Diferencia entre revisiones de «Traumatismos Oculares»

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==Traumatismos Oculares==
 
==Traumatismos Oculares==
Ante un traumatismo del ojo o de sus  estructuras adyacentes, se requiere una exploración meticulosa para valorar la  gravedad de las lesiones. Se debe determinar y anotar detalladamente en la  historia la visión, la amplitud de los movimientos extraoculares, la profundidad  de la cámara anterior, la localización de laceraciones y cuerpos extraños en la  conjuntiva o los párpados, así como la presencia de hemorragia en la cámara  anterior o de hemorragia vítrea y de catarata, para proteger al paciente, al  médico y, en los accidentes laborales, al empresario.  
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Ante un traumatismo del [[ojo]] o de sus  estructuras adyacentes, se requiere una exploración meticulosa para valorar la  gravedad de las lesiones. Se debe determinar y anotar detalladamente en la  historia la visión, la amplitud de los movimientos extraoculares, la profundidad  de la cámara anterior, la localización de laceraciones y cuerpos extraños en la  conjuntiva o los párpados, así como la presencia de hemorragia en la cámara  anterior o de hemorragia vítrea y de catarata, para proteger al paciente, al  médico y, en los accidentes laborales, al empresario.  
  
 
==Cuerpos extraños==
 
==Cuerpos extraños==
La presencia de cuerpos extraños en la  conjuntiva o la córnea es la lesión ocular más frecuente, aunque también pueden  verse cuerpos extraños intraoculares. Un traumatismo aparentemente banal puede  resultar grave si no se reconoce una perforación ocular o si se produce una  infección secundaria tras una lesión corneal.   
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La presencia de cuerpos extraños en la  conjuntiva o la [[córnea]] es la lesión ocular más frecuente, aunque también pueden  verse cuerpos extraños intraoculares. Un traumatismo aparentemente banal puede  resultar grave si no se reconoce una perforación ocular o si se produce una  infección secundaria tras una lesión corneal.   
 
La tinción con fluoresceína  permite ver más  claramente los cuerpos extraños y las abrasiones.
 
La tinción con fluoresceína  permite ver más  claramente los cuerpos extraños y las abrasiones.
  
