Juan Francisco Bosch Soto
Plantilla:Personaje históricoJuan Francisco Bosch Soto(Cuqui Bosh), más conocido por “Cuqui Bosch”, quién tenía una larga experiencia de lucha por el “Instituto Nuevo” como continuador de las campañas iniciadas por Alfredo Yabur.
Sumario
Síntesis Biográfica
Infancia
Nació en Santiago de Cuba, 26 de febrero de 1928. La infancia de Cuqui como cariñosamente le llamaban se desenvuelve en Santiago de Cuba durante el machadato y los años de la década del 30. En estos años la situación económica del país es crítica. El padre de Cuqui sufrió las consecuencias de sus negocios.
Juan Francisco ya tiene dos hermanos: Radamés y Belkis, vive entonces en la calle Pizarro entre Trocha y Celda; asiste a la Escuela Bacardí; era un niño despierto, de chispa natural. Por las tardes asistía a la Academia de la maestra María Rodríguez donde sus compañeros lo recuerdan haciendo travesuras.
La mayor parte de sus estudios primarios los realiza en el Colegio Moncada; donde estuvo hasta 1944 en que se trasladó al Instituto Provincial de Segunda Enseñanza a estudiar el segundo año de bachillerato.
Juventud
De baja estatura color y pelo de indio, y fuerte complexión, se destacó por su arrojo en las luchas callejeras contra las fuerzas represivas del gobierno corrompido de Prío .No era un gran orador pero poseía una atractiva personalidad con la que se ganó las masas del plantel más numeroso de la ciudad de Santiago de Cuba.
En el Viejo Caserón del Tivolí popularizó la “Política de los Puños”, donde las controversias electorales se zanjaban en el ring de boxeo del Batey Taino. Fue célebre su duelo con Radamés Heredia, donde este último llevó la peor parte. Se preocupó mucho por ampliar las matriculas gratis para estudiantes pobres.
Estudios Preuniversitarios
En 1951 concluyó su lucha por el Instituto nuevo participando en su inauguración. Al siguiente año (1952) le sorprende el golpe traidor de Batista y encabezó las primeras manifestaciones contra la naciente tiranía. Poco después a un mes de cumplir su último período presidencial en el Instituto, renunció para dedicarse intensivamente a sacar sus arrastres y terminar el bachillerato.
En la carnicería de su padre laboraba, alternando su tiempo libre con los estudios de bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza, donde se convirtió en su máximo líder y afrontó con dignidad la lucha contra la tiranía batistiana, sacando a la calle las primeras manifestaciones que templaron el espíritu de lucha del estudiantado, su carácter inclaudicable lo convirtió en un mártir de la Revolución.
Estudios Universitarios
En la Universidad de Oriente no aspiró a ningún cargo dirigente y se esforzó en trabajar y estudiar su carrera de derecho. Cuqui Bosch rechazó los intentos de soborno del Coronel Chaviano y mantuvo una línea inclaudicable que lo condujo al martirologio.
Apresamiento y Muerte
Desde que comienza 1958, el peligro acecha a Cuqui Bosch; ya los órganos represivos parece que tienen noticia de sus actividades y comienzan a vigilarlo. Desde el mes de enero Cuqui es seguido de cerca por las fuerzas de la dictadura; en febrero lo detuvieron y maltrataron. A partir de entonces, ya por ese motivo, estuvo muy limitado en sus acciones.
En estos meses debe proponerse el luchador qué hacer con su vida. No sabemos si el proyecto de subir a la sierra lo asaltó en algún momento, pero conocemos que fue aconsejado por algunos amigos para que tomara esta vía, pues ya peligraba su vida. Otros pensaban que el exilio también podría salvarlo. Él se decide por este camino.
Comienza a preparar la documentación y viaja a La Habana. En los días que pasó no gozó de tranquilidad. Hasta allí llegaron informaciones del SIN sobre su persona y fue detenido.
En el expediente abierto por su próxima salida de Cuba, aparecen entre otros documentos carta de la 1ra División de La Policía Nacional de Santiago de Cuba que certifica que en los archivos de esta sección no aparecen antecedentes que perjudicaran su buena moralidad y conducta.
Regresó de La Habana alrededor del 20 de julio a recoger y despedirse. Una vez en Santiago comenzó a sentir el peligro que corría, pasó unos días en casa de su tía. El día 28 después de cobrar, va a buscar una ropa que se había mandado hacer. Cuando vuelve a la carnicería de Carretera del Morro, estaba el teniente Despaigne buscándolo y fue detenido.
