Cantar de Heike

Cantar de Heike
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Narra la lucha por el poder entre los Genji (o Minamoto) y los Heike (o Taira)
Título originalCantar de Heike
PaísBandera de Japón Japón


Cantar de Heike, traducido por vez primera al español, es uno de los grandes clásicos de la literatura japonesa.


Descripción

A medio camino entre la epopeya la elegía, consta de doce breves libros y un epílogo que fueron escritos a principios del siglo XII, y que nos narran la lucha por el poder que en el último tercio del siglo anterior había enfrentado a dos clanes militares, los Genji (o Minamoto) y los Heike (o Taira). Su galería de personajes, por donde transitan guerreros heroicos y damas tristes, cortesanos ambiciosos y bonzos ascetas, plebeyos y emperadores, ha constituido la más importante fuente de temas para la literatura japonesa posterior, y tiene para los habitantes actuales de Japón una familiaridad cultural comparable a la del romancero para los españoles o, a otra escala, a la de las epopeyas homéricas para la literatura europea.


La Historia

En el Japón tumultuoso de fines del siglo XII, dos clanes de samuráis, los Genji o Minamoto y los Heike o Taira, luchan sin piedad ni cuartel por el poder. Se narra el rápido ascenso y la calamitosa caída de los Heike y en el camino se traza una galería de personajes cuya humanidad ha seducido y sigue seduciendo a generaciones y generaciones de japoneses desde el siglo XIII.

Sobre todo, el Heike es una tragedia y una elegía. Aparte de la finalidad propagandística de determinados monasterios budistas (pragmatismo también presente en nuestra (literatura medieval) posee una finalidad edificante, ya que el argumento total de la obra y su estructura reflejan la doctrina budista del karma, del encadenamiento fatal del destino como castigo implacable a la maldad del hombre y sus obras. El Heike es el desarrollo inexorable del cumplimiento del destino de caducidad de las glorias humanas, y un lamento melancólico y evocadoramente nostálgico de un pasado cortesano esplendoroso, por el que, a pesar de su talante aleccionador, toma partido el punto de vista narrativo. Esta trama argumental se refleja en la estructura de la obra: el tañido premonitoriamente lúgubre de la campana del monasterio de Gion, que abre el libro, expande las ondas de un destino implacable de fugacidad y caída que se cumple irremediablemente a través de los 12 Libros, cuyo punto culminante de precipitación de la tragedia se produce en el Libro Sexto y se remata con el dramático suicidio del emperador niño en los brazos de su abuela. A lo largo de los episodios de extinción de la estirpe de los Heike esta campana resuena intermitentemente en otros sonidos sordos y tristes, hasta llegar a la campana de la derruida ermita del Epílogo. Allí se ha retirado la antigua emperatriz Kenreimon-in, último representante del aniquilado y disperso clan. Su oración, enunciada antes de morir, constituye, como todo el Heike, el llanto por el recuerdo del pasado y los pensamientos sobre un cruel presente.


Fuentes

Cantar de Heike

El Cantar de Heike