Síndrome de Aneurisma disecante de la Aorta

Síndrome de Aneurisma disecante de la Aorta
Información sobre la plantilla

Síndrome de Aneurisma disecante de la Aorta

Se llama aneurisma disecante de la aorta a una colección sanguínea que aparece en la capa media de la aorta, con ruptura de la intima y que produce una disección en manguito que progresa a lo largo del tronco arterial. El término de aneurisma disecante fue utilizado por primera vez por Laennec en 1819. Con posterioridad se han aplicado diferentes denominaciones a este proceso: hematoma disecante, medianecrosis disecante, rotura espontánea de la aorta. Una diferencia importante con los otros aneurismas consiste en que no existe dilatación de la cavidad arterial, sino que suele ocurrir todo lo contrario: como consecuencia del aumento de espesor de la pared producido por el hematoma intramural la luz arterial se estrecha. No es una enfermedad corriente pero cada vez se diagnostica más porque se conoce mejor. Es más frecuente entre los hombres que entre las mujeres. Aparece con la máxima frecuencia de la quinta a la séptima década de la vida, pero en casi la cuarta parte de los casos descritos los pacientes no llegan a 40 años.

Sindromografía Clínica

Se presenta antes de los 40 años. Es más frecuente en hombres, entre 40 y 70 años. Se caracteriza por dolor torácico anterior intenso que se alivia solamente con altas dosis de morfina. Dolor intenso desde el comienzo y no progresivo como en el infarto agudo del miocardio. Se irradia a la espalda, abdomen, miembros inferiores, cuello y cabeza. En algunos casos el dolor puede desaparecer. Choque, coma, hemiplejía, confusión, debilidad en las piernas.

Tipos

Existen diversos tipos de aneurisma:

  • Aneurisma de aorta abdominal: Se presenta en el segmento de la aorta que recorre el abdomen. Suele medir más de 5 o 5,5 centímetros, por lo que tiene mayor posibilidad de romperse.
  • Aneurisma de aorta torácica: Este tipo de aneurismas atraviesan el tórax. Los más frecuentes son los que se dilatan a partir del lugar de donde sale del corazón.
  • Aneurisma disecante o disección aórtica: En este caso el revestimiento interno de la aorta se rasga, pero el externo queda intacto y, cuando la sangre entra en este conducto, levanta la capa media existente, con lo que se crea un nuevo canal en la pared aórtica.

Causas

Las causas que provocan los aneurismas no se saben con exactitud. Algunos son congénitos, es decir, están presentes desde el nacimiento. La dilatación puede desencadenarse como consecuencia de algunas enfermedades, como la ateroesclerosis, enfermedad que debilita la pared de la aorta hasta que la presión dentro de esta arteria hace que se ensanche y sobresalga hacia fuera.

factores de riesgos

  • Edad avanzada.
  • Sexo masculino.
  • Tabaquismo.
  • Hipertensión arterial.
  • Hipercolesterolemia

Síntomas

  • Dolor repentino, intenso y persistente en el pecho o en la espalda.
  • Dolor que se extiende hasta la espalda.
  • Dificultad para respirar.
  • Presión arterial baja.
  • Pérdida del conocimiento.
  • Falta de aire

Exámen físico

Ausencia o desigualdad de pulsos carotídeos, braquiales, femorales, lo que coincide con el dolor o se presenta pocas horas después del dolor. Pulsación en la articulación esternoclavicular. Distensión de las venas del cuello, soplo sistólico o diastólico en un 10-15 % de los casos. Elevación de la tensión arterial en contraste con signos de choque, palidez, taquipnea.

Exámenes paraclínicos

  • Electrocardiograma. Hipertrofia ventricular izquierda, cambios inespecíficos, pericarditis.
  • Radiología. Elongamiento de la aorta.
  • Sangre. Anemia, leucocitosis, hiperbilirrubinemia.
  • Orina. Hematíes, albúmina, cilindros.

Sindromogénesis y etiología

El aneurisma disecante de la aorta se produce por una necrosis medio quística de la pared arterial. En algunos casos se asocia al embarazo, la coartación de la aorta, estenosis aórtica, mixedema, lesión ateromatosa de la aorta, absceso aórtico. El gran problema de cara al adecuado tratamiento del aneurisma de aorta es que es una enfermedad que en la mayoría de los casos no da síntomas. Esto es relevante porque existen tratamientos muy eficaces si se detecta precozmente, pero cuando se complica la supervivencia cae drásticamente. La complicación más temida es la rotura de la arteria aorta, que se produce cuando esta alcanza un diámetro excesivo. Pero durante ese proceso de dilatación progresiva no hay, según Aparicio, “ningún dolor ni signo de alerta que podamos localizar”. Esa aorta “es como un globo que, según se va hinchando, el riesgo de que explote es mayor”. Por eso, cuando se localiza un aneurisma precozmente porque se realiza una ecografía por otro motivo o porque existen antecedentes familiares, se somete al paciente a un seguimiento periódico para tratar el problema de forma preventiva.

Diagnóstico

En un aneurisma, el dolor suele ser un síntoma muy útil para diagnosticar la enfermedad. Sin embargo, en la mayoría de los pacientes el dolor se manifiesta tardíamente y retrasa el diagnóstico. Hay muchos casos en los que los aneurismas no presentan síntoma alguno. Por ello, sólo se podrían apreciar en una exploración física o en radiografías o ecografías que se realizan con motivo de otra consulta. Si el aneurisma ha crecido con rapidez y está a punto de romperse, o si son presionados durante una exploración médica del abdomen, dolerá de manera espontánea. Para diagnosticar un aneurisma, se puede realizar una radiografía del abdomen, que mostrará un aneurisma con depósitos de calcio en su pared; una ecografía, que permitirá establecer el tamaño del aneurisma; una tomografía computarizada una resonancia magnética (RM).

Tratamientos

El tratamiento siempre es quirúrgico, tanto en un aneurisma no complicado como roto. “Hoy en día, se puede optar por una cirugía abierta o bien endovascular de mucho menos riesgo operatorio-, ambas con muy buenos resultados y cada una con sus ventajas e inconvenientes”, expone Fernández. En la cirugía abierta del aneurisma de aorta abdominal se abre el abdomen y se cambia la aorta afectada por una prótesis, mientras que el procedimiento endovascular consiste en introducir desde las ingles una especie de stents o de muelles recubiertos para aislar la aorta afectada. “Es menos agresivo y lo reservamos para los pacientes de más edad”, comenta Aparicio. El tratamiento variará en función del tipo de aneurisma que tenga el paciente.

Prevención

La mejor forma de intentar prevenir la posible aparición de un aneurisma es modificar el estilo de vida hacia uno más saludable que incluya una dieta equilibrada, como la mediterránea. Los especialistas recomiendan controlar la hipertensión, dejar de fumar y practicar ejercicio físico de forma habitual para reducir las posibilidades.

Fuente

Baer, S. and H. Goldburg: “The varied clinical syndromes by dissecting aneurysm”. Amer. Heart J., 35:198-211, 1948. De Bakey, M.E.; W.S. Henley; D.A. Cooley, et al.: “Surgical management of dissecting aneurysms of aorta”. J. Thorac. Cardiov/. Surg., 49:130-149, 1965. Hirst, A.E.; V.J. Hohns, Jr. and S.W. KIme, Jr.: “Dissecting aneurysm of aorta: a review of 505 cases”. Medicine, 37:217-279, 1950