Marion van Binsbergen Pritchard
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Marion van Binsbergen Pritchard. Doctora en Derecho. Conocida fundamentalmente por su labor humanitaria durante la Segunda Guerra Mundial al salvar las vidas de más de 150 judíos durante el Holocausto, lo cual le valió el reconocimiento internacional y el honor de Yad Vashem, en Israel y en los EE.UU un lugar en el Museo Memorial del Holocausto en Washington, DC.
Sumario
Síntesis Biográfica
Nacida en Ámsterdam en 1920, Pritchard da créditos a sus padres por su comportamiento. Su padre era un juez liberal de pensamiento, la aceptación de todas las personas y sus diferencias eran parte de su doctrina. Su madre era muy pequeña, dura, alegre y confiada. Sus convicciones morales fuertes formadas desde el hogar la llevarían a la participación en el movimiento de resistencia holandés y al año estaría enrolada en el rescate de judíos, la mayoría niños, de la deportación y la muerte "Por la vida de alguien, ¿cómo no se puede?", dijo.
Hecho que cambiaría su vida
A la edad de 19 años, Pritchard entró en la escuela de trabajo social en Ámsterdam, donde fue inscrita cuando Holanda cayó bajo la ocupación nazi en 1940. Pritchard estaba estudiando en el apartamento de un amigo, sin saber que algunos residentes de la casa eran parte de la resistencia holandesa, cuando los nazis atacaron y detuvieron a todos los ocupantes. No se imaginó entonces que iba a pasar los próximos siete meses en la cárcel. "Yo siempre pensé que tenía la capacidad de mi madre para ignorar el miedo, hasta que pasé aquel tiempo en la cárcel, fue muy aterrador", recuerda.
Un hecho que confirmó su compromiso de ayudar a los judíos ocurrió en la primavera, mientras Pritchard montaba en su bicicleta rumbo a la escuela, fue testigo del crimen de los soldados nazis cuando a empujones subían a niños pequeños que lloraban hacía los camiones para llevarlos a los campos de concentración. Dos mujeres llegaron por la calle y trataron de detenerlos, los soldados nazis las subieron al carro también. Ella se enojó y quedó asombrada al ver como eran tratados los niños y las mujeres. "Cuando vi eso, supe que mi trabajo de rescate era más importante que cualquier otra cosa que podría estar haciendo", dijo.
Labor realizada
Su trabajo de rescate comenzó en 1942 cuando el jefe de Pritchard le pidió que ocultara a un niño judío de dos años de edad, que fue blanco de los campos de concentración, labor que aceptó de inmediato quedando a su cuidado varios meses hasta su traslado a un lugar seguro fuera de Amsterdam donde no fuera encontrado.
Pritchard se ofreció voluntariamente para vivir con una familia judía y protegerla. Se trataba de Fred Polak y sus tres hijos. Estaban a más de 200 kilómetros de Amsterdam, en una casa considerada segura por el Movimiento de Resistencia Holandés. Pritchard declaró que ”los judíos que estaban escondidos no debían ser vistos por nadie, por lo tanto me quedé con ellos, era lo correcto.” Fred pasaba sus días trabajando en la disertación para su doctorado, mientras que sus hijos jugaban en el patio como si fueran cristianos. Sus vecinos sabían lo que estaba haciendo. ”Eran buenos holandeses, anti-nazis y salvadores a su manera”, dijo Pritchard. Le proveían comida como suplemento de sus magras raciones. En mitad de una noche, traicionada por un vecino, un oficial de policía holandés entró en la casa buscando judíos . Sabiendo que los iban a mandar a un campo de concentración, buscó instintivamente el revolver para eventuales emergencias que tenía escondido en un estante y lo mató. A pesar de su enorme coraje, Pritchard todavía está perturbada por lo ocurrido aquella noche.
La familia Polak se quedó con ella hasta 1945. La madre había sido separada del resto, pero se reunió con ellos después de la guerra. Un día a Marion le dejaron una niña muy pequeña para alojarla con una familia. ”Me quedé dormida y cuando me desperté la mujer estaba cambiando y dando de comer al bebé. Nosotros hablamos de decisiones morales, pero esta gente sabía que esto era lo que Dios hubiera querido que hicieran.” Al finalizar la guerra los nazis habían matado aproximadamente a 100.000 judíos holandeses. Pritchard había salvado a 125 familias judías.
Después de la guerra
Con la esperanza de encontrar el paradero de sus amigos judíos que habían sobrevivido a la guerra, Pritchard se puso a trabajar para las Naciones Unidas en el socorro de las personas que se encontraban en los campamentos de desplazados. Fue en los campos de refugiados que conoció a su marido, Tony Pritchard, un ex teniente del Ejército de EE.UU. Después de dos años de trabajo en los campos, la pareja se casó y se mudó a los Estados Unidos residiendo por primera vez en Cambridge, Massachussets, después en New York, y finalmente establecerse en Vershire, Vermont en 1976. Trabajó en el Servicio Infantil de Boston para ayudar a los refugiados a rehacer sus vidas juntas.
Actualidad
En los últimos 50 años, ha practicado el trabajo social y la psicoterapia, se centra fundamentalmente en el bienestar de los niños. Se retiró recientemente de la universidad del centro de Vermont para Estudios del Holocausto donde fue asesora de junta, de la que antes había sido miembro desde su creación en 1993, pero sigue siendo una participante regular en el seminario de verano de la universidad en la enseñanza del Holocausto. "La universidad está muy en deuda con Marion Pritchard por su ayuda desinteresada, por trasmitir a los estudiantes y a otras personas informaciones sobre el Holocausto", dijo el profesor David Scrase, director del Centro de la UVM para Estudios del Holocausto.
Méritos a su labor
Marion van Binsbergen Pritchard ha recibido la medalla Yad Vashem de los Justos Entre las Naciones y se convirtió en ciudadano honorario del Estado de Israel.