 
===Prevención en caso de cuerpos extraño en la córnea===
 
===Prevención en caso de cuerpos extraño en la córnea===
  
Se instila un anestésico (p. ej., 2 gotas de proparacaína al 0,5%) sobre la conjuntiva y se evierte cada  párpado para poder inspeccionar toda la conjuntiva y la córnea con una lente  binocular (lupa) o una lámpara de hendidura. Los cuerpos extraños conjuntivales  pueden extraerse con un bastoncillo de algodón estéril humedecido. Los cuerpos  extraños corneales que no pueden eliminarse mediante irrigación, pueden  levantarse cuidadosamente con la punta de una lanceta o una aguja hipodérmica,  utilizando una lupa o, preferiblemente, una lámpara de hendidura. A menos que se  extraigan inmediatamente, los cuerpos extraños de hierro o acero dejan un anillo  de óxido en la córnea que también debe ser extraído con la ayuda de lámpara de  hendidura.
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Se instila un anestésico (p.ej, 2 gotas de proparacaína al 0,5%) sobre la conjuntiva y se evierte cada  párpado para poder inspeccionar toda la conjuntiva y la córnea con una lente  binocular (lupa) o una lámpara de hendidura. Los cuerpos extraños conjuntivales  pueden extraerse con un bastoncillo de algodón estéril humedecido. Los cuerpos  extraños corneales que no pueden eliminarse mediante irrigación, pueden  levantarse cuidadosamente con la punta de una lanceta o una aguja hipodérmica,  utilizando una lupa o, preferiblemente, una lámpara de hendidura. A menos que se  extraigan inmediatamente, los cuerpos extraños de hierro o acero dejan un anillo  de [[óxido]] en la córnea que también debe ser extraído con la ayuda de lámpara de  hendidura.  
Debe aplicarse pomada antibiótica (p. ej.,  bacitracina/polimixina B o sulfacetamida sódica al 10%) en caso de cuerpos  extraños pequeños. Si son más grandes, el tratamiento es similar al de las  abrasiones corneales: dilatación de la pupila con un ciclopléjico de corta  duración (como 1 gota de ciclopentolato al 1%), empleo de un antibiótico como se  ha indicado y ocluir el ojo con un parche apretado que mantenga el ojo cerrado  durante la noche. Los corticoides oftálmicos facilitan el crecimiento de hongos  y de virus del herpes simple y están contraindicados. El epitelio corneal  se regenera con rapidez; con oclusión, los defectos grandes se curan en 1-3 d.  Es prudente que el paciente sea revisado por un oftalmólogo 1-2 d después de la  lesión, especialmente si el cuerpo extraño se sacó con una aguja o una  lanceta.
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Debe aplicarse pomada antibiótica (p.ej,  bacitracina/polimixina B o sulfacetamida sódica al 10%) en caso de cuerpos  extraños pequeños. Si son más grandes, el tratamiento es similar al de las  abrasiones corneales: dilatación de la pupila con un ciclopléjico de corta  duración (como 1 gota de ciclopentolato al 1%), empleo de un antibiótico como se  ha indicado y ocluir el ojo con un parche apretado que mantenga el ojo cerrado  durante la noche. Los corticoides oftálmicos facilitan el crecimiento de hongos  y de virus del herpes simple y están contraindicados. El epitelio corneal  se regenera con rapidez; con oclusión, los defectos grandes se curan en 1-3d.  Es prudente que el paciente sea revisado por un oftalmólogo 1-2 d después de la  lesión, especialmente si el cuerpo extraño se sacó con una aguja o una  lanceta.  
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Los cuerpos extraños intraoculares deben  ser extraídos quirúrgicamente de modo inmediato por un oftalmólogo. Se dilata la  pupila con una gota de ciclopentolato al 1% y una gota de fenilefrina al 2,5%  para permitir la exploración del cristalino, el vítreo y la retina. Están  indicados los antimicrobianos tópicos y sistémicos, por ejemplo gentamicina 1  mg/kg i.v. cada 8 h (si la función renal es adecuada) en combinación con  cefazolina 1 g i.v. cada 6 h, y una gota de solución oftálmica de gentamicina al  0,3% cada hora. Debe evitarse el uso de pomadas si hay laceración del globo. Se  coloca un protector ocular para prevenir presiones inadvertidas que puedan  producir la extrusión del contenido ocular por el lugar de la perforación. No  se debe administrar nada por v.o. si se prevé una intervención  quirúrgica.  
 
Los cuerpos extraños intraoculares deben  ser extraídos quirúrgicamente de modo inmediato por un oftalmólogo. Se dilata la  pupila con una gota de ciclopentolato al 1% y una gota de fenilefrina al 2,5%  para permitir la exploración del cristalino, el vítreo y la retina. Están  indicados los antimicrobianos tópicos y sistémicos, por ejemplo gentamicina 1  mg/kg i.v. cada 8 h (si la función renal es adecuada) en combinación con  cefazolina 1 g i.v. cada 6 h, y una gota de solución oftálmica de gentamicina al  0,3% cada hora. Debe evitarse el uso de pomadas si hay laceración del globo. Se  coloca un protector ocular para prevenir presiones inadvertidas que puedan  producir la extrusión del contenido ocular por el lugar de la perforación. No  se debe administrar nada por v.o. si se prevé una intervención  quirúrgica.  
  
 
==Contusiones y laceraciones==
 
==Contusiones y laceraciones==
Durante las primeras 24 h,  las contusiones palpebrales (ojo morado) deben tratarse con compresas de  hielo para disminuir el edema. Al día siguiente, las compresas calientes pueden  acelerar la reabsorción del hematoma.   
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Durante las primeras 24 h,  las contusiones palpebrales (ojo morado) deben tratarse con compresas de  [[hielo]] para disminuir el edema. Al día siguiente, las compresas calientes pueden  acelerar la reabsorción del hematoma.   
 
Las laceraciones  palpebrales banales pueden suturarse con seda fina. Las laceraciones del  borde libre es preferible que sean reparadas por un cirujano oftalmólogo, ya que  se requiere una aposición cuidadosa que evite muescas en el contorno del  párpado. Las laceraciones más graves, en especial las que afectan a los  canalículos, también deben ser reparadas por un oftalmólogo.  
 
