Saltar a: navegación, buscar

Teatro del renacimiento

Este artículo trata sobre Teatro del renacimiento. Para otros usos de este término, véase Renacimiento (desambiguación).


Teatro del renacimiento
Información sobre la plantilla
Teatro-renacimiento.jpg
Concepto:Imitación de los autores clásicos grecolatinos, principalmente a Horacio en su "Preceptiva literaria".En ellos se inspira Bartolomé Torres Naharro al escribir su Propaladia o preceptiva dramática..Esta tendencia humanística del teatro culmina en unos modos puramente renacentista en obras como "La venganza de Agamenón" de Fernán Pérez de Oliva.

Teatro del renacimiento. El Siglo XVI se caracteriza por el Humanismo. El ser humano, sigue siendo religioso pero empieza a confiar más en su potenciales para crear tecnología, no deja su destino únicamente en manos de Dios.

Los tópicos más importantes de esta época son

  • El carpe díem: Aprovecha el momento
  • El locus amoenus
  • Beatus Ille
  • idealización de la naturaleza
  • Vuelta a lo clásico: se idealiza lo griego y lo romano
  • Saber y fortaleza: El hombre renacentista no sólo maneja bien las armas, sino que también posee una cultura, mostrándose hábil "tomando ora la espada ora la pluma", como dice Garcilaso de la Vega. Surge el debate de si es mejor la vida activa o la vida contemplativa, la acción, relacionada con la guerra o la reflexión, relacionada con el cultivo de las letras


Historia

El Renacimiento fue la época histórica que marcó el paso de la Edad Media a la Modernidad. Los propios historiadores no se ponen muy de acuerdo a la hora de establecer el inicio de este período de forma oficial, ya que hay algunos que defienden el año 1453 como el principio (cuando los turcos invadieron Constantinopla) y otros prefieren retrasarlo hasta 1492 (con la llegada de los españoles al continente americano).

Quizás estas fechas tan generales que tratan de englobar a toda Europa sean incluso tardías, pues el movimiento renacentista había surgido ya en Italia a mediados del siglo XIV. Sea como fuere, lo que sí es cierto es que en toda Europa estaban decayendo los cánones medievales a marchas forzadas, principalmente por la paulatina pérdida de la presencia religiosa en la vida cotidiana, y la consecuente liberación que ello supuso para artistas, científicos y pensadores en general. El caso que nos toca, el del teatro, se vio inmensamente favorecido por este cambio de pensamiento, ya que empezaron a componerse obras dramáticas enfocadas desde el hombre para el hombre, más centradas en los personajes y sus costumbres que en la moralidad.

Además, en este período se produjo un hecho clave para la difusión de las ideas a través del papel: el descubrimiento de la imprenta por Gütenberg, lo que propició la publicación de obras literarias y su lectura, así como la aparición de clases sociales (más cultas) que gustaban de la buena literatura o mecenas que sentían ansias de invertir en los nuevos talentos.

El teatro sufrió una evolución que fue llevándolo poco a poco hasta su cénit, ya en el Barroco. Se prolongó en el tiempo un teatro religioso, heredero del de la Edad Media y muy relacionado todavía con la liturgia, pero, a su vez, se desarrolló un teatro profano, que arraigó profundamente entre el público y que encontró uno de sus máximos exponentes en el español Lope de Rueda. Atendiendo al tipo de público que asistía a las representaciones, el teatro profano podría dividirse en tres vertientes:

1. El teatro populista, que buscaba contentar al auditorio, principalmente. 2. El teatro cortesano, muy relacionado con las clases nobles y sus fiestas privadas. 3. El teatro erudito, generalmente desarrollado en las universidades.

Caracteristicas del teatro renacentista

teatro renacentista,como los demás géneros literarios de la época,tiene como característica principal la imitación de los autores clásicos grecolatinos,principalmente a Horacio en su "Preceptiva literaria".En ellos se inspira Bartolomé Torres Naharro al escribir su Propaladia o preceptiva dramática..Esta tendencia humanística del teatro culmina en unos modos puramente renacentista en obras como "La venganza de Agamenón" de Fernán Pérez de Oliva.

