Carlos Pezoa Véliz
| ||||||||
Carlos Pezoa Véliz: Poeta y periodista chileno
Sumario
Su Vida
Escritor chileno cuyo nombre verdadero era, nacido en Santiago el 21 de julio de 1879 en un suburbio de Santiago. Su madre , una joven dedicada al servicio doméstico, criada o costurera. Su padre, un inmigrante español, que vino a probar suerte a Chile. Los patrones de su madre José María Pezoa y doña Emerencia Véliz, un humilde matrimonio que lo crió desde niño, era un matrimonio imposibilitado de tener hijos, lo adoptaron, dándole todo lo que se podía a un niño, incluso, años después le adoptaron una hermanita. Ésta fue, ya cuando adulto, su verdadera familia. Su adolescencia transcurrió entre los suburbios de Santiago, y las fugas a Valparaíso y Viña del Mar. La pobreza en que vivía le obligó a trabajar mientras estudiaba. Así, fue ayudante de zapatero remendón, calador de sandías, etc. En la Escuela Pública Número 3 realizó sus estudios primarios. En 1892 siguió su primer año de Humanidades en el Instituto Nacional y, al año siguiente, se matriculó en el Colegio de San Agustín de Santiago e hizo, posteriormente, algunos estudios en el Instituto Superior de Comercio. Sin embargo, no duró mucho en éstos; los abandonó por un tiempo aunque, finalmente, los terminó con la ayuda de Enrique Oportus, gran bohemio y humanista, que fue su profesor. En sus años veinteañeros conoce a su primer gran amor, el que no estuvo exento de conflictos que quedaron plasmados en su poema "Cosa Pasada". Parte más tarde a Valparaíso en busca de Forne, concesionario de Islas de Juan Fernández, soñando con ganancias fabulosas y no muy difíciles de conseguir. Pero después de infructuosas búsquedas, se ve obligado a volver a Santiago. Cae nuevamente en la miseria. En este tiempo vive con Ignacio Herrera Sotomayor y ambos padecen hambre. Al respecto, “Se alimentan de unas tazas de té y de pan. Con papeles de diarios Pezoa Véliz suplía los calcetines, pues la pobreza era tan grande que le faltaba hasta lo más indispensable.” Trabaja como profesor en el Instituto Inglés y, a la vez, realiza funciones de periodista. Sin embargo, su tranquilidad no duraría mucho. El 21 de Septiembre muere su madre adoptiva y el 20 de Abril de 1904 muere su padre, con las piernas cortadas por un tranvía.
Militar
En 1898 entró en el Ejército como Guardia Nacional, donde ejerció de Subteniente, cargo que dejó algún tiempo después. Antes de finalizar el siglo colaboraba en El Búcaro Santiaguino de Alberto Mauret, mientras que trabajaba de ayudante en la Escuela de San Fidel; allí ganaba un sueldo pequeño, que más tarde perdió por sus ideas socialistas y anarquistas, las cuales chocaban con las monjas que sostenían la Escuela. A causa de los disgustos con su familia, Pezoa vive en un “conventillo” y sufre una gran pobreza. Se hace amigo de poetas callejeros, y él mismo se convierte en un poeta popular. Luego se reintegró en su familia. Regresa, entonces, a las filas militares: desde mediados de Junio de 1900 trabaja en el Escuadrón de Escolta. Sin embargo, no durará mucho en esta ocupación, ya que tiene que retirarse porque no le consideraron apto para el servicio. En todo este período el poeta se siente mal de salud, además de no conseguir satisfacer sus necesidades más indispensables. Se afilia al Partido Liberal y, después de participar en la campaña presidencial de Pedro Montt (que salió triunfador), es nombrado Secretario Municipal de la Alcaldía y Municipalidad de Viña del Mar. En 1905 parte en una gira periodística al Norte Grande, a la pampa salitrera.
Seudónimos
En su afán utilizó diversos seudónimos, como Juan Pereza, Pedro Gringoire, Juan Chambergo, Veliz Nilis, Juan Cachimba, El Acriminao, Morucho, Juan Mauro Bío Bío.