Las laceraciones  palpebrales banales pueden suturarse con seda fina. Las laceraciones del  borde libre es preferible que sean reparadas por un cirujano oftalmólogo, ya que  se requiere una aposición cuidadosa que evite muescas en el contorno del  párpado. Las laceraciones más graves, en especial las que afectan a los  canalículos, también deben ser reparadas por un oftalmólogo.  
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Los traumatismos del  globo ocular pueden dañar gravemente las estructuras internas, causando  hemorragia de la cámara anterior o del vítreo, hemorragia o desprendimiento de  retina, laceraciones del iris, catarata, luxación del cristalino, glaucoma,  fracturas del suelo de la órbita o rotura del globo ocular.  
 
Los traumatismos del  globo ocular pueden dañar gravemente las estructuras internas, causando  hemorragia de la cámara anterior o del vítreo, hemorragia o desprendimiento de  retina, laceraciones del iris, catarata, luxación del cristalino, glaucoma,  fracturas del suelo de la órbita o rotura del globo ocular.  
  
 
===Tratamiento===
 
===Tratamiento===
Puede ser necesario  un tratamiento de urgencia previo a la consulta del oftalmólogo; consiste en el  alivio del dolor (p. ej., con meperidina, 50 mg i.v. cada 3 h), dilatación  pupilar con una gota de ciclopentolato al 1% y otra de fenilefrina al 2,5%,  colocación de un protector ocular y prevención de posibles infecciones con  antimicrobianos tópicos y sistémicos, como se comentó para los cuerpos extraños  intraoculares. Los párpados con traumatismos siempre deben abrirse con  delicadeza para no agravar la lesión. Si el globo está perforado, sólo deben  emplearse antibióticos tópicos en colirio, ya que las pomadas pueden penetrar en  el ojo. Al existir riesgo de contaminación fúngica de las heridas abiertas, los  corticoides están contraindicados hasta que no se hayan cerrado las  heridas quirúrgicamente. En muy raras ocasiones, después de lesiones perforantes  de un ojo se produce una inflamación del ojo contralateral no lesionado  (oftalmía simpática) que puede causar pérdida de visión e incluso  ceguera.
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La hemorragia de la  cámara anterior (hipema traumático) después de una contusión es  potencialmente grave y precisa ser tratado por un oftalmólogo. Debe ser revisada  para detectar si existe sangrado recidivante, glaucoma o tinción hemática de la  córnea. Un protector ocular puede preservar al ojo de traumatismos futuros. Si  se eleva la presión intraocular, hay que administrar un inhibidor de la  anhidrasa carbónica (p. ej., acetazolamida 250 mg-1 g/d v.o. en dosis  divididas). En raras ocasiones se precisa oclusión de ambos ojos y sedación. La  administración de ácido aminocaproico 50 mg/kg v.o. cada 4 h (sin superar 30  g/d) puede evitar el sangrado recurrente. Están contraindicados los AINE  tópicos o sistémicos, ya que pueden favorecer la recidiva de la hemorragia. El  médico no oftalmólogo no debe emplear mióticos ni midriáticos en estos casos. A  veces el sangrado recidivante con glaucoma secundario requiere la evacuación de  la hemorragia por un oftalmólogo.  
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Puede ser necesario  un tratamiento de urgencia previo a la consulta del oftalmólogo; consiste en el  alivio del dolor (p. ej., con meperidina, 50 mg i.v. cada 3 h), dilatación  pupilar con una gota de ciclopentolato al 1% y otra de fenilefrina al 2,5%,  colocación de un protector ocular y prevención de posibles infecciones con  antimicrobianos tópicos y sistémicos, como se comentó para los cuerpos extraños  intraoculares. Los párpados con traumatismos siempre deben abrirse con  delicadeza para no agravar la lesión. Si el globo está perforado, sólo deben  emplearse antibióticos tópicos en colirio, ya que las pomadas pueden penetrar en  el ojo. Al existir riesgo de contaminación fúngica de las heridas abiertas, los  corticoides están contraindicados hasta que no se hayan cerrado las  heridas quirúrgicamente. En muy raras ocasiones, después de lesiones perforantes  de un ojo se produce una inflamación del ojo contralateral no lesionado  (oftalmía simpática) que puede causar pérdida de visión e incluso  [[ceguera]].  
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La hemorragia de la  cámara anterior (hipema traumático) después de una contusión es  potencialmente grave y precisa ser tratado por un oftalmólogo. Debe ser revisada  para detectar si existe sangrado recidivante, glaucoma o tinción hemática de la  córnea. Un protector ocular puede preservar al ojo de traumatismos futuros. Si  se eleva la presión intraocular, hay que administrar un inhibidor de la  anhidrasa carbónica (p. ej., acetazolamida 250 mg-1 g/d v.o. en dosis  divididas).  
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En raras ocasiones se precisa oclusión de ambos ojos y sedación. La  administración de ácido aminocaproico 50 mg/kg v.o. cada 4 h (sin superar 30  g/d) puede evitar el sangrado recurrente. Están contraindicados los AINE  tópicos o sistémicos, ya que pueden favorecer la recidiva de la hemorragia. El  médico no oftalmólogo no debe emplear mióticos ni midriáticos en estos casos. A  veces el sangrado recidivante con glaucoma secundario requiere la evacuación de  la hemorragia por un oftalmólogo.  
  
