Usuario:Rachelvaldes
BIOGRAFIA
Rachel Valdés, es una artista visual cubana, nacida en la Habana Cuba, (1990). Actualmente vive y trabaja en La Habana.
HISTORIA
Graduada de la Academia Nacional de Bellas Artes San Alejandro, en la especialidad de Pintura con Diploma de Oro.
Ha utilizado diferentes medios de manifestación artística además de la pintura y la fotografía , creando piezas de Land Art, Intervenciones Publicas, e instalaciones de gran formato.
En el 2016, gana el premio otorgado por las instituciones, Cuban Art Fund y Rockefeller Bothers Fund, exponiendo su pieza THE BEGINNING OF THE END en Times Square, NY , durante aproximadamente dos meses la instalación estuvo ubicada en dicho espacio, se calcula que alrededor de 2 millones de personas transitaron e interactuaron con la pieza, consiguiendo involucrar a todo tipo de espectador con la obra y relacionarse de manera colectiva con la misma, Rachel manifiesta un profundo interés por crear diálogos constantes entre el ser, el objeto, y el espacio que le rodea.
"Pienso que uno de las cualidades que tiene el arte público es el de crear un vínculo entre los seres humanos y determinados objetos en un contexto específico, provocando así diálogos y experiencias sensoriales."
Generalmente Rachel trabaja con materiales como espejos y cristales laminados, acero inoxidable, madera, dibond y policarbonato, como es el caso de la pieza HAPPILY EVER AFTER, una instalación con la que participó en el 2012 en la XIX Bienal de la habana, 16 metros de largo x 3 metros de alto la convertían en una suerte de avenida por el malecón, un juego de complicidades psicológicas, culturales y sociales. Esencialmente simbólica y metafórica. Muy popular en su imaginería expansiva e infinita.
Otra pieza significativa es Cubo Azul, pieza que exhibió en la XII Bienal de La Habana dentro del proyecto “ Detrás del Muro”en el 2015. Tuvo una excelente aceptación de público y crítica, durante y después del evento estuvo reflejada en importantes artículos y reseñas de diarios y revistas de Cuba y de otros países. Fue una pieza que parecía pertenecer al contexto donde se había emplazado. A decir del historiador dela ciudad Eusebio Leal Spencer, “... es una pieza que le pertenece a la ciudad, es un regalo, un zafiro que desde este momento todos los habaneros y los que visiten la ciudad van a poder admirar su belleza”, días después fue instalada en el Museo del Castillo de San Salvador de la Punta.
Environments donde la didáctica tradicional del discurso artístico es subvertida por una situación de diálogo recursivo, donde la experiencia compartida entre públicos y artista prolonga hacia el infinito las posibles lecturas de la pieza y su pertinencia. Composición Infinita, pieza con la que participo en la XII Bienal de la Habana y en Arco Madrid en el 2015, es una obra universal, Su argumento lo es sin duda. No solo porque la artista desplaza hacia la dimensión sensorial los procesos de concepción y recepción de la pieza, apelando a hiperbolizar la percepción cromática y auditiva, sino porque desde la abstracción propone un ejercicio preconceptual, intuitivo, arcaico, espiritual si se quiere, una oportunidad de igualarse todos los seres humanos por sobre cualquier forma de categorización.
Dos espejos contrapuestos –alma de la obra- dan lugar a una reiteración infinita de reflejos que desborda todo control consciente del artista y, por supuesto, del público. Como resultado, se desdibujan en el nuevo ambiente los referentes convencionales sobre
el espacio y nos sume en una suerte de limbo que invita a la reflexión introspectiva y trascendental acerca del tiempo y la condición humana.
