Tabulario

Tabulario
Información sobre la plantilla
Obra Arquitectónica  |  (Archivo público)
Tabulario Romano.png
Ruinas del Tabularium en el Foro Romano
Descripción
Tipo:Archivo público
Estilo:Arquitectura tardo-republicana romana
Localización:Roma, Italia
Uso inicial:Archivo de documentos oficiales del Estado romano
Uso actual:Integrado en el Palacio Senatorio (s. XVI) y parte del recorrido de los Museos Capitolinos
Datos de su construcción
Inicio:78 a. C.
Término:65 a. C. (aproximadamente)
Inauguración:78 a. C. (primer consulado de Q. Lutacio Cátulo)
Otros datos
Arquitecto(s):Lucio Cornelio (bajo la supervisión de Quinto Lutacio Catulo)


El Tabulario (del latín Tabularium) es el nombre que los arqueólogos dieron a un conjunto de construcciones romanas ubicadas en el extremo noroeste del Foro Romano, en las laderas del Arx, una de las cimas de la Colina Capitolina. Allí se encontraba el edificio republicano destinado a guardar los archivos oficiales del Estado, junto a un anexo del Templo de Saturno. Su nombre proviene de las tabulae, tablillas de cera (o también las placas de bronce) donde se escribían y conservaban documentos públicos.[1]

Descripción

El complejo del Tabulario se extiende en la pendiente meridional del paso que une las dos cumbres de la Colina Capitolina: el Capitolium al oeste y el Arx al este.[2] Su núcleo central, realizado en opus caementicium, está articulado en áreas de cimentación que servían como banqueo de la pendiente (substructio).[2] El edificio, de forma aproximadamente trapezoidal, presenta una importante concavidad en el ángulo hacia el Capitolium debido a la presencia del más antiguo Templo de Veiove.[2]

La estructura no solo funcionaba como archivo, sino que también conectaba el Foro con la colina Capitolina, facilitando el traslado del tesoro estatal y la circulación entre distintos puntos administrativos y religiosos de la ciudad. En época imperial, algunas partes fueron modificadas, como la sustitución del antiguo anexo por el pórtico de los Dioses Consejeros.[1]

El ala noreste del Tabulario, donde se conserva una placa grabada con la inscripción de la fundación del edificio, puede verse desde el exterior, desde la Via de San Pietro in Carcere.[2]

Historia

Contexto y construcción

El Tabulario fue construido en el contexto de las reformas del dictador Lucio Cornelio Sila, tras el incendio que dañó el Capitolio en el año 83 a. C..[3] Fue inaugurado en el año 78 a. C., año de la muerte de Sila y del consulado de Quinto Lutacio Cátulo, quien supervisó la obra.[4]

Una inscripción hallada en la Vía Prenestina menciona al praefectus fabrum del cónsul, un arquitecto de nombre Lucio Cornelio, a quien se puede considerar autor del proyecto.[4] Era de origen romano, probablemente natural de Ostia, y trabajó al servicio de Lutacio Cátulo durante al menos quince años, hasta su censura en el 65 a. C.[4]

Función original

El Tabulario era la sede del archivo del Estado romano, donde se conservaban leyes y actas oficiales, incisas en tabulae de bronce.[2] Su ubicación estratégica en el Capitolio, directamente debajo del Templo de Júpiter Óptimo Máximo y junto al templo de Veiove, destaca su importancia dentro del contexto político y religioso de la antigua Roma.[3]

Transformaciones posteriores

Con el paso del tiempo, el Tabulario perdió su función principal cuando se crearon nuevos archivos imperiales. Sin embargo, el edificio continuó utilizándose y transformándose. En la Edad Media, sus ruinas fueron incorporadas a una fortaleza y, posteriormente, al Palacio Senatorio, sede del gobierno municipal de Roma.[3] En el siglo XVI, el palacio fue rediseñado por Miguel Ángel como parte de los palacios capitolinos, integrándose así la estructura antigua en un conjunto renacentista.[3]

Legado arquitectónico

El Tabulario es un ejemplo destacado del estilo tardo-republicano: sólido, monumental y funcional. Emplea sillares de toba del Anio y peperino, combinados con el innovador uso del opus caementicium, lo que contribuyó a su durabilidad.[4] Su estructura principal conservada es una substructio (basamento) de 73 metros de largo, con hiladas alternadas a soga y tizón.[4]

Sobre este alto podio corría una galería de diez arcos, dividida en tramos cubiertos por bóvedas de rincón de claustro. Sus arcos están flanqueados por columnas dóricas de estilo helenístico, que aún conservan el éntasis y la disminución.[4] Por encima de ella corría otra arquería, enmarcada en un orden corintio del que se conservan restos de capiteles.[4]

El arquitecto demostró talento para concebir un edificio tan sólido y armónico, y hacer de él un magnífico telón de fondo para el escenario del Foro, un adelanto en el terreno de la urbanística que lo emparenta con los grandes santuarios en terrazas de la misma época, como el santuario de la Fortuna en Praeneste o el de Hércules en Tibur.[4]

El Tabulario en la actualidad

Hoy en día, se puede acceder al Tabulario a través de los Museos Capitolinos, ubicados en la cima del Capitolio. La visita permite explorar no solo los vestigios del archivo romano, sino también una amplia colección de arte y artefactos arqueológicos.[3] A través de la Galería Lapidaria se accede a una galería que da al Foro Romano, ofreciendo una espléndida perspectiva de la plaza.[2]

Los restos del Tabulario son uno de los pocos testimonios conservados de la arquitectura republicana en el Foro, y su integración en el Palacio Senatorio crea un interesante diálogo entre épocas históricas.[3]

Véase también

Referencias

Enlaces externos