 
==Quemaduras==  
 
==Quemaduras==  
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Las quemaduras  palpebrales deben limpiarse concienzudamente con solución salina isotónica  estéril, aplicando a continuación una gasa con vaselina o una pomada  antimicrobiana (p. ej., eritromicina). Luego se colocan vendajes estériles  compresivos o una malla circular elástica alrededor de la cabeza hasta que la  superficie afectada se haya curado.
 
Las quemaduras  palpebrales deben limpiarse concienzudamente con solución salina isotónica  estéril, aplicando a continuación una gasa con vaselina o una pomada  antimicrobiana (p. ej., eritromicina). Luego se colocan vendajes estériles  compresivos o una malla circular elástica alrededor de la cabeza hasta que la  superficie afectada se haya curado.
  
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===Tratamiento===  
 
===Tratamiento===  
El ojo puede anestesiarse con una gota de proparacaína al 0,5%  si se dispone de ella, pero no debe demorarse la irrigación, que se debe  prolongar por lo menos 30 min. La iritis química puede tratarse con un  ciclopléjico de larga duración (p. ej., colirio de atropina al 1%). Los defectos  del epitelio corneal se tratan con pomada antibiótica (p. ej., sulfacetamida  sódica al 10%) y vendaje compresivo. Debe evitarse el uso prolongado de  anestésico tópico. Inicialmente, puede ser necesario tratar el dolor con  codeína, 30-60 mg v.o., o meperidina, 50 mg i.m. cada 4 h. Las quemaduras  químicas graves requieren tratamiento especializado por un oftalmólogo para  preservar la visión y evitar complicaciones importantes como iridociclitis,  perforación ocular y deformidades de los párpados. Los pacientes con gran  enrojecimiento del ojo o pérdida del epitelio siempre deben ser revisados por un  oftalmólogo antes de 24 h.   
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El ojo puede anestesiarse con una gota de proparacaína al 0,5%  si se dispone de ella, pero no debe demorarse la irrigación, que se debe  prolongar por lo menos 30 min. La iritis química puede tratarse con un  ciclopléjico de larga duración (p. ej., colirio de atropina al 1%). Los defectos  del epitelio corneal se tratan con pomada antibiótica (p. ej., sulfacetamida  sódica al 10%) y vendaje compresivo. Debe evitarse el uso prolongado de  anestésico tópico.  
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Inicialmente, puede ser necesario tratar el dolor con  codeína, 30-60 mg v.o., o meperidina, 50 mg i.m. cada 4 h. Las quemaduras  químicas graves requieren tratamiento especializado por un oftalmólogo para  preservar la visión y evitar complicaciones importantes como iridociclitis,  perforación ocular y deformidades de los párpados. Los pacientes con gran  enrojecimiento del ojo o pérdida del epitelio siempre deben ser revisados por un  oftalmólogo antes de 24 h.   
  