Tipos de teatro renacentista

  • Teatro religioso

Del siglo XVI continúa el de los maestros anteriores, que aún desarrollan su obra. Imita escenas pastoriales sobre el nacimiento o La Pasión de Cristo, la adoración de los Reyes Magos etc y cultiva el dialecto sayagües. La adaptación de los dramaturgos del primer renacimiento al teatro humanístico consiste en traducciones y adaptaciones de comedias de autores grecolatinos, destinadas a la lectura de un público minoritario.Es un teatro culto y su impacto social fue muy reducido.

  • Teatro popular o profano

Toma básicamente como modelos la comedia latina de Plauto y Terencio y teatro italiano de la época (Boccaccio). En estas obras se representaban en lugares al aire libre (corrales) que eran teatros instalados en el interior de una manzana de casas, estos aparecieron a finales del siglo XVI ya que no había lugares para representar las obras teatrales; y eran representadas por actores ambulantes, de ahí surgen las compañías teatrales. Sus géneros son la comedia, el drama y la tragedia.

Dramaturgos

Nicolás Maquiavelo ,Florencia, 1469-1527 Escritor y estadista florentino. Nacido en el seno de una familia noble empobrecida. En su actividad diplomática desempeñó un papel decisivo en la formación de su pensamiento político, centrado en el funcionamiento del Estado y en la psicología de sus gobernantes. La obra de Nicolás Maquiavelo se adentra por igual en los terrenos de la política y la literatura.

En “El príncipe”, obra inspirada en la figura de César Borgia, Maquiavelo describe distintos modelos de Estado según cuál sea su origen (la fuerza, la perversión, el azar) y deduce las políticas más adecuadas para supervivencia. Desde esa perspectiva se analiza el perfil psicológico que debe tener el príncipe y se dilucida cuáles son las virtudes humanas que deben primar en su tarea de gobierno. Maquiavelo concluye que el príncipe debe aparentar poseer ciertas cualidades, ser capaz de fingir y disimular bien y subordinar todos los valores morales a la razón de Estado, encarnada en su persona.


Representantes del teatro renacerista

La primera generación está formada por autores aún vinculados con la tradición medieval. Entre ellos sobresalen Juan del Encina, autor de las piezas dramáticas que él denominó églogas (Égloga de Plácida y Victoriano), el portugués Gil Vicente,Lucas Fernández o Bartolomé Torres Naharro. A la segunda generación pertenece Lope de Rueda y los autores del grupo valenciano que se integran en un ambiente teatral profesionalizado. La tercera generación está representada por Juan de la Cueva, que trata fundamentalmente temas históricos y nacionales como en Tragedia de los siete infantes de Lara, La muerte del rey don Sancho y El saco de Roma.

Juan de Enzima:Como dramaturgo, Encina se sitúa a caballo del teatro medieval y el renacentista. En las quince églogas que de él se conservan, se percibe el tránsito de un inicial marco medieval en la concepción de las representaciones pastoriles a una nueva perspectiva renacentista. Gil Vicente: A menudo se considera, en general, el padre del teatro portugués, o incluso el teatro ibérico ya escribió también en español y compartió la paternidad del teatro español de Juan del Encina.

Lope de Rueda: Fue un poeta y dramaturgo español perteneciente al Siglo de Oro. Sus obras están escritas al estilo de la comedia italiana y suponen el triunfo en el teatro español de la adaptación de la dramaturgia italiana, en un momento en que la influencia italianizante en la lírica castellana estaba completamente consolidada. Juan de la Cueva: Su obra dramática adaptó al teatro español la tradición clásica y fue precursora del teatro nacional de Lope de Vega. Escribió dramas de tema clásico e histórico y nacional.