Carrera Literaria
Comenzó escribiendo en La Lira Popular, donde compartió el oficio con otros poetas y payadores populares. En 1902 algunos jóvenes escritores e intelectuales de Valparaíso realizan una velada en su honor. En esta ciudad recita sus versos. Al no tener residencia en el lugar se hace coplero nuevamente y sale a la calle en compañía de poetas populares. Posteriormente se hace agente de avisos del diario El Chileno, por lo que su situación económica empieza a estabilizarse. Se instala en Viña del Mar en 1904. El Ateneo santiaguino lo invita a la capital a leer sus versos. El público recibe su poema “Pancho y Tomás” con calurosos aplausos. Se hace amigo de poetas callejeros, y él mismo se convierte en un poeta popular Pezoa Véliz fue el poeta más importante de su época. Su trabajo artístico rompe con los modelos parnasianos y simbolistas del modernismo dariano y se inscribe en el posmodernismo. En su obra se ve reflejada su triste vida y la de aquellos seres con los que se relacionó en el submundo de la marginalidad social, la bohemia artística y la provincia. Cantó al mundo popular de Santiago, a la desnudez del campo, al hombre pobre, al vagabundo, al despojado. Es el más representativo de los poetas inspirados en la raíz y voz de su pueblo. El campo y la ciudad, el campesino pobre y el hombre caído de la calle constituyen su tema, el cual expresa con una sencillez admirable. Se hermana con ellos. Se identificó con los sufrimientos del pueblo, a la vez que ejerció innovaciones verbales y rimas más o menos complejas. Toma algunas características propias del pueblo chileno, tales como el fatalismo, la abulia y la resignación. Se puede apreciar en su literatura un elemento muy particular de la poesía chilena que comenzaba a elaborarse de manera más definida y clara: la tendencia a contar historias. Utiliza un lenguaje coloquial e irónico, aunque también por sus poemas espejea la melancolía y el dolor. Hay rebeldía, cierto lirismo y muchos han visto en él un antecedente de Nicanor Parra. Su reconocimiento como poeta lo logra en el Ateneo Obrero de Santiago el 6 de Agosto de 1899, donde leyó por primera vez "Hijo del pueblo" y "Libertaria". Fue el primer secretario del modesto Ateneo anarquista. Su poética inscrita en el movimiento posmodernista latinoamericano, que rompe con los modelos parnasianos y simbolistas del modernismo dariano, constituyó una conciencia del lenguaje como fundamento en una nueva mirada sobre el mundo y, en particular, sobre las raíces culturales y psicológicas de lo chileno. Pezoa puede considerarse como un poeta fundacional y fundamental en la historia de la poesía chilena. En este período se inicia en la literatura, principalmente prosa poética. Pezoa Veliz canta a "la provincia triste y desnuda, de invierno y miseria. Rasgo relevante de sus textos son los temas del fatalismo, la resignación y la abulia, propios del pueblo chileno" (Nain Nomez). La poesía de Carlos Pezoa Véliz se puede dividir en tres etapas: En su primer tiempo, sus poemas están fuertemente imbuídos por el romanticismo de la época, destacándose notablemente su lenguaje pasional, saturado de erotismo y tristeza. En su segundo período (1902 – 1905), es sin duda el más importante, destacándose sus poemas "Nada", "El Organillo" y "Juan Pereza", que denotan una gran intensidad y madurez lírica, que lo colocaron entre los grandes de la literatura chilena de este siglo. Finalmente, en sus últimos años, su mirada se dirige a lo cotidiano y contingente, al "Alma Chilena", poema que culmina su crecimiento lírico. Poeta representativo de la raíz y la voz del pueblo chileno, constituyen sus temáticas la vida del campo y de la ciudad, el campesino pobre, los relegados y marginales, los humillados y caídos; mediante un lenguaje coloquial e irónico, y no pocas veces atravesado de melancolía y dolor. Su obra constituye una poesía de rebeldía, denuncia, ironía, parodia y también de un lirismo sencillo pero profundo, en el que algunos críticos han visto un antecedente de Nicanor Parra. A fines del siglo XIX, comenzó a publicar poemas y crónicas en El búcaro santiaguino, labor que alternaba con el desempeño como auxiliar de la escuela San Fidel, de la que finalmente fue expulsado por su intensa vida bohemia. Sus principales influjos literarios fueron Gutiérrez de Nájera, Gustavo Adolfo Bécquer y Edgar Allan Poe, Rubén Darío y el gusto modernista por lo "raro" que imperaba en la época; pero también hay en su obra una vertiente social que podría venir de lecturas de Gorki y Tolstoi. Posteriormente, entrado el siglo XX, se desempeñó como periodista en los diarios El Chileno, La comedia humana y La voz del pueblo, medios que le sirvieron para conocer, en calidad de reportero, la vida y costumbres de las oficinas salitreras del norte, del que quedó como vívido documento su cuento "El taita de la oficina". La poesía de Pezoa es, dentro del modernismo hispanoamericano y del naturalismo, la expresión derivada de una vida terriblemente dura, donde la protesta se resume en una denuncia social cuyo protagonista es el pueblo de Santiago, que podría haberse identificado con unos poemas que no dejan de evocar en ningún momento la dignidad de los humildes. Su obra fue editada tras su muerte en varias ocasiones, e incluye