 
== Galería Imagenes de Traumatismo Ocular==
 
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==Heridas perforantes==
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Se manejan como las erosiones superficiales pero pueden tener las          siguientes manifestaciones:
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* Laceración sin herniación
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* Laceración con herniación
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* Cuerpo extraño intraocular
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Para toda herida perforante están indicados la oclusión no compresiva, los          antibióticos topico-sistémicos y el reparo quirúrgico si las heridas son          mayores de dos y tres milímetros. En la inducción anestésica no debe usarse          succinilcolina porque causa contracción de los músculos extraoculares          ocasionando un prolapso del contenido ocular a través de la herida. Tampoco          se usa anestesia retrobulbar por peligro de un aumento de la presión          orbitaria por [[hemorragia]] retrobulbar y la consecuente expulsión del          contenido ocular a través de la herida. Se deben utilizar materiales          adecuados en la sutura para evitar futuras complicaciones. Estas son las          razones por las cuales las conductas posteriores al diagnóstico deben ser          hechas por el oftalmólogo.
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Cuando se sospecha la presencia de cuerpos extraños intraoculares debe          complementarse el estudio con ayuda de Rayos X, TAC, tomografía          computadorizada y/o ecografía, tanto para localización del cuerpo extraño,          como por razones médico-legales. Todo cuerpo extraño intraocular debe          manejarse bajo la sospecha de endoftalmitis exógena por la elevada          frecuencia de contaminación de los cuerpos extraños.
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'''Lesiones de los párpados''': Las heridas palpebrales que no involucran las          márgenes se pueden suturar de la misma manera que otras heridas de la piel,          con la diferencia que por ser un área vascularizada, no debe ser sometida a          resecciones. Deben remitirse al oftalmólogo los pacientes con las siguientes          heridas:
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* Aquellas que incluyan el canto interno por la posible sección de          canalículos lagrimales
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* Laceraciones profundas con compromiso del elevador de párpado superior     
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* Compromiso del borde libre de los párpados.
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Las complicaciones por reparos inadecuados incluyen: escotaduras          marginales, pérdida en la continuidad del drenaje lagrimal, ptosis          palpebral, ectropión, entropión y lagoltalmos. Complicaciones tales como la          oftalmía simpática (reacción autoinmune sobre el ojo contraleteral por los          posibles pigmentos liberados en heridas perforantes) es muy rara en la          actualidad, gracias a un mejor manejo quirúrgico, al uso de [[antibióticos]] y          corticoides.
  
 
==Fuentes==
 
==Fuentes==
  
* Manual MERCK, 10ra edición del centenario.1999 Edición Harcourt. SA
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* Manual MERCK, 10ra edición del centenario.[[1999]] Edición Harcourt. SA
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* [http://www.medynet.com/usuarios/jraguilar/Manual%20de%20urgencias%20y%20Emergencias/trauocu.pdf/ Medynet]
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*[http://www.aibarra.org/Guias/2-16.htm/ Aibarra]
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*[http://www.oftalmo.com/publicaciones/biomicroscopia/cap8.htm/ Oftalmo]
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[[Category:Medicina]]
 
[[Category:Medicina]]

Revisión del 16:47 18 abr 2014

Traumatismo ocular
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Traumatismo 1.jpg
Concepto:Lesiones pueden variar desde un pequeño abultamiento, hasta una lesión ocular grave.

Traumatismo ocular. Es cualquier tipo de traumatismo que lleva a una lesión de la zona de la vista . Las lesiones pueden variar desde un pequeño abultamiento, hasta una lesión ocular grave.

Traumatismos Oculares

Ante un traumatismo del ojo o de sus estructuras adyacentes, se requiere una exploración meticulosa para valorar la gravedad de las lesiones. Se debe determinar y anotar detalladamente en la historia la visión, la amplitud de los movimientos extraoculares, la profundidad de la cámara anterior, la localización de laceraciones y cuerpos extraños en la conjuntiva o los párpados, así como la presencia de hemorragia en la cámara anterior o de hemorragia vítrea y de catarata, para proteger al paciente, al médico y, en los accidentes laborales, al empresario.

Cuerpos extraños

La presencia de cuerpos extraños en la conjuntiva o la córnea es la lesión ocular más frecuente, aunque también pueden verse cuerpos extraños intraoculares. Un traumatismo aparentemente banal puede resultar grave si no se reconoce una perforación ocular o si se produce una infección secundaria tras una lesión corneal. La tinción con fluoresceína permite ver más claramente los cuerpos extraños y las abrasiones.

Prevención en caso de cuerpos extraño en la córnea

Se instila un anestésico (p.ej, 2 gotas de proparacaína al 0,5%) sobre la conjuntiva y se evierte cada párpado para poder inspeccionar toda la conjuntiva y la córnea con una lente binocular (lupa) o una lámpara de hendidura. Los cuerpos extraños conjuntivales pueden extraerse con un bastoncillo de algodón estéril humedecido. Los cuerpos extraños corneales que no pueden eliminarse mediante irrigación, pueden levantarse cuidadosamente con la punta de una lanceta o una aguja hipodérmica, utilizando una lupa o, preferiblemente, una lámpara de hendidura. A menos que se extraigan inmediatamente, los cuerpos extraños de hierro o acero dejan un anillo de óxido en la córnea que también debe ser extraído con la ayuda de lámpara de hendidura.