Obra representativa

Obra Celestina

La Celestina se escribe durante el reinado de los Reyes Católicos, cuyo matrimonio se celebra en 1469 y alcanza hasta 1504, año de la muerte de Isabel la Católica, que ocupa la última fase del Pre-renacimiento en España. Durante esta unión dinástica de los reinos de Castilla y Aragón se produce en 1492 el descubrimiento de América, la conquista de Granada y la expulsión de los judíos, tres hechos de gran significado en la historia de España. Es también el año en que Antonio de Nebrija publica la primera gramática de la lengua castellana lo que, junto a la actividad docente del propio Nebrija en la Universidad de Salamanca donde estudió Fernando de Rojas, propicia la irrupción del Humanismo en España. Así, convencionalmente y a efectos didácticos, se sitúa en este año, 1492, el comienzo de la transición entre la Edad Media y el Renacimiento. Es, precisamente, en la década de los noventa del cuatrocientos cuando aparecen las primeras ediciones de la Comedia de Calisto y Melibea.

Ediciones

La primera cuestión en el estudio de esta obra capital es el gran número de ediciones existentes y de variantes entre ellas en sus primeros años y el hecho de que la obra se amplía de 16 a 21 actos, con diferentes teorías sobre la existencia de ediciones anteriores o posteriores a su fecha oficial. Existen dos versiones principales de la obra, la que llamaremos Comedia, que cuenta con 16 actos, y la que llamaremos Tragicomedia, que cuenta con 21. Autoría: Aunque el autor es Fernando de Rojas, existe cierta controversia en este punto, en parte inducida por el mismo autor.

La obra no va firmada y Fernando de Rojas es el nombre que encontramos en el acróstico de los versos preliminares a la obra, a los que acompaña la carta donde se dice que hacia 1497 encontró la Comedia sin terminar; según José Guillermo García Valdecasas y José Antonio Bernaldo de Quirós Mateo,1 el primer autor no se limitaría al primer acto, sino que habría escrito toda la Comedia hasta la muerte de Calisto, mientras que Rojas añadiría el final y la prosiguió en un lugar que llama primer acto y comienzo del segundo, mientras estudiaba leyes en Salamanca, al haberle gustado mucho, y añadió quince más hasta concluir (se refiere, claro está, a la primera versión, la Comedia).

Género Literario: El género de La Celestina es una cuestión polémica, que surge ya en el siglo XVIII cuando el problema del género se plantea.

Música

La música del teatro renacentista Los creadores e intelectuales del renacimiento intentaron restaurar los ideales artísticos de la antigüedad clásica. El espíritu de la época se reflejó en las canciones profanas y en la música cortesana, que pasaron a integrarse en la vida del arte y de las letras. El dramaturgo inglés William Shakespeare utilizó canciones y baladas populares en sus obras y sus propios versos inspiraron a numerosos compositores de canciones y de música orquestal para teatro. “Greensleeves” de Shakespeare.

La Reforma protestante puso fin al teatro religioso a mediados del siglo XVI, y un nuevo y dinámico teatro profano ocupó su lugar. Aunque los autos y los ciclos con su simplicidad parezcan estar muy lejos de los dramas de Shakespeare y Moliére, los temas de la baja edad media sobre la lucha de la humanidad y las adversidades, el giro hacia temas más laicos y preocupaciones más temporales y la reaparición de lo cómico y lo grotesco contribuyeron a la nueva forma de hacer teatro. Además, la participación de actores profesionales en las obras fue sustituyendo poco a poco a los entusiastas aficionados.

  • El renacimiento empezó en diferentes momentos dependiendo del lugar de Europa y no fue nunca un cambio repentino sino un lento proceso de evolución en las ideas y valores de la época. En el teatro, supuso un intento de recrear el drama clásico. Como los métodos de producción y representación clásicos no se conocían perfectamente, el teatro del renacimiento tomó una forma totalmente nueva con algunos visos de clasicismo. Esta fórmula se conoce generalmente como neoclasicismo.
  • Desde un punto de vista filosófico el humanismo es una actitud que hace hincapié en la dignidad y el valor de la persona. Uno de sus principios básicos es que las personas son seres racionales que poseen en si mismas capacidad para hallar la verdad y practicar el bien.

Fuentes