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Revisión del 09:04 17 jun 2017

Palacio de Pena
Información sobre la plantilla
Obra Arquitectónica  |  (Castillo)
Sintra - Palacio da Pena (20332995770).jpg
Descripción
Tipo:Castillo
Estilo:Neorrománico
Localización:Situado en Sintra , Bandera de la República Portuguesa Portugal
Datos de su construcción
Inicio:1836
Otros datos
Arquitecto(s):Wilhelm Ludwig von Eschwege, Nicolau Pires

Palacio de Pena

El Palacio da Pena es la mejor expresión del romanticismo portugués del siglo XIX. Su construcción se debe al impulso del rey consorte Fernando II, quien a principios de dicho siglo mandó construir este palacio con la finalidad de ser residencia veraniega de la realeza. Se encuentra en la freguesia de São Pedro de Penaferrim en la ciudad de Sintra. El palacio fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1995.

Historia

El Palacio Nacional de Pena, fue edificada en lo que en su día era una ermita dedicada a la veneración de Nuestra Señora de Pena. En 1493, el rey Joao II acudió al lugar acompañado de la Reina Leonor para cumplir una promesa, haciéndose popular el lugar entre los portugueses. Posteriormente Manuel I aumento esa popularidad del lugar por las gracias a Dios que daba ante los descubrimientos portugueses, mando construir un convento destinado a su Orden favorita de San Jerónimos. En 1503 se levantó un primer edificio de madera y posteriormente en 1511 paso a reconstruirse en piedra.

Durante el reinado de Joao III se construyó el retablo renacentista de alabastro que aún se conserva en la Capilla de Palacio, realizado por el escultor Nicolau de Chaterène, entre 1528 y 1532, representa una iconografía basada en el Nuevo Testamento con preciosas escenas de la infancia de Cristo. El edificio sufrió numerosos daños tras el terremoto que asolo Lisboa en 1755 y se agravó su estructura con la extinción de las órdenes religiosas en el año 1834.

No es hasta la llegada del Rey Fernando II casado con la Reina María II en 1836, que, fascinado con el lugar, y durante una de sus visitas a Sintra hizo una excursión hasta la Peña más alta donde vio el estado ruinoso del antiguo convento y mando construir el actual Palacio nacional de la Pena.
Archivo:Adijho.jpeg
Entradas al Palacio

En 1838 se adquirió los terrenos donde estaba situado el antiguo convento, la muralla circundante, el bosque y el Castillo de los Moros, situados en la fraguesia de Sao Pedro de Penaferrim, iniciando inmediatamente la rehabilitación del convento. En 1840 comenzaron las obras para la construcción del camino de acceso al palacio y en 1844 comenzaron las obras del propio palacio, según el proyecto encomendado al ingeniero alemán Wilhelm Ludwig von Eschwege, este fue un personaje muy ligado a la monarquía portuguesa, en él se ponen de manifiesto la vuelta y recuperación de los principios del estilo gótico. Eschewege trato de combinar su inspiración con el estilo manuelino con las influencias del estilo no-gótico alemán y la arquitectura islámica.

Se crea un gran Parque Natural que rodea al palacio, incorporando una concepción paisajística de la naturaleza con una vista excepcional sobre la ciudad de Sintra.

El rey Fernando II trato y se implicó en construir el llamado Palacio Ideal, solamente le faltó completar la llamada Sala de los Ciervos, aunque se conserva el estudio efectuado por el decorador alemán Rühl.

Posteriormente fue el rey Carlos I y la reina María Amelia de Orleans quien era nieta también del rey de Francia Luis Felipe, pasan a ocupar durante largas temporadas el castillo. El rey se dedicó a la pintura y creo un taller en las dependencias del palacio, su pintura era íntima y rodeada de elementos eróticos. Durante los últimos años de la monarquía portuguesa, la reina vivió permanentemente en el palacio, pasando su última noche antes de su exilio el 5 de octubre de 1910. Fue abierto como museo en 1912.

Arquitectura

El eclecticismo es una de las señas de identidad del Palacio da Pena, cuya arquitectura, mezcla de estilos y corrientes estéticas, resulta única en el mundo: en el palacio podremos observar elementos clásicos portugueses, como los azulejos que recubren las paredes, y también otros propios del Romanticismo, con numerosas referencias mitológicas y también religiosas.

En la reconstrucción del palacio, que data del siglo XIX, se incluyeron diversos estilos arquitectónicos: motivos mudéjares y manuelinos se integran con torres góticas y mobiliario barroco en su interior, dando lugar a este extravagante y espectacular castillo cuyas estancias interiores también se pueden visitar.

Alrededor de un pequeño patio central de claras reminiscencias árabes se distribuyen varias habitaciones privadas utilizadas, antiguamente, por los habitantes del palacio: un comedor dispuesto para la cena, cuya vajilla se cambiaba diariamente en función del color del vestido que luciera la reina; los dormitorios de la familia real o los salones donde pasaban su tiempo de ocio y recibían a otras personalidades de la Corte. Uno de los lugares más interesantes es la antigua cocina, plagada de utensilios, moldes, cacerolas y cacharros.

Galeria

Fuentes