Poesías líricas, poemas, prosas escogidas (1912), Campanas de oro (1921) y Poesías y prosas completas (1927). Escribió poemas, cuentos y artículos en diarios y revistas. Sus escritos se publicaron en Instantáneas, La Liras Chilena, Chile Ilustrado, Zigzag, El Búcaro Santiaguino, Pluma y Lápiz, Luz y Sombra. Colaboró en el diario La Voz del Pueblo de Valparaíso y ejerció el periodismo en La Comedia Humana de Viña del Mar. Existen muchos estudios sobre la vida y la obra de este gran poeta. Lo definen como un escritor naturalista. Encuentra en él una primera época romántica y otra modernista. Muchos escritores lo llamaron el precursor de la poesía de orientación social. Lo señalan como un artista absolutamente modernista pero con algunos rasgos románticos, que se vale del naturalismo por su realismo temático. En realidad, su poesía ha sido y sigue siendo influyente porque supo incorporar los elementos de una sociedad heterogénea, propia de la modernidad, que comenzaba a gestarse en Chile. Es así que en él se pueden encontrar los antecedentes más cercanos a los grandes poetas chilenos que surgirán en el Chile del siglo XX, entre los cuales habrá dos Premios Nobel. Una de las características más apreciables de Pezoa Véliz es la incorporación del habla popular y de los temas propios de este ambiente sin una connotación “ideológica”, sino como quien observa una cruda realidad y se refiere a ella de manera directa, con un lenguaje sencillo pero, a la vez, impactante. Estas publicaciones regulares en la prensa le fueron dando cierta presencia en la opinión pública nacional, así como su destacada participación en el Ateneo de Santiago. Más tarde, fue designado Secretario Municipal de Viña del Mar, ciudad que junto a Valparaíso jugó un papel fundamental en su vida cultural y personal. Continuó publicando poemas, viñetas y relatos en las revistas capitalinas La lira chilena, Pluma y lápiz y Luz y sombra, entre otras. De su poesía reunida en antologías póstumas, destacan los poemas "El perro vagabundo", "Nada", "El pintor pereza" y "El organillo", entre otros. En el análisis literario propiamente tal, los críticos literarios y estudiosos académicos han profundizado más allá de la cotidianidad, prefiriendo otros poemas, como por ejemplo El pintor Pereza, Pancho y Tomás, Entierro en el campo. En ellos descubren versos sardónicos y agresivos, estereotipos sociales, paradigmas del verso popular, incrustaciones modernistas, naturalismo solaciano, coloquialismo criollo y crítica social. Por ahí circulan expresiones que identifican a Pezoa Veliz como el periodista y poeta del pueblo de Chile o la primera revelación del alma popular. Pasó a la posteridad, en todo caso, con los dos poemas que se citan al principio y que no faltan en ninguna antología de poesía chilena. Allí está la cumbre de su labor literaria.
Obras
- Alma chilena (publicado en 1911 por Ernesto Montenegro)
- Las Campanas de Oro. 1920 (cuentos)
- Cuentos y Artículos. 1927 (miscelánea)
- Antología de Carlos Pezoa Véliz. 1957.
- Primera revelación del alma popular
Poesías
- Al amor de la lumbre (Junto a las grutas de las quebradas)
- El perro vagabundo (Flaco, lanudo y sucio. Con febriles)
- El pintor Pereza (Este es un artista de paleta añeja)
- Entierro de campo (Con un cadáver a cuestas,)
- Fecundidad (El porte grave, el porte de esta robusta vaca)
- Nada (Era un pobre diablo que siempre venía)
- Tarde en el hospital (Sobre el campo el agua mustia)
- Teodorinda (Tiene quince años ya Teodorinda,)
Sonetos
- A una morena (Tienes ojos de abismo, cabellera)
- Cuerdas heridas (Semejante al fulgor de la mañana,)
- Crónica
- El búcaro santiaguino
Poema
- “Pancho y Tomás”
Muerte
En vida no vio su afán convertido en libros. En 1911 el escritor Ernesto Montenegro reúne y publica por primera vez sus poemas en un libro titulado Alma Chilena. Posteriormente Armando Donoso aglutina poemas, cuentos y artículos periodísticos con el título Campanas de Oro (1927). Más adelante, otro escritor, Nicomedes Guzmán publica Antología de Carlos Pezoa Véliz (1957). Cuatro años después de su muerte, su obra fue rescatada de los periódicos por Ernesto Montenegro y publicada en 1912 bajo el título Alma Chilena, nombre tomado de uno de los poemas. Otras obras son: Campanas de Oro (1921) y Poesías y Prosas Completas (1927), ambas publicadas póstumamente.
Sin embargo, el 16 de Agosto de 1906, el terremoto que destruyó Valparaíso lo deja inválido al resultar atrapado en la pensión que vivía. Queda malherido y debe usar muletas. Tuvo largos tratamientos y una penosa convalecencia, siendo tratado en el Hospital Alemán de Valparaíso. Se recupera, aunque no satisfactoriamente. Se siente mal, sufre dolores, pierde peso. Viaja a Santiago y en el Hospital San Vicente de Paul lo operan de apendicitis, pero la herida no cicatriza. Se le descubre que estaba enfermo de tuberculosis. Pese a todos los esfuerzos la enfermedad comienza a quitarle la vida. Muere en el Hospital San Vicente el 21 de Abril de 1908 cuando aun no cumplía 30 años. De su estancia en la enfermedad conocemos su poema "Tarde en el Hospital", publicado en 1907. Al día siguiente de su muerte un redactor del conservador Diario Ilustrado escribió: "Hoy sus íntimos llevarán su cadáver al cementerio. Mañana nadie se acordará de él".