes, en su mayoría originarias de zonas templadas y montañas tropicales de todos los continentes. Algunas especies del género son: Scutellaria costaricana, Scutellaria montana, Scutellaria alpina, Scutellaria californica, Scutellaria tuberosa, Scutellaria galericulata.

Caracteristicas especificas de la Scutellaria costaricana

Sus hojas son verde oscuro, profundamente nervadas, terminadas en punta. Florece en verano, sus flores sobresalen de las hojas, crecen agrupadas en el extremo de sus ramas, de color naranja, son estrechas y largas en forma de tubo, su interior es de color amarillo. Como son plantas tropicales, solo podemos cultivarlas en exterior en climas suaves, lo que la hace popular como planta de cultivo en interiores. En interior puede florecer casi todo el año.

Temperatura

La Scutellaria costaricana necesita la exposición a iluminada para lucir en todo su esplendor; solo hay que evitar que reciba sol directo en las horas centrales del día y las corrientes de aire. Le conviene un período invernal de reposo a 10-12 ºC.

Cultivo

Para su cultivo es aconsejable una tierra con materia orgánica, arena y turba, así conseguimos un suelo fértil, suelto y bien drenado. Regar regularmente, prefiere agua templada y libre de cal, necesita mucha humedad, en verano pulverizar las hojas y regar a menudo con altas temperaturas, en otoño e invierno es suficiente semanalmente. Abonar dos veces al mes en primavera y verano, podemos utilizar un abono mineral liquido, para plantas de flor. Para florecer abundantemente necesita una buena iluminación. Conviene ir podando las flores marchitas y a finales de invierno darles una poda intensa a 10-15 cm de la base. Son plantas resistentes a las habituales plagas y enfermedades. Su propagación no es sencilla por lo que es mejor comprar las nuevas plantas en centros de jardinería.

Fuente

03-2021