Debe aplicarse pomada antibiótica (p.ej, bacitracina/polimixina B o sulfacetamida sódica al 10%) en caso de cuerpos extraños pequeños. Si son más grandes, el tratamiento es similar al de las abrasiones corneales: dilatación de la pupila con un ciclopléjico de corta duración (como 1 gota de ciclopentolato al 1%), empleo de un antibiótico como se ha indicado y ocluir el ojo con un parche apretado que mantenga el ojo cerrado durante la noche. Los corticoides oftálmicos facilitan el crecimiento de hongos y de virus del herpes simple y están contraindicados. El epitelio corneal se regenera con rapidez; con oclusión, los defectos grandes se curan en 1-3d. Es prudente que el paciente sea revisado por un oftalmólogo 1-2 d después de la lesión, especialmente si el cuerpo extraño se sacó con una aguja o una lanceta.

Los cuerpos extraños intraoculares deben ser extraídos quirúrgicamente de modo inmediato por un oftalmólogo. Se dilata la pupila con una gota de ciclopentolato al 1% y una gota de fenilefrina al 2,5% para permitir la exploración del cristalino, el vítreo y la retina. Están indicados los antimicrobianos tópicos y sistémicos, por ejemplo gentamicina 1 mg/kg i.v. cada 8 h (si la función renal es adecuada) en combinación con cefazolina 1 g i.v. cada 6 h, y una gota de solución oftálmica de gentamicina al 0,3% cada hora. Debe evitarse el uso de pomadas si hay laceración del globo. Se coloca un protector ocular para prevenir presiones inadvertidas que puedan producir la extrusión del contenido ocular por el lugar de la perforación. No se debe administrar nada por v.o. si se prevé una intervención quirúrgica.

Contusiones y laceraciones

Durante las primeras 24 h, las contusiones palpebrales (ojo morado) deben tratarse con compresas de hielo para disminuir el edema. Al día siguiente, las compresas calientes pueden acelerar la reabsorción del hematoma. Las laceraciones palpebrales banales pueden suturarse con seda fina. Las laceraciones del borde libre es preferible que sean reparadas por un cirujano oftalmólogo, ya que se requiere una aposición cuidadosa que evite muescas en el contorno del párpado. Las laceraciones más graves, en especial las que afectan a los canalículos, también deben ser reparadas por un oftalmólogo.

Los traumatismos del globo ocular pueden dañar gravemente las estructuras internas, causando hemorragia de la cámara anterior o del vítreo, hemorragia o desprendimiento de retina, laceraciones del iris, catarata, luxación del cristalino, glaucoma, fracturas del suelo de la órbita o rotura del globo ocular.

Tratamiento

Puede ser necesario un tratamiento de urgencia previo a la consulta del oftalmólogo; consiste en el alivio del dolor (p. ej., con meperidina, 50 mg i.v. cada 3 h), dilatación pupilar con una gota de ciclopentolato al 1% y otra de fenilefrina al 2,5%, colocación de un protector ocular y prevención de posibles infecciones con antimicrobianos tópicos y sistémicos, como se comentó para los cuerpos extraños intraoculares. Los párpados con traumatismos siempre deben abrirse con delicadeza para no agravar la lesión. Si el globo está perforado, sólo deben emplearse antibióticos tópicos en colirio, ya que las pomadas pueden penetrar en el ojo. Al existir riesgo de contaminación fúngica de las heridas abiertas, los corticoides están contraindicados hasta que no se hayan cerrado las heridas quirúrgicamente. En muy raras ocasiones, después de lesiones perforantes de un ojo se produce una inflamación del ojo contralateral no lesionado (oftalmía simpática) que puede causar pérdida de visión e incluso ceguera.

La hemorragia de la cámara anterior (hipema traumático) después de una contusión es potencialmente grave y precisa ser tratado por un oftalmólogo. Debe ser revisada para detectar si existe sangrado recidivante, glaucoma o tinción hemática de la córnea. Un protector ocular puede preservar al ojo de traumatismos futuros. Si se eleva la presión intraocular, hay que administrar un inhibidor de la anhidrasa carbónica (p. ej., acetazolamida 250 mg-1 g/d v.o. en dosis divididas).

