Virgen del rosal (Botticelli)

Virgen del rosal (Botticelli)
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Datos Generales
Autor(es):Sandro Botticelli
Año:hacia 1469-1470
País:Bandera de Italia Italia
Estilo pictórico:Renacimiento
Técnica:Pintura al temple sobre tabla
Dimensiones:124 X 65 cm
Localización:Galería Uffizi, Florencia


Virgen del rosal. Obra del pintor renacentista Sandro Botticelli, ejecutada al temple sobre tabla.

Historia

La obra se ubicó en la sede de la Cámara de Comercio de Florencia , lo que llevó a un historiador del arte Lighbown a decir que el cuadro fue pintado para la corporación Arte della Lana, para la que Botticelli ya había producido La Virgen de la Logia .

El historiador de arte Wilhelm von Bode (1845-1929) fue el primero en atribuirlo a Botticelli, fechando el período " verrocchiesque " del artista (hacia 1469-1470), justo antes de la alegoría de La Force. Posteriormente, otros críticos confirmaron la atribución.

De esta obra existen dos versiones, una en el Museo del Louvre y ésta de los Uffizi. Hay una diferencia entre ambas, que es el arco entre la Virgen y el rosal, un arco con bóveda de casetones, sostenida por columnas.

Descripción

La obra se caracteriza por un fuerte contraste, con partes gráficas que demuestran la adhesión del joven Botticelli a los caminos de Verrocchio, cuyo estudio frecuentaba. Sin embargo, la fisonomía del Niño es ahora típica de Botticelli que abandonó los ejemplos de Verrocchio que había utilizado en obras anteriores con formas redondeadas y una expresión de ligera melancolía.

En esta obra que Botticelli ha situado bajo un pequeño arco de medio punto sobre columnas. Las figuras están suavemente modeladas debido al estudio lumínico, resaltando su belleza plástica y su volumetría. Otra importante aportación se aprecia en la referencia perspectívica de las baldosas del suelo, que juegan con una bicromía muy característica del Quattrocento. Tras la voluminosa figura de la Virgen un rosal que alude a su pureza, elemento simbólico que acompaña en numerosas ocasiones a las representaciones de la madre de Dios. Los colores empleados son muy vivos, destacando el rojo de la túnica como símbolo de martirio. Las líneas con que modela ambos personajes son de una ejecución magistral, delimitan cada uno de los pliegues y refuerzan el aspecto escultórico del conjunto.

Fuentes