Fueron torturas terribles las que le aplicaron a Cuqui, delante de algunos compañeros que admiraron su integridad y hombría. Fue un héroe, su boca se abría para fustigar a los esbirros; le aplicaron la tortura del taburete, entre otras. El torturador principal era el sargento Abreu, y desde un buró cercano lo dirigía un capitán apellidado Gutiérrez; había otro verdugo, un auxiliar que se prestaba a alcanzar los instrumentos y equipos de tortura; era un tipo flaco que le decían Tatá, el flaco. A Cuqui no le daban descanso, lo interrogaban: ¿Quién sustituyó a Frank País? ¿Dónde se esconde el jefe? ¿Quién es el principal secuaz de Fidel Castro en Santiago? ¿Quién dirige el 26 de Julio?
Le preguntaban por distintos líderes del movimiento; y él no contestaba nada. Se comportaba Cuqui con una entereza tremenda; se cansaban de hacerle preguntas, y él no les hacía caso, como si no le hablaran; esto violentaba más a las bestias uniformadas. A su silencio, respondía Abreu con toletazos en las espinillas, y continuaba preguntando… luego golpes en el estómago. Le ensangrentaron las dos piernas a golpes, y al ver que no conseguían hacerlo hablar, se llenaban de rabia y le iban arriba; él forcejeaba por responder con golpes pero era imposible.
“Se podría esperar que en el clímax, le dieran el tiro de gracia, y lo acabaran ya; hubiera sido preferible que aquel proceso tan tremendo; pero… lo que trajo fue una pistola al rojo, y se la introdujo por el ano. Uno de los compañeros no creía que pudieran
quemarle las entrañas así a la gente. Un crimen horrible; se sentía el olor a carne chamuscada. Él se quejaba y retorcía, pero ni una palabra. No perdió el conocimiento era de una fortaleza terrible”. Ni una palabra sobre su actividad, ni del movimiento. Esto irritaba a los esbirros.
Desnudo y con los brazos y las piernas amarrados lo sentaron en un taurete que tenía un hoyo en el fondo. Abreu sostenía el tolete en sus manos, el cual tenía un cuero trenzado, con el que le enganchó los testículos, que le colgaban, torcía el cuero, que iba apretándose, en forma de un torniquete y cada vez más, alrededor de los testículos, Cuqui mantenía el silencio, siempre que podía, a veces prorrumpía <<así no se matan los hombres>>, y el silencio de nuevo era la respuestas a las hienas. Continuó el esbirro apretando el nudo hasta que le desprendió los genitales, después de un ruido desgarrador Cuqui perdió el conocimiento. Ellos confiaban en que Cuqui se iba a aflojar, ante las bestialidades que le hacían, con lo que no contaban los verdugos, era con los principios revolucionarios del joven estudiante.
A Cuqui Bosch lo torturaron durante cinco horas o más, luego de estos hechos se lo entregan a su familia que van a recogerlo por la salida de la Posta tres; cuando llegan ya se lo había llevado un amigo y lo conduce a casa de los padres. Allí un médico de la familia le dio los primeros auxilios y le recomendó que lo ingresaran. Lo ingresaron en la Clínica de los Ángeles. Cuando se difundió la noticia sobre el estado de Cuqui y su ingreso en la clínica muchos amigos y estudiantes trataron de visitarlo pero no lo dejaron pasar. Su estado era muy crítico, a consecuencia de las torturas, presentó problemas en las vías urinarias, le desbarataron los riñones y a consecuencia de su situación murió en la madrugada del 5 de agosto de 1958 el joven Juan Francisco Bosch Soto. El sepelio constituyó una robusta manifestación de duelo en el que todo el que tuvo conocimiento del trato afable y jovial de Cuqui, sintió rabia ante la muerte horrenda que le dieron.
Hoy el Instituto de Segunda Enseñanza de Santiago de Cuba se honra con su nombre: “IPU Cuqui Bosch”, el decano de los preuniversitarios de la provincia.
Fuente
- Multimedia Juan Francisco Bosch Soto
- Bilioteca del Cuqui Bosch con la lic. en Historia Gladis Urritinier Oleaga
- Cuqui Bosch. Algo más que un dirigente estudiantil. Gladys Horruitiner . Colección Ravelo

