Etiología genética

Etiología Genética.

La HSRC es una de las enfermedades hereditarias más frecuentes en la especie humana y se trasmite como carácter autosómico recesivo, afectando a ambos sexos por igual. Las formas clásicas tienen una incidencia estimada de 1 en 10.000, en tanto que las formas no clásicas tienen una incidencia de 1 en 100. La enzima 21-hidroxilasa pertenece a la familia de los citocromo P450, que en este caso se denomina citocromo P450 c21. El gen que la codifica está en el brazo corto del cromosoma 6 (6p21,3), en medio del complejo de histocompatibilidad mayor (HLA), entre HLD B y HLA DR y se le denomina CYP21. Este gen se encuentra duplicado en tandem junto con el cuarto componente del complemento. C4A-CYP21A-C4B-CYP21B. El CYP21A tiene 98% de homología con CYP21B, pero ha sufrido varias mutaciones deletéreas que impiden su expresión (seudo gen), de manera que solo CYP21B es activo.Se han descrito más de 50 mutaciones en CYP21B, la mayor parte de los cuales (70%) son mutaciones puntuales idénticas a las de CYP21A, lo que sugiere que corresponden a microconversiones. El 10% corresponden a macroconversiones mientras que el 15% restante está compuesto por deleciones. Dada la diversidad de mutaciones, la mayoría de los afectados no son homocigotos sino heterocigotos compuestos.La expresión clínica del defecto depende de la actividad enzimática, residual de la proteína. En el caso de los heterocigotos compuestos, la magnitud de la deficiencia enzimática está dada por la actividad enzimática residual del alelo menos afectado.

La HSRC no clásica

Es clínicamente similar al síndrome de ovarios poliquísticos y sólo se hace su diagnóstico diferencial por la medición de 17 hidroxiprogesterona en los primeros días de un ciclo menstrual espontáneo o inducido. Valores de 2 ng/ml o menores descartan el cuadro. Entre 2 y 5 ng/ml se debe efectuar una prueba de estimulación con ACTH para lo cual se inyecta un bolo intravenoso de ACTH en dosis de 0,1 mg, 0,25 mg a 1,0 mg no existiendo diferencia en la respuesta suprarrenal al usar cualquiera de estas dosis. Valores de 17 hidroxidrogesterona menores de 10 ng/ml 30 a 60 minutos postestimulación descartan el cuadro (6).

La frecuencia del síndrome

Es escasa no superando el 1 a 2% de los hiperandrogenismo en mujeres caucásicas. La terapia con corticoesteroides en dosis bajas, en este caso betametasona 0,6 mg diarios, corrige el déficit de cortisol y disminuye la secreción de ACTH y por lo tanto la de andrógenos suprarrenales. Sin embargo, a pesar de que es posible detectar bajas de la 17 hidroxiprogesterona y de la androstenediona la elevación por largo tiempo de estos andrógenos producen una alteración del eje hipotálamo-hipófisis-ovarios que impiden que la administración de corticoides por si sola sea capaz de restablecer la ovulación y los ciclos menstruales regulares. Es, por lo tanto, necesario recurrir a la inducción de la ovulación con los métodos clásicos (8). En esta paciente 2 ciclos de inducción con clomifeno desde el día 5 al 9 del ciclo fracasaron en lograr su objetivo. La inducción con HMG (Humegón®) 150 UI durante 8 días provocó ovulación múltiple y el desarrollo de embarazo gemelar doble. Desafortunadamente, el embarazo terminó en aborto espontáneo a las 17 semanas sin que se pudiera precisar su causa. Tres meses después de su aborto y habiendo continuando la terapia con betametasona se estimuló nuevamente con gonadotrofinas, esta vez con dosis bajas de FSH pura (Humegón® 50 UI) que se elevó a 75 U: después de 7 días de no haber respuesta folicular. Este último procedimiento, pese a prolongar el período de crecimiento folicular y que en ocasiones significa mayor consumo de gonodotrofinas tiene la gran ventaja de que generalmente produce el crecimiento de un solo folículo y de que disminuye el riesgo de embarazo múltiple.

Fuentes =

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