En raras ocasiones se precisa oclusión de ambos ojos y sedación. La administración de ácido aminocaproico 50 mg/kg v.o. cada 4 h (sin superar 30 g/d) puede evitar el sangrado recurrente. Están contraindicados los AINE tópicos o sistémicos, ya que pueden favorecer la recidiva de la hemorragia. El médico no oftalmólogo no debe emplear mióticos ni midriáticos en estos casos. A veces el sangrado recidivante con glaucoma secundario requiere la evacuación de la hemorragia por un oftalmólogo.

Quemaduras

Las quemaduras palpebrales deben limpiarse concienzudamente con solución salina isotónica estéril, aplicando a continuación una gasa con vaselina o una pomada antimicrobiana (p. ej., eritromicina). Luego se colocan vendajes estériles compresivos o una malla circular elástica alrededor de la cabeza hasta que la superficie afectada se haya curado.

Las quemaduras químicas de la córnea y la conjuntiva pueden ser graves y deben tratarse inmediatamente con irrigación abundante de agua, cloruro sódico al 0,9% u otros líquidos suaves.

Tratamiento

El ojo puede anestesiarse con una gota de proparacaína al 0,5% si se dispone de ella, pero no debe demorarse la irrigación, que se debe prolongar por lo menos 30 min. La iritis química puede tratarse con un ciclopléjico de larga duración (p. ej., colirio de atropina al 1%). Los defectos del epitelio corneal se tratan con pomada antibiótica (p. ej., sulfacetamida sódica al 10%) y vendaje compresivo. Debe evitarse el uso prolongado de anestésico tópico.

Inicialmente, puede ser necesario tratar el dolor con codeína, 30-60 mg v.o., o meperidina, 50 mg i.m. cada 4 h. Las quemaduras químicas graves requieren tratamiento especializado por un oftalmólogo para preservar la visión y evitar complicaciones importantes como iridociclitis, perforación ocular y deformidades de los párpados. Los pacientes con gran enrojecimiento del ojo o pérdida del epitelio siempre deben ser revisados por un oftalmólogo antes de 24 h.

Galería Imagenes de Traumatismo Ocular

Heridas perforantes

Se manejan como las erosiones superficiales pero pueden tener las siguientes manifestaciones:

  • Laceración sin herniación
  • Laceración con herniación
  • Cuerpo extraño intraocular

Para toda herida perforante están indicados la oclusión no compresiva, los antibióticos topico-sistémicos y el reparo quirúrgico si las heridas son mayores de dos y tres milímetros. En la inducción anestésica no debe usarse succinilcolina porque causa contracción de los músculos extraoculares ocasionando un prolapso del contenido ocular a través de la herida. Tampoco se usa anestesia retrobulbar por peligro de un aumento de la presión orbitaria por hemorragia retrobulbar y la consecuente expulsión del contenido ocular a través de la herida. Se deben utilizar materiales adecuados en la sutura para evitar futuras complicaciones. Estas son las razones por las cuales las conductas posteriores al diagnóstico deben ser hechas por el oftalmólogo.

Cuando se sospecha la presencia de cuerpos extraños intraoculares debe complementarse el estudio con ayuda de Rayos X, TAC, tomografía computadorizada y/o ecografía, tanto para localización del cuerpo extraño, como por razones médico-legales. Todo cuerpo extraño intraocular debe manejarse bajo la sospecha de endoftalmitis exógena por la elevada frecuencia de contaminación de los cuerpos extraños.

Lesiones de los párpados: Las heridas palpebrales que no involucran las márgenes se pueden suturar de la misma manera que otras heridas de la piel, con la diferencia que por ser un área vascularizada, no debe ser sometida a resecciones. Deben remitirse al oftalmólogo los pacientes con las siguientes heridas:

  • Aquellas que incluyan el canto interno por la posible sección de canalículos lagrimales
  • Laceraciones profundas con compromiso del elevador de párpado superior
  • Compromiso del borde libre de los párpados.

Las complicaciones por reparos inadecuados incluyen: escotaduras marginales, pérdida en la continuidad del drenaje lagrimal, ptosis palpebral, ectropión, entropión y lagoltalmos. Complicaciones tales como la oftalmía simpática (reacción autoinmune sobre el ojo contraleteral por los posibles pigmentos liberados en heridas perforantes) es muy rara en la actualidad, gracias a un mejor manejo quirúrgico, al uso de antibióticos y corticoides.

Fuentes