Fausto (ópera)
Fausto | |
|---|---|
| Autor | [[]] |
| Género | Ópera |
| Actos | 1 acto |
| Idioma | Italiano |
Fausto (ópera). en cinco actos con música de Charles Gounod (1818-1893), y libreto de Jules Barbier y Michel Carré. Seestrenó en el Teatro Lírico de París el 19 de marzo de 1859,basado en la obra del mismo nombre de Goethe.
Argumento
La acción se desarrolla en Alemania en el siglo XVI.
Acto I
En el gabinete de Fausto
Fausto, un erudito avejentado, determina que sus estudios no lo han conducido a ningún lado y que sólo le han hecho desperdiciar su vida y alejar del amor (Rien! En vain j'interroge). Intenta suicidarse dos veces con veneno pero se detiene cada vez que escucha un coro. Maldice a la ciencia y a la fe, e implora asistencia del infierno. Méphistophélès aparece (dueto: Me voici) y, con una tentadora imagen de Marguerite en su rueca, persuade a Fausto de comprar los servicios de Méphistophélès en la tierra a cambio del infierno. El cáliz de veneno de Fausto se transforma mágicamente en un elixir de juventud, transformando a Fausto en un apuesto y joven caballero, los extraños compañeros se suman al mundo.
Acto II
En las puertas de la ciudad Un coro de estudiantes y soldados cantan una canción de bebedores (Vin ou Bière). Valentin, yéndose a la guerra con su amigo Wagner, confía el cuidado de su hermana Marguerite a su joven amigo Siébel (O Sainte Medaille). Méphistophélès aparece, provee a la muchedumbre con vino, y canta una provocadora e irreverente canción sobre el becerro de oro (Le veau d'or). Méphistophélès calumnia a Marguerite, y Valentin trata de herirlo con su espada, que se rompe. Valentin y sus amigos usan los escudos cruciformes de sus espadas para apagar lo que ahora saben es un poder infernal (chorus: De l'enfer). Méphistophélès se une a Fausto y los aldeanos en un vals (Ainsi que la brise légère). Marguerite aparece y Fausto declara su admiración, pero ella rechaza el brazo de Fausto por modestia.
Acto III
El jardín de Marguerite en la producción original, diseño escénico de Charles-Antoine Cambon y Joseph Thierry Jardín de Marguerite El locamente enamorado Siébel deja un ramo para Marguerite (Faites-lui mes aveux). Fausto envía a Méphistophélès en busca de un obsequio para Marguerite y canta una cavatina (Salut, demeure chaste et pure) idealizando a Marguerite como una criatura pura de la naturaleza. Méphistophélès trae una caja decorada conteniendo exquisitas joyas y un espejo de mano y lo deja en el umbral de Marguerite, al lado de las flores marchitas de Siébel. Marguerite entra, reflexionando sobre su encuentro con Fausto en las puertas de la ciudad, y canta una balada acerca del Rey de Thulé (Il était un roi de Thulé). Marthe, la vecina de Marguerite, nota las joyas y dice que deben ser de un admirador. Marguerite prueba las joyas y es cautivada por como realzan su belleza, como canta en la famosa aria, la Canción de las joyas (Ah! je ris de me voir si belle en ce miroir). Méphistophélès y Fausto se unen a las mujeres en el jardín y las cortejan. Marguerite permite que Fausto la bese (Laisse-moi, laisse-moi contempler ton visage), pero luego le pide que se vaya. Canta en su ventana por su rápido retorno, y él, escuchándola, regresa. Bajo el vigilante ojo de Méphistophélès, queda claro que la seducción de Fausto a Marguerite será exitosa.
Acto IV
Después de que Fausto la deje embarazada y abandone, Marguerite ha dado a luz y se convierte en una excluida social. Canta un aria en su rueca (Il ne revient pas). Siébel permanece con ella. La escena cambia a la plaza en el exterior de la casa de Marguerite. La compañía de Valentin regresa de la guerra con una marcha militar (Deposons les armes y Gloire immortelle de nos aïeux, el bien conocido "coro de soldados"). Siébel le pide a Valentin que perdone a Marguerite. Valentin se apresura a ir a su casa. Mientras él está dentro, aparecen Fausto y Méphistophélès, y Méphistophélès, creyendo que allí está solo Marguerite, canta una socarrona obra burlesca de una serenata de amante bajo la ventana de Marguerite (Vous qui faites l'endormie). Valentin sale de la casa, sabiendo ahora que Fausto ha corrompido a su hermana. Los tres hombres luchan, Méphistophélès bloquea la espada de Valentin, lo que permite a Fausto dar la estocada fatal. Con su último suspiro Valentin maldice a Marguerite por su muerte y la condena al Infierno ante el pueblo reunido (Ecoute-moi bien Marguerite). Marguerite va a la iglesia e intenta rezar, pero es detenida, primero por Méphistophélès y luego por un coro de demonios. Acaba su rezo, pero se desmaya cuando Méphistophélès la maldice de nuevo.
Acto V
Las montañas de Harz en Walpurgisnacht/ una caverna / El interior de una prisión Méphistophélès y Fausto son rodeados por brujas (Un, deux et trois). Fausto es transportado a una caverna de reinas y cortesanas, y Méphistophèlés promete proveer a Fausto con el amor de las más grandiosas y hermosas mujeres de la historia. Un ballet orgiástico sugiere la juerga que continúa durante toda la noche. Mientras se acerca el amanecer, Fausto tiene una visión de Marguerite y la llama. Méphistophélès ayuda a Fausto a entrar a la prisión en donde Marguerite está detenida por matar a su hijo. Cantan un dueto de amor (Oui, c'est toi que j'aime). Méphistophélès afirma que sólo una mano mortal puede rescatar a Marguerite de su destino, y Fausto ofrece rescatarla del verdugo, pero ella prefiere confiar su suerte a Dios y sus ángeles (Anges purs, anges radieux). Al final ella padece alucinaciones de que las manos de Fausto están manchadas de sangre, lo rechaza y se desmaya; Méphistophélès grita que Marguerite ha sido juzgada. Sin embargo, queda protegida por su fe y su arrepentimiento. Méphistophélès se basta para arrastrar a Fausto al infierno. Conforme Marguerite se alza de nuevo, luego asciende en dirección al Cielo, un coro de ángeles anuncia que ella se ha salvado.