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Villa

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Villa: El término villa tiene básicamente una sola acepción, si bien con alguna variante producto de matices históricos. En efecto, una villa es un núcleo de población de una cierta entidad, se trata de una población que ha recibido a lo largo de la historia ciertos reconocimientos explícitos, como determinados privilegios (por ejemplo, el de celebrar ferias o mercados) de la autoridad reconocida, pero que, por razones diversas, tampoco le ha sido concedida la categoría superior, la de ciudad. En algunos casos existen documentos antiguos, sobre todo medievales y de la Edad Moderna, que la categorizan como villa; en otros casos es el mismo uso, derivado de la costumbre popular, que lo ha denominada siempre como villa por su importancia dentro de su entorno.

Características

Las características propias de cada villa han hecho que se las denominara a veces con adjetivos que complementaban esta categoría:

  • Villa cerrada, si el núcleo de población se cerraba con una muralla a menudo formada por las mismas casas, con portales de acceso
  • Villa franca, si había sido una concesión real en zona de repoblación con una serie de privilegios, sobre todo comerciales.

Prácticamente todas son de origen medieval. Constituían una agrupación de población que contrastaba con la población rural, donde la población era dispersa o la unidad era el pueblo o la parroquia, notablemente más pequeño o sin núcleo agrupado, por lo cual pronto se produce una contraposición entre la villa y las personas que vivían fuera de la villa, es decir, en hábitat diseminado como las masías, o en agrupaciones alrededor de una iglesia parroquial, origen del pueblo (muchos pueblos, por pequeños que sean, conservan todavía el topónimo sagrera, que designaba el territorio sagrado de treinta pasos alrededor de la iglesia, fruto de la Paz y Tregua en que todo el mundo quedaba bajo protección eclesial).

Poblaciones

En las villas se agrupaban a menudo los artesanos y los comerciantes estables. Así, las villas fueron cogiendo un carácter urbano, con una clase social que tenía oficios y formas de vida diferentes del habitual en el ámbito del campesinado, de forma que ya en la baja Edad Media empezaron a suscitarse conflictos sociales entre los de la villa y los del campesinado.

Las villas que con el paso del tiempo crecieron mucho en número de habitantes o adquirieron importancia por causas diversas, serían denominadas ciudad, para lo cual hacía falta, preceptivamente, el nombramiento de la máxima autoridad civil: el rey, casi siempre, o el presidente, en algunos casos.

Institucionalización

Tanto el título de villa como el de ciudad son títulos vigentes, que es posible todavía conceder hoy en día, siempre por la máxima autoridad política legal del país (rey o presidente). Se trata de una gracia concedida, a menudo como respuesta positiva a una petición de la población interesada. Actualmente, pero, es una práctica en desuso (más la del nombramiento de villa que la del nombramiento de ciudad), pero no del todo descartable, puesto que legalmente es posible, siempre como distinción honorífica, que hoy no comporta el menor asomo de privilegio real.

En la actualidad, el título de villa es generalmente puramente honorífico. Ninguna de las leyes municipales actualmente vigentes concede nada en especial a ningún municipio por el hecho de poder ostentar los títulos de villa o de ciudad (otra cosa son las ventajas fiscales derivados del número de habitantes y de otros conceptos cuantitativos).[cita requerida]. Una excepción la consituyen las villas de Vizcaya, España, que se consideran territorio no aforado y por tanto, en ellas rige el Código Civil español a diferencia del resto del territorio en el que rige el Fuero Civil de Vizcaya. En el ámbito de la organización administrativa, una villa es una población con un tamaño intermedio entre una aldea y una ciudad, dotado de una economía en la que el sector terciario comienza a tener cierta importancia.

Época romana

En época romana una villa era un asentamiento rural formado por un edificio residencial principal y otra serie de edificios secundarios. Su origen es romano y entonces constituía el centro desde el que se administraba una explotación agrícola. Posteriormente ha perdido sus funciones agrícolas y ha reducido su actividad a la residencial. Con la consolidación del latifundio durante el Imperio romano, la villa se convirtió en el centro de las grandes explotaciones agrícolas.

villa romana

Se creó una distinción:

  • Villas rústicas, desde donde se dirigía la explotación, residían los trabajadores esclavos, se guardaba el ganado y se almacenaba la producción.
  • Villas urbanas, en las que residía el señor y que cada vez adoptaba las formas arquitectónicas y de embellecimiento propias de las mansiones urbanas.

Cuando a partir del siglo I la gran propiedad territorial se dividió entre el área directamente explotada por el señor y la cedida a colonos arrendatarios. Las villas urbanas se convirtieron en los centros del poder administrativo de los señores. Apareciendo las formas de vasallaje propias del feudalismo del Siglo IV.

Edad Media

En la Edad Media, aunque cada pueblo estaba formado por diversas villas, estas unidades de explotación rural pasaron a denominarse vicus o locus, y recibieron el nombre de villa las unidades de poblamiento que, a diferencia de una aldea o un lugar, no dependían de la población cabeza del municipio, por lo que también eran conocidas como villas exentas, disponiendo de jurisdicción civil y criminal. La villa, tenía una serie de privilegios que la diferenciaba de la aldea o lugar; Cuerpo de regidores y justicias que gobiernan la villa. Con aspiraciones urbanas, dotado de un castillo o fortaleza y provista de una muralla o cerca en torno a la población, dotada de signos distintivos como el Rollo. La villa y su concejo extendían su jurisdicción sobre un extenso territorio. Durante el Antiguo Régimen la categoría de villa remite a un núcleo que gracias a la obtención del Privilegio de villazgo ha adquirido el derecho a que por medio de sus alcaldes se ejerza en él, y en los lugares que se le asignan, la jurisdicción civil y criminal